Escudo de la ciudad

Escudo de la ciudad
El escudo de Rosario fue diseñado por Eudosro Carrasco, autor junto a su hijo Gabriel, de los Anales" de la ciudad. La ordenanza municipal lleva fecha de 4 de mayo de 1862

MONUMENTO A BELGRANO

MONUMENTO A BELGRANO
Inagurado el 27 de Febrero de 2020 - en la Zona del Monumento

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miércoles, 19 de agosto de 2020

NUESTRO HOMBRE ESTA EN LA HABANA

 



Por Héctor N. Zinni 




Las imágenes bucólica se suceden no sólo en Rosario, también la España de los exiliados aporta su cuota de tranquilidad: 


"El general Perón no dejaba de hacer sus dos o tres horas de caminata, como ejercicio diario. De modo que nos íbamos en automóvil a Málaga, a solo 15 kilómetros de Torremolinos, y recorríamos sus calles sinuosas, estrechas, que parecen zaguanes por encima de los cuales las personas de uno a otro balcón pueden unirse con las manos. La fortaleza que habían dejado los moros en una colina, frente al mar Mediterráneo, dominaba a la ciudad con su imponente belleza. La avenida del Generalísimo Franco es arbolada, un bulevar y tiene, como característica para nosotros pintoresca, una serie de barras, al estilo de nuestros bares, pero sobre el mostrador se exhiben una infinidad de platos con mariscos, especialmente cigalas, más grandes que nuestros langostinos, y más chicas que las langostas. 

Son muy sabrosas y muy abundantes allí. Hay pilas también de bordalesas, con el rótulo del vino que contienen. Sabido es que desde Málaga otrora se enviaban pasas y vinos a los romanos, dueños del mundo, y los andaluces se enorgullecían de ellos, la ciudad de Córdoba, exportaba oradores a Roma, en donde era Reina la elocuencia. ¡Cuán buenos serían los andaluces para reclamarlos desde la Ciudad Eternal. Velázquez, quizá el más grande pintor del mundo, era andaluz. Séneca, el filósofo de Roma, era andaluz. Pareciera que los andaluces tienen ángel. Los griegos lo hubieran llamado areté. Si era torero se llamaba Belmonte o Manolete. España toda no ha dado otros iguales. Si es poeta, se llama Federico García Lorca. Si es un toro, es un Mihura".1 


El tiempo sigue su marcha y 1960 deja la estela de doce meses de alta tensión, en los que no faltan submarinos molestándonos en los mares M Sur, ni la muerte del último caudillo, como se explica a Sabattini. Se aplaude la visita de Eisenhower, en tanto coméntase con interés el ascenso a la presidencia norteamericana del joven John Fitzgerald Kennedy. 

Los diarios le dedican mucho espacio a la noticia de la primera colada de acero en SOMISA (San Nicolás), otro ladrillo en el ya colosal e indominable Estado. El 8 de noviembre fallece en Buenos Aires el eminente arreglador e instrumentista Argentino Galván. Había nacido en Chivilcoy (pcia. de Buenos Aires) el 13 de julio de 1913. Ha sido, tal vez, la figura más importante del tango en la famosa década del 40. Este año debía partir rumbo a Japón llevando al bandoneonista rosarino Julio Ahumada en una gira que se trunca, precisamente, por la sorpresiva muerte de Galván. 

La crisis que se vive no escapa a nadie y menos a la juventud, que comienza a vivir su vida en forma menos prejuiciada, juzgando a SUS mayores, buscando un destino menos fabricado por los adultos. Independiente gana el Campeonato Profesional de Fútbol. En la primera rueda, Newells OId Boys ha batido a Rosario Central por 5 a 3, con goles de Sacchi (2), Zurita, Sosa y Lallana por los rojinegros y Rodríguez (2) y Cardozo, por los auriazules. En lo internacional, si bien hay un 4 a O contra Uruguay, existe también un 1 a 5, frente a Brasil. 

Batile Planas obtiene el premio Palanza de pintura y Raúl Russo el Premio del Salón Nacional. Alfredo Alcón monopoliza las mejores críticas del año por su actuación en Un guapo del 900, en tanto Shunko, de Lautaro Murúa, es considerado el mejor film del año. Período de fiesta para los amantes del ballet, que aplauden la visita del Londons Ballet. Quedan sorpresas: una Miss Universo que es argentina —Norma Nolan— y un Cadillac que alcanza en Palermo —subastado en la Exposición Internacional del Automóvil— un premio extra: 13.650.000 pesos! 1961. Un hombre fuera de la Tierra. Lo que parecía una frase, y absurda, se convierte en realidad. El 12 de abril Yuri Gagarin se proyecta en un artefacto espacial soviético y da tres vueltas a la Tierra. Una proeza, que en horas, lo hace "amigo del mundo" y lo llena de gloria.La ce ser, fundamentalmente, el primer cosmonauta. Durante este mismo período tiene seguidores: Shepard y Grissonm quienes alcanzan el espacio exterior, y en agosto, Titov, un ruso que no se canse: da 17 vueltas.2


En Alemania, sin tanto protocolo, los rusos comienzan a levantar el muro de Berlin. 

Mientras esto ocurre afuera, aquí, en la corteza terrestre, reina a guerra fría. Pese a que en Viena se dan la mano Kennedy y Khrushchev los dos bloques siguen enfrentándose: Laos, Congo, Argelia, Berlin, Santo Domingo y Cuba son las piezas que más se mueven dentro del ya ajetreadc tablero internacional. Un rosarino, Alberto Campazas, viaja a La Habana. almuerza con Fidel Castro y toma mate con el Che Guevara. He aquí su imperdible relato: que verá la luz treinta y pico de años después.

