Escudo de la ciudad

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El escudo de Rosario fue diseñado por Eudosro Carrasco, autor junto a su hijo Gabriel, de los Anales" de la ciudad. La ordenanza municipal lleva fecha de 4 de mayo de 1862

MONUMENTO A BELGRANO

MONUMENTO A BELGRANO
Inagurado el 27 de Febrero de 2020 - en la Zona del Monumento

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jueves, 28 de febrero de 2019

HOSPITAL MARCELINO FREYRE - ( ACTUAL PAMI II)



Por Eduardo Sánchez

La historia de lo que fuera el Hospital Marcelino Freyre encierra una larga serie de circunstancias que vale la pena recuperar. La construcción de un hospital en el que el esfuerzo de los vecinos tuvo mucho que ver, y uña institución que significó mucho en su época de esplendor para el Barrio de Arroyito.

Los antecedentes previos se remontan hasta hace casi 100 años, y el rescate de esta historia se basa puramente en un trabajo de - investigación de historia barrial, no bajo el punto de vista médico, aunque fueron entrevistados doctores, y empleados administrativos de la época de los años 50.

1913

En agosto de 1913 el Concejo Deliberante sancionó una Ordenanza disponiendo una transformación de la Asistencia Pública que implicaba un mejoramiento en beneficio de la población, en especial de las "clases menesterosas" Se establecían 4 casas de socorros o primeros auxilios distribuidos en la ciudad. En lo que hace a Arroyito y barrios vecinos, la casa de primeros auxilios se ubicaba en el Barrio Refinería, en un local a construir con donaciones de terreno y materiales que ofrecieran los vecinos pudientes del barrio (eminentemente obrero). El personal incluía 2 médicos, 2 auxiliares, 3 enfermeros, 2 idóneos de farmacia, 4 cocheros, y 2 administrativos. Era un primer paso.

1927

En 1927, las soluciones al problema hospitalario en la ciudad no podían postergarse. Según el censo de 1914, Rosario con 222.592 habitantes, había ascendido a 406.479 en 1926, un crecimiento vertiginoso.

Un incremento en la población, de más del 80%, pero sólo se habían agregado 58 camas en esos 12 años (de 2078 a 2136) o sea solo un 3%. Un detalle adicional: 24 camas no funcionaban por falta de presupuesto, con lo cual aquel 3% se convertía en poco más del 1%. Rosario quedaba bastante lejos de Buenos Aires en cuanto a la relación de habitantes por cama, y la única manera de llegar a los índices de las grandes capitales era construyendo nuevos hospitales, pero la carencia de fondos en las finanzas municipales se hacía sentir.

1928/29

En 1928 el concejal Perfumo presentaba un proyecto para construir un hospital en Arroyito que no prosperó. En abril de 1929, el tema se repetía, porque el concejal doctor Pedro Rueda (radical irigoyenista) volvía a la carga con el proyecto de un hospital municipal en Arroyito, con una capacidad de al menos 200 camas. Uno de los concejales de apellido Galaretto observaba aquella presentación. El fundamento era que no tenía sentido pensar en nuevos hospitales hasta tanto se solucionaran las carencias básicas de los existentes. Luego de un breve debate en el Concejo, el tema fue postergado.

1932

En 1932, Arroyito era uno de los barrios que más había crecido en cuanto a población, actividad comercial, establecimientos fabriles, colegios, etc. El punto débil era la falta completa de atención de la salud.

En esa orfandad de servicios sanitarios lo acompañaban Talleres, Refinería, Ludueña, Sorrento y Empalme Graneros entre otros barrios. Ante una urgencia para llegar a la Asistencia Pública sólo había dos canales de comunicación, complicado cruce Alberdi con frecuentes interrupciones del tráfico debido los múltiples pasos a nivel existentes e: avenida Alberdi, y el túnel Celedonio Escalada. Sólo subsistía la sala de urgencia del barrio Refinería, a la cual s proponía convertirla en un nosocomio( similar al Hospital de Alberdi.

