Escudo de la ciudad

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El escudo de Rosario fue diseñado por Eudosro Carrasco, autor junto a su hijo Gabriel, de los Anales" de la ciudad. La ordenanza municipal lleva fecha de 4 de mayo de 1862

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lunes, 25 de julio de 2016

PUEBLITO NUEVO

Por Héctor N . Zinni
En el departamento Rosario, sobre la margen derecha del arroyo Saladillo comienza a formarse, con motivo de la urbanización originada por la instalación del frigorífico Swift, un barrio de la localidad de Villa Gobernador Gálvez llamado Pueblo Nuevo. Al cierre de Pichincha, toda la zona referida es de pintoresca característica rural. Dirá el poeta de Rosario Emilio Ortiz Grogneti (1), describiendo con justeza lo que eran y aún resultan ser muchos pueblos de la provincia de Santa Fe.
Yo te vi nacer pueblito, de la noche a la mañana
como un hongo que se expande en las horas muy tempranas.
Rodeado de pasto fuerte, de pampas, de vizcacheras
pintó la gente espejismos de emociones lisonjeras.
Orillando rieles nuevos, el molino, el galpón
los bretes para la hacienda, corrales y la estación:
A la plaza enfrentan todos los negocios principales
y de preferencia aquellos con carácter de oficiales.

"—Llegar a los prostíbulos de Pueblo Nuevo era toda una aventura. Había que pasar un puentecito muy frágil que se movía todo. Oscuro como boca de lobo. Daba miedo cruzar por el puentecito porque a uno le parecía que se caía al riacho. Iban taxis hasta aquellos lugares cobrando veinte centavos por cabeza con cinco, seis y siete personas amontonadas".(2)

También otra población rural cercana a Rosario recibe y ampara e éxodo prostibulario, se trata de Arroyo Seco.

Allí la comisaría, aquí el juzgado de paz,
en la esquina la farmacia, la escuelita más allá.
Aislada, mirando al norte, la gran barraca alemana
que acapara lo que puede en cueros, cerdas y lanas.
En el espacioso patio los baños de la curtiembre
y una colina de huesos para embarcar en setiembre.
En la plaza de paraísos con alfalfa en sus canteras
por ser del juez predilecta, pace sola una tapera.
"—Las primeras casas que pusieron en Arroyo Seco eran de un tal Lacovara, que también tuvo prostíbulos en Santa Fe, y de un tal Tito...
Tito Gorostondo?
Si. Gorostondo. Una vez visité el prostíbulo de él, siendo yo muchacho Había una mujer que andaba de filo conmigo. Entonces la mujer se quedó más del tiempo . . . una hora. Viene la madama, golpea. De pronto me di ce que un señor quería hablar conmigo. Era Gorostondo, que me dice "Vea che . . ., le voy a pedir un favor. . . ¡Déjese de macanas porque es mujer es de afuera! . . Si usted la quiere, me da trescientos pesos y yo digo que un día de salida se fugó. Pero luego se la va a tener que arreglar...si la quiere". Yo le dije que no. Así conocí a Tito personalmente. A Lacovara lo conocí también, fuimos amigos, posteriormente lo perdí de vista, no se si está vivo. §upo vivir por la calle Garay, después de pasar muchos años en Santa Fe".(·3)