MATES Y CHARLA EN LA HABANA


"Alberto Campazas no es solo un viejo luchador socialista: es un entrañable personaje estudioso de la ciudad, —está a punto de aparecer una historia de los barrios de Rosario, de su autoría— y flamante convocado por el intendente para organizar el archivo histórico rosarino, una necesidad.

Aunque viajó varias veces a Cuba, fue el dc diciembre de 1961 el viaje más perdurable en su memoria. No era para menos: sería en esos días tórridos del verano habanero cuando conocería a uno de sus conciudadanos más notorios: Ernesto Guevara. Su relato tiene, incluso, un perfil humano del Che de los años de la consolidaciór, de la Revolución Cubana.

Viajé a la Habana -relata Campazas- en diciembre de 1961 como delegado fraternal de los ferroviarios de la Argentina al ler. Congreso de la Central de Trabajadores de Cuba. Eramos cuatro: Rodolfo Altise, peronista del sindicato químico de Avellaneda; Arturo Simonasi, comunista de los obreros de Obras Sanitarias de Mar del Plata: Luis María Mondelo, peronista, de la industria automotriz de Córdoba y yo. Todos ellos viven aún y pueden dar fe de lo que cuento.

El ron para mi abuelo.


En el Congreso había más de mil delegados sindicales, entre ellos de la ex URSS y China, los más numerosos y poderosos sindicatos de entonces. Me tocó hablar y-modestia aparte- el discurso tuvo un éxito importante, a tal punto que al día siguiente el comandante Fidel Castro me invitó a almorzar.

Me acuerdo que le pedí visitar los morros, es decir El Castillo de los Príncipes, como le decía yo, que era donde estaba la cárcel en la que estaban encerrados los opositores a la Revolución. Y Castro me preguntó si yo tenía tanto interés en visitar gusanos. Y le contesté que no, que era una cuestión sentimental. En ese lugar había estado preso mi abuelo, soldado español que combatió contra Martí en la guerra de la Independencia.

Mi abuelo vivía todavía y quería que yo le llevase una foto y que visitara el lugar de su reclusión. Castro pegó un salto en su asiento: "A ver.. ¿cómo puede ser?. Empezó a cotejar fechas y se dio cuenta de que sí, de que mi abuelo podía estar vivo. Y allí nomás propuso hacer un acto en la misma Plaza de la Revolución trayendo a mi abuelo desde la Argentina, como un ex soldado español de la época de la Independencia. Yo le dije que por razones de edad, de salud, etc. era imposible eso.

Al terminar el almuerzo me dio una caja de botellas de ron, muy seleccionadas, para mi abuelo, que se las traje. Me acuerdo de eso con mucha emoción.


No tenía yerba.


A la noche, fuimos los cuatro a visitar al Che, que era ministro de Industrias y que por razones de salud, por su asma, trabajaba de 12 de la noche a 6 de la mañana.

Llegamos justo a las 12 y apenas entramos me dijo, señalándome con el dedo: Usted es el de la televisión", refiriéndose a que me había visto en las filmaciones del Congreso. Nos pusimos a conversar y la atención que nos prestaba era muy fraternal. Hablamos de Rosario, de su infancia en la Argentina; él recordaba muy nostálgicamente Alta Gracia, amigos suyos de Alta Gracia: "Dónde están?" y los iba mencionando: "Dónde estarán esos muchachos?". Hablamos algo de tangos, hablamos algo de las mujeres argentinas y me dijo que había sido, que era hincha de Rosario Central. En medio de esa conversación, respetuosamente, le dije: "Guevara: usted habla mucho de nostalgias de la Argentina, pero ha perdido l costumbres...... Me miró: "Cómo? ¿Qué me dice?", me pregunté "Y... no sé: hace rato que estamos acá y usted toma mate solo.» porque se cebaba mate y no convidaba. El Che entonces dice:

les voy a explicar: es que no tengo yerba. No tengo yerba y me daba vergüenza darles este mate a ustedes...... Le dijimos: "Pero si nosotros tenemos yerba a montones, hubiera dicho; mañana le mandamos yerba". Y él dice: "Cómo mañana? ¡Ahoral. Fue rápida la cosa: mandó un auto al hotel con uno de nosotros a buscarla y esto hizo que nos quedáramos hasta las 6 de la mañana tomando mate y conversando con él.


Aparece el Bebe Cook.


Me acuerdo que tenía un inhalador para el asma que era un aparato enorme, sobre su mesa, al lado del mate y de cuando en cuando inhalaba para respirar mejor. Yo tenía mi modesto Asmopul en el bolsillo -porque soy asmático- y nos reíamos al compararlos. Y me acuerdo que también hablamos de ajedrez, porque él jugaba y yo también, como lo sigo haciendo en el Café Central, que antes se llamaba 2 x 4.

Bueno.., la conversación giró después sobre todo en torno de la política y la teoría revolucionaria. Al llegar a Montevideo, yendo para La Habana, nos habíamos encontrado con el contingente de las juventudes políticas que volvían; allí me topé con mi amigo y compañero de partido Horacio Ciafardini, un brillante investigador y profesor, que estuvo mucho tiempo preso durante el Proceso y que murió cuando debía jurar como decano en La Plata, ya con la democracia.