1937

A fines de abril de 1937, a pocos días de hacerse cargo, el gobernador doctor Manuel María de Iriondo comenzó a dar señales de prestarle atención a la situación hospitalaria. La provincia con 1.500.000 habitantes, contaba con 4800 camas, es •decir uña cama por cada 310 habitantes.

Una Comisión de hospitales creada al efecto, analizó el tema y preparó un plan orgánico de construcción de hospitales, acompañado de un mejoramiento de servicios de sanidad y médico asistenciales, a la par de la creación del Departamento de Salud Pública. De esta manera surgió la idea de conslruir un hospital el Arroyito, y otros más en el territorio provincial.

1938

Tal fue el empeño del gobernador Iriondo en este tema, que en abril de 1938 realizaba una inspección en Arroyito, a fin de tomar conocimiento del lugar y estudiar las posibilidades de construir el Hospital del barrio. El terreno elegido estaba ubicado en la manzana delimitada por las calles Olivé, Juan B. Justo, Ferreyra, y Silva, predio donde hasta ese momento tenía su cancha de futbol el Club Atlético Sparta.

Una Comisión de la Vecinal y muchos vecinos hicieron conocer enfáticamente a las autoridades sus imperiosas necesidades. Daba la impresión que se comenzaba a prestar atención a la salud pública de la zona.

La noticia largamente esperada se concretó al conocerse la inclusión de la obra en el plan de Obras Públicas de 1938. Pocos meses después se lanzó el proyecto con un llamado a licitación iniciándose la construcción que se costeó íntegramente con recui sos provinciales, ante la situación precaria de la comuna rosarina. La obra presupuestada en $ 600.400, contemplaba las exigencias los hospitales más modernos.

1940

(8 de julio)


Primera inauguración


El 6 de julio, con el título de "Acto inaugural que solo ha de serlo a medias" "La Capital" comentaba acerca de la habilitación del nuevo establecimiento hospitalario, pero se preguntaba si en realidad no debía considerarse como la primera etapa del proyecto. Fundamentaba su comentario el periodista en que el concepto de obra cumplida sólo se concretaba en el momento en que entraba en función al servicio público, es decir cuando fuera dotada de muebles, útiles, e instrumentos técnicos necesarios para su funcionamiento, condición que no se cumplía en ese momento. Llamar inauguración a una obra a la que le faltaba bastante para que se hallara en condiciones de recibir los servicios que el barrio aguardaba esperanzado, no podía ser considerada como tal.

No obstante lo anterior, el 8 de julio se llevó a cabo el acto inaugural del Hospital del Arroyito como se lo llamaba hasta el momento, presidido por el gobernador doctor Manuel María de Iriondo, Ministros y políticos, incluyendo al Intendente doctor Alberto Baraldi. Participaron los entusiastas vecinos exteriorizando la satisfacción, siendo las instalaciones bendecidas por el Obispo de Rosario Monseñor Antonio Caggiano.

La fecha de inauguración no era casualidad, había sido planeada dentro del programa de festejos de la efeméride del 9 julio.

Cuando se terminara la construcción, Arroyito iba a contar con un hospital de 200 camas y con comodidades para el funcionamiento de 14 servicios externos con todas sus dependencias.

A pesar de la inauguración en el mes de julio, en noviembre una Comisión de vecinos Pro Habilitación del Hospital solicitaba que el nosocomio entrara en funcionamiento, a la vez que hacía conocer que las camas mandadas a fabricar por dicha Comisión y por personas altruistas se encontraban ya listas para ser entregadas a la institución. En diciembre, la Sociedad Vecinal del barrio, informaba que había recaudado la suma de $ 730 obtenidos en festivales realizados en el barrio para adquirir camas para dos salas.

Un detalle interesante que puede observarse en la base del mástil en la entrada por calle Olivé, dice lo siguiente: Hospital de Arroyito, Gobernador Manuel M. de Iriondo, Intendente Municipal Jorge A. Palacios, 6 de Julio de 1938. Vale recordar que la visita de Iriondo para inspeccionar el terreno se realizó el 4 de abril de 1938, es decir 3 meses antes.


