Escudo de la ciudad

Escudo de la ciudad
El escudo de Rosario fue diseñado por Eudosro Carrasco, autor junto a su hijo Gabriel, de los Anales" de la ciudad. La ordenanza municipal lleva fecha de 4 de mayo de 1862

MONUMENTO A BELGRANO

MONUMENTO A BELGRANO
Inagurado el 27 de Febrero de 2020 - en la Zona del Monumento

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miércoles, 30 de enero de 2019

EL SALDO DE UN DESCENSO




Por Andrés Bossio


Apagados los ecos de la eu­foria desatada en la ciudad por la obtención del título, los asociados auriazules fueron convocados a elegir nuevas autoridades. Rodríguez Araya y algunos de quienes le acom­pañaron en su exitosa gestión de 1942 —cumpliendo la pa­labra empeñada— volvieron a sus respectivas ocupaciones dejando la conducción del club a quienes eligieran sus asocia, dos. El comido realizado el 31 de enero de 1943 elevó a la presidencia del club a otro ro-sarino notorio, el doctor José E. Celoria, a quien acompañó el ex secretario de la comisión anterior, don Erland N. Ross, quien se erigiría a través de los años en uno tíe los diri­gentes más activos y lúcidos con los que contó Rosario Cen­tral. 

Al concluir su mandato un par de años después esta co­misión presidida por el doctor Celoria y trazar un esbozo de la institución que encontra­ron al recibirse en sus cargos, no faltó la mención —como correspondía a su condición terriblemente defi­citaria aquella incursión cen­tralista en la "B" de 1941, tanto como lo es ésta de 1985. Porque Central —que es un grande— beneficia con el aporte mayoritario de su pú­blico a entidades que están más abajo, mucho más abajo, en arraigo popular. Por eso aquel retorno a la primera di­visión en 1943 no trajo apa­rejado grandes cambios en el plantel, por eso no hubo obras espectaculares y por eso de­bieron postergarse muchas as­piraciones. 

Pero Central siguió crecien­do. Creció en medio de tantas carencias y necesidades. Por­que creció en la medida del afecto de su gente a su divisa, aunque ese rubro —el más importante de todos— no pue­da figurar en los balances ni se contabilice en las frías es­tadísticas. Central volvió a co­dearse con los grandes. Y los campeones del torneo de la "B" —como veremos en nues­tra próxima entrega— siguie­ron hasta más de la mitad del campeonato con el envión ga­nador del año anterior. 
Fuente: Extraído de la Colección de Rosario Central. Autor: Andrés Bossio




viernes, 25 de enero de 2019

LA "BORRACHERA" DE VIDAL ANECDOTARIO



Por Andrés Bossio


Como se ha dicho en la crónica, la derrota que sufrió Argen­tinos Júniors en la 10a. fecha del certamen de 1942 abrió la posi­bilidad a que Central, ganándole a Unión al día siguiente, pudiera alcanzar la punta en el torneo de la "B". Aqusl domingo de ju­nio se presentó lluvioso y poco propicio para asistir a espectácu­los deportivos, no obstante lo cual varios miles de simpatizantes auriazules emprendieron el viaje hacia Santa Fe. Central ganó 5 a o y uno de los tantos lo había logrado, en el primer tiermpo su puntero izquierdo Ernesto Vidal. Junto con el gol el eficaz delantero centralista recibió un fuerte golpe que lo dejó inconsciente médico 
y presidente de Union— diagnosticó principio de conmoción cerebral sugiriendo que Vidal se quedara en el vestuario. Don Agustín Rodríguez Araya asintió y el equipo centralista salió con diez hombres a jugar en el segundo tiempo. Pero a los pocos minutos cuando Union más apretaba, apareció nuevamente Vidal en e¡ campo de juego. Anduvo de maravillas y consiguió dos tantos mas. Rodríguez Araya sonreía socarronamente, pensando que el diagnóstico del médico tatengue sólo estaba fundamentado en el deseo de restar un valor importante al club de nuestra ciudad Kero no fue asi. La conmoción cerebral existía, como se pudo comprobar después, aunque sin mayores consecuencias ulteriores Lo cierto es que Ernesto Vidal jamás supo cómo logró sus dos últimos goles, de los que se enteró por sus propios compañeros

