Escudo de la ciudad

Escudo de la ciudad
El escudo de Rosario fue diseñado por Eudosro Carrasco, autor junto a su hijo Gabriel, de los Anales" de la ciudad. La ordenanza municipal lleva fecha de 4 de mayo de 1862

PREVENCION DEL DENGUE

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jueves, 1 de junio de 2017

EXISTIO...CUANDO?...

En el ano 1935, durante el gobierno del Dr. Luciano Molinas y siendo Director General de Educa­ción el Dr. Pío Pandolfo se trasladó a Olga Cossettini desde su Rafaela natal para tomar a su cargo la dirección de la escuela Carrasco. Al finalizar el primer arto de trabajo demostró con los hechos la posibi­lidad de cambiar el proceso del aprendizaje y la dinámica de la escuela oficial convirtiendo al niño en protagonista y no considerán­dolo como simple depositario de datos y transmisor estereotipado de información.
En tan poco tiempo Olga Cosse­ttini logró transformar la escuela en forma tan rotunda que las au­toridades educativas la reconocie­ron como experiencia piloto. Esta disposición le permitió mayor au­tonomía y aval oficial para distin­tas iniciativas.
Ano tras ano va logrando en la tarea del aula la concreción de los objetivos delineados con claridad y sensatez. El ideario pedagógico de Olga demostró su validez, y fue reconocido a nivel internacional.
Lamentablemente -el tiempo nos demuestra esta situación en distintos momentos de nuestra historia- el sistema educativo ar­gentino se cierra a toda persona o institución que escapa de lo prees­tablecido. La Escuela Serena, con sus múltiples posibilidades de ta­reas, facilitaba el respeto por la opción del compañero, estimulaba el pensamiento sin dogma y prac­ticaba la observación y análisis de la realidad. Estos niños y jóvenes que pensaban con libertad inquie­taron a ciertos funcionarios simpa­tizantes de las frases rígidas y au­toritarias. Aparecieron las vallas... algunas veces encubiertas en apa­rentemente Ingenuos requerimien­tos y otras por decreto. Es asi que en 1944, siendo interventor del Consejo de Educación el escritor Leopoldo Marechal se suprimió, sin juicio previo ni pruebas que lo motivaran, el decreto que recono­cía a la escuela su carácter de experimental.
Al leer la correspondencia oficial de la escuela podemos reconstruir la repercusión de la experiencia en dos niveles bien diferenciados. Mientras Olga recibia invitaciones para disertar en congresos, dictar conferencias y cursos, se editaban sus libros y recibía visitas de artis­tas, pedagogos y pensadores rele­vantes, en el nivel oficial, algunos personeros de la mediocridad y el oscurantismo le negaban licencias personales, permisos para actua­ciones del coro o el teatro de los niños, se rechazaban propuestas para evaluar la tarea escolar en forma cualitativa y hasta se intentó un compulsivo traslado en el año 1947 que no se efectivizó por el rechazo unánime y activo de los padres, los alumnos y el barrio. El ensayo continuó prestigiando a la educación santafesina hasta agosto de 1950. El día 28, por la fuerza. Olga es separada de su es­cuela. Quince años de plenitud y armonía de ideales y trabajo diario cortados por un decreto inapela­ble.

Fuente: Extraído de la Revista “ Rosario Historias de aquí a la vuelta. Fascículo Nº 19. Autora. Amanda Paccotti de marzo 1992