Escudo de la ciudad

Escudo de la ciudad
El escudo de Rosario fue diseñado por Eudosro Carrasco, autor junto a su hijo Gabriel, de los Anales" de la ciudad. La ordenanza municipal lleva fecha de 4 de mayo de 1862

MONUMENTO A BELGRANO

MONUMENTO A BELGRANO
Inagurado el 27 de Febrero de 2020 - en la Zona del Monumento

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viernes, 15 de marzo de 2019

EL PODERIO DEL CEREAL EN CLAVE ART DECO



En la cúpula del Palacio Minetíi dos figura femeninas representan ala agricultura, sostienen en lo alto una espiga de maíz y un manojo de trigo emulando antorchas. Fotografiado María Andrea Bahía 


Por Miguel Ángel De Marco (h)




En 1929 se inauguraron construcciones edilicias exponentes de una época: Rosario como metrópolis mercantil configurada en función de la producción y exportación del cereal. Tal fue el caso del Palacio Minetti, obra vanguardista que reflejó el poderío de la empresa multinacional de origen regional. Desde allí Minetti y Cia. conducía la administración de sus molinos de Buenos Aires, Marcos Juárez, Devoto, Rufino, Córdoba y sus sucursales en Mendoza, Tucumán, Bahía Blanca, La Plata, San Juan, Asunción del Paraguay, Río de Janeiro y San Pablo. 

Las fuertes demandas de harina para la exportación del período 1918-1920, como consecuencia de la Gran Guerra estimularon el desarrollo del sector cuya capacidad productora llegó a exceder en un 25% el consumo interno. Normalizado el comercio internacional la demanda externa cayó nuevamente. 

Sin embargo, la industria harinera siguió ocupando un lugar preponderante en la economía argentina por proporcionar un artículo de primera necesidad y creciente consumo. 

En los números 72, 73 y 80 de "Rosario, su historia", nos referimos al palacio de La Favorita, inaugurado el 1 de abril de 1924, y luego a aquellos que lo hicieron entre ese mes y el de mayo: Edificio de Molinos Fénix, la Escuela Blanco, la Iglesia del Perpetuo Socorro, el Sindicato del Seguro, y la platea del estadio de Newell's. 

Con la inauguración del Palacio la Bolsa de Comercio y el Pala( Minetti, en noviembre y diciembre de 1929, respectivamente, se completa esta etapa que terminó por configurar el rango arquitectónico de la ca Córdoba entre Corrientes y Paraguay Acerca del Palacio Minetti publicó" Capital", el 11 de diciembre de ese al "La fachada eleva sus masas arquitectónicas de piedra blanca, sobre un basamento de granito rojo pulido de Suicia, destacándose la puerta de entrade bronce plateado con prolijos cincelados. En la torre del edificio situada a 70 metros, se han colocado dos figuras decorativas, representando la espiga del maíz y del trigo simbolizadas por dos desnudos de mujeres. 

Demostración del poderío del cereal y la economía agroexportadora en una ciudad de preocupantes contrastes sociales, que se acentuarían en la década crucial del 30. Aquella zona fue lo que hoy es la de Puerto Norte. 


Domingo Minetti 


Los años que siguieron a la inauguración del Palacio Minetti pusieron en tela de juicio el orden económico y político mundial. Domingo Minetti, fallecería el 8 de noviembre de 1939, semanas siguientes a la ocupación alemana de Polonia que detonó el inicio de la Segunda Guerra Mundial, que tan alto impacto depararía en la regularidad de los circuitos de comercialización y afectaría decisivamente a nuestra región. 

El diario "La Capital" despidió al empresario con los siguientes conceptos, reveladores por otra parte del sentir de una dirigencia que por entonces definía las prioridades locales: "Hombre de trabajo, con ese espíritu de inteligencia instintiva para las grandes empresas que parece marcar la cualidad señera de los hombres 'pionners', D. domingo Minetti, no tardó en darle mayor expansión a sus actividades... Llevó pues el prestigio de su enorme empresa industrial al exterior y corresponde señalar que ese encadenamiento de intereses argentino-brasileño-paraguayos no dejó de abrir camino para fortalecer, por sobre las transacciones comerciales, los vínculos de mayor acercamiento entre los tres pueblos americanos". 

Al momento de morir Minetti además de ser presidente de Minetti y Cía y Domingo Minetti e Hijos, era vicepresidente de la Cámara Argentina Brasileña, miembro de la Comisión Nacional de Construcción de Silos y Elevadores, miembro de la Comisión Asesora Comercial del Ministerio de Hacienda de la Nación, director del Banco de Italia y Río de la Plata, y director de la compañía de seguros "La Agraria". En el terreno cultural Domingo Minetti integró las comisiones de amigos que contribuyeron a la creación del Museo Histórico Provincial que luego llevaría el nombre de su fundador "Julio Marc", entre 1935 y 1939 que se inauguró. 


ELEGANCIA Y SOFISTICACION 

Una publicación editada por el propio Palacio Minetti, destaca sus caracteríticas arquitectónicas: "Está constituido por un volumen que se recorta a partir del noveno nivel, siguiendo luego una composición que asigna valor a un cuerpo central, cubierto por una pirámide escalonada que sirva de base a un grupo escultórico La fachada se asienta sobre un basamento revestido totalmente de mármol granítico rojo y un zócalo de mármol negro. Se destaca un pórtico central y cuatro paños laterales donde se ubican los ingresos a los dos locales de planta baja, que son independientes". 

Y respecto a su estilo Art Decó se explica: El Art Decó como movimiento artístico se empezó a desarrollar en los años veinte y fue una reacción al Art Nouveau. Sus campos fueron el diseño industrial y las artes decorativas. Revela elegancia y sofisticación a través de líneas definidas, contornos nítidos y formas simétricas, colores primarios brillantes, cromados, esmaltes, piedras muy pulidas y diseños de inspiración egipcia y griega... Casi sin excepción en los años 30 los arquitectos modernos de Rosario adhirieron al Art Decó". 


