Escudo de la ciudad

Escudo de la ciudad
El escudo de Rosario fue diseñado por Eudosro Carrasco, autor junto a su hijo Gabriel, de los Anales" de la ciudad. La ordenanza municipal lleva fecha de 4 de mayo de 1862

MONUMENTO A BELGRANO

MONUMENTO A BELGRANO
Inagurado el 27 de Febrero de 2020 - en la Zona del Monumento

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lunes, 22 de agosto de 2022

JOSE DE SAN MARTIN Y SU PASO POR ROSARIO






 





Desde 1811  la Batalla de San Lorenzo, el 3 de febrero de 1813, las gargantas del río Paraná fueron campo de batalla para el tránsito de los realistas. Las baterías que se instalaron en la Villa eran muy frágiles y se decidió desarmarlas y los 600 habitantes quedaron indefensos. Igualmente, su deseo de defender su territorio no decayó. Las baterías se trasladan a Punta Gorda (hoy Diamante, Entre Ríos). En enero de 1813, el coronel José de San Martín recibió la orden de ir a Rosario con sus granaderos para protegerla de los ataques, ya que había informes de saqueos en San Nicolás y San Pedro. Poco más de un centenar de granaderos salen del Cuartel de Retiro en Buenos Aires, casi no tenían uniforme, solo algunos oficiales lo usaban.El mismo San Martín dijo que quería evitar ser señalado y los obligó a vestirse con la poca ropa que tenían, para pasar desapercibidos. El 30 de enero llegaron los españoles a esta zona y muy cerca del descenso del sargento Cabral hoy, izaron la bandera de guerra española, pero sin provocar hostilidad alguna. El comandante de Rosario era un oficial nacido en la Banda Oriental, Hemeterio Celedonio Escalada (nombre que recibe el paso subterráneo cercano a la Estación Rosario Norte). La milicia contaba únicamente con 27 hombres armados con viejos fusiles, 30 de caballería con sables y chuzas (una especie de lanza tosca y rudimentaria) y un "pequeño cañón" tripulado por seis artilleros.Antes de que San Martín llegara a San Lorenzo, los maturrangos atacaron el convento, llevándose solo algunas gallinas y vegetales sin causar bajas. Mientras tanto, Escalada recibe noticias de la escuadra española a través de un preso paraguayo fugado, José Félix Bogado. Luego se une a los granaderos, obteniendo posteriormente el grado de coronel. Una localidad cercana a Rosario lo honra con su nombre, "Coronel Bogado". 

Cuando San Martín está por llegar a Rosario, se quita el uniforme militar y se viste de campesino con poncho y chambergo. El tránsito de San Martín es lento y lo hacen de noche y lejos de las orillas del Paraná, para no ser vistos por los realistas. San Martín tenía "miradores beatidores" que le daban informes del lugar, ya que el coronel no conocía estos llanos. La noche del 1 de febrero se pasa en el nido “Arroyo Ramallo”, todo bajo los árboles existentes en esa zona. Al día siguiente San Martín llega a Rosario y se encuentra con Escalada, quien se une a los granaderos con su "cañón chico" y algunas otras tropas. Al verlos no tan bien preparados y faltos de armas, les dice que lucharán si es necesario y se quedarán en la retaguardia.Continúa su recorrido por Rosario y se adentra en una amplia zona de ombús ubicada en lo que hoy es el Camino de los Granaderos, en el límite entre las colonias Parquefield y 1º de Mayo (Rucci). Una planta ubicada en la Plaza del Ombú (Avenida Kennedy y Gianneo) conmemora este acontecimiento. El lote fue declarado "bien de interés histórico y cultural". A esta hazaña se sumó el párroco Julián Navarro. Un encuentro especial es el que tiene San Martín con el comerciante británico John Parish Robertson, testigo privilegiado y cronista de la lucha de San Lorenzo. Se conocían por haber compartido temporada en Londres.El 2 de febrero por la noche, los granaderos de San Martín llegan al convento y se esconden en el patio, en silencio, sin encender fogatas. Desde la torre del convento, el coronel con un catalejo observaba las señales luminosas de las naves enemigas. Ya sabemos la historia que continúa. Luego de la batalla, un par de días después, regresa a Buenos Aires, pero ahora lo hace muy cerca del cañón, pasa por Rosario, visita Escalada y recorre gran parte de la zona de Saladillo y se adentra en el llano que terminará. . en buenos aires


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Profe. Eduardo D. Guida Bria.