1941

Segunda inauguración



El 6 de abril, el gobernador Iriondo y ministros acompañantes y el intendente municipal Agustín Repetto repiten lo realizado en 1940, incluida la bendición por el Obispo Caggiano: izamiento de la bandera, una marcha militar por la fanfarria del Escuadrón de Seguridad y luego los discursos del caso. El doctor Francisco Javier Pérez, funcionario del Departamento de Salud Pública de la Provincia acotaba "Dentro de pocos días quedará librado al servicio público este hermoso hospital...". Quedaba claro que aún no estaban listas las instalaciones. En los discursos se agradecía al Intendente Justo Palacios por permitir construir el hospital en un predio municipal.

¿Y porque esta segunda inauguración? Simple respuesta en mi opinión: el 10 de abril de 1941, vencía el mandato del gobernador Manuel María de Iriondo, y no podía irse sin recordar la obra del Hospital de Arroyito que había impulsado de manera tan enfática, aunque también hubo dos médicos que trabajaron incansablemente para que se concretara aquel proyecto: el doctor Abelardo Irigoyen Freyre desde la Provincia y el doctor Mario Vignoles desde la Municipalidad.

Se describían las instalaciones: un pabellón principal de 5, pisos para salas de clínica y cirugía general. Los restantes pabellones con salas de 4 a 6 camas, para evitar la aglomeración de enfermos, bien ventilados y con mucha luz. Completaba la obra consultorios externos de todas las especialidades.

En otro pabellón aislado se asistiría a presos con el máximo de seguridad en cuanto a fugas y con la mejor atención para sus enfermedades. Hasta ese momento no existía ese tipo de servicio en Rosario.

Un mes después el diario "El Litoral" de la ciudad de Santa Fe comentaba: "En julio se cumplirá el aniversario de la primera inauguración del Hospital de Arroyito a pesar de lo cual fue inaugurado por segunda vez. ,'Y no extrañaría que aun haya una tercera o cuarta. Para que funcione se necesita la inversión de 350.000".

En cuanto a insumos, en el hospital lo único que había eran las camas y las ropas que habían donado la comisión de vecinos del barrio. Faltaba -dotarlo del instrumental quirúrgico, instalaciones - de Rayos X, farmacia, laboratorios, etcétera.

Un detalle para destacar fue que el Departamento de Salud pública recurrió al régimen de concursos, similar al que regía para seleccionar docentes en la. Facultad de Medicina, con un sistema de jurados compuestos por el Decano de la Facultad de Medicina, dos profesores, un representante de la Federación Gremial Médica de la Provincia, y un miembro del Concejo de Sanidad. De acuerdo a los concursos, las jefaturas de los distintos servicios quedaron integrados de la siguiente manera: Dermatología: profesor Adjunto doctor Pedro ,. Scolari; Radioterapia: doctor Raúl Mayer; Radiología Clínica: doctor Eduardo Fiorito; Otorrinolaringología: profesor adjunto doctor M. González Loza; Pediatría: profesor adjunto doctor Julio Santamaría; Urología: profesor adjunto doctor Ricardo Ercole; Cirugía General, doctor Enrique Roncoroni; consultorio externo profesor adjunto doctor Juan Recagno.

Pasarían después otros médicos reconocidos de Rosario: Luis González Sabathié, Juan Raúl Thompson, Fernando Gaspary, Víctor Terán, José Severino, Lucero Echeverry entre otros.

No he podido encontrar la información al respecto, pero según comentan algunos memoriosos, el Freyre comenzó a funcionar a pleno recién en 1944.

El nombre Marcelino Freyre

Con muy buen criterio, el Ministerio de Gobierno de la provincia de Santa Fe solicitó a la Filial Rosario de la Academia Nacional de la Historia que analizara el tema y propusiera el nombre de algún médico de actuación destacada en la ciudad. Era importante para las autoridades poner al nuevo hospital bajo la tutela espiritual de un nombre que significara un ejemplo en el ejercicio de la medicina local.