Fuente: Extraído de la Revista “ Rosario, su Historia y Región. Fascículo Nº 136 de Diciembre de 2014

jueves, 14 de marzo de 2019

PALACIO MINETTI y la historia de una familia



Por Ulises D. Lanza 


LOS EMPRENDEDORES PIAMONTESES 


Esta historia comienza en el pequeño y agreste poblado italiano de Barge ubicado al norte de Italia, en la región de Piamonte. El territorio en donde este pueblo está asentado fue disputado durante largos años por italianos y franteses. La gran proximidad con Francia generó constantes vaivenes y contiendas territoriales que hicieron que muchas familias del lugar viesen alterados sus apellidos galos por apellidos de acento italiano una vez que la zona pasó definitivamente a los dominios del reino de Cerdeña que más tarde sería parte de la Italia unificada del rey Víctor Manuel. Por todo esto, el apellido "Minetti" originariamente fue "Minett". 

Barthelemí Minett, nacido en el año 1785, contrajo matrimonio con Marguerita Caffer y dieron vida en 1810 a Jean Minett, quien en 1837 contrajo matrimonio con Lucía Turma y engendraron a Bartolomeo (1840), Giovanni Batista (1842, aunque moriría un año después), Margarita (1846), Doménico (1849), Teresa (1856) y Angela Minetti (1858). 

Un censo realizado en Barge en 1857, registró a la familia Minetti como arrendatarios de una pequeña chacra. Buscando, como muchos lo hicieron, la oportunidad del progreso y la prosperidad, los Minetti se embarcaron desde el puerto de Génova hacia América. Incluso el hijo más grande de Jean y Lucía, Bartolomeo, quien había contraído matrimonio con Teresa Ambrosio y dieron vida a Juan Minetti. 

Quienes decidían emigrar buscando algo mejor, estaban destinados a la lucha eterna contra las adversidades en su suelo natal; el desapego y el desarraigo; y una vez acabado el viaje, bregar por la subsistencia en el país receptor. En el año 1867, la familia desembarcó en Buenos Aires. Su posición, que distaba de ser acomodada pero no era tan humilde como la de la mayoría de los inmigrantes que arribaban a nuestro país, les permitió alquilar una pieza en la ciudad y evitar el Hotel de Inmigrantes. 

Argentina, era un país nuevo y su gobierno enfrentaba desequilibrios financieros registrados, entre otros motivos, por los gastos que insumía la guerra contra el Paraguay. A este panorama general se sumó el particular problema de que la familia perdió muchas de las• pertenencias que traía consigo. 


EN LA PROVINCIA DE SANTA FE 

Durante los años 1868 y 1869, los Minetti se trasladaron por la provincia de Santa Fe en busca de un lugar donde echar raíces. Recalaron en Rosario, ciudad próspera en la que las posibilidades de progresar parecían no ser suficientes. Por eso la familia decidió internarse en la más profunda ruralidad santafesina donde el "desierto" esperaba manos laboriosas como las suyas para hacer producir la tierra. Se instalaron primero en San Agustín, a pocos kilómetros de la ciudad de Santa Fe para después hacerlo en otra localidad cercana: San Carlos. El primer censo de la República Argentina del 15, 16 y 17 de septiembre de 1869, arrojó que la provincia de Santa Fe tenía poco más de ochenta y nueve mil habitantes. Parte de ellos eran los Minetti, que fueron registrados en San Carlos como "Minetto". 

A base de esfuerzo y del capital traído desde Italia, los Minetti lograron adquirir pequeñas extensiones de tierra en las localidades mencionadas. La familia del mayor de los Minetti, Bartolomeo, siguió creciendo y pronto al italiano Juan (1867) se sumaron hermanos argentinos: Lucia (1869), María Juana (1871), Domingo (1873), José (1875) y Bartolomé (1883). 

Aleccionados con el ejemplo familiar en la vida cotidiana, los hermanos Juan y Domingo comenzaron desde muy corta edad a labrar la tierra de sol a sol. Pronto, por supuesto, siguieron José y Bartolomé. 

Con espíritu emprendedor y con un gran oficio para recoger el trigo que brotaba a borbotones del suelo santafesino, los hermanos lograron instalar, en 1893, un pequeño molino en la localidad de Santa Clara de Saguier, junto a José Marconetti, y con ayuda financiera de su padre Bartolomeo, que si bien al principio desconfió de la idea de instalar el molino, terminó ayudándolos. Doménico Minetti, hermano de Bartolomeo, ya estaba asentado allí desde hacía algunos años y fue seguramente de una gran ayuda para sus sobrinos. A su vez, Marconetti, era ya un entendido en la materia de molinos lo cual también debió ser un punto a favor para los hermanos. Así, los Minetti ponían la piedra fundamental de una historia de logros y progreso. 


LA EXPANSIÓN 

La actividad creciente del molino transcendió el territorio santafesino. En la pequeña localidad cordobesa de Devoto, Juan y Domingo abrieron en 1897 otro molino: "El Plata", en sociedad con otra familia piamontesa abocada al trigo: los Boero. En 1898, instalaron el que sería uno de los molinos más importantes de la firma, el "Letizia", en Córdoba capital, que para 1901 era el único molino de toda la provincia que movía sus maquinarias con electricidad, mientra los demás lo hacían con motores & vapor o sistemas hidráulicos. 

Ya en la primera década del siglo XX los hermanos Juan, Domingo y los y crecidos José y Bartolomé dieron origen a las sociedades "Juan y Domingo Minetti" y "José y Bartolomé Minetti" Se fueron transformando entonces en un verdadero grupo empresarial que sin dejar de tener como premisa básica la actividad molinera, comenzaron a perfilarse hacia otros sectores: Juan y Domingo, con su compañía, se dedicaron al control y el trabajo diario en el molino "Letizia"; José se encargó d la compra y acopio de cereales, maqui. nanas e insumos y junto a Bartolomé se abocó al molino de la familia en Devoto. Este último, a su vez, comenzo además a adentrarse en actividades d colonización en la zona de Calchín Córdoba. 

Hacia 1910, ante una competencia má ardua en la escena molinera, se unie ron todos bajo una misma sociedad "Juan y Domingo Minetti y Compañía". Juan, Domingo, José y Bartolo mé centraron sus fuerzas en el molino "Letizia" y en realizar colonizaciones en la provincia de Córdoba en zona como Río Tercero y Tancacha. Comprar tierras y colonizar era fundamental para la empresa: en las colonias se generaría la materia prima para los molinos de la firma y de esta forma, los Minetti controlarían todas las fases de su producción. 

