Escudo de la ciudad

Escudo de la ciudad
El escudo de Rosario fue diseñado por Eudosro Carrasco, autor junto a su hijo Gabriel, de los Anales" de la ciudad. La ordenanza municipal lleva fecha de 4 de mayo de 1862

PREVENCION DEL DENGUE

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lunes, 9 de abril de 2018

DEL DESCENSO TAN TEMIDO AL ASCENSO TAN QUERIDO

Fueron 17 los equipos que integraron el lote de aspirantes al ascenso en ese torneo. A Central le tocó quedar libre en la primera fecha por lo que recién comenzó su actuación —el 11 de abril, ocasión en que enfrentó a Excursionistas. Un rival aparentemente sin mayores pretensiones pero que demostró, con el correr de las fechas, la inutilidad de los pronósticos temerarios en materia de resultados deportivos: Excursionistas, fue -finalmente subcampeón, siendo a la postre el -más serio rival en las aspiraciones centralistas hacia el título. En principio, se pensaba que elencos con mayores y más fundadas pretensiones al título debían buscarse entre un lote de clubes con historia, tales como Vélez Sársfield, Quilmes, Argentinos Júniors, Unión de Santa Fe, Talleres o Témperley. Sin embargo, fue Excursionistas un primer escollo difícil y le costó mucho a Central empatar (1 a 1) un partido que iba perdiendo y que recién pudo emparejar en el marcador casi sobre el final, con un gol de Juan Carlos Heredia, el primer jugador auriazul que logró un tanto en la "B".
A partir de allí el equipo de Arroyito enhebra una serie de tres triunfos consecutivos (8 a 2 a Sportivo Acassuso y 3 a 2 a Vélez, ambos en Arroyito, y 2 a O a Sportivo Alsina, en - Buenos Aires), peleando la punta de la tabla con Argentinos Juniors. Justamente la sexta fecha llevó a los auriazules hasta el barrio de La Paternal, cayendo por primera vez en el torneo en esa jornada del 16 de mayo, por dos tantos contra cero. Formó Central aquel día con Juan A. Martínez; Pedro Perucca y De Zor-
zi; Casalini, Nicéforo Fernández y Fogel; Heredia, De Cicco, José A Martínez, Aguirre y Vidal. La derrota de Central lo llevó a la segunda posición en la tabla, a un punto de su vencedor aunque con un partido menos jugado. En las dos semanas que siguen los aun-azules le ganan a Quilmes 4 a 1 y a Talleres 2 a 1 para lograr siete días después (el 7 de junio) una goleada histórica: 12 a 1 a Nueva Chicago, en el estadio de Arroyito. El abultado marcador no fue la única particularidad de aquel partido, ya luego la misma le permitió al "Torito" Aguirre marcar nada menos que seis goles. La hazaña, como veremos más adelante la repitió ante Dock Sur.
Para la fecha siguiente —cuando todavía duraba la euforia de semejante empacho de goles— el calendario le marcaba a Central un siempre riesgoso viaje hacia la capital de la provincia, para enfrentar a Unión. El partido, como casi todos los que jugaba Unión como local, se programó para el domingo. El día anterior Argentinos Júniors —puntero hasta allí— había perdido con Vélez. La reciente actuación centralista y esta derrota del líder motivó aún más a los aficionados centralistas que produjeron un hecho singular, que sólo reconocía antecedentes con los mismos protagonistas: una verdadera muchedumbre se trasladó a Santa Fe en todos los medios posibles. La empresa ferroviaria reforzó convenientemente los servicios habituales y, no siendo la medida suficiente, hubo que habilitar un convoy especial para responder a la demanda. Fue una fiesta completa para los centralistas porque a la hora de retribuir semejante sacrificio a tan grande cantidad de aficionados, los jugadores supieron cumplir: 5 a O ganó Central en Santa Fe, con 3 goles de Vida], uno de Aguirre y otro de De Cicco. Allí el equipo que dirigía técnicamente Enrique Palomini y que ya tenía como masajista al legendario Cisneros, tomó la punta y no la abandonó jamás.
 
Extraído de la Colección de Rosario Central de Andrés Bossi