Fuente: Extraído de la Colección de Rosario Central. Autor Andrés Bossio


viernes, 18 de enero de 2019

LA TRIUNFAL CAMPAÑA AURIAZUL




Por Andrés Bossio

Diecisiete equipos integra­ron la nómina de conjuntos que disputaron en 1942 el tor­neo de ascenso de la Asocia­ción del Fútbol Argentino. El número impar determinó que cada elenco tuviera una fecha libre de compromisos en cada rueda. A Rosario Central le to­có descansar justamente en la primera jornada por lo que re­cién debutó al cumplir los res­tantes elencos su segundo compromiso. Fecha a fecha, con el respectivo resultado y los goleadores centralistas, és­te es el detalle de la triunfa! campaña auriazul.

La impresionante campaña de Central le llevó a alzarse con el título en disputa tras 25 encuentros ganados, 3 em­patados y 4 perdidos. Y mar­có todo un récord en el fútbol profesional argentino al con­quistar en sus 32 partidos disputados nada menos que 118 goles a favor contra sólo 39 que sufrió su defensa. Co­mo punto de referencia toma­mos el más famoso, contun­dente y recordado quinteto (en esa época eran quintetos ofen­sivos) que señaló una marca inigualada en goles converti­dos en toda la historia de la primera división; al quinteto de Independiente, integrado en casi todos sus compromi­sos con Vilariño, de la Mata, Erico, Sastre y Zorrilla, que llegó a una marca de 115 go­les a favor contra 37 que su­frió su defensa en el campeo­nato de primera división de 1938, en 32 partidos oficiales. 

Como podrá advertir el lec­tor, en idéntica cantidad de encuentros disputados (aun­que en distintos certámenes), la delantera de Central (Vila­riño, De Cicco, Bravo, Aguirre y Vidal) de 1942, logró 3 go­les más que la famosa línea de ataque de Independiente. 

Es fácil deducir a través de! seguimiento atento de la cró­nica de este brillante año cen­tralista, que el máximo golea­dor fue Waldino Aguirre, quien conquistó 32 tantos; Rubén Bravo le siguió con 18 y, en­tre de hombres de bien— a quie­nes le habían antecedido en las difíciles circunstancias vi­vidas en 1942. Al hacer el ba­lance de las dificultades que debieron afrontar, dice la me­moria de aquel período que " .. .venía la institución de pa­sar por el trance más difícil de su historia, y si bien quie­nes la dirigieron en el año de la terrible prueba supieron poner al servicio de la gran causa de recuperación deportiva, valentía, dedicación y sa­crificio, uniéndose a ello el po­deroso factor del aliento y ca­riño de socios y simpatizantes, pudo la institución surgir mo­ral y deportivamente, no dejó empero de sufrir serias lesio­nes en su estructura económi­ca, capaces de socavar las ba­ses de su propia existencia". 

Es que —añadimos no­sotros casi medio siglo des­pués— fue desbordada; el baile, los besos, llantos y abra­zos siguieron por las calles ad­yacentes, en los cafés, en las veredas. Fue una noche larga, prolongada por un sentimien­to que clamaba orgulloso la ra­zón y el motivo de semejante desenfreno; el sentimiento por una casaca con una dilatada y brillante historia; esa noche, miles de anónimos rosarinos, estaban escribiendo una pági­na más para agregarle a aque­lla. Nadie pensó en el ham­bre, la sed o el sueño. Todos querían gozar ese momento inolvidable: CENTRAL ERA EL CAMPEON. ¡CENTRAL RETOR­NABA A LA [PRIMERA DIVI­SION! 

Quedaban todavía dos par­tidos por disputar pero.la co­sa estaba ya .terminada para todos. Estaba el campeón, Central y el condenado al des­censo, El Porvenir. Vendrían dos partidos últimos en uno de los cuales ef stguiente a su consagración— los jugado­res auriazules se tomaron re­vancha de la derrota infligida por Dock Sur, apabullando a su rival por 9 a 0; para terminar, con un equipo integrado por varios suplentes, ganansole a Temperley por 1 a 0, que cedió su condiión de local y se vino hasta Arroyito para asociarse a los festejos preparados para celebrar la despedida de la división B. 