En abril de 1914 se registró una nueva mutación de la firma dando origen a "Minetti y Compañía" con sede administrativa en Rosario. La casa central de la empresa se ubicó entonces en un local del Pasaje La Previsora con salida también a calle San Martín 731. Con un poder ya incontrastable, en 1915 compraron el molino "Escudero" en la localidad cordobesa de Marcos Juárez y tiempo más tarde José compró el ingenio "Fronterita" en Tucumán para comenzar a incursionar en la explotación del azúcar; en 1916 la empresa compró el molino "Iris" en Rufino y el molino y fábrica de fideos "La Argentina", un establecimiento ubicado en Rosario que fue durante largo tiempo el más grande de Sudamérica en el rubro. Esta adquisición la hicieron asociándose con Adami, Monteggia y Trabucco, tres clásicos fabricantes de pastas de la ciudad. Al arrollador paso de los hermanos, se sumaría la apertura en 1919 del molino "Centenario" en la ciudad de Córdoba y yéndonos un poco más adelante, en 1920 el molino "Buenos Aires" y en 1922 el molino "Colegiales" en Capital Federal. Por supuesto, las grandes exportaciones que en 1916 realizó la empresa a una famélica Europa golpeada por la primera guerra mundial, ayudó muchísimo al progreso. 

En 1920 se constituye también en Rosario una nueva mutación societaria de los hermanos: la "Sociedad Anónima Minetti y Compañía Limitada Industrial y Comercial" la cual tendría sucursales en Capital Federal, Tucumán y Mendoza. Las oficinas de la empresa se asentaron ahora en calle Santa Fe 1049 como "segunda expresión de Casa Central"(1). 

Por estas épocas, comenzaron a incursionar en sus diferentes colonias diseminadas a lo largo de miles y miles de hectáreas en la región pampeana, en la cría de ganado y producción de algodón. 

La empresa también se encargó de brindar préstamos y ayuda financiera a productores y comerciantes cordobeses en localidades como San Marcos Sud, Oncativo y Río Segundo (2). 

Ya asomando la década del '30, la empresa trascendió fronteras: se mstaló en Brasil y Paraguay producto de alianzas comerciales con empresas locales. 

Ya avanzado el siglo XX, los Minetti se diversificarían y acrecentarían su poder: Domingo compró vastas extensiones de tierras y se adentró en la actividad ganadera, José se centró en la molienda de caña de azúcar, Juan comenzó a incursionar en la industria del cemento y Bartolomé abandonaría la empresa familiar para dedicarse a los negocios inmobiliarios. 

EL PALACIO, LEGADO DEL PROGRESO 

por influencia de Domingo Minetti, presidente del Directorio de la empresa, surgió la idea de construir un gran edificio propio en donde se concentrara la administración de la compañía. La ciudad elegida fue, por supuesto, la que venían eligiendo desde hacía años: Rosario. En un acta de la sociedad, fechada 9 de octubre de 1928, se dejó sentado que "( ... ) nuestra sociedad necesita su edificio propio en las proximidades de la nueva Bolsa de Comercio [la cual todavía no había sido inaugurada], y ha decidido por unanimidad adquirir para edificarlo dos lotes de terrenos, situados en esta ciudad, en la calle Córdoba, entre Corrientes y Paraguay"(3)y (el agregado entre corchetes es propio). 

De esta forma, la empresa compró dos lotes en pleno centro rosarino: uno a Justiniana Adalid de Gallo y otro a la familia Travella, para comenzar a materializar lo que sería "el escritorio" de la empresa. Por supuesto que debía ser un edificio que expresara el poder de los Minetti, no podía ser un edificio común y corriente y de hecho no lo fue, pues aún hoy es "el monumento mayor del art decó" (4) en Rosario y, sin lugar a dudas, bien puede ser uno de los referentes de este movimiento arquitectónico en todo el país. 

El proyecto fue encargado a José Gerbino y Leopoldo Schwarz cuya tarea fue complementada por la del arquitecto Juan Bautista Durand y su colaborador Manuel Ocampo. Después de esta obra, Ocampo se asociaría con Gerbino y Schwarz en otros trabajos. La ejecución estuvo a cargo de la empresa Candia (familia constructora por excelencia de nuestra ciudad) a la cual la firma también le confió otras obras como ser la edificación del molino "Minetti" de Rosario (en las actuales Salta e Iriondo), y trabajos en el molino "El Plata" y el "Letizia" en la provincia de Córdoba y algunas ampliaciones hechas en los molinos que la empresa poseía en Rufino. 

El edificio, ubicado en calle Córdoba al 1400, se proyectó con una entrada principal (Córdoba 1452) que serviría de acceso a pisos superiores, adornada con una imponente puerta de doble hoja de fundición de bronce, y dos salones laterales con ingresos diferenciales que albergarían las oficinas administrativas de la firma (Córdoba 1460 y 1446) en los cuales aún hoy pueden observarse exquisitos detalles arquitectónicos. También se lo dotó de un subsuelo que sería complemento de los salones de la planta baja y en donde se alojaría una caja de seguridad, una sala de máquinas que abastecieren a todo el edificio más un taller y depósitos. El resto del edificio se reservó a oficinas de la empresa y otras destinadas a arrendamiento. 

El palacio se inauguró en noviembre de 1929 (5) (aunque se le realizaron importantes trabajos en las décadas del 30 y el 40).-Su inauguración pareció mostrar que nada podía parar a estos incansables italianos, pues fue solo un mes después de que colapsara el sistema económico y financiero global a raíz del crack bursátil de Walt Street. El proyecto inicial de Domingo Minetti fue rematar la cumbre del edificio con un gran y elegante reloj. Sin embargo la idea fue desechada, en parte porque algunos consideraron que eso le daría un carácter "gubernamental" a la construcción. En lugar de ello, se optó por situar allí una imagen que simbolizara algo representativo de la firma. Así, Manuel Ocampo proyectó dos figuras femeninas de verde pompeyano que representan a la agricultura, sosteniendo en lo alto una espiga de maíz y un manojo de trigo emulando antorchas. 