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viernes, 12 de agosto de 2022

ARZOBISPADO DE ROSARIO








El 12 de agosto de 1963 el obispado de nuestra ciudad fue elevado al rango de arzobispado y su Catedral a Metropolitana, siendo su primer arzobispo monseñor Guillermo Bolatti. 


Sede del Arzobispado de Rosario, se ubica en la esquina de las calles Córdoba y España.


LAS EFEMÉRIDES: Son un retrato, un recorrido histórico, un día a día, a través de los sucesos, acontecimientos y personajes que marcan los hechos esenciales de nuestro pasado y también, de nuestro presente. 


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martes, 9 de agosto de 2022

LA BIDU LLEGÓ A ROSARIO









 El 2 de noviembre de 1942 se empezó a distribuir comercialmente en Rosario esta bebida, conocida como “La Bidú”, que estaba elaborada con hierbas aromáticas y también con especias naturales. No tenía alcohol y con su aparición se promocionaba que se conservaran las tapitas porque en el futuro se podrían canjear por importantes premios.


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lunes, 8 de agosto de 2022

Otras voces, otros ámbitos

Por Rafael Ielpi

Los finales de la década del 60 y en especial los años 80 -los del surgimiento de la Troya Rosarina y de consolidación de algunos de los nombres del movimiento Canto Popular Rosario- iban a propiciar la aparición de otros lugares nocturnos, dedicados a algunas de esas propuestas musicales tanto como al jazz y a otros géneros, con una impronta renovada respecto a la que ostentaban las peñas y reductos del tango y el folklore.

No sólo en la escenografía de los mismos, en algunos casos refinada, sino en un mayor cuidado en el sonido, la iluminación e incluso el armado de los espectáculos, en los que cada vez había menos lugar para los improvisados y los espontáneos.

En esa nómina, siempre pasible de omisiones deben consignarse entre 1960 y 1970 locales como El Canal, que en 1968 funcionaba en San Lorenzo 982, que al tango y al folklore agregaba un género hoy popular: el flamenco; el Café del Arte, en Tucumán 961; la Pequeña Sala de Bolsillo, en San Lorenzo 1057 y el local de Canto Popular Rosario, en Corrientes 1518, que a partir de 1976 tendría sus días contados y por cuyo escenario pasaron los solistas y grupos de este heterogéneo, pero valioso movimiento.

Ya en los 80, la oferta se incrementaría con una numerosa serie de estos recintos en los que la presencia de la música urbana, el rock y propuestas que eran antecedentes inmediatos de los contenidos y formas de la Troya Rosarina, iban desplazando lentamente al tango y el folklore, que se reducirían a sus peñas tradicionales. En ese espectro se incluyen Pasaje San Telmo, en Tucumán 971; Viejo Oeste, en Mitre 528, donde solía agregarse a la música el espectáculo teatral; Meridien, en Santa Fe 1581, que incluía los "martes de folklore", conducidos por Ernesto Mariano, y El Aljibe, de Córdoba 2549.

En la misma década, la mayor sofisticación y cuidado por el espectáculo tendría algunos ejemplos notorios como el Bar Latino, de Víctor Ramírez, en Corrientes 521, por el que pasaría buena parte de la música rosarina de nuevo cuño; el Café de Abalorios, en Rioja 1450, que a su condición inicial de café-pub agregaría luego el espectáculo musical, o el Morgan Pub, de Gurruchaga 498, en Alberdi.

