Escudo de la ciudad

Escudo de la ciudad
El escudo de Rosario fue diseñado por Eudosro Carrasco, autor junto a su hijo Gabriel, de los Anales" de la ciudad. La ordenanza municipal lleva fecha de 4 de mayo de 1862

MONUMENTO A BELGRANO

MONUMENTO A BELGRANO
Inagurado el 27 de Febrero de 2020 - en la Zona del Monumento

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miércoles, 5 de junio de 2013

PARQUE Y BULEVAR A LOS OJOS DE UN FRANCES


Jules Huret, que ostentaba el cargo de grand repórter del Le Fígaro parisino, recorrió la Ar­gentina en 1906 y 1912, y com­piló sus notas e impresiones en un libro de viaje que también in­cluye su paso por Rosario y las opiniones que le merecieran los nuevos paseos y obras que iban transformando el todavía inde­finido perfil de la ciudad.
'Rosario -dice Huret-, ciudad rica y comerciante, la más diná­mica de la Argentina después de Buenos Aires, de la cual se en­cuentra a 300 kms. tiene hoy 150 mil habitantes. Ocupados hasta ahora en enriquecerse, a los rosarinos se les dio de pron­to por sentirse orgullosos de su ciudad, que tratan de embelle­cer, al ejemplo de la Capital. El viajero se encuentra encantado de encontrar en estas ciudades nuevas y utilitarias, sin ningún sentido artístico, sin historia y sin cultura, la necesidad desin­teresada de crear obras de arte.

La desgracia, hasta el presen­te, es que el elemento italiano domina -para beneficio de la agri­cultura- y las municipalidades se ven obligadas a encargar sus   a arquitectos y artis­tas italianos que están llenando el país de horrores.
"Entre otras cosas, en el nuevo parque creado recientemente pa­ra competir con el de Palermo, se encuentra una increíble estatua de Garibaldi, al que el artista ha dado un aire de Barba Azul áspe­ro y rudo. Cubierto con un som­brero de ala ancha, ornado de una pluma de gallo, envuelto en una capa, el héroe está sentado sobre una especie de alcaucil, que no impide a su brazo mos­trar, sin vigor, un sable curvo. Al pie del zócalo un ser desgreña­do, despechugado, brazos desnudos. pies descalzos, trata de simbolizar algo. Falso sentimen­talismo crispado: de lo peor en cuento italiano.
"Se ha querido corregir la mo­notonía del paisaje y embellecer el parque creando, con tierra traída de otra parte, un pequeño montículo, que llaman la montañita; allí cavaron una gruta arti­ficial llena de estalactitas ama­rillentas, donde instalaron un bar. Al tope del montículo, un mi­rador iluminado por una lámpa­ra de arco; sobre las pendientes que nos llevan allí, grandes jun­cos y árboles tropicales.
"Un encantador lagüito artifi­cial rodeado de sauces refresca el paseo. Un ejército de ranas de­ja escuchar sus canciones. Es aquí donde termina el corso bise­manal, comenzado en la ciudad en la calle Córdoba. Los carrua­jes pasan al trote por la calle an­gosta; los hombres en la vereda de un metro de ancho, escrutan, de aire fatuo, a las mujeres de los carruajes y a las que van a pié. En los balcones, señoritas sin sombrero, el abanico a la ma­no, miran desfilar el corso".
"Después de una serie de idas y venidas, los carruajes se dirigen hacia cuatro hileras de árboles, palmares, pinos, magnolias, plátanos jóve­nes todavía. Hermosas "villas" y ricas mansiones burguesas se alinean sobre los dos costados de la avenida.
"Los vigilantes, montados en extraordinarios caballos, vesti­dos de blanco, con cascos blan­cos adornados de plumas de lan­cero, acompañan al trote la pro­cesión de carruajes que dan una vuelta o dos a la avenida central para después venir a estacionar­se en las anchas alamedas, co­mo en una estación. Y los que es­tán adentro, miran pasar a los que están ajuera…

Fuente: extraído de la revista “Rosario, Historia de aquí a la vuelta  Fascículo N• 10 .  De Marzo 1991. Autora: Raquel García Ortúzar..