Estas estatuas aún hoy decoran las alturas de calle Córdoba y son parte de la identidad urbana rosarina. De hecho, y a modo de curiosidad, fueron vistas alguna vez como algo más que estatuas, casi como talismanes. La gran crisis de los treinta condujo a las ideas más bizarras: dejándose llevar por la supersticiosa creencia de que el trasero mirando al norte trae mala suerte, estando las estatuas del Minetti en esa dirección, se sugirió girarlas. La dirección de las "mellizas" no cambió y el impacto de la crisis de 1929 empalideció a muchos durante algunos años. Por supuesto, las estatuas nada tuvieron que ver. 

El palacio Minetti es, en palabras de Domingo Minetti en el acto de inauguración del edificio, un "testimonio para Rosario de nuestra intención y de nuestro paso por esta 'capital del trabajo—, un homenaje a una ciudad que "nació sola" y fue elevada por "vecinos nativos e inmigrantes luchadores", un soberbio edificio que, a pesar de su elegancia y riqueza, fue entregado Rosario "sin jactancia de capacidad ni vanidad alguna7.(6) 

El palacio procuró en su momento re presentar la fuerza de una familia que había poblado desiertos, surcado la tierra, recogido sus frutos y fomentad la industria. Asimismo la construcción se proponía demostrar el éxito logrado a través de la industrialización del trigo hasta la actividad cementera y una huella trazada. 

A Rosario legaron un magnífico y emblemático edificio que enorgullece a la ciudad e invita a interpretarla, lo cual es fundamental pues, como escribió José Mario Bonacci: "Interpretar mejor el lugar en donde se vive, significa también amarlo sin frenos, y defenderlo con entusiasmo y convencimiento, sabiendo que es el mejor para nosotros, porque es el único que tenemos y por lo tanto nos pertenece en todas las dimensiones imaginables" (7). 

Citas 

(1)BISCHOFF, Efrain Urbano, El sol en las manos. Del surco a la grandeza industrial. Minetti, E. U. Bischoff, Buenos Aires, 1990, p. 197 

(2) GONZALEZ AGUIRRE, Angela, Grupos de poder en la región cordobesa. La familia Minetti ..., p.244 

(3) BIS CHOFF, E., op. cit., p. 223 

(4) En Rosario, historia de aquí a la vuelta, N° 23: Momentos Arquitectónicos por José Mario Bonacci, Rosario, 1992. 

(5) BIS CHOFF, E., op. cit., p. 228 

(6) Ibid. 

(7) En Rosario, historia de aquí a la vuelta, ob. cit. 


Fuentes 

BISCHOFF Efrain Urbano, El sol en las manos. Del surco a la grandeza industrial. Minetti, E.0 Bischoff, Buenos Aires, 1990. (Sobre la historia familiar y el progreso comercial) 

GONZALEZAGUIRRE, Angela, Grupos de poder en la región cordobesa. La familia Minetti, 

su actividad en la industria molinera, 18671920 en Travesía. Revista de Historia Económica y social. Tomo temático: "Elites, cuestión regional y Estado nacional" V II, Tucumán, segundo semestre de 200 -primer semestre de 2001, pp. 233-248. (Sobre el progreso comercial de lafirma "Minelti"). 

- Rosario, historia de aquí a la vuelta, N° 23: Momentos Arquitectónicos por José Mario Bonacci, Rosario, 1992. (Sobre el Palacio MinettO. 

- Arquitectura en Rosario, Juan Carlos Caride y María Cristina Butteri Editores, Rosario, 1998. (Sobre el Palacio Minetti). 

- Rosario mirando arriba: cúpulas, torres y remates. Asociación Pro Rosario, Rosario, 2008. (Sobre el Palacio Minetti). 

- Primer Censo de la República Argentina, Imprenta del Porvenir, Primer Censo de la República Argentina, Buenos Aires, Imprenta del Porvenir, 1872. 


Fuente: Extraído de la Revista “ Rosario, su Historia y Región. Fascículo Nº 136 de Diciembre de 2014

miércoles, 13 de marzo de 2019

El doctor Emilio Ghione ( 1844-1908)



Por Sebastián Alonso 

Emilio Ghione nació el 20 de octubre de 1844 en Carmagnola, localidad ubicada a 25 kilómetros al sur de Turín, Piemonte. Era hijo del doctor Emilio Ghione y de Teresa Agneri. Hizo sus primeros estudios en Carmagnola y luego se recibió de médico cirujano a los 24 años en la Universidad de Turín. 

Fue médico de la Compañía de Navegación "Lavarello" desde 1868 a 1870, viajando varias veces entre Génova y Buenos Aires, ciudad en la que se radicó en 1870. 

Se graduó en la Universidad de Buenos Aires en 1877. Allí estudió con los eminentes médicos Roberto Wernicke, Ignacio Pirovano y Luis Güemes. Luego se trasladó a Azul, donde conoció a quien sería su esposa. Su fama llegó a oídos del cacique Catriel, acampado a varias leguas de esa población. Catriel requirió en varias oportunidades sus servicios profesionales para él, su familia y otros caciques. En cada oportunidad el doctor Ghione era trasladado a la toldería con su carruaje escoltado por los indios. 

Regresó a la ciudad de Buenos Aires por un tiempo y luego se radicó definitivamente en Rosario en 1881. Fue miembro, desde entonces, y presidente en 1885 del Consejo de Higiene de Rosario, donde desplegó una amplia actuación con el fin de mejorar las condiciones higiénicas de la ciudad. 

En 1884 le tocó recibir a su compatriota el escritor Edmondo De Amicis durante su visita a Rosario, acompañado del periodista italiano Guglielmo Godio. 

De Amicis visitó Colonia Candelaria, acompañado por Ghione, donde fueron recibidos por Carlos Casado. De regreso a Rosario, Ghione ofreció a todos ellos y a otros invitados (Joaquín Lejarza, Camilo Aldao, los doctores Luis Vila y Domingo del Campo), una cena en su casa de calle Aduana (Maipú) y San Luis. 

En 1885 y por encargo del gobierno de la provincia, se trasladó a Europa en misión científica. 

Allí se dedicó a investigar el método del médico bacteriólogo catalán Jaume Ferrán i Clua para combatir el cólera; el sistema antirrábico de Louis Pasteur y los últimos adelantos de la Bacteriología europea. Frecuentó el Laboratorio Pasteur y estudió en Italia en los institutos de higiene experimental del profesor Bararó y del célebre parasitólogo Edoardo Perroncito en Turín. 

En 1887 trajo a la Argentina la vacuna antirrábica y un laboratorio de Bacteriología que después regaló a la Facultad de Medicina de Buenos Aires. 