Los 80 iban a ser años signados por la recuperación democrática, que promovería un resurgimiento cultural visible, con la apetencia participativa de un país amordazado por casi siete años de dictadura. Aquellos boliches nocturnos fueron una abierta posibilidad de comunicación entre los artistas y la gente. De ese período son, con diferencias de géneros y de climas, La Casa del Artista de Variedades, en Callao 326; La Placa Bar, en Rioja 571; Almacén El Porvenir, en Necochea y Zeballos; el Café del Este, de 3 de Febrero 2417, de Carlos Berrini y "Chelo" Molina; Casagrande, en la misma calle entre San Martín y Maipú; Pago de los Arroyos, en Avda. Beigrano y Sargento Cabral; El Solar, de Necochea y Zeballos; Culture Club, en San Luis 2117 y La Casa del Bajo, en Avda. Beigrano al 400, de Horacio Colovini y Eduardo Mastrogiuseppe, donde actuarían artistas tan diversos como Carlos Barocela y Antonio Tarragó Ros, y más de un rosarino consagrado.

En los 90, El Martillo de Entre Ríos 228 inaugura con Leo Masliah la última década del siglo XX. En ella, nuevos locales mezclarían exitosamente el café-bar con el espectáculo y en algunos casos con la librería, como La Puerta, en Entre Ríos al 600 -a la que sucedería fugazmente La Compuerta-, agregando recitales de poesía y música a las exposiciones plásticas, como La Muestra, de San Luis y Juan Manuel de Rosas, o el teatro, como el Café Berlín, en Pje. Zavalla 1128. O el Café de la Opera, de Laprida y Mendoza, en la esquina del teatro inaugurado en 1904 como "La Opera", en el apogeo teatral de la ciudad de comienzos del siglo XX.

También propician la poesía, la presentación de libros y los mini-recitales de música, otros locales como el remozado El Postal, en Buenos Aires 829, y Floreal, en Corrientes al 700. Otros, como Cherie, en Urquiza y Dorrego o Fausto, en Tucumán 1287, sirven -del mismo modo que lo hacen decenas de pequeños "boliches" en distintos sectores de la ciudad- de escenario para que las nuevas bandas de rock de Rosario hagan conocer un repertorio que bien parece anunciar una segunda Troya seguramente más confrontadora y ácida.

En todo caso, ya sumergida en las novedades del tercer milenio, la ciudad parece haber perdido acaso definitivamente aquella envidiable posibilidad de reunirse para cantar, compartiendo un vaso de vino, alguna de las canciones que hoy se rememoran, también, como parte de un pasado que no retorna.

Fuente; Extraído de la revista de vida cotidiana (1960-2000)

jueves, 4 de agosto de 2022

ASOCIACION ISRAELITA DE BENEFICENCIA KEHILA ROSARO



UBICACIÓN: Paraguay 1152


La Asociación Israelita de Beneficencia (AIB) – Kehilá Rosario fundada en 1903, surge de la fusión de la Sociedad de Beneficencia y la Jevra Kadischa. Uno de los motores del surgimiento de la AIB es la necesidad de disponer de un cementerio judío, siendo así en 1905 se colocó la piedra fundacional del mismo. Con un gran crecimiento de la población judía en Argentina y una latente necesidad de integrarse a la sociedad local, la Kehilá de Rosario se transformó en la articuladora de la participación judía. El edificio donde se erige la Asociación Israelita, representa la hazaña de un grupo de personas tenaces en su vocación y persistentes en su acción. El terreno situado en la calle Paraguay 1148/52 se compró en 1923 y la piedra fundamental se colocó en 1925, inaugurándose ocho años después: el 12 de marzo de 1933.

Fuente: AIB

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martes, 19 de julio de 2022

Las peñas del 2x4

 



Por Rafael Ielpi

Casi un calco de lo ocurrido con las peñas folklóricas rosarinas es la cronología de las peñas de tango, que también desde la década del 60 comenzaron a abrir sus puertas a los amantes del género, con la posibilidad de mezclar a anónimos émulos de Rivero, Floreal Ruiz o Alberto Morán con algún cantor reconocido de Buenos Aires o alguno de los muchos buenos intérpretes locales.

La primera de las recordadas se instaló a mediados de los 50 en barrio Saladillo: estaba a una cuadra de la CAP, y allí se hacía un tango más bien campero y folklore; era de Pepe D'Urso. En ese tiempo era mal visto que alguien anduviera con la guitarra por la calle -recueda Jorge Imperiale-; hasta el policía que andaba de rondín con el silbato nos paraba para pedir documentos. Todavía no había empezado la época del furor de las peñas, así que cuando la descubrimos nos tomábamos el tranvía y nos íbamos para allá...