La pesadilla había pasado Central estaba, otra vez en el lugar que le correspondía. 
Fuente: Extraído de la Colección de Rosario Central. Autor Andrés Bossio.


martes, 15 de enero de 2019

UN "ERROR" IMPERDONABLE-ANECDOTARIO



Por Andrés Bossio

La primera incursión de Central en la "B" dio pábulo a gran cantidad de anécdotas. Algunas creíbles, otras no tanto. Esta que aquí narramos nos fue arrimada hace años por alguien que dijo ser testigo presencial del hecho y está vinculada al famoso par­tido en el que Central, contra todos los pronósticos, perdió con Dock Sur por 4 a 3 en la cancha de San Lorenzo, como conse­cuencia del cual los futbolistas fueron multados por jugar "des­ganados". Al mediodía de ese sábado el club local agasajó a dirigentes y allegados de nuestra ciudad con un almuerzo, parece que habian "regadito". Al llegar al viejo estadio de Boedo el parti­do ya había empezado y el local, Dock Sur, estaba luciendo en la ocasión una camiseta similar a la de Central, que usó en la oportunidad otro atuendo deportivo. Coincidió la llegada de los dirigentes con la obtención de un gol por parte de Dock Sur. Y nos contó nuestro informante que más de un dirigente —tal vez por problemas visuales o por las consecuencias que dejó en ellos el suculento almuerzo— se abrazó alborozado con su vecino festejando el gol del equipo rival. Que usaba la camiseta de Central. Un error imperdonable que, a la hora de la sanción a los jugadores, éstos se encargaron de hacer circular profusamente en los corrillos de la popular entidad de Arroyito.

Fuente: Extraído de la colección Rosario Central. Autor Andrés Bossio


domingo, 13 de enero de 2019

IMPRESIONANTE RECORD DEL "TORITO"



Por Andrés Bossio

Al iniciarse la segunda rue­da sufrió el equipo una baja momentánea aunque de capi­tal importancia: la del "Torito" Aguirre, que debió descansar casi quince días al sufrir la fractura de una costilla. Vol­vió y siguió haciendo goles hasta clavar un récord impre­sionante: 14 goles en cinco partidos, iniciando la serie con uno ante Colegiales (4 a 1); 2 ante Unión (5 a 0); 4 ante Al­magro (6 a 3); 1 ante All Boys y seis, sí, 6 ante Dock Sur (9 a 0). Podrá advertirse que el impagable "Torito" logró esa hazaña tal vez única en tor­neos oficiales de esta impor­tancia: dos veces logró 6 tan­tos en un solo partido (en otro logró "apenas" 4), por lo que naturalmente resultó goleador absoluto tíe su equipo y del torneo. 

Otra particularidad que no debe dejar de notarse: el 9 a 0 de la segunda rueda ante Dock Sur sepultó para siem­pre algunos resquemores, du­das y fantasmas que queda­ron flotando tras la polémica caída por 4 a 3 en cancha de San Lorenzo. Y el primer par­tido que incluimos en la serie goleadora del notable ex juga­dor charrúa (ante Excursionis­tas, 4 a 1) marcó también en aquella temporada de 1942 el inicio de los encuentros oficia­les nocturnos, que ya por en­tonces y a esa altura del año provocaba una respuesta aún mayor que la habitualmente bien predispuesta reacción de la hinchada centralista a las presentaciones de su equipo. No menos de 15.000 perso­nas fueron esa noche del 31 de octubre a gozar de la go­leada auriazul, cuyo equipo se acercaba firmemente a la me­ta ambicionada.afe­rraba desesperadamente a él, pero Vidal primero y el "Tori­to" después se encargarían c'e darle digno colofón a una campaña excepcional, brillan­te. El final del encuentro lo tu­vo ganador a Central por 2 a 1 y, por ende, campeón, y de­sató una euforia desconocida en nuestra ciudad. Ni bien terminó el partido las calles comenzaron a llenarse de gen­te que reía, bailaba, se salu­daba alborozada y feliz. El es­fuerzo de todo un año había fructificado; las tensiones de tantos fines de semana esta­llaban hacia afuera de cada al­ma centralista, colmando de gozo y felicidad aquella memo­rable tardecita del 21 de no­viembre de 1942. Como en los grandes estallidos espon­táneos que tienen sus oríge­nes en una auténtica pasión popular, una consigna implí­cita llevó a una multitud de hombres, mujeres, ancianos y niños, a ocupar las vías de acceso a la estación Rosario Norte. Hacia allí convergieron rumorosos y contentos miles de hinchas de todas las con­diciones y de todos los luga­res. La larga espera a la lle­gada del tren que traía de re­torno a la cuidad al equipo victorioso fue matizado con impresionante fiesta popular en la que no hubo una sola nota discordante. Música, can. ticos y bailes poblaban un am­plísimo escenario cuyo punto neurálgico estaba en los an­denes mismos de la estación. Hasta que finalmente el largo silbato anunció el arribo in­mediato del tren de la victoria. 