En 1888 fue adscrito como médico en el Hospital de Caridad. Allí, secundado por los doctores del Campo y Sempé, realizó célebres operaciones como una uretrotomía y una resección de rodilla por degeneración tuberculosa. Durante los años de 1893 y 1894 fue el primer director médico y director de la Sala de Mujeres del Hospital Italiano Garibaldi (2). También fue inspector médico de las escuelas fiscales de Rosario y fue médico de la Sanidad Pública. Escribió además numerosos artículos, tanto científicos como literarios. Se destaca, entre ellos, el informe pericial escrito junto a los doctores Alejandro Ferrer y Enrique Marc, llamado "Proceso a Hermenegildo Bustos. Uxorcidio y filicidio por demencia senil", donde hacen un detallado estudio genealógico de los antecedentes familiares del acusado y declararon su inimputabilidad (1898). 

Fue miembro del Círculo Italiano y fundador de su biblioteca. 

Emilio Ghione se casó en 1877 con Carmen Fernández Blanco, hija de Angel Fernández Blanco y Ramona Robillos (nieta del patriota correntino Angel Fernández Blanco) y fueron padres de Ada, casada con Martín Freyre Maciel, con hijos; Lucía, casada con León Pereyra, con hijos; Diana, casada con Rómulo Luis Moltedo, con hijos; Elena, soltera y Luis Mario, casado con Rosa Hoffmann, con hijos(3). 

El doctor Emilio Ghione falleció en Rosario el 19 de enero de 1908. Despidieron sus restos el doctor José María Martinoli y Lisandro de la Torre(4). Más tarde fueron trasladados al panteón de la familia Moltedo en el Cementerio de la Recoleta de Buenos Aires. 

Una calle de nuestra ciudad, continuación de Martín Fierro al 1200 y que corre de N.O. a S.E., recuerda el nombre de este destacado médico. 

Citas 

(1) Según relata su descendiente, el doctor Jorge Tomasini Freyre, mientras Ghione estudiaba en Turín, se vinculó a los movimientos liberales, y su madre, miembro de la familia de armadores navales Agneri, logró incorporarlo a la empresa de Lavarello, para alejarlo de presuntas actividades revolucionarias. 

(2) "Dizionario Biografico degli Italiani al Plata' Barozzi, Baldissini y Cía., Buenos Aires, 1899, pág. 166. 

(3) El autor agradece a Jorge Tomasini Freyre su colaboración para este artículo. 

(4) Chaparro, Félix, "Emilio Ghione", Revista "Ecos" julio-agosto de 1958. 


Fuente: Extraído de la Revista “ Rosario, su Historia y Región. Fascículo Nº 136 de Diciembre de 2014

martes, 12 de marzo de 2019

El último café Rosario hace culto de sus bares, billares, y confiterías ( II Parte)



Por Rubén Pereira



Apartir de los primeros años del siglo XXI, fracasados muchos negocios (el de los plazos fijos primero), gastadas las indemnizaciones en aventuras improductivas, el pequeño capital sobreviviente volvió sus ojos a los cafés y a los bares que mágicamente comenzaron a abrirse por toda la ciudad, esta vez con mesas de pool como atractivo, y cuyos locales (hoy también restaurantes) sirven de refugio y esparcimiento a personas de distintas edades sin distinción de sexo. El televisor apaisado, "el plasma", reemplazó a los aparatos de tubo y ambos a la radio.


Los bares modificaron sus comodidades y servicios pero no la principal costumbre de ser un ámbito de encuentro, espera, esparcimiento y refugio. Continuando con la nota entregada en el número anterior, ésta será un recorrido por mis recuerdos, por lo tanto parciales y sujetos a mis vivencias, enumerando a los bares, cafés y casas de té del siglo XX que subsistieron a las crisis, y los que fueron quedando en el camino:


* "El Rosarino" (desde 1923, año en que también se inició LT3) ubicado en la ochava suroeste de San Nicolás y Salta, siguiendo por el pasaje Bordabehere, en pleno cruce Alberdi. Un sitio neurálgico visitado por muchos trabajadores de la harinera Minetti, de Salta e Iriondo; de la Unión Ferroviaria; y del "Palacio de los deportes", situado en el solar donde se ubicó ENTEL, inaugurado en el Mundial 78, y actualmente TELECOM.


Su fundador, Manuel Antonio Castaño nació en Asturias, al norte de España, y llegó a Rosario en 1923 para comprarle un negocio a un tío, que estaba emplazado en el Cruce Alberdi, donde actualmente está el monumento a Eva Perón y hay un gran reloj. Luego se demolió y se trasladó en frente, en San Nicolás al 200. Don Manuel trabajó hasta los 74 años, hasta que murió. Su hijo, Roberto, comenzó a trabajar en el bar mientras cursaba el colegio secundario. Y sigue recordando: "Cuando era chico, mi mamá nos mandaba en el tranvía, desde el negocio que tenía mi abuelo materno, en Juan José Paso y avenida Alberdi, hasta el bar. Entonces mi mamá lo llamaba a mi papá por teléfono y le decía: "van en el tranvía 4, coche 25", por ejemplo. Y el chofer (motorman) nos bajaba a los dos. Tenía 7 años y mi hermano 12", cuenta el Gallego con nostalgia. "El bar es toda mi vida y la de mis padres, es mucha nostalgia, mucho sacrificio, y mucho de lo que disfruto es producto de todo eso. Trabajo igual que mi padre, que me dejó el legado de la honestidad, hoy en día te niegan hasta lo que firman", subraya. "Para mí seguir trabajando es como un hobby. Muchos se quieren jubilar, pero la jubilación llama al ostracismo y al stress, yo en el bar estoy en contacto con la gente. Cuando uno llega a las 8, ya sé lo que pasó, porque me lo cuenta un taxista o un colectivero. Siempre estoy al tanto de los hechos. Por más que vengan y no consuman nada, para mí es una satisfacción porque charlamos y tenemos cierta com-. plicidad con los clientes. Uno conoce gente de toda la vida", concluye detrás de la barra del ya mítico "El Rosarino".


* Bar y pizzería "Salonika" de San Luis 1126, aproximadamente, enfrente de la panadería y confitería "La Europea".