Después de un análisis, la referida entidad indicó como el más apropiado el nombre del doctor Marcelino Freyre, distinguido facultativo cuya vida estuvo estrechamente vinculada a Rosario. Había nacido en 1821 en Santa Fe, y se radicó en Rosario en 1840. Desempeñó el cargo de Jefe Político y Presidente de la Municipalidad y del Concejo Deliberante de Rosario, Diputado provincial y nacional, Convencional provincial en 1863, y en 1880 fue designado Director del Hospital Militar. Una calle de Rosario lleva su nombre. Falleció en Rosario en 1907.

El informe de la Academia Nacional de la Historia hacía conocer sus fundamentos, entre otros: "El austero ciudadano Dr. Marcelino Freyre fue un distinguido médico que convirtió en un verdadero apostolado el noble ejercicio de su profesión, cuya vida intensa estuvo estrechamente vinculada a Rosario, siendo el primer santafecino que obtuvo el título universitario nacional en medicina. Nombre muy
acertado por cierto.


Hermanas Maestras de la Santa Cruz


En mayo de 1940, una congregación de hermanas religiosas venidas de Chile, se dedicaba a preparar sábanas y otras ropas para el hospital. Las monjas con mucha experiencia en el tema hospitalario, de enfermería y cuidado de enfermos, fueron de vital importancia en el desarrollo del hospital. De procedencia suiza-alemana, todo el barrio reconocía el trabajo y la vocación de servicio de las hermanas. Rígidas y con mucha disciplina, generosas y humildes, realizaban cualquier tipo de actividad en el hospital, mantenían el confort y la higiene, tan pronto acompañaban a los médicos en sus recorridas con los enfermos, como atendían a proveedores, firmando cheques, o punteando la tierra. Comentan los memoriosos que fueron las hermanas quienes plantaron los primeros árboles en el jardín del hospital. Los primeros colchones fueron fabricados a mano por ellas con relleno de lana. Al llegar como no había facilidades dormían en el suelo. Algunos de los nombres de aquellas abnegadas hermanas: Winfrida Meissner, Ismelda Frank, Akmesina Afner, María Descalzo.

A mediados de la década del 70, por razones que valdría la pena discutir en otro escrito, las hermanas se retiraron del hospital, algunas fueron a prestar sus servicios a un Hogar de recuperación de ancianos de calle Buenos Aires al 900, y otras a la localidad de Quilmes en Buenos Aires.


1946/7

Durante 1946 y 47 por razones políticas se producen cesantías en "el Freyre"; a los empleados administrativos y enfermeras, se agregaban médicos con trayectoria, a la vez que se realizaban nombramientos y se creaban nuevos e innecesarios cargos. En esa etapa, el hospital no solo perdió mucho capital humano, si no también calidad profesional.

1948

Escuela de enfermera


Por decreto del Ministerio de Salud Pública de la provincia, se crea la Escuela de Enfermeras, cuyo método de enseñanza tendría el carácter de internado, y cuyo objetivo era formar personal para hospitales de campaña. En igualdad de circunstancias se daba preferencia a las aspirantes procedentes de localidades más pequeñas y más alejadas de los centros urbanos, de manera que volvieran a sus localidades de origen una vez formadas.

A pesar funcionar como internado, la escuela era gratuita, y se proporcionaba no sólo estudios, sino también prácticas, casa, manutención uniforme, ropa, entre otras cosas. Un ejemplo de institución.

La escuela resolvió un problema serie en cuanto a la escasez de enfermeras. La primera promoción constó de 25 egresadas, y alcanzó tal prestigio, que aún antes de la graduación las enfermeras eran solicitadas por importantes sanatorios de la ciudad.


De Hospital Freyre a Policlinico Pami II
Durante la dictadura y con los militares en el poder, se toma la decisión de convertir el Hospital Freyre en Policlínico del Pami. Algunos médicos entrevistados, comentaron su total desacuerdo con la decisión de aquel momento. Nada que ver con una negativa a la atención a los jubilados, al contrario, pero no tenía sentido convertir un hospital público en una dependencia del Pami, institución que en ese momento con los fondos que manejaba, bien podría haber construido otro nosocomio más moderno y con mayor capacidad para atención de los sufridos abuelos. El Freyre fue construido considerando las necesidades del barrio y zonas cercanas, mientras que los afiliados que concurrirían al Pami II, superarían ampliamente la capacidad prevista originalmente.