Me contó sus impresiones de Cuba y cuando le dije queme gustaría hablar con los jóvenes delegados peronistas, me dijo: "No te van a llevar mucho el apunte porque vienen embalados con la guerrilla". Le pregunté qué me estaba diciendo y agregó: "Estuvieron con John William Cooke, que fue quién los embaló". Y me contó que hasta traían un par de uniformes verde oliva, con lo que pensaban entrar en el país vestidos de guerrilleros. Era un gesto simbólico, pero ya era la tendencia...


Guevara disgustado.


Le relaté eso a Guevara, la verdad que un poco disgustado y me acuerdo que le dije que las guerrillas no se adaptan a todos los países de la misma forma y que los métodos de lucha se deben dar teniendo en cuenta las características de cada pueblo.., que la guerrilla no se exportaba ni se trasplantaba automáticamente.

Algunos de mis compañeros consideraron que era casi una falta de respeto discutir con el Che a nivel de teoría revolucionaria. Pero yo estaba convencido: le hablé contra Debray y el foquismo; le dije que si yo viviera en Vietnam sería guerrillero, pero vivo en la Argentina y soy reformista. Porque ése era mi modo de pensar.

Cuando se enteró que Cooke había embalado tanto a aquellos jóvenes militantes, el disgusto fue suyo. Dijo: Tengo que hablar Con ese pelotudo (textual). No era que no estuviera de acuerdo con la guerrilla sino con una publicidad sin sentido de ella, que ponía en descubierto planes revolucionarios que tenían que ser más discretos, más callados. Tengo que hablar con ese....., significaba: ,Cómo pone en evidencia nuestras intenciones?.


Lejana tierra mía...


Por otra parte, él no estaba de acuerdo con el reformismo. Mientras en el almuerzo, Fidel Castro había hablado con respeto y admiración de Alfredo Palacios, no era el mismo concepto del Che. No me refiero a que denostara a Palacios sino que no estaba de acuerdo con los métodos del socialismo reformista, que es una cosa diferente... Guevara, redondeando el recuerdo, puedo decir que tenía toda la apariencia de un hombre triste, nostálgico. Era perceptible una melancolía dulce, muy tristona cuando hablaba de cosas de la Argentina... No era extrovertido sino un hombre más bien reservado. Yo llevaba la voz cantante del grupo y como él observaba y miraba fijamente al que hablaba, me sentía radiografiado en forma constante por su mirada.

Y luego su respuesta tenía siempre una breve pausa de meditación. Escuchaba y medía lo que iba a decir, excepto cuando hablamos de frivolidades como el fútbol, las chicas, algunas cosas argentinas. Pero hablando de política era muy serio...

Ya entonces la figura del Che, hace 36 años, era considerada y respetada por los cubanos, al mismo nivel de Camilo Cienfuegos - que era amado por todos-, de Raúl, de Fidel. Pero al volver a Cuba la última vez, hace tres años nada más, por ejemplo, comprobé que aquella admiración se había acrecentado a niveles emocionantes. 3

La primera fase del exilio en Madrid no es del todo fácil para Perón. Acaba de asentarse en su nuevo domicilio cuando el presidente Frondizi llega a la capital española en visita oficial. El gobierno de Franco, solicita entonces al conductor que se ausente de la ciudad durante la permanencia de Frondizi: a quien el actor cómico Adolfo Stray en el transcurso de una revista teatral porteña, llama "Nariz, nariz".

Perón parte rumbo a un pueblo situado en la región de Galicia.

Para entonces un nuevo círculo íntimo ha comenzado a tomar forma a su alrededor. Emilio Romero, el editor del diario Pueblo, había sido un simpatizante de Perón de la primera hora; el coronel Enrique Herrera Marín había sido jefe de la misión militar española en la República Dominicana y allí había cimentado su amistad con el exiliado argentino. El doctor Francisco Flores Tascón se convierte en el módico personal de Perón y Jorge Antonio pronto se instalará en Madrid para manejar los asuntos financieros del ex presidente.

No pasarán muchos meses antes de que Américo Barrios desaparezca de la escena. Al parecer se eclipsa como lo hicieran tantas otras víctimas de las luchas internas que caracterizaran la vida del entourage de Perón.

Américo Barrios, un periodista veterano, ha cumplido sus funciones de secretario con un cierto nivel de competencia. Será difícil decir lo mismo de su sucesor en el cargo, un ex jugador de fútbol llamado José Manuel Algarbe.4

"-Ese año 1961 hubo elecciones para senador en la Capital Federal. Las ganó el político socialista Alfredo Palacios, levantando las banderas del apoyo a la Revolución Cubana. O sea, que la represión no conseguía convencer ni parar la lucha.5


 



Alfredo Palacios ha ganado las elecciones para senador por la Capital, victoria que celebran hasta sus más punzantes opositores porque es, más que una avanzada socialista, el premio a un hombre y a su vida. Palacios había sido en 1904 diputado por La Boca y primero de su partido en América. Autor de muchos proyectos de leyes en defensa de los empleados y obreros, como aquel famoso de la ley de la silla6, su fuego verbal, sus bigotes, su fama de espadachín, su sombrero mosqueteril y sus flotantes ropas negras sobre las que solía campear un ponchito doblado en el hombro, eran una leyenda sin ateos. 

Palacios había sido reconocido como democrático por la Revolución Libertadora, cuyo gobierno lo designó en 1955 embajador en el Uruguay. Llenó aquel cometido tan libre y despreocupadamente, que a la Embajada se la llamaba Embajoda, dada a la propensión de alegres fiestas que se celebraban allí con el concurso de féminas complacientes. 