* Bar "Sorocabana", Córdoba al 1040, situado a media cuadra del Banco de la Nación Argentina. Se acostumbraba pasar por él antes o después de ir a los cines del centro, o a comercios como al "Trust Joyero Relojero", o a "Gath&Chaves", a "Los Gobelinos", a Sedería "Eiffel" o a "La Favorita". 
* Bar "Blanco", en la esquina sur este de avenida Pellegrini y Alem, enfrente de la antigua pinturería Grisolía.


* Chopería "Splendid", a media cuadra de la anterior por la misma vereda, aproximadamente en avenida Pellegrini 345, entre Alem y Ayacucho. Ambos visitados en mi juventud coincidiendo con el deber de concurrir al "Politécnico".


*En la intersección de Córdoba y Ovidio Lagos, se daba la singularidad que las denominaciones de los dos bares de sus ochavas hacían referencia a los aborígenes. "El Indio", ahora una concesionaria automotor y "El Cacique", ahora una estación de servicio, ambos muy cercanos al famoso cine "Gardel", de Ovidio Lagos 790.


* "Sinatra", bar y billares, en Pellegrini al 900. Todavía existe.


* Bar "La Sede" Entre Ríos 599. En la esquina noreste de San Lorenzo y Entre Ríos. A pesar de que la información turística le da todo el crédito al bar "El Cairo", los rosarinos que le siguieron los pasos a Roberto Fontanarrosa saben bien que desde 1994 el Negro paraba en "La Sede". Allí también se trasladó la filosofía de la mesa de los galanes, su grupo de amigos, cuando cerró la primera guarida. En 2004, "El Cairo" reabrió moderno y remozado, pero el escritor prefirió quedarse en la planta baja del Palacio Remonda Montserrat. Aunque parte del encanto del café céntrico es la arquitectura art nouveau de principios del siglo XX y un mural de venecitas multicolor, lo que flota en el aire es el tenor artístico. En el subsuelo de este bar fundado por un actor de prestigio, Mario Vidoletti, funcionan el Cultural de Abajo, un centro de artes independientes, y La Subsede, un café concert. Entre la variedad de espectáculos y muestras, vale la pena quedarse para la obra "Faldas largas", casi siempre en cartel.


* "La Follie", en la ochava opuesta de la anterior. Hablamos de esquina suroeste de San Lorenzo y Entre Ríos. Después de ampliarse el local para construir un bingo, ahora es una conocida farmacia.


* "Amambay", en Entre Ríos al 1100, ubicado debajo del edificio erigido de cara a la plaza Sarmiento y el Normal 1. * Bar Americano "Nathalie" en Rioja 1018, al final de esa especie de recova de Rioja y San Martín, enfrente del que fue el Banco de Italia. A principios de los 80, era famoso por sus desayunos de café y leche en jarrita, medialunas de manteca con queso y paleta tostadas al horno y jugo de naranja "exprimido" al momento.


* Bar Americano "Panambí", en Córdoba 1300, a la entrada de una pequeña galería y en las proximidades del antiguo Cine Palace Theatre, ahora la Galería Palace Center. Era famoso por sus licuados.


* Bar "Victoria", de Oroño y Jujuy. Sobre el bulevar más transitado de la ciudad, este bar del barrio Pichincha hoy es café de nostálgicos. Del esplendor que le valió el apodo de Reina queda el encanto de las lágrimas cremosas, una puerta que merece las fotos y medio balcón, lo que resta del escenario en altura donde Gardel supo cantar. En verano, la recomendación era acodarse en alguna mesa de la vereda con vista a la avenida de las palmeras a disfrutar la sombra de enredaderas. Y en invierno, si la panza rugía, había lasaña "alta y humeante" por pocos pesos. En la actualidad, un pocillo de café en este bar de sillas robustas y paredes añosas, pueden hacer las veces de combustible antes de emprender un paseo otoñal por la nutrida feria de antigüedades "El Roperito", en Wheelright y Oroño.


* El otro Bar "Victoria", se ubica en la esquina sureste de San Lorenzo y Presidente Roca.


* "La Perla", fue inaugurada en 1906 en la esquina noroeste de Córdoba y Maipú, enfrente del Jockey Club. Hoy se encuentra un negocio de venta de ropa-


* "Los Dos Chinos", se encontraba en la esquina noreste de San Martín y Rioja y su fundación se remonta a Luis Fontaia en los 80 del siglo XIX. Con diferentes sociedades como dueños, se llega a 1915 con Madariaga y Frascoli como dueños, con una publicidad avisando que al local "concurren las familias y hay una orquesta formada por músicos de mérito". Hoy se ubica una importante empresa de electrodomésticos.


* La "Confitería Florida" estuvo en San Martín 759 perteneciente a Pedro Isern (también dueño del "Hotel España"), que desde 1900 mostraba primacía en una especialidad: los bombones, confites y otras golosinas importadas. 

* Bar "Victoria" (o "Victoria Tea-Room"), entre 1906 y antes de 1930, otro inmigrante español, había iniciado su ascenso económico-comercial con el Hotel Bar Victoria, en la esquina suroeste de Córdoba y San Martín, enfrente del Banco de la Nación Argentina. A este negocio se lo conocía popularmente como "lo de Don Ramón", o más simplemente como "el Cifré". Dijimos que ese lugar fue reemplazado por el nuevo edificio de "Gath&Chaves" hasta su cierre. Ahora se encuentra una sucursal de comida rápida. El Cifré original, a finales de los 2*0 se trasladó al Palacio Fuentes, con entrada por Sarmiento 722 (enfrente de "La Casa Ideal de los Novios"), figurando como "Rotisseire Cifré".


Mucho más cerca en el tiempo, en la década del 70 del siglo XX se hicieron muy famosas, las "confiterías del centro" para una salida "paqueta" junto a una nueva conquista, donde se disfrutaban los recordados "tragos cortos y largos" con muchos "platitos":


* "La bola de nieve". En la planta baja del edificio de Córdoba y Laprida esquina S.E., frente a la plaza 25 de Mayo, es recordada por la esfera que culmina su. cúpula.


* "Hans", Mitre a la altura del 780.


* "Casablanca", a la vuelta, por Córdoba al 1085.


* "La Fragata", al lado de la anterior, en la ochava sureste de Córdoba y Mitre. Si recuerdan, siempre había un pianista amenizando las consumiciones. Hoy se ubica una empresa de telefonía digital.