Pero la condición iniciática le correspondería entre 1962 y 1965 a Tango Bar, en Dorrego y San Juan, propiedad de un entrañable personaje de la noche tanguera: Raúl Mendoza, "Mendocita", glosista y animador, conductor de programas radiales y él mismo figura imprescidible en la cronología de las peñas de tango. Mendoza insistiría regularmente con locales parecidos: entre 1965 y 1968 cor. Mi Rincón, en Cortada Rlcardone 71, un año después en Mitre 811 y entre 1970/71 en Maipú 1189, siempre con el mismo nombre, para abdicar del mismo recién en 1974/75 cuando abre Mis ladrillos, en Mendoza al 1200.

"Mendocita" es el mejor referente del apogeo de las peñas tangueras: En el 62 se produce la hecatombe de la popularidad del tango: se cierran todas las milongas que había en Rosario, como Instituto Tráfico, El Luchador, Sportivo América, el Social Zona Sur y se acaban los bailes por varias razones. El Club del Clan, la popularidad de Los Beatles barren todo el país. Quedan Julio Sosa, Osvaldo Pugliese, Troilo forma un cuarteto... En Rosario ya estaban las peñas folklóricas como el 7 de Línea y La Tasca y nosotros queríamos ir con las barras a hacer tango; llevábamos los cantores y las guitarras y no nos dejaban. Entonces, con mi hermano, pusimos en el 62 Tango Bar, en la esquina de San Juan y Dorrego. Era una peña de tango, que hasta ese momento no había en Rosario.

Las peripecias más variadas sacudirían a aquellos esforzados pioneros como Mendoza: En el 68169 me voy con Mi Rincón a Mitre y Córdoba y me agarra la época del Rosariazo. Todos los despelotes pasaban por esa esquina y todos los días había gases lacrimógenos: era un desastre, y para colmo el dueño me cobraba por semana: me fundí. Pero ahí los traje a Centeya, Carlos Dante, Morán. Hacer plata era imposible: si hacés una peña de tango para hacer guita no tenés que ser tan guero. Yo traía contratados a Osvaldo Ardizzone, a Héctor Gagliardi, a todos los buenos poetas y buenos músicos. Traje a tipos que a mi me gustaban y quería compartirlo...

Es desde mediados de esa década del 60 cuando estos refugios para tangueros comienzan a proliferar con mayor notoriedad en toda la ciudad. En 1965, por ejemplo, eran opciones de este tipo las peñas del Bochín Club, de Unburu y Ovidio Lagos, en la que actuaba habitualmente la orquesta de Juan Antonio Manzur; la que funcionaba en el Quartier Latin de Pasaje Zavalla 1132; La Cueva del Tango (nombre caro, en este período, a más de uno de estos reductos), en Sarmiento 477 o La Bordona, que en enero de 1961 se inaugurara como peña de tango.

La peña de Agustín Garnero, bandoneonista rosarino de grandes aptitudes, que había integrado la orquesta de Miguel Caló, ofrecería en los inicios de los 60 -en Córdoba al 2700- la posibilidad de excelentes veladas tangueras, con la participación de su excelente orquesta y el cantor Elbio Cobos. Allí se presentarían, además, muchos de los cantores y cancionistas de la ciudad y también artistas porteños de relevancia.

Su momento de popularidad ostentaría años después -en 1968- la Peña de la Amistad, en San Luis 1364, en el subsuelo del "Hotel Europeo", donde el número principal era un dúo integrado por dos notables instrumentistas: el bandoneonista Miguel VettoreIb, que terminaría radicándose definitivamente en Miami, y el guitarrista Carlos Peralta; Caño 14, en Sargento Cabral 169, que pretendia emular el éxito de su homónimo porteño de San Telmo, y El Farolito, en Tucumán 1137, fueron otros "palcos" tangueros de ese mismo período de apogeo.