El triunfo de Palacios en estas elecciones, ha sido sorpresivo, debido a que la orden de Perón llegara a último momento. ¿Qué había sucedido?. El general tenía que quemara un difamador suyo que, arrepentido por un lado y mostrando sus ambiciones de poder por otro, había ido a visitarlo a Madrid: Raúl Damonte Taborda. Este periodista, que debía su fama al casamiento concertado con una de las hijas del dueño de Critica, Helvio Botana, además de haber integrado cuanta comisión de investigación sobre las actividades nazis en la Argentina desde su escaño parlamentario, había sido autor, además, de un famoso libro publicado a la caída del conductor, llamado Ayer fue San Perón. Allí narra con lujo de detalle el comienzo, auge y caída del régimen peronista emparentándolo con el de Hitler y Mussolini. 

Los azares de la vida llevan a Damonte Taborda a entrevistar al líder, quien lo recibe y, como a los demás, le imparte su bendición. La revista porteña Usted, antecesora de Primera Plana, publica un rotundo reportaje al autor de Ayer fue San Perón, libro que empieza a desaparecer misteriosamente de los estantes de las librerías, recuperado, se dice, por su hacedor. 

En el reportaje, Damonte Taborda habla de Perón con admiración y en el número siguiente, ya muy cerca de las elecciones un gran titular en la doble página central, expresa debajo de una fotografía del nombrado: 

TRAIGO UNA ORDEN GRANDOTA ASI 

despachándose con que Perón ha ordenado a sus seguidores votar por él. En el número siguiente de la revista Usted la fotografía de una multitud bajo la proyectada sombra de Alfredo Palacios en la tapa, lleva el siguiente título: 

AVALANCHA ROJA EN BUENOS AIRES. 

NOTAS 

1. Américo Barrios, idJd. Así Año X N2 466.Bs. As. 22.12.1964./Alberto campazas falleció en Rosario el 7. 9. 1999. 

2. La Razón. Historia Viva. íd. íd. 

3. La Mago. Homenaje a Rosario. N2 27. Bs. As. 1997. 

4. Joseph A. Page. íd. íd. 

5. Samuel Blixer. id. Id. 

6. Por imperio de disposiciones patronales los empleados de comercio debían trabajar de pie durante el horario que Insumía la jornada diaria. Ello solía provocar no pocas enfermedades como váricers y flebitis. Palacios consiguió hacer aprobar una ley por la que se ordenaba a los patrones facilitar una silla a sus empleados para que pudieran sentarse, de vez en cuando. 




Fuente: Extraído del libro “ El Rosario de Satanas III- Editorial Fundación Ross.

martes, 18 de agosto de 2020

LOS BAILES DE LA VIDA


Por Héctor N. Zinni 


Sin tantos apremios, otros bailes permiten a los jóvenes rosarinos sin blanca acudir al recurso de la contraseña vendida a mitad de precio por los que se van temprano, o simplemente regalada por quienes sufren estoicamente no estar en su día. La revancha para estos últimos se da sólo ante un remo con alfajores Tarragona en algún bar donde el dueño ya ha empezado a colocar los postigos, anunciando el cierre. 

Con los bailongos que se llevan a cabo en el Cruce Park, ubicado en la esquina SE de Salta y San Nicolás, en el mismo predio que ocupará años más tarde una empresa telefónica, la contraseña es harina de otro costal. La entrada cuesta muy poco, pero para ingresar a la pista de baile - circundada por una baranda rectangular— hay que abonar una suma mayor. Los bailarines tienen acceso a la pista por una especie de tranquera baja, donde el control abrocha en la solapa del bailarín un primoroso precinto de cartulina de color, y que los muchachos levantan del suelo a la salida para colocárselos ellos mismos en la solapa con mucho disimulo y de esta forma burlar el costo de la entrada y el control. Para mirar solamente, también hay un precio fijado, aunque no se puede estar mucho tiempo de pie, por exigirlo así el reglamento del lugar: es obligatorio ocupar alguna mesa y consumir algo. 

La temporada en el Cruce Park, se salva con recursos inverosímiles: durante la semana se ofrecen espectáculos de boxeo, bailes y, además, los rendidores concursos de cantores, a los que suele invitarse a alguna figura de paso por la ciudad, para prestigiar este sitio. Los jóvenes pueden ver al sólo precio de un peso con cincuenta centavos, los primeros pasos de El Chúcaro y La Dolores, en sus primeras salidas al interior del país, así como extasiarse frente a los gorjeos de un gordito rudicundo, que usa las puntas del cuello de la camisa sin ballenitas y será con el tiempo uno de los más grandes y queridos cantores de tango en Rosario: José Berón. 

También un lugar predilecto de los jóvenes y no tan jóvenes, es Instituto Tráfico, en San Lorenzo entre bulevar Oroño y Alvear. Dotado de excelentes instalaciones: escenario, piso de madera lustrado, limpieza, orden, pulcritud, el atildado salón no difiere de los demás en la costumbre inveterada: sillas de Viena arrimadas contra la pared, formando el consabido cordón donde pacientes madres hacen su vigilancia celosa. Los grupos de muchachas frente al cordón, y de varones a la entrada, se observan mientras, en el escenario, la orquesta del momento: Héctor Lincoln Garrot, José Sala o Luis Chera, desgrana los primeros acordes de los tangos Gricel o Mañana zarpa un barco. 

