Escudo de la ciudad

Escudo de la ciudad
El escudo de Rosario fue diseñado por Eudosro Carrasco, autor junto a su hijo Gabriel, de los Anales" de la ciudad. La ordenanza municipal lleva fecha de 4 de mayo de 1862

PREVENCION DEL DENGUE

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martes, 19 de mayo de 2015

TALLERES BELGRANO



Por Leonardo Volpe (i), Cristian Volpe (2) y Soccorso Volpe (3)*


Con la idea de fomentar el deporte entre ils obreros de la fábrica de herrajes Talleres Belgrano Sociedad Anónima, sita en la calle Alem y Gálvez se decidió ins­taurar una institución deportiva. Por tal motivo el 30 de agosto de 1923 se creó el Centro Dependiente Talleres Belgrano, siendo su presidente fundador el doctor Francisco Bértolo, que además era el di­rector de la empresa metalúrgica. Cabe destacar que la entidad alcan­zó un gran prestigio deportivo en sus años de participación en los torneos de fútbol de la urbe rosarina, además es importante señalar que la mayoría de sus jugadores eran trabajadores de la empresa. Algunos de ellos después militaron en otras instituciones, como por ejemplo Orlando Rao, que emigró a Italia para sumarse a las filas de San-remese, por una cifra de S 70.000 y el centro medio Bossich, que fue transfe­rido a Newell's por $ 61.000.
La camiseta de Talleres Belgrano era verde, con cuello y puños blancos. Asi­mismo tenía su campo de deportes ubi­cado en la calle San Martín 4253.

En 1943 se afilió a la Asociación Ro­sarina de Fútbol, donde actuó en la se­gunda división de ascenso, pero poste­riormente al año siguiente no intervino en el certamen. Recién en 1946 se vol­vió a afiliar a la A. R. F. para participar del campeonato de la categoría comer­cial en el cual se consagró campeón en su primera participación. Realizó una estupenda campaña, imponiéndose en casi todos los cotejos que disputó. De dieciséis encuentros jugados, ganó trece, empató dos y perdió solamente uno. Totalizó 28 unidades. Ese sería el primero de una serie de éxitos que consiguió en el fútbol de la ciudad. Luego en 1947 repitió el título con una performance aún mejor, ya que de dieciséis partidos que afrontó, se impuso en catorce, igualando y perdiendo sólo uno. Asimismo en 1948 obtuvo de nue­vo el galardón, pero el torneo fue más reñido. Esta vez jugó veintidós cotejos, de los cuales derrotó a sus rivales en diecisiete oportunidades, empató úni­camente una vez y cayó vencido cuatro veces. Al concluir el evento Talleres Belgrano cosechó 35 puntos, uno más que el cuadro del E. M. T. A. (Empresa Mixta Telefónica Argentina) (es el ac­tual Club Teléfonos Rosario). Durante el año 1948 los dirigentes del club pensaron que estaban en condi­ciones de afrontar una exigencia mayor y decidieron inscribir a su equipo nueva­mente en el campeonato de la segunda división de ascenso, pero para ello tuvie­ron que modificar su denominación, ya que no le permitieron utilizar el nombre comercial. Por tal motivo intervino si­multáneamente en el torneo comercial con su primigenia denominación y en el campeonato de segunda con el nombre de Club Atlético Talleres.


Ascenso a Primera
Si las anteriores presentaciones habían sido magníficas, la que realizó en el campeonato de segunda división en 1948 fue superlativa, puesto que jugó un total de dieciocho partidos, de los cuales salió airoso en todos. Cosechó 36 puntos, marcó 68 goles y le anota­ron 17. Entre sus victorias, la más des­tacada fue la goleada que le propinó a Unión de Arroyo Seco, a quien vapu­leó por 9 a 1. Al finalizar el certamen aventajó por 15 unidades a su escolta (la segunda de R. Central), ganando el derecho de jugar en la máxima catego­ría del fútbol rosarino.
Debut en el círculo superior