* "Crystal Palace", en la planta alta de la ochava N.E. de Córdoba y Sarmiento, enfrente de "La Favorita".


* "La Acrópolis", al final de la galería que entra por Sarmiento al 800 y sale por Rioja al 1100.


* "Paco Tío", en la galería Del Patio, en Sarmiento 778, enfrente del matutino "La Capital".


* "Aguiló", en la ochava suroeste de Córdoba y Corrientes, debajo del edificio centenario, donde ahora se encuentra otra sucursal de una empresa de telefonía digital.


También estaban las confiterías emplazadas en la planta baja de famosos Hoteles de cuatro y cinco estrellas, como el "Presidente", el "Libertador", el "Riviera", el "Savoy", el "Majestic", entre otros. •




Fuente: Extraído de la Revista “ Rosario, su Historia y Región. Fascículo Nº 146 de noviembre de 2015

lunes, 11 de marzo de 2019

Newell's Old Boys frente a Brasil en el "parque"

Por Leonardo (1), Cristian (2) y Soccorso Volpe (3)




En el año 1925 la selección de fútbol de Brasil arribó a nuestra ciudad para afrontar un partido amistoso ante Newell's. Cabe señalar que el elenco brasileño se encontraba en nuestro país, debido a que estaba participando del campeonato sudamericano, que se desarrolló en Buenos Aires del 29 de noviembre al 25 de diciembre.

La visita del combinado de casaca blanca (vale aclarar que por aquellos años la indumentaria de Brasil era blanca, con cuello azul, adoptando la actual camiseta verde amarela en 1954) suscitó un enorme entusiasmo entre el público de nuestra ciudad. Tanto fue el interés que los cigarrillos Fontanares publicaron un pequeño folleto con el título: "Gran match de foot-ball", anunciando el trascendente partido, con fotos de los jugadores de ambos contendientes.

El enfrentamiento se llevó a cabo el lunes 20 de diciembre en el estadio del Parque de la Independencia, que presentó una gran concurrencia de público, a pesar de la lluvia que azotó por la mañana a la ciudad ese día. Entre los asistentes estuvieron Sócrates Moglia, cónsul de Brasil, el doctor Pacheco, presidente de la delegación visitante y Virgilio Tedín Uriburu, presidente de la Asociación Argentina de Football. En los primeros minutos del cotejo se evidenció el mal estado del campo de juego, por la gran cantidad de agua que cayó sobre el mismo. Lo que dificultó la performance de los jugadores. Más allá de esto los visitantes mostraron un juego ordenado y vistoso. A los quince minutos Lagarto abrió el marcador con un fuerte remate, que estableció el 1 a O parcial para el combinado foráneo. Con ese resultado culminó la etapa inicial. A los catorce minutos de la segunda mitad Brasil estiró la ventaja, mediante un gol señalado por Nilo. A pesar de a desventaja, la parcialidad rojinegr2 no se amilanó y animó a su equipc fervorosamente. Los futbolistas rosarinos reaccionaron al sentir el alientc de su gente y fueron en búsqueda de la remontada. Comenzaron a presionar al rival y a generar situaciones de gol, que se concretaron gracias a Atilio Badalini, que anotó dos goles, para igualar el resultado. Primero achicó 12 diferencia con un remate desde afuere del área, cuando el cronometro marcaba los 30' del complemento, pósteriormente tres minutos más tarde cor otro fuerte disparo de media distancie clavó el 2 a 2 definitivo, para delirio d la hinchada ñulista.




La síntesis del encuentro


Newell's Oid Boys 2: Enrique Vogler; Angel Rizzi y Florindo Bearzotti; Alfredo Chabroiín, Fiiedoifo Salcedo y Carlos Morelli; Arturo Luduefla Chi-ni, Vicente Aguirre, Atilio Badalini, Humberto Libonatti y Manuel Morosano.




Brasil 2: Batalha; Fenaforte y Helcio; Nascimento, Rueda y Pamplona; Asnaldo, Lagarto, Russo, Nilo y Filho. Goles: 15' Lagarto (B), 59' Nilo (B), 75' y 78' Badalini (NOB).




Arbitro: Ignacio Romeo Rota.

Cancha: Newell's Old Boys..

Agradecemos la generosidad de Oscar Vicente Aguirre y Oscar Walter Aguirre, hijo y nieto repectivamente del famosos delantero Vicente Aguirre, quienes gentilmente nos aportaron las espectaculares fotos que compartimos con los lectores del partido entre Newell's y Brasil jugado en el parque hace noventa años.




Biografía


"Anales del Fútbol Rosarino"

(Cipriano Roldán, diario 'La Tribuna", 1958)

(*1) Periodista deportivo (*2) Diseñador gráfico (*3) Licenciado en antropología.

Consultas en Internet: 1eovo1pe81gmaiI.com Espacio dedicado a la Historia del Fútbol Rosarino: http:llhistofutbolrosarino.blogspot.com



Fuente: Extraído de la Revista “ Rosario, su Historia y Región. Fascículo Nº 146 de noviembre de 2015

viernes, 8 de marzo de 2019

La estatua religiosa a mayor altura del centro de la ciudad: El Cristo del Colegio Sagrado Corazón



Por Miguel A. Chiarpenello 

El 27 de noviembre del 2014 se realizó en el Concejo Municipal un homenaje al Colegio del Sagrado Corazón por haber sido señalado en el decreto N° 41.699 como Institución Distinguida de la ciudad de Rosario valorando la permanente labor educativa desarrollada por ese instituto. El proyecto fue presentado por los concejales López Medina, Zamarini, Cappiello, Gigliani, Chale y Miatello, quienes dando muestra de una muy elevada vocación rosarina, cariño por sus instituciones y su gente, recordaron en su iniciativa a los precursores, fundadores y continuadores del colegio que siempre estuvieron motivados por un gran amor a la cultura y a la educación de los niños y adolescentes, como también a los directivos, docentes y demás colaboradores que actualmente, con los aproximadamente 1500 alumnos, mantienen los altos principios fundacionales. 
Los inicios de esta entidad educacional se remontan al 6 de diciembre de 1899 cuando un representante del gobierno nacional entregaba en alquiler a los Padres Bayoneses de la Congregación Betharramita una casona que se había adquirido para correo y que estaba desocupada debido a que se la consideraba "alejada del centro" para oficina pública. Había sido la mansión del doctor Eloy Palacios, ubicada en Oroño 940, antes bulevar Santafesino, donde hoy la Justicia Federal ejerce sus dominios. Fue la primera mansión construida en ese bulevar, la más antigua que podemos admirar de aquellos tiempos de deslumbrante esplendor del pasado rosarino. 