En la vereda, mientras tanto, los muchachos carentes del peso para la entrada, buscan desesperadamente la contraseña salvadora, mientras van entrando las probables "conquistas", acompañadas por el consabido cuarto vigilante, encarnado por una robusta matrona de croquignol, tapado negro con cuello de piel, pronunciado bozo y cartera negra, que por su tamaño, recuerda las valijitas obsequiadas algunos años antes por la zapatería 

Casals receptáculos en cuyo interior ruchas amas de casa guardan celosamente los carreteles y ovillos de hilo para bordar. 

Si bien los bailes de Instituto Tráfico resultan casi ceremoniosos, Sportsmen Unidos, en pleno apogeo, permite un culto más libre de la danza, en particular de nuestro llamado arte menor, con el aporte de parejas de baile experimentadas en los arabescos sobre el granito de la pista, que reciben la admiración callada de los circunstantes e inhiben a los corredores de baile para ensayar su técnica pobre en recursos. En Sportsmen, la condición esencial es saber bailar, es decir, con todas las de la ley, ya que se permiten lujosos floreos, gambetas, corridas, cortes, quebradas, sentadas, ochos, dieciséis y veinticuatros. 

También este club acude al recurso de incorporar números artísticos a sus reuniones danzantes, cuando el delirio no conoce todavía los nombres de Palito Ortega, Raphael, Sandro o Favio y sí en cambio los de Leo Marini, Daniel Adamo, Gregorio Barrios, Pedro Vargas y el tenor de la voz de seda: el mejicano Juan Arvizu. Quedarán para la anécdota y el recuerdo el tapial hecho escombros por la multitud en su afán por ver de cerca al cantor Hugo del Carril, los puñetazos de Reynaldo Mompel prodigados a los atrevidos que no dejaban llegar al escenario a una dama generosa de curvas, ataviada con un vestido amarillo y reluciente, luciendo una cabellera hirsuta y larga, que se mueve como las vedettes y que canta canciones de moda. Es, nada menos que su flamante esposa: Virginia Luque, o sea Violeta Mabel Domínguez en los papeles. 

También quedarán para la evocación, las contorsiones del flamante médico cantor Alberto Castillo, así como el desplazamiento por el escenario del amanerado y popularísimo divo flamenco Miguel de Molina, cantando con su voz cascada algunos de sus éxitos como La bien pagá. Angelillo, Wáshington Bertolín, Rodolfo Biaggi, Francisco Canaro, Alfredo Gobbi y muchos otros elevan prodigiosamente el cartel de este club, que está bajo la presidencia de un mánager fuera de serie: un sastre de apellido Caruso. Son épocas en que los contratos se pagan religiosamente, con lluvia o sin lluvia. Así pasa, por ejemplo, con Juan DArienzo y su orquesta, cuando suspendida su actuación por causa de una intensa precipitación pluvial, se le paga hasta el último peso al dejar de llover. D Arienzo se había tomado el tren desde Retiro con el sólo objeto de ir a cobrar. 

Mientras la grey porteña, en cumplimiento del 50 por ciento de música nacional, se reparte en sitios bailables donde celosos intérpretes del tango y jazz ejecutan por un lado, y aguerridos cultores del taragüí cinchan del otro (el salón Bompland, El Chamamé, el Palacio Urquiza), en Rosario, sin tanto problema, reina la milonga, entronizada en bailes y bailongos en los salones más caracterizados: La Cubana, ubicada donde después se instalará la Caja de Créditos Arroyito; Socorros Mutuos, donde más tarde funcionará el cine Lumiére; el Cosmopolita, en Mendoza y Fraga; El Luchador, en barrio Echesortu; Intercambio, en Córdoba al 4700; el Club Social Zona Sud, en Maipú al 2900 y Libertad, en Mendoza y Felipe Moré, a los que se agregarán después los bailes de los clubes Horizonte, Nueva Era, Leña y Leña, Sportivo Federal, Provincial, Gimnasia y Esgrima, BenHur, Unión y Progreso y muchos más entre ellos los infaltables rivales Newelt5 Oid Boys y Rosario Central, además de otros, perdidos en la infinitud de los calles de tierra de extramuros. 

Esta generación, crecida con tranvía y vino tinto, que ha hecho sus primeras armas en los bailes de carnaval o en los picnics de la Quinta La Nélida, el Centro Unión de Almaceneros, el Centro Castilla o el Prado Asturiano, nunca podrá imaginar que sus refocilos sabatinos o dominicales caerár heridos de muerte veinte años después, reemplazados por una pléyade juvenil, alegre, nuevaolera y desprejuiciada, que también habrá de escribir su historia. Juventud que, por otra parte, dará la medida exacta del tiempo, donde entre el descenso en la luna y otros sucesos similares, también las jóvenes cultoras de la minifalda y los hippies de pelo largo y barba más larga aún, verán llorar más que nunca, a la Biblia junto a un calefón4

NOTAS: 

4. Boom. Rosario. Id. Id. 

Fuente: Extraído Fragmento de segunda parte del Capitulo 1 “ el baile de la vida” de libro “ El Rosario de Satanas III- Editorial Fundación Ross. 

lunes, 17 de agosto de 2020

Costumbres y estampas de Rosario en la pintura

 



Por Roque Sanguinetti 




EL AUTOR PROPONE UNA ORIGINAL MANERA DE "LEER" EL PASADO LOCAL A TRAVÉS DE OLEOS DE DESTACADOS ARTISTAS QUE REFLEJAN SUS LUGARES Y PAISAJES. 