En cuanto se instalan los prostíbulos en Pueblo Nuevo, aparece un personaje característico llamado a cubrirse de renombre. Se trata de Pata Lisa, quien no es matón, ni pendenciero, ni tenebroso y si algo podría haber tenido de cada cosa, ahora está decidido a ganarse la vida honradamente en aquella región aledaña a Rosario donde
En la laguna del bajo, anidan en los esteros
gaviotas, bandurrias, chorlos y están alertas los teros.
El paisaje circundante no puede ser más sencillo,
en tres hornos diferentes se están quemando ladrillos.
La casa de la maestra luce una blanca cortina
y en el ángulo del patio, toda en flor una glicina.
Es la hora tan ansiada, está por llegar el tren
corren, saludos, voces, en el reducido andén.
"—Hablamos algo de Pata Lisa ya?
No, no. Diga nomás.
Bueno. León Alsina, alias Pata Lisa fue uno de los que tenía la parrilla en Pueblo Nuevo, donde había, después que se terminó Pichincha, dos prostíbulos uno de cuyos dueños era Tito Gorostondo, que creo está en Buenos Aires, no se
Pero . . .ahí había un dueño que era un ruso
¿Ahíen Pueblo Nuevo?..
Uno gordo, grandote.
Eso no recuerdo. Pero Pata Lisa tenía la parrilla ahí. Después que se cerraron los prostíbulos también allí puso una especie de pompas fúnebres. Antes de eso tenía un auto especial con la cabida abajo para los cajones de los cadáveres, que así trasladaba para no pagar derechos . . - La pompa fúnebre la instaló después, en la calle Ovidio Lagos pasando 27 de Febrero. Ahí hizo mucha plata y más tarde se corrió a la calle Córdoba y Provincias Unidas que es donde está en la actualidad.
Vive todavía este hombre?
El vive. Casualmente lo vi el otro día. Está operado de un pulmón también . - . Ese hombre por los años 28 al 30 tuvo un accidente donde le quedó la cara marcada. También tuvo la desgracia de que cuando vivía en la calle Güemes entre las de Pueyrredón y Rodríguez, junto con la madre y las hermanas, fue atacado de peste bubónica y colocaron el cordón ese, y la madre no lo dejó salir, no lo dejó sacar, mejor dicho, por la autoridad. A raíz de esto ese muchacho se salvó.
Fue taximetrista también?
Si. Trabajó muchos años en Rosario Norte. .. (4)

El almacén de Pulpiñez es también posada y fonda
tiene billar de casín y alegre mesa redonda.
Hace la panadería un diario de buena venta
aunque a veces la clientela está atrasada en la cuenta.
Trabajan también de firme, herrero, talabartero,
y sólo suele quejarse el maestro peluquero
pues quieren sus parroquianos, y aquí el hombre pone un terno,
al empezar de los fríos andar con pelo de invierno.

"—Cuántos prostíbulos había en Pueblo Nuevo?.
Tres. Uno era de Tito, otro era de Castagnino y el otro de Víctor Lacovara. La casa más grande era El Internacional.
Las mujeres que trabajaban allí, ¿eran casi todas las que no podían ejercer la profesión debido al cierre de Pichincha?
Claro, claro.. ., algunas también fueron al otro prostíbulo que había en Paganini, ¿sabe?.
Cuántas mujeres trabajaban allí?
¿En Pueblo Nuevo?, ciento cincuenta, doscientas.
Para tres prostíbulos solos, eran unas cuantas, ¿no?.
Eso era entre semana . .. En sábado y domingo podía doblarse tranquilamente esa cantidad.
Y trabajaban a lata también allí?
Todo por ficha; no lata, ficha . . . No ponga lata: ficha.
Cómo era el pasaje por el puente? ¿Se cayó alguien?
En Pueblo Nuevo los taxis hacían un trasbordo donde llegaba el tranvía . . . le cobraban diez centavos primero y veinte después. Cuando llovía, los autos iban por el frigorífico y cuando el camino estaba bueno iban por el Este, por el puentecito ... pero nunca se cayó nadie del puente.
Que fue lo que más le impactó en Pueblo Nuevo?
La muerte de Fiorazzo. Cotocho fue quien trajo a Fiorazzo a Sunchales. Fiorazzo trabajaba con su auto, se ganaba el mango y alternaba con la barra de chauffeurs. Que no era una barra en sí.. . sino que estaban mancomunados por compañerismo.
Claro, eran todos del mismo gremio...
Por eso le digo que no era una barra donde uno se aleja del otro . . . no, no . . . porque el que era enemigo de otro, ahí no podía estar, ¿me comprende?
Si, perfectamente.
Bueno, cuando se abrió Pueblo Nuevo, el finado Fiorazzo tuvo problemas con Tito Gorostondo que era dueño de un prostíbulo allí. Al salir de la parrilla que tenía yo, Fiorazzo se cruzó enfrente donde estaba el Cafe del Negro Luis y al entrar, un amigo de Tito Gorostondo, sin discutir ni nada, sacó el revólver y le pegó un tiro en la frente. Se veía la cola de la bala en la frente de Fiorazzo, y uno de los muchachos quería sacarle la bala tirando para afuera de la cola.
No hubo caso...?
No. El hombre falleció ahí mismo. A Fiorazzo lo querían porque no era malevo, era correcto. Se hacía respetar como todo hombre. Flaco, narigón . . . Fiorazzo era simpático y sabía poner las cosas en su lugar. Si iban a verlo para consultarle acerca de alguna enemistad el trataba de amigar a los muchachos. .(6)