martes, 4 de junio de 2013

LOS VASCOS



La colectividad vasca tiene su sede actual y punto de reunión en el Centro Vasco Zazpirak Bat, en Entre Ríos 261. El antecedente ini­cial fue el llamado Comité Nacio­nalista Vasco, integrado el 21 de julio de 1911 por José Marta de Beitia, Benito de Urrutia, Francis­co de Bilbao y Bernardo de Blana. A instancias de estos reales pio­neros, otros residentes se suma­ron a la idea de nuclearse en un centro, que quedó constituido el 14 de julio del año siguiente, ante un centenar de asambleístas, con el nombre de Euzfco BatzoJcya Zaz­pirafc Bat, símbolo de todos los antiguos estados de ambas ver­tientes del Pirineo, por donde se extiende la familia vasca.
El 23 de marzo del año siguien­te, el centro inaugura su primera sede, en Córdoba 679. y en octubre de 1913 inicia sus actividades el cuerpo de ezpatodanízarts (dan­zarines), cuyas enérgicas coreo­grafías con palos y espadas pro­vocan siempre impacto e interés en el público ajeno a la colectividad, para la que estas coreografías .or­inan parte de una tradición an­cestral.
La escisión de un grupo de so­cios, que dieron origen al Club Rosarino de Pelota (otra pasión de los vascos) hizo que disminuyera el número pero no el espíritu bata­llador y e\ tesón de quienes habían permanecido fíeles a la entidad. La misma se trasladó, por ello, a otras sedes, primero en Entre Ríos 630 y luego a Laprida al 1700. Los duros años de la República hicie­ron rehacer el fervor y el entusias­mo en el Zazpirak Bat, sobre todo a partir de un hecho de enorme relevancia para la autonomía de los vascos: el juramento de José Antonio de Aguirre como presiden­te de Euzkadi, realizado ante el roble de Guernica, símbolo de la estirpe de la colectividad. Para ésta resultaron igualmente inolvida­bles las dos visitas que realizara Aguirre, el Lendakost, ya presiden­te por entonces del gobierno vasco en el exilio, en 1942 y 1955.
Finalizada la Guerra Civil —du­rante la cual el centro vasco dis­minuyó sus actividades fesüvas y sus galas en comunión con la gesta de sus hermanos lejanos, sobre todo a partir de la tragedia del heroico pueblo de Guernica— el Zazpirak concretó el anhelo de la sede propia, en Entre Ríos 261, inaugurada con actos y algarabía entre el 8 y el 12 de noviembre de 1939. La sede actual (el caserío caro al paisaje y al sentimiento de los vascos) quedó habilitada el 3 de octubre de 1953, el mismo día en que en una plaza cercana, luego denominada Plaza Gernika. se plantara un retoño del roble que simboliza las libertades euskaras ante el mundo.
Entre las múltiples actividades actuales del Zazpirak merecen: destacarse la labor de estudio y difusión de la cultura vasca "Urrundik Taldea". Que como parte de su quehacer edita bimestralmente la revista "Urrun-dik" (Desde lejos), desde junio de 1988. Otro organismo igualmente destacado es la Asociación de Mu­jeres Vascas "Emakume Abertzale Batza", que desde 1938 tomara di­cha denominación como homenaje a la primera institución patriótica de Bilbao.
Esta última ciudad, por su par­te, suscribió su "hermanamiento" con Rosario en 1988 (concretado mediante la visita del alcalde bil­baíno Gorordo, quien oficializó di­cho acuerdo con su par rosarino Usandizaga, también de origen vasco), ratificando de ese modo los vínculos firmes y entrañables que unen a la colectividad con Rosario desde hace más de un siglo.


Fuente: extraído de la revista “Rosario, Historia de aquí a la vuelta  Fascículo N• 13 de Junio 1991. Autora: Hilda Habichayn.

lunes, 3 de junio de 2013

LOS CATALANES


En un hermoso edificio ubi­cado en Entre Ríos 761, frente ala antigua Facultad de Filosofía y Le­tras (hoy Facultad de Humanida­des y Artes) asienta su sede el Cen­tre Catalá, que como otros centros regionales congrega a un conside­rable número de socios, oriundos o descendientes de los inmigrantes que arribaron desde Cataluña en distintos períodos, y desarrolla una vasta y relevante actividad cultural. Fundado el 2 de marzo de 1902 es el casal más antiguo del mundo fuera de suelo catalán, ha­biendo mantenido su continuidad jurídica y su nombre desde enton­ces.
Su tarea es, esencialmente, de extensión cultural y de preserva­ción y difusión de la lengua natal y está dirigida a sus socios y a la comunidad rosarina en general. Abarca a una agrupación coral, la "Anselm Clavé", integrada por coreutas de todas las edades; la en­señanza de danzas típicas de la región; el mantenimiento de un esbart (cuerpo de baile) estable, con más de sesenta integrantes, y los aludidos cursos de idioma catalán.
Conferencias y audiovisuales completan el movimiento cultural de esta institución, que en la dé­cada del 50 al 60 albergara ter­tulias diarias donde el arte, la po­lítica y las convicciones republi­canas reunían a catalanes y -no catalanes, junto a artistas pres­tigiosos como los pintores Eugenio Fornells (cuya academia de dibujo y pintura gozara de reconocimien­to en la ciudad) y Gustavo Cochet, presencias habituales e inolvida­bles en aquellos años posteriores al fin de la Guerra Civil Española, que obligara al exilio a cientos de miles de hijos de la "Iberia fecun­da" cantada por Rubén Darío.

