Escudo de la ciudad

Escudo de la ciudad
El escudo de Rosario fue diseñado por Eudosro Carrasco, autor junto a su hijo Gabriel, de los Anales" de la ciudad. La ordenanza municipal lleva fecha de 4 de mayo de 1862

PREVENCION DEL DENGUE

Páginas vistas en total

martes, 22 de septiembre de 2015

EL VERGONZOSO A UGE DEL CLANDESTINISIMO Y LAS "RAZZIAS" POLICIALES



¡Y AQUI NO HA PASADO NADA!                                        

"El auge del clandestinísimo en Rosario, señalado en su total apoyo por las continuas campañas de LA REACCION, aún prosigue ejerciéndo­se con la misma libertad y con la más espléndida de las contemplaciones que puedan dispensarle las autoridades encargadas de reprimirlo. Días atrás la Jefatura, procedió con una rara energía a allanar diversas casas donde se ejercía el prostibulaje clandestino. Fueron arrestadas cerca de 50 mujeres entre pupilas y patronas, comprobándose por intermedio de la Inspección que mas de un 80% de esas niñas, se encontraban en un esta­do calamitoso de salud, algunas de ellas en tal estado, que representaban un verdadero foco de infección, debiéndoseles internar para su cura.
Esa benéfica campaña de profilaxis social, nos causó en realidad asom­bro, por cuanto sabemos los intereses creados que existen y las influen­cias que se ponen en juego, para evitar que la justicia cumpla con su de­ber. Nos extrañó pero creímos que al fin la Jefatura, velando por sus fue­ros, se había resuelto a demostrar que existía y no desconoce cuales son sus deberes, y más aún, la aplicación justa y sin preámbulos de los medios que le acuerdan las leyes para reprimir todo lo que afecte la moral del pueblo.
  Creímos y supusimos que hasta finiquitar con el último clandestino, la Jefatura proseguiría su sana obra comenzada con tanta energía. Pero, des­graciadamente, no es así. Aparte de que en la "razzia" realizada, se proce­dió con ciertas contemplaciones para ciertas damas dueñas de clandesti­nos; esta, en realidad, duró lo que dura un lirio. Todas las casas, departa­mentos y lugares donde intervino la Jefatura y procedió a clausurarlos han vuelto hoy a reabrirse con la mayor frescura. Las viejas proxenetas han vuelto a internar en sus corrales las gastadas pupilas y, como sí nada hubiera ocurrido, todo se ha normalizado.
Entre paréntesis la prosecusión de la campaña, nos resulta de mal agüero, es decir, lo creemos en realidad un franco permiso para que el clandestinísimo continúe su predominante auge, pese a leyes que lo casti­guen y pese a las autoridades y pese a la propia salud del pueblo. Nos dis­gusta en verdad, volver sobre el tema, ya que las autoridades nos habían dado una pequeña esperanza al proceder en la "razzia" que comentamos. Pero esa esperanza se ha esfumado. La quietud de las autoridades nos lo revela así, y la vuelta al trabajo de los clandestinos, es harto sugestiva. Por eso, hoy exclamamos parodiando a alguien: "I ... Y aquí no ha pasado naa!. . ."4
 Y como el que pega primero, pega dos veces, por las dudas la segunda andanada se encuentra en el mismo ejemplar, pero en la página dos y bajo este titulo.
Notas
4  La Reacción. No 2003, 27 de marzo 1927.

Fuente; Extraído de Libro “El Rosario de Satanas” Autor Héctor Nicolás Zinni. Tomo I Editorial Fundación Ross. 3ra. Edición 2000