En un sulky de capota va raudo el recibidor,
la barba de cinco días y en el cinto un calador.
Lejos, el campito santo que enmarcan tapias oscuras
y unas cabritas triscando yerbas en las sepulturas.
Con palenques en la puerta, en un lugar apartado
está una casa dudosa con un farol colorado.
El corredor de seguros se despide muy atento
y el mixto soltando frenos arranca pesado y lento.

"—Una vez aparece un hombre gordito buscando a Pata Lisa, que era yo, pensando que era un inválido. Claro, cuando me vio . . . se llevó una sorpresa porque yo no soy lisiado, ni nada. Aquel hombre era un periodista famoso que después vino unas cuantas veces.
Se acuerda cómo se llamaba?
Espérese . . . estaba en la radio también ... Soiza Reilly.
Juan José de Soiza RelIly?
El mismo. ¡Vea quien buscaba a Pata Lisa!"(7)

Bolsas de correspondencia con algunas encomiendas
implementos de labranza, un cajón para la tienda…
Han llegado las mocitas que visitan la estación t
ornando por el sendero paliduchas de emoción.
En el breack de sus andanzas por causa de un espumante
el simpático Bachicha se ha dormido en el pescante.
Y el capataz caminero que trabaja en la sección
mientras carga la cachimba hace engrasar la Champión.

"—Había otra parrilla en Pueblo Nuevo?.
Si, la del gringo Natalio que era, más o menos, tan nombrada como la mía...
Cómo fue que usted se instaló allí?
Yo, antes de poner la parrilla era chauffeur de taxi. Una vez se hizo cliente mío el ingeniero que construyó El Internacional en Pueblo Nuevo. Casi siempre íbamos y, aparte de hacer un viaje lindo, nos hicimos buenos amigos. También llevaba yo otros profesionales amigos del ingeniero y me distinguían, porque siempre buscaban conductores que no fueran a comprometerlos y todo eso. El que hizo El Internacional era un tal Rizzo... Gregorio Rizzo. Por medio de ese Rizzo yo compré el terreno de lo parrilla.
El se lo vendió?
No. El me buscó con el auto cuando se remataron esos terrenos. Me dijo: "Venga, León, que vamos a ira ver esos terrenos.. ."Y me hizo comprar también a mi. Insistió el hombre para que yo comprara, y después me dijo: "¿Usted sabe sentarse a comer en algún lado?. Bueno, ¿por que no pone una parrilla aquí?. Váyase allá, al corralón y saque los materiales que necesite. Váyase a Paniagua, en la calle Córdoba que elle va a dar ro-do lo que precise para la construcción, a pagar como pueda.
Un buen gesto.
Si, y además me dijo: "Usted saque sin firmar nada, diga que va de parte de don Gregorio y le van a dar. - ." Y don Gregorio se hacía responsable de que yo iba a pagar. Y así fue, como puse la parrilla. Después puse unos comedores en Ovidio Lagos y Amenábar, vino el tiempo de la guerra
y me fundí. Entonces volví al gremio de taximetristas y empecé a llevar los muertos en el baúl del automóvil
Y empezó a salir adelante
Si, pero me explotaban las cocherías y a mi no me gustaba. Fue cuando se me ocurrió lo de la ambulancia. Me dije: "Si llevo muertos, con más razón voy a llevar vivos enfermos. Y al llevar enfermos, también consigo los muertos..."
Se ve que usted siempre ha tenido espíritu de progreso..
Con la ambulancia me paré. Y soy uno de los pocos que sobrevive a aquella época, que ha sabido abrirse camino. Otros, pobrecitos -….(8)