El vendedor de globos 

(Demetrio Antoniades) 


Costumbre rosarina la de pasear por el parque Independencia. Y uno de los personajes favoritos era el vendedor de globos, esos globos que a la hora de dormir se quedaban tocando los techos. 

Demetrio Antoniades nació en Atenas a fines del siglo diecinueve, su familia lo trajo de adolescente a la Argentina y se radicó en Rosario. Fue discípulo de Cordiviola, Alice y Ripamonte. Pintó el noroeste argentino, caracterizándose por el empaste, el color y la luz. Murió en 1965. 

Este cuadro, en el que describe un atardecer en ese parque, debe ser de las décadas de 1920 o 1930, por las ropas de los personajes y por el auto que apenas se divisa a la izquierda. Hay mujeres con vestidos largos y sombreros, y las diagonales conducen la vista hacia el anciano vendedor, que usa saco de brin y sombrero "panamá". La tarde deja sus últimos fulgores sobre los eucaliptos, mientras las sombras crecen. Atrás de los árboles también crece Rosario, y por allí andan nuestros antepasados con sus vidas .a cuestas. Va quedando poca luz y Antoniades empieza a empacar el caballete y las pinturas. El viejo "globero" ya se fue por Oroño hacia el sur.

Esquina de Rosario

(Delfina D´Alessandro)


La rosarina D'Alessandro pintó poco, porque después se dedicó a la escultura. Aquí recrea la esquina irregular de Corrientes y Wheelwright.

Domina la escena el itálico edificio del hotel y restaurante "Piemonte", enmarcado entre la torre de María Auxiliadora y el Sanatorio Británico con su frente primitivo.

Demolido a fines de la década de 1950, el "Piemonte" era el concurrido refugio de quienes llegaban a la Estación Rosario Central.

Pero la autora creó un paisaje casi metafísico, donde no se ven personas y que se configura mediante los volúmenes de los edificios y los firmes caracteres de su arquitectura. Una escena barrial, que bien podría figurar en un libro sobre tango.

Quienes de chicos hemos vivido en esa zona, creeremos también oír las campanadas de la iglesia, los silbatos de los trenes que recorren las vías cercanas y la sirena de algún barco.


Reflejo en el río

(Salvador Zaino)º


Zaino nació en Italia en 1858, estudió en Génova, Roma y Nápoles, y a los treinta años vino a América y se radicó en. Rosario, donde murió en 1942.

Pintó los frescos de la Catedral y del foyer del teatro El Círculo que todavía perduran, evolucionó del neoclasicismo al impresionismo, y llegó a ser el más destacado precursor de la pintura rosarina. La mayoría de sus obras están referidas a paisajes ribereños.

Y es que vivía en el barrio de Alberdi, frente a la plaza Santos Dumont que está sobre las barrancas del Paraná, y por eso también conocía los variados destellos de la luna sobre el gran río.

Este cuadro impresionista de 1929, en el que se nota la pincelada densa de su autor, debe mirarse de lejos.

Es una obra de gran intensidad pictórica.

Y será mejor apreciada por quienes, como Zaino, hemos vivido en Rosario y habremos contemplado noches como ésta, con el viento trayendo el olor del agua.

La Catedral de Rosario

(Luis Hourgras)


Luis Hourgras es franco-cordobés, de modo que resulta difícil imaginar su tonada.

En el año 2002 pintó esta imagen de la plaza 25 de Mayo. Los colores otoñales y las ramas deshojadas de los plátanos, contrastan con la perennidad de las torres de la Catedral, hacia la que nos lleva la perspectiva.

En este lugar nació Rosario sobre la estancia de Gómez Recio, y aquí está el corazón de la ciudad.

Por la plaza han pasado absolutamente todas las generaciones de los rosarinos. La ciudad seguirá creciendo alrededor con cambios que no podemos imaginar, pero. la vista que muestra este cuadro ha de ser una de las pocas que permanecerá inmutable a través del tiempo. Y remotos e impredecibles descendientes recorreráñ el paisaje conocido.

Fuente: Extraído de la Revista “ Rosario, su Historia y Región” Fascículo N.º 97 de Junio de 2011.-


viernes, 14 de agosto de 2020

SE AFIANZA LA FAMILIA CENTRALISTA



Por Andrés Bossio

El crecimiento social de Rosario Central era por ese entonces incesante. La gran "vedette" del momento era el balneario del club, que año a año merecía la mejor dedicación de dirigentes atentos a la necesidad de ofrecer otras cosas además del fútbol. Cuando terminó el año 1962 el registro societario de la institución marcaba un total de 25.074 socios, incluyendo todas las categorías. El último día de enero de 1963 (un mes apenas más tarde) ese registro hablase incrementado en casi un 60 %, marcando una cifra extraordinaria de 39.964 Se había ideado por entonces un sistema de suscripción que privilegiaba al grupo familiar obteniéndose en conse- cuencia un notorio resultado ya que mientras el padrón de los socios activos ascendió en un 25 % el de cadetes y damas trepó en más de un 50 % y el de precadetes en casi el 60 %. Evidentemente, ya por entonces se corroboraba aquello por lo que tanto había luchado don Federico J. Flynn: que Central fuera algo más que un club de fútbol. El mitológico presidente auriazul lo había lograco. Poco después, Boero primero y Vesco, luego, confirmarían esta tendencia que recién sufriría un evidente retroceso al paralizarse prácticamente todas las demás actividades para la construcción del Gigante. Volviendo al tema de este párrafo digamos que el pico máximo de la escalada societaria en Central se alcanzó por entonces en abril de 1963, al registrarse la cantidad de 40.349 asociados. 