Una biblioteca con mas de 4000 volúmenes (que Incluye una im­portante sección en lengua cata­lana) se suma, por último, a una sala teatral, la Margarita Xirou, nombre que honra la memoria de una de las grandes artistas de la historia teatral española y rioplatense, de origen catalán. En la sala se lleva a cabo regularmente una actividad intensa, que integra al Centre Cátala a la comunidad rosarina toda. Allí halló ámbito aco­gedor, también, en la década del 50, uno de los primeros teatros independientes de la ciudad. El Fa­ro, que estrenara "El pan de la locura", de Carlos Gorostiza.
Con motivo de la visita a Rosario del presidente de la Generalitat de Cataluña. Dr. Jordi Pujol, en 1988, se inauguró, en el Paseo Ribereño Norte, la denominada Rambla Ca­taluña, paseo que refleja en su de­nominación el reconocimiento ciu­dadano a la colectividad y a su inserción en la comunidad rosa-rina. El Centre Cátala, por su par­te, fue sede en 1988 de un acon­tecimiento de gran relevancia para la población de ese origen en el continente: la 1 Trobada Cultural de Casáis Catalans del Con Sud d''America, que congregó a altos funcionarios de la Generalitat y a representantes de instituciones catalanas de países americanos.
Fuente: extraído de la revista “Rosario, Historia de aquí a la vuelta  Fascículo N• 13 de Junio 1991. Autora: Hilda Habichayn.

miércoles, 29 de mayo de 2013

EL "PUEBLO DE FISHER"


 
      Quizás el nombre de Fisherton se asocie todavía en forma inme­diata a la idea de esparcimiento de fin de semana, a barrio de aire puro y chalets con césped prolijamente cuidado. Si bien esas descripcio­nes no alcanzan hoy para reflejar por completo la actividad de la zo­na, son suficientes, por lo menos, para acercarse a su pasado y a parte de su presente.

       Los orígenes del barrio (que a oeste se confunde con los limites del municipio; al norte llega a la prolongación de la calle Albcrt Schwciztcr; al este linda con la Avenida de Circunvalación y al su con la calle Córdoba) csluvteroi intimamente ligados a una empresa de capitales y hombres británicos: el Ferrocarrií Central Argentino.

Fue la sociedad inglesa la que adquirió en 1889 las tierras que actualmente conforman Fisherton. con el propósito de levantar allí un lugar de residencia para su perso­nal jerárquico. El ingeniero Henry Fisher. por entonces principal di­rector financiero y jurídico de la compañía en la Argentina, fue el encargado del trazado del plano original del conjunto de viviendas. De la argentinización de la expre­sión Ftsrtertown (pueblo o villorio de Fisher) derivaría la actual deno­minación, que como ha ocurrido en casos similares ya consignados, perdura todavía pese al cambio de la misma por la de Malvinas Argen­tinas, que ostenta asimismo la es­tación ferroviaria del barrio.
Fueron estas circunstancias iniciales las que determinaron que el estilo de vida y la arquitectura que predominaron en la villa sean fundamentalmente sajones. Knight, Forrest. Talbot, Bowling, Day, Middleton, fueron los prime­ros apellidos que se conocieron en ese paisaje casi descampado, con algunas chacras y quintas (habi­tuales en el oeste) interrumpidas sólo por grandes mansiones de jar­dines geométricos, algunos de más de una manzana de extensión. Se recuerda aún la residencia de Zavaleta y su gran laguna artificial, que servia de habitat a patos y cisnes y donde sus propietarios re­alizaban sedantes paseos en bote de remos...
De ese periodo fundacional data también la creación del Harás Ascot —de innegable origen británi­co— y, en 1892, del Fisherton Golf Club, antecesor inmediato del ac­tual Rosario Golf Club.