Fuente: Extraído de la Colección Rosario Central. Autor: Andrés Bossio

sábado, 12 de enero de 2019

UN TRASPIE INESPERADO: MULTA A LOS JUGADORES



Por Andrés Bossio


Las sucesivas presentacio­nes centralistas hilvanaron una serie de victorias: 4 a 0 con Defensores de Belgrano; 3 a 2 con El Porvenir, 2 a 0 con Almagro y 4 a 1 con AlI Boys, matizadas ellas con una ines­perada derrota ante Colegiales (3 a 0), que había ocurrido en oportunidad de jugarse la 12* fecha. No obstante, lo curioso aconteció en oportunidad de disputarse la 16º fecha, cuan­do el sorteo le marcaba a Cen­tral la obligación de visitar al modesto equipo de Sportivo Dock Sur. Lo que se pensaba sería un triunfo sin mayores sobresaltos llevó quizás a los jugadores auriazules a subes­timar al adversario que sor­prendió a todos al derrotar al gallardo puntero por 4 a 3. La cosa no terminó ahí, puesto que la Comisión Directiva, dis­puesta a no tolerar ninguna clase de tropiezos (ni siquie­ra los que podían considerar­se lógicos dentro de la activi­dad deportiva), tomó una drás­tica como curiosa determina­ción al sancionar a todos los jugadores con una multa. La resolución —firmada por Agustín Rodríguez Araya co­mo presidente y Erland N. Ross como secretario— decía así: "No teniendo ninguna ex­plicación la actuación desga­nada y deficiente del conjun­to que disputa el torneo de as­censo, se resuelve: 1') Aplicar una multa de $ 100 m/n a to­dos los integrantes del equipo que enfrentó a Sportivo Dock Sur. 2') Esta sanción queda­rá sin efecto si el cuadro, en los próximos tres encuentros en que actuare como visitan­te, no retorna vencido a esta ciudad. 3') Queda absoluta­mente prohibido a los jugado­res por un término de 15 días solicitar autorización para en­trevistarse con los miembros do la Mesa Directiva". Como se podrá apreciar de la simple lectura de semejante disposi­ción, los directivos no anda­ban con vueltas y se confirma, de alguna manera, la metodo­logía que solía utilizar don Agustín Rodríguez Araya du­rante el breve'aunque trascen­dente período en que le tocó actuar como titular de la en­tidad. Su personalidad avasa­llante y su enorme pasión cen­tralista lo llevó, más de una vez, a no reparar demasiado en las formas cuando de de­fender los intereses auriazules se trataba; con todo, algunos de quienes estuvieron muy cerca suyo en aquella campa­ña de 1942 descalificaron to­talmente ante este cronista al­gunas absurdas versiones so­bre supuestas actitudes del ex político, parlamentario y diri­gente auriazul que partes in­teresadas se encargaron de hacer circular en su momen­to y que muy poco le favore­cían. Lo cierto es que aquel partido con Dock Sur no se podía perder y se perdió. Y que los dirigentes, con Rodrí­guez Araya a la cabeza, vieron extrañamente desganados a sus jugadores por lo que tes aplicaron la sanción mencio­nada aunque dándoles la po­sibilidad de que la misma que­dara sin efecto. No pudo ser porque dentro del período fija­do Central perdió en Buenos Aires con quien más luchaba —muchas veces deslealmen­te— por ascender: Vélez cero, siendo el último tras­pié centralista hasta la con­quista del título. El tercero en discordia, Quilmes, le sacó un punto al igualarlo 2 a 2 en la 24º jornada. Esos tres puntos, más uno que dejó al empatar en Arroyito con Excursionis­tas (0 a 0) en la apertura de la segunda rueda, fueron las cuatro unidades que los auri­azules dejaron "escapar" en la etapa de las revanchas. El resto fueron todas victorias, algunas por marcadores con­tundentes (7 a 3 a Sportivo Alsina; 6 a 1 a Argentinos Jú­niors; 5 a 0 a Unión y El Por­venir; 6 a 3 a Almagro y 9 a 0 a Dock Sur.