En 1949 hizo su debut en el torneo Go­bernador Molinas de primera división, donde culminó segundo, detrás de Rosario Central. Reunió 29 puntos, siete menos que el elenco canalla. También en el transcurso de ese año participó en el campeonato argentino de trabajado­res, donde se alzó con el título. Se ad­judicó el premio Fundación Ayuda So­cial María Eva Duarte de Perón, quien en persona les entregó una copa a los campeones del evento. El trofeo per­maneció por años en la sede del club. En 1950 volvió a ser protagonista en el círculo superior de la A. R. F. Cose­chó 38 unidades (ganó 16, empató 6 y perdió 2) y se ubicó a un solo punto del campeón, que fue Newell's Oíd Boys. Luego en 1951 declinó un poco su ren­dimiento y se colocó cuarto, detrás de Rosario Central, Sportivo de Álvarez y Provincial.
Campeón rosarino de primera división en tres ocasiones
Tras cumplir buenas actuaciones y mezclarse entre los primeros lugares de la tabla de posiciones en los certá­menes anteriores, en 1952 se vio cris­talizado el esfuerzo que venía reali­zando, puesto que logró conquistar el título de campeón rosarino, al quedar­se con el trofeo Gobernador Molinas. Se coronó luego de apabullar a Tiro Federal por 6 a 0 con goles de A. Piz-zorno (señaló dos), A. Pizzorno, Pizzichilo y Frade.

Al finalizar en campeonato sumó 37 puntos, producto de diecisiete triun­fos, tres empates y dos derrotas. En veintidós partidos anotó setenta y un tantos y le convirtieron veintiséis. El plantel que consiguió tal proeza es­tuvo integrado por: Gregorio Balero (arquero), Oscar Frade, Héctor Pizzor­no, Salvador Castaño, Jorge Boveri, Ángel Pizzorno, Antonio Valero, Ser­gio Villa, Hugo Frade, Hugo Martín, Norberto Bernardo, Alfredo Pereyra, Angelo Pizzichilo, Jorge Torrezán, Carlos Lopresti, Manuel Rodríguez, Osvaldo Andrade y Oscar Giovanetti. Previamente en enero de ese año se había adjudicado el torneo nocturno General San Martín.

Posteriormente al año siguiente volvió a consagrarse como el mejor en prime­ra división, con una campaña notable, ya que de veintidós partidos jugados se impuso ante su oponente en diecisiete oportunidades, mientras que solamen­te empató una vez y perdió dos. Acu­muló 39 unidades, siendo escoltado por Newell's, que obtuvo 33.

El elenco verdolaga dio la vuelta olím­pica una fecha antes de finalizar el certamen, tras batir precisamente al conjunto rojinegro por 2 a 1, asegu­rándose de esa manera el primer lugar en la tabla. Luego de la hazaña por la noche los dirigentes del la entidad de zona sur agasajaron a los jugadores con una cena en un restaurante céntri­co de la ciudad. A los futbolistas que consiguieron el campeonato el año anterior, se sumaron Bellis, Peyrano, Veira y Cantatore.

Finalmente en 1956 conquistó su úl­timo título de primera división en la Asociación Rosarina de Fútbol. Al terminar el certamen quedó al tope de las posiciones con 24 unidades, segui­do por Saladillo Club, que reunió 21 puntos.


Declive
Después de tantos logros deportivos su performance comenzó a mermar drásticamente. Tan es así que en 1958 y 1959 culminó en el fondo de la tabla, cosechando solamente cuatro puntos en ambos torneos. Posteriormente se desafilió de la entidad rectora del fút­bol rosarino. Asimismo recibió escan­dalosas goleadas en contra, como por ejemplo en el '58 ante Central Córdo­ba, con quien cayó vencido por 17 a 0 y frente al cuadro leproso, que le asestó 16 goles, contra ninguno de Talleres.

Se despidió de la Asociación Rosarina por la puerta chica. Muy atrás queda­ron sus grandes tardes de gloria en su cancha de la calle San Martín a la altu­ra del 4253, en la zona sur. No sabemos la fecha exacta de cuándo dejó de fun­cionar el club, pero la última referencia que tenemos es de 1959.


1) Periodista deportivo. Investigación.

(2)  Diseñador gráfico. Gráfica.

(3)  Licenciado en antropología. Asesoramiento.

Consultas en Internet:

leovolpe81 @yahoo.com.ar Espacio dedicado a la Historia del Fútbol Rosarino: http://histofutbolrosarino.blogspot.com


Bibliografía



Revista "Mundo Deportivo"(febrero 1953/, díario "La Capital" (noviembre1952), diario "La Tribu­na" (noviembre 1952, octubre 1953 y marzo de 1958), libro de tablas de posiciones A. R. F. Libro "Fútbol ly Recuerdos III (Julio Ongay- 1992).


Fuente: extraído de la Revista “Rosario y su historia y región” Fascículo N• 113 de Noviembre de 2012.