El contrato de locación y la tercera pata El 29 julio de 1980, se firmaba el contrato de locación del inmueble de propiedad de la provincia, alquiler que comenzaría el 1 de agosto 1980 y finalizaría el 31 de julio de 1990, renovable por 5 años más.

Rubricaron el contrato el representante del Ministerio de Bienestar Social de la Provincia de Santa Fe, Comodoro (R) Francisco Roberto Pitaro por una parte, y el Interventor del INSSJP doctor Santiago Manuel de Estrada. El valor fue pactado en $ 60.000.000 mensuales, a ser reajustados en oportunidac y porcentajes en que se incrementaran los haberes jubilatorios de jubilados) pensionados del Sistema Nacional d Previsión.

En aquel contrato original faltaba un tercer actor, detalle no menor considerando que se ignoraba a la Municipalidad de Rosario, propietaria de los terrenos donde se levantó el hospital. Desconozco si en los contratos posteriores ocurrió lo mismo.

Varios de los entrevistados para esta investigación, médicos y administrativos que formaron parte del plantel del Freyre en los años 50, comentan que de acuerdo a tradición oral, los terrenos del hospital fueron donados por la familia Freyre, pero se verá que tal afirmación no es correcta.

El fundamento es el siguiente: el tema se remonta al año 1905 cuando la Sociedad Anónima El Arroyito, empresa dueña de los terrenos de lo que luego se convirtiera en el barrio Arroyito, y que se encargara de realizar el loteo en esa época, decidió donar a la Municipalidad, la manzana comprendida entre las calles Juan B. Justo, Olivé, Ferreyra y Silva (denominadas de otra manera en 1905), con el fin de ser destinada a plaza pública. Tal información apareció en los diarios de la época y hay un plano de loteo de esa Sociedad Anónima. El Arroyito donde se aprecia el espacio dedicado a plaza pública. En los inicios del barrio era necesario contar con ese espacio para su poblamiento.

En los primeros años el predio funcionó como plaza, pero posteriormente fue cedido a préstamo al Club Sparta, donde esa Institución construyó su cancha de futbol para participar en los torneos locales. Cuando se decidió la construcción del Hospital Arroyito a fines de los años 30, Sparta debió dejar el terreno y tuvo que mudarse a avenida Sorrento y Casiano Casas.

Un detalle importante, es que en septiembre del 2005, un Dictamen del Tribunal Municipal de Cuentas Municipal, aporta datos interesantes.

El Dictamen N° 220 cuyo objeto era la verificación de la titularidad del inmueble de calle Olivé 1159, y dirigida al entonces Presideflte del Concejo Municipal de Rosario Agustín Rossi, tenía como fin que las autoridades municipales regularizaran la situación. Se informaba que: "De acuerdo a la escritura pública N° 383 pasada por ante el Escribano Público Don Angel Echevarría de fecha 31/12/1906, la S. A. El Arroyito dona gratuita e irrevocablemente a favor de la municipalidad y con destino al servicio público el terreno dejado para plaza ubicado en el Barrio Arroyito. La misma se halla inscripta en el Registro General Rosario tomo 17P folio 34, N° 336 a nombre de la Municipalidad de Rosario.

Una rara mezcla donde en un predio municipal, se construyó un edificio hospitalario financiado por la provincia, funcionando en el lugar un Instituto nacional". Consultas realizadas por quien esto escribe hace tres ahos al Concejo Deliberante solicitando conocer el estado en que se encontraba lo informado en el Dictamen No 220 del 20051 resultó infructuosa. Ningún Concejal contestó el pedido.

Desconozco si a partir de contratos pos tenores a 1980, se ha incorporado ah Municipalidad como parte integrante de ese convenio.

Desde las inauguraciones, lo que poco se ha mencionado y reconocido en mi opinión, es el gran esfuerzo realizado por aquellos vecinos respecto de su aporte de los muchos de los insumos imprescindibles en los orígenes del querido Hospital Freyre. Una patriada que mereces ser valorada. .


Fuente: Extraído de la Revista “ Rosario, su Historia y Región. Fascículo Nº 148 de Febrero de 2016