Ya vimos que Vélez fue un antagonista enconado de Cen-:-al en la marcha hacia el tí­tulo y hubo indicios y presun-: mes de que algunos allega­res a la entidad velezana es­taban dispuestos a no reparar en medios para conseguir el fin esencial: el ascenso a pri­mera división. Con todo, la so­lidez del equipo auriazul, el masivo apoyo de su hinchada y ía prolija atención que sus di­rigentes prestaban a todo mo­vimiento extraño alrededor del plantel, aventaron los fantas­mas tan corrientes en aquellas épocas y permitieron que al final, como siempre debiera ser, triunfara el fútbol. Argen­tinos Júniors, que había ini­ciado el torneo con bríos, ce­dió rápidamente en sus aspi­raciones y terminó ocupando uno de los últimos lugares en la tabla de posiciones. Quíl-mes tuvo algunos pasajes positivos que le permitieron al­ternar los primeros puestos, pero sin llegar a provocar tro­piezos o dificultades en la se­gura marcha centralista hacia el título. 

Conviene reiterar que fue­ron frecuentes en esa tempo­rada los comunicados de agra­decimiento que los dirigentes hacían públicos para la hin­chada centralista, movilizada y enfervorizada por los triun­fos de su equipo. Por una ra­serias y fundadas dudas. De todas maneras, se cuidaban los mínimos detalles para im­pedir que factores extradepor-tivos pudieran frenar la mar­cha hacia el título, convenci­dos todos de que futbolística mente era imposible parar a aquel equipo, cuya formación más habitual registró estos nombres: Ricardo, Perucca y De Zorzi; Casalini, Rivero y Fo-gel; Vilariño, De Cicco, Bravo, Aguirre y Vidal. 

Fuente: De la Colección de Rosario Centra. Autor: Andrés Bossio




jueves, 10 de enero de 2019

EL VIEJO SUEÑO DEL ESTADIO PROPIO -ANEDOCTARIO



Por Andrés Bossio


La obligada "excursión" que debió realizar Rosario Central por el torneo de Primera "B" dejó en suspenso muchas inquie­tudes, desbarrancó un montón de ilusiones que sus dirigentes se forjaban en visión de futuro. La memoria de aquel año de 1942 admite que se estuvieron realizando gestiones para vender la sede de calle Mitre 857 —adquirida en 1940— para ipoder com prar con ese importe las instalaciones de Ovidio Lagos y San Lorenzo, donde Central tenia instalado su estadio Nº2 y donde se cumplían gran cantidad de actividades. 

Una de- ellas era el boxeo. Y por allí pasó la legendaria fi­gura de Luis Angel Firpo cuando el 'Toro salvaje de las pampas" acometió un desafortunado e inconcluso intento por volver al ring Por ese estadio Nº 2 de Rosario Central pasó también una vez la exuberante y maciza figura del vasco Paulino Uzcudun quien realizó una exhibición pública de su notable poderío boxístíco 

Ese inmueble no pudo ser adquirido por Central. Y la-secretaria quedó por muchísimos años en Mitre 857, donde es proba­ble que vuelva a funcionar en un futuro no muy lejano.


Fuente: De la Colección de Rosario Central del Autor Andres Bossio