La paulatina llegada de inmi­grantes italianos y españoles y la construcción de sus viviendas más modestas, que contrastaban con las ya existentes, fue alterando la fisonomía predominante del barrio de Fisher. De menores recursos económicos que los ingleses, los inmigrantes latinos fueron relega­dos a un status social inferior, di­ferencia que se suavizaría luego con el surgimiento de las genera­ciones posteriores.
 En 1907, la Sociedad Nueva Fis­herton compró y urbanizó la lonja que abarca desde la calle Estados Unidos hasta Wilde, y desde las vías del ferrocarril hasta la calle Nº 9. Se inició de ese modo un período de desarrollo más intenso marcado por hechos como la fundación de la Escuela Provincial Na 147, en Córdoba al 8300, el nacimiento del Club Atléttco Fisherton, en 1915, o la construcción del templo católico a principios de la década del 30. A mediados de la misma, el Jockey Club de Rosario habilitó en el pre­dio de Córdoba y Wilde las instala­ciones de su Country, que sirvió para caracterizar asimismo a la zo­na.
El centro de la vida comercial de Fisherton se trasladó desde el Bvard. Argentino, donde estuviera radicada inicialmente, a la calle Córdoba, actualmente arteria fun­damental del barrio y acceso de salida hacia otros puntos del país. Un decreto provincial del 27 de julio de 1889 reconoció a Fisherton como pueblo. Si bien nunca funcio­nó como una comunidad políticamentee autárquica, su relativo ale­jamiento del centro de Rosario, apenas paliado durante anos por el lento transcurrir del tranvía Nº 14, fue estimulo suficiente como para configurar una clara identidad ba­rrial, distintiva y precisa.
El eje de la misma —la calle Córdoba— ha adquirido, en los úl­timos anos, el dinamismo y la im­portancia de un centro comercial barrial de interesantes aspectos. Sobre ella se aglutinan desde sofis­ticados shoppings a confiterías. pasado británico del barrio), res­taurantes, boutiques y comercios de todo tipo (comestibles, deportes, modas), y la arteria ostenta, sobre todo en horas de la tarde y prime­ras del anochecer, una vida propia dinámica y pujante.

Fuente: extraído de la revista “Rosario, Historia de aquí a la vuelta  Fascículo N• 18 de enero 1992.- “autor Albero Campazas”

martes, 28 de mayo de 2013

FISHERTON


Se trata de un barrio residencial del noroeste caracterizado por sus veredas amplias y elegantes mansiones. El nombre de Fisherton ( pueblo de Fischer) por  Henny Fischer director del F. C. Argentino, quien dispuso aquí el poblado original destinado al personal jerárquico de la empresa.
Aeropuerto Internacional Islas Malvinas: es uno de los más importantes del país.

Estación de Tren: es de estilo tradicional inglés, funciona como centro cultural. Dirección: Morrison y Wilde.
Jockey Club en Córdoba y Wilde, tiene instalaciones de fútbol, golf, rugby, tenis y otros deportes.

Fuente: artículo publicado en la Guías Visuales de la Argentina – Clarín N• 13  ( Entre Ríos-Santa Fe)  

lunes, 27 de mayo de 2013

BARRIOS INGLESES


Bordea el parque Scalabrini Ortiz, muy cerca del terreno que 
ocupaba la estación  central. Es un pequeño conglomerado 
de casas de típico  estilo inglés que perteneció a los empleados del ferrocarril.
Las Casas
Conservan intactos los encantos de ladrillo a la vista, las rejas
 y galerías. Algunos han sido recicladas, otras se encuentran 
en mal estado y muchas mantienen, en sus chapas numeradas,
 el nombre de la calle o de la familia propietaria.

Fuente: artículo publicado en la Guías Visuales de la Argentina – Clarín N• 13
 ( Entre Ríos-Santa Fe)  

viernes, 24 de mayo de 2013

PUEBLOS BARRIOS .


En junio de 1919 por leyes provinciales, se incorporan al municipio tres mil quinientas 
hectáreas que le correspondían a la Comisión de Fomento de Alberdi.
 Quedan, en consecuencia, anexados al municipio los siguientes pueblos Alberdi, 
Nuevo Alberdi, La Florida y Sorrento.


Bibliografía: Güía de Rosario de Francisco Planos