Se avizora un humo largo por el rumbo del poniente
debe ser la trilladora que está cambiando de cliente.
El que vino a entregar trigo cumplió ya con sus encargos
que no se ha llegado al pueblo van para tres meses largos.
Cantando vuelve a su chacra en la tarde que declina
con vino en la damajuana y la gran bolsa de harina.
Lleva para la patrona lindo pañuelo floreado
y para el la reja nueva que ha de cambiar al arado.
"—¿En que año nació usted?
En 1901.
¿Había algún conjunto musical allí?. ¿Sabía haber músicos?
Si, yo tenía músicos, pero no eran de fama. Estaba el pianista Panchito que tocaba en la parrilla y un día murió ahogado. Era muy enamorado de los hombres, era puto Panchito.
Usted tenía entonces un escenario con piano en la parrilla?.
Si, claro. El piano armaba el conjunto, los otros rascabuches venían a tocar después. Este Panchito era nombrado porque era un muchachito que tocaba muy lindo el piano, era un buen pianista, sino que este muchacho no triunfó porque no hubo quien le diera un empujón. Bueno, lo empujaban, pero no para donde tenía que ser".(8)

Y llegándose la noche para gusto popular
las lechuzas agoreras han comenzado a chistar.
Una banda de gitanos ha emplazado campamento
y aquí están sus carromatos con el oso y el jumento.
Ya de noche y fatigadas al resplandor de fogatas
tañen sus músicas simples de sugerencias tan gratas
y quizá mañana mismo en este sitio no estén
otros como ellos pasaron con su sino y su desdén.
Adiós, pueblito del campo, no se me borran tus huellas
apacible sea tu sueño al fulgor de las estrellas..
NOTAS
1 Emilio Ortiz Grognet. Biog. N. en Rosario el 17 de agosto de 1879; m. en la misma ciudad el 15 de mayo de 1932. Cursó estudios en el Colegio Nacional
de Rosario e inició la carrera de derecho en la Universidad Nacional de Buenos Aires, los que abandonó para dedicarse a la literatura. Formó parte de la redacción del diario El Tiempo y en 1901 fue premiada su novela Susana. Ese año publicó El salón de Apolo, ensayo cómico lírico en un acto y tres cuadros. Colaboró en la revista Preludios fundada por el rosarino Alfredo E. Bianchi y en 1904 estrenó su primera pieza teatral denominada En la sombra, comedia en un acto traducida al italiano para la compañía de Tina di Lorenzo, obra que editó en 1905. Enfermo de una grave dolencia, continuó produciendo distintas obras: El mejor tesoro, drama en un acto estrenado en el Teatro Nacional, de Buenos Aires, en 1907, año en que se publicó también como folleto; El Conjuro, drama en tres actos y versos, estrenado por la compañía Antonia Pellicer y Pedro Codina en 1909 y editado al año siguiente; Lunáticos, poema dramático; Hogar de antaño, comedia; La Nena, novela; Rayo del Cielo, comedia dramática, y otros escritos. La novela Susana fue reeditada en Rosario en octubre de 1918 por la revista quincenal La Novela Argentina. En Seis cantos a Rosario, edit. en Rosario (1949), se incluye su poema Canto a Rosario. En 1934, se editó en Rosario dedicado a su recuerdo: Cantó a su ciudad y cantó a España (16 págs.) y el mismo año, también en Rosario, apareció editado por la comisión de homenaje: Emilio Ortiz Grognet: "Fallecimiento, juicio de diarios y revistas; sepelio, discurso del doctor Lejarza; decreto minicipaJ" (32 págs.). En 1925 la librería Alvarez publicó Canto al Rosario, folleto (7 págs. y tapas). En El diario La Capital de 1.1.1930 aparece su poema Pueblito Nuevo. Wladimir C. Mikieievich. Diccionario de Rosario (en preparación).
213 Antonio Sciara, id.id.
4 Calixto Gallo, id.id.
5 Víctor Lacovara murió el 9.4.1978 en Santa Fe, a los 68 años, atropellado por un automóvil. V. El Litoral, 10 y 11.4.1978.
6/8 León Alsina (a) Pata Lisa, id.id.

Fuente: Extraído del Libro “ El Rosario de Satanas Tomo I . Editorial Fundación Ross.

A TRES AÑOS DE LA TRAGEDIA DE SALTA 2141

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