Tantos esfuerzos no hallaron correspondencia en el desempeño del primer equipo que, en la temporada de 1963, volvió a mostrar una alarmante chatura. Para esa temporada ya no estuvo Biagioli, que jugó en Estudiantes, y el "Gitano" Juárez apenas alcanzó a disputar ocho encuentros. Una vez más las inferiores auriazules proveyeron al primer equipo de figuras que con el tiempo alcanzarían posiciones encumbradas: aparecieron en primera ese año José Malteo, Carlos Bulla, Jorge Sanitá y Otto Norberto Sesana. 

El torneo de 1963, merced a las famosas reestructuraciones que ensayaba AFA para complacer a los presidentes de Boca y de River, determinó la participación de sólo 14 equipos, ocupando Central la 10a posición final del torneo, con 22 puntos ganados. Central terminó la primera rueda con sólo dos partidos ganados, uno de los cuales fue ante Boca, por 3 a O, con goles de Menotti y uno de Storti. Ocupaba por entonces la penúltima colocación, compartida con Bánfield, Chacarita y San Lorenzo, superando únicamente a Gimnasia y Esgrima, el mismo Gimnasia y Esgrima que el año anterior peleó el campeonato y terminó tercero. 

Esa primera rueda había finalizado con una victoria ante Bánfield por dos a cero, con un gol de Menotti y otro de Giménez. Al comenzar la rueda de las revanchas, una racha goleadora de Menotti —desacostumbrada en esa época de fútbol rabiosamente defensivo— le da al equipo auriazul el alivio que significaba alejarse de las últimas posiciones. Empieza la segunda rueda ganándole a Gimnasia 3 a 2 en Arroyito; sigue hasta Avellane-da y derrota a Independiente 1 a 0 y por el mismo marcador a River Plate en nuestra ciudad. Todos los goles de esos tres partidos fueron convertidos por Menottti y estas actuaciones del goleador y de, su equipo se realzan si apun tamos que, finalmente, Independiente fue el campeón di ese año y River el subcampeón. Con todo, la posición final habla a las claras de un fracaso rotundo, como que Central sólo logró superar el puntaje a Gimnasia, Vélez Sársfield y Chacarita. Y otra vez Menotti —seria su último año en Central— estuvo entre- verado entre los máximos goleadores del año, con sus 12 tantos convertidos en el torneo. 


Fuente: Extraído dela Colección de Historia Rosario Central. Autor Andrés Bossio

jueves, 13 de agosto de 2020

Círculo de Cazadores de Rosario Guillermo Tell

 

El Círculo de Cazadores de Rosario Guillermo Tell, se encuentra en H.de la Quintana 551. Fué fundado el 17 de octubre de 1953, y desde entonces sus instalaciones acompañaron no sólo como club de tiro, sino también a quién las elegía para eventos y reuniones sociales.

También sumaron un Club de Campo que se encuentra ubicado en General Lagos.

¿Y el nombre de este club?... 

Guillermo Tell es un personaje legendario de la Independencia Suiza en el siglo XIV, (no existe prueba documental de que se trate de un personaje real). La leyenda cuenta que era habitante de un pueblo del Cantón Suizo que había sido anexado por la Casa de Habsburgo, y él valientemente formó parte de una hermosa historia de arco, dos flechas, una manzana roja y su pequeño hijo. ...


Edición: Viviana Cabrera Novaira.


Extraído: Publicado en la pagina Facebook de Barrio Saladillo. 13 de agosto de 2020

 

miércoles, 12 de agosto de 2020

Temporada de 1962 de Rosario Central

 



Por Andrés Bossio 


Al iniciarse la temporada de 1962 las expectativas eran muchas. La mala campaña del año anterior había pesado en el ánimo de los dirigentes que, en la memoria correspondiente, aseguraban haber "encarado esta compleja rama del fútbol profesional de manera distinta a todas las épocas". No significaba ello la contratación de grandes jugadores; por el contrario, se fue transferido a River Plate una de las figuras del equipo: Marcelo Pagani, ya por entonces convocado para integrar la selección argentina que disputó ese año el Mundial jugado en Chile. 

La innovación que buscaron los dirigentes estuvo en la reestructuración d el Departamento Físico-Médico-Técnico, para lo cual fueron incorporados dos profesionales muy acreditados en sus respectivas disciplinas: Alejandro Galán, conocido popularmente como "Jim López", director técnico en varios países, gran conocedor del fútbol de todas las latitudes, y al doctor Rubén Darío Oliva, prestigioso médico deportólogo, oriundo de nuestra ciudad. 

Este año también hubo una novedad de importancia: volvió al club uno de sus hijos más queridos: Juan Carlos Biagioli. Tras haber soportado distintas operaciones en su pierna y haber pasado por Tigre y Huracán, el popular "Pancita" volvió a lucir la camiseta que llevó adherida a su corazón toda la vida. Además, Central incorporó al puntero Carbone, que había jugado en Argentinos Juniors, a Elio Montaño y a Nelson López, promoviendo también a algunos jugadores de las inferiores, tales como Boriotti (centrodelantero), Guarnieri (defensor) y Closs (puntero izquierdo). Las otras dos promociones rindieron muy buenos frutos: Oscar Storti y Enrique Fernández fueron los más destacados, por lejos, de aquella promoción de 1962. 