En el comienzo de la década del 70 eran propuestas vigentes la Peña Rancho Grande, en Pasco esquina Mitre, en la tradicional zona del viejo Mercado de Abasto; Tango 70, en Urquiza 1747, en cuya inauguración, en junio de 1970, actuaría no un número tanguero sino el dúo Arbós-Narváez, pioneros del folklore, y Mis tragos, en San Luis al 600, contra la que al poco de inaugurada atentarían con una bomba.

En mayo de 1970 abriría sus puertas otra peña bautizada también co- mo La Cueva del Tango, en Avda. Belgrano 202, aunque ésta sería una de las más permanentes en el tiempo dentro de ese género de locales dedicados con exclusividad al 2x4, y por ella desfilaría prácticamente la mayor parte de los grandes nombres durante casi una década y media. La peña-espectáculo, cuyo propietario era Mario Calcerano, fue además una de las pocas que consiguiera éxito económico.

Competidoras empeñosas de ella en esos años serían Viejo Rosario, de 27 de Febrero esquina 25 de Diciembre; la "tanguería" Discepolín, en Crespo y Catamarca; Chiqué, en Pasco y Entre Ríos, y ya en los 80, en Corrientes al 500 y La Trinchera del Tango -toda una definición- en Sarmiento al 2000, en la que Herminio Baggini, locutor, hombre del radioteatro y del tango, animaría sucesivas noches de homenaje a la música rioplatense.

Ya en los años finales de la dictadura militar iniciada en 1976 y hasta mediados de los 80, las peñas tangueras sostendrían su fervor cuando muchos de los grandes nombres de la evolución instrumental y poética del tango habían desaparecido o hacían destellar sus últimos esplendores. En todas ellas, como en las folklóricas y salvo honrosas excepciones, la decoración era igualmente austera y a veces inexistente ya que lo importante para los concurrentes era escuchar lo que para ellos sonaba como ninguna otra música.

Sería el caso de la Peña Carlos Gardel, en Cochabamba 570, donde coexistirían tango y folklore; La Gaviota, de Maipú 1820, con características similares a la anterior, lo mismo que Viejo Abasto, en Sarmiento y Pasco, y La Bayuca, también en la zona del Mercado de Abasto, en Sarmiento e Ituzaingó, donde junto al tango solían mezclar-se expresiones de música urbana, y cuyo propietario, Rogelio "Bombi" Tixe, se lucía noche a noche con una personal versión de "Garúa", demandada siempre por el público.

Ninguna variante destacable se advertiría en los años finales del siglo en esos ámbitos tangueros fieles a repertorios transitados pero no por ello menos entrañables y en esa corriente se inscriben, al borde del milenio, Rojo Café Concert, en Necochea y Riobamba, Radio Café, en el Pasaje Alfonsina Storni 723, frente a la vieja Plaza López, o Caroco, en Córdoba 4815, donde el 2x4 suele mezclarse) con ritmos más dinámicos como la salsa o el merengue caribeños.

Fuente; Extraído de la revista de vida cotidiana (1960-2000)

miércoles, 29 de junio de 2022

EL RECORDADO "COCKTAIL ELENA"








– En la avenida de la Libertad casi Ayacucho existía el legendario “Cocktail Elena”. Algunos que lo conocieron en sus inicios, dicen que ya en 1956 existía y que la construcción del edificio ya existía y que era muy simple. También se argumenta que la propiedad fue utilizada por la Municipalidad unos años antes y también algunos vecinos del barrio argumentan que pertenecía a la Yerbatera Martin, que estaba enfrente. Al momento de inaugurarse, tuvo gran repercusión su nombre, ya que la palabra “cocktail” no era muy habitual en este tipo de comercio. “Elena” era el nombre de la propietaria. En la actualidad la vegetación ha cubierto gran parte de la barranca y se han instalado juegos para los más pequeños. En una de las fotos de esta publicación se advierte la presentación del grupo “Los Dangers”. Canal 5 salía a transmitir en exteriores y a veces utilizaba la avenida Belgrano. 


Esta publicación comprende textos y fotos de producción propia e imágenes otros autores. 

Prof. Eduardo D. Guida Bria.

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