El debut no pudo ser más exitoso, ya que el equipo auriazul debió viajar a Avellaneda para enfrentar a Rácing, el campeón con lujos y enorme contundencia de la temporada anterior; Central ignoró los pergaminos de su oponente y le ganó por uno a cero, con un gol y una actuación memorable del "Flaco" Menotti. Fue el día del estreno en primera del"Nene" Fernández; en medio de los dos seguía brillando 

la calidad del "Gitano" Juárez. Formó ese día el equipo de Jim López con Andrada; Casares y Cardoso; Nelson López, Sebastián García y Guarnieri; Carbone, Menotti, Juárez, Fernández y Giménez. Tras empatar con Ferro en Arroyito, iguala luego en Buenos Aires con Argentinos Juniors, ocasión en que reaparece con la auriazul Juan Carlos Bagioli, marcando la punta izquierda del ataque contrario. Un cero a cero con Huracán marca el tercer empate consecutivo, al que sucede la primera derrota: ante Quilmes, por uno a cero. Ese fue el último partido antes de la suspensión operada en el torneo para permitir la participación argentina en el Campeonato Mundial de Chile, donde jugó con al albiceleste Marcelo Pagani 

Tras la reanudación, dos meses más tarde, el equipo sigue sumando puntos. Empata con Boca, le gana a Estudiantes en La Plata y a Chacarita en Rosario y se apresta a visitar a uno de los animadores del torneo: Independiente. Central gana en el último minuto del partido, con un recordado gol de Ricardo Giménez. Empata luego con Vélez en Arroyito. Está peleando firmemente la punta con Boca, River e Independiente. Justamente la fecha siguiente lo tiene a Central de nuevo como local, nada menos que ante River. En la mejor recaudación de esa fecha, los millonarios soportan el cero a cero durante casi todo el partido; cuando parecía que así terminaba el encuentro, el brasileño Delem acertó un contragolpe y ganó River uno a cero. Tras un posterior empate en La Plata ante Gimnasia, la última fecha Central quedó libre y terminó la primera rueda cumpliendo una campaña excepcional: tercero, con 18 puntos, detrás de Independiente y River, que reunieron 19, y de Boca, el puntero, que sumaba 22. 

La segunda rueda empezó mal. Rácing se tomó la revancha y le ganó por uno a cero —en aquel elenco racinguista (valga el dato como mera curiosidad) jugaba entonces Jorge Pedro Marchetta, el técnico del equipo campeón del 85—. Y también perdió luego con Ferro y Huracán, ganando ante Argentinos Juniors y Quilmes. La disputa de la 21a fecha llevó a Central a Buenos Aires para enfrentar al puntero (que luego sería el campeón)', Boca Juniors, que por entonces contaba en su elenco a Roma; Silvero y Marzolini; Benítez, Rattín y Orlando; Nardiello, Menéndez, Valentín, Gallo y Alberto González. Aquel día (14 de octubre) Central puso en la Boca a Andrada; Aranda y Cardoso; Biagioli, García y Bautista; Giménez, Montaño, Juárez, Fernández y Alejo Medina; en el primer tiempo ganaba Central uno a cero, con gol de Sebastián García. Boca salió con todo en la segunda etapa, convirtiendo a Andrada en un coloso. Cuando parecía que el empate llegaba, una escapada auriazul le permitió al 'Gitano" Juárez sellar una victoria de campanillas. Fue la última hazaña de un equipo que, sin brillar, superó holgadamente las actuaciones de sus últimos años y lo tuvo en algunos pasajes del torneo, como protagonista principalísimo en la lucha por la punta. Finalmente, obtuvo el quinto puesto, con 30 puntos en su haber. Cesar Luis Menotti fue el más productivo de sus delanteros, ya que convirtió 15 tantos. 

Es insoslayable una mención a lo ocurrido can la tercera división, que sirve para acreditar el acierto de quienes, años atrás, habían decidido crear la Escuela de Fútbol en Rosario Central. Llamada a participar de apuro en el campeonato organizado por la AFA, integró un equipo que cumplió airosamente su papel, finalizando en la quinta posición del torneo. Asomaban por entonces en ese elenco quienes se converitirían en las figuras de recambio para años posteriores: Otto Norberto Sesana, Carlos A. Bulla, Oscar Storti, José Malleo y Néstor Manfredi, algunos de los cuales ya habían tenido ocasión de mostrarse en el círculo superior. También fue abundante la actividad cumplida por el equipo superior en distintos puntos del país, cotejando amistosamente con entidades amigas. Y en el plano internacional, ese año de 1962 marró la presencia de equipos de gran jerarquía mundial en el estadio de Arroyito. La serie —disputada durante el receso de' Mundial— se inició el 6 de mayo con el Internacional, de Porto Alegre (ganó Central 1 a 0), prosiguió el 13 del mismo mes con una importante victoria (3 a 0) ante el Preussen Munster de Alemania Federal, para culminar, con la única derrota (1 a 2) ante el acreditado conjunto del Atlético Madrid, partido jugado el 3 de junio. 


Fuente: Extraído dela Colección de Historia Rosario Central. Autor Andrés Bossio

martes, 11 de agosto de 2020

Reina del Carnaval Internacional



Por Miguel Angel De Marco (h) 




El 10 de marzo de 1962 el público desbordó las instalaciones del Hipódromo Independencia, para presenciar la elección y coronación de la Reina del Carnaval Internacional. Presidió la ceremonia el intendente Daniel L. Gorni. Fue el último gran carnaval de la "era Carballo", que había, dejado la municipalidad por haber sido designado gobernador electo. 


Fuente: Extraído de la Revista “ Rosario, su Historia y Región”. Fascículo N.º 151 de Mayo 2016.