Al año siguiente (1900) el Colegio del Sagrado Corazón abrió sus puertas ofreciendo cinco años de enseñanza primaria y uno en secundaria. El acontecimiento motivó una fervorosa adhesión de la ciudad propia de su importancia apostólica, cultural y social. La congregación betharramita, fundada por San Miguel Garicoits, nombró como primer superior ál Reverendo Padre Luis Virón. Los padres bayoneses habían arribado requeridos por el obispo diocesano de Santa Fe, Monseñor Juan Agustín Boneo —Rosario todavía no tenía arquidiócesis - quien advertía un vigoroso crecimiento de nuestra ciudad mostrando un progreso nada común en la época y la necesidad de que sus habitantes contaran con un establecimiento educativo de alto nivel. Así ocurrió, nunca fue defraudado. 

Actualmente esa histórica iniciativa la evocamos con legítimo orgullo. 

El año 1910 encontró al colegio en su nuevo, propio y actual edificio. El predio ubicado en la calle Mendoza al 1900 se extiende hasta 3 de febrero. Su construcción empezó desde Mendoza, su entrada principal, hacia la escalera central. La dirección, amplias y luminosas aulas, patios estratégicamente ubicados y su exquisita capilla, en la planta baja. Vestuarios, despensa bien provista y una monumental cocina en el subsuelo para que los pupilos estuvieran bien atendidos en esos inolvidables comedores que tantas amistades vieron nacer. El primer piso destinado al cuarto de los sacerdotes, un segundo piso para los dormitorios de los pupilos y un tercero para la enfermería y otras dependencias. Un colegio completo, sin improvisaciones, lo mejor para sus educandos, desde el jardín de infantes hasta sus secundarios comercial y nacional. 

En lo alto del cuerpo central del colegio se encuentra la soberbia esfinge del Sagrado Corazón amparándolo con su protección. La arriesgada ascensión la enorme estatua mantuvo en vilo sacerdotes, docentes, alumnos y al tenso vecindario, quienes tributaron desde las aceras y las azoteas un cedo aplauso como prueba de fuerte admiración cuando aquel 17 de febrero 1925 el Sagrado Corazón quedó firmen su pedestal. 

Años los después, un 7 de julio de 1938, enseña nacional confeccionada en la de ocho metros por cuatro llega-al tope del mástil emplazado en el patio central del colegio y cuya inauguración se celebraba. La espontánea ovación fue acompañada por los acordes marciales y decididos de la marcha irupaytí coreada por los 600 alumnos que entonces tenía la institución. el más alto y monumental de todos mástiles del país entre los institutos educacionales.. 

“Autor del libro "Testimonios de una vida centenaria", que relata la historia de los 100 años (1900 - 2000) del legio del Sagrado Corazón. 




Fuente: Extraído de la Revista “ Rosario, su Historia y Región. Fascículo Nº 146 de noviembre de 2015

miércoles, 6 de marzo de 2019

Emilio Argonz y Joaquín Argonz



Por Sebastián Alonso




Los hermanos Emilio y Joaquín Argonz eran hijos de Emilio Argon (1), navarro y de Eugenia Robecchi italiana. Tenían una hermana, Herrii nia Eugenia María, casada con CarIo Pascual Emilio Delaux, escribano, coi descendencia.(2)

Emilio Benito César Argonz nació en Rosario el 6 de junio de 1892 y fu bautizado en la Catedral el 4 de diciembre del mismo año. Cursó sus estudios en la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires, y egresó como médico en 1917. Su tesis doctoral trató sobre "La operación de Sigaukt-Frank (Sinfisiotomía)". Se especializó en Ginecología y fue el primer director de la Maternidad Martin. Fue jefe de Trabajos Prácticos de la Facultad de Medicina de Rosario desde su creación en 1920 hasta 1923 y profesor de Obstetricia en dicha facultad y en la Escuela de Obstetricia. Su carrera docente fue interrumpida en 1951 por razones políticas. Fue profesor de Fisiología en el Colegio Nacional N° 2 y miembro consejero de la Facultad de Medicina, además de médico titular del Hospital Centenario y ce la Administración Sanitaria (Asistencia Pública). Fue miembro correspondiente de la Sociedad de Obstetricia y Ginecología de Buenos Aires y de la de Montevideo. Fue presidente de la Sociedad de Obstetricia y Ginecología de Rosario y médico del Instituto Médico Quirúrgico "Sanatorio Plaza", del Sanatorio Británico y del Centro Unión Dependientes. Publicó diferentes trabajos en revistas especializadas del país y del extranjero.

Integró las comisiones directivas del Jockey Club y del Rosario Golf Club. Fue miembro de la Asociación de Amigos del Museo "Dr. Julio Marc" y donante para su colección.

Se casó con Luisa Morando, hija de Victorio Morando y Francisca Alioto. Fueron padres de Víctor Emilio Argonz, casado con Julia Adela Tejerina, hija de Wenceslao Tejerina y María Julia Sobre Casas, con desdendencia.

El doctor Emilio Argonz falleció en Rosario a consecuencia de un accidente automovilístico en la localidad de Zárate, provincia de Buenos Aires, en el cual murió su esposa.


Gobernador de Santa Fe

Su hermano Joaquín Argonz nació en Rosario el 22 de noviembre de 1898. Cursó sus estudios en la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires y se especializó en Clínica y Medicina Legal. Fue diputado nacional por la U.C.R. desde el 20 de enero de 1932 al 30 de abril de 1934. También fue ministro de Hacienda y Obras Públicas de la provincia entre 1937 y 1940; ministro de Gobierno, Justicia y Culto en 1940 y gobernador de la provincia desde el 10 de abril de 1941 y junio de 1943, acompañado por el doctor Emilio G. Leiva como vicegobernador. Durante su gobierno se impulsó la educación, se creó el Ministerio de Salud Pública y Trabajo (primero en el país) y también se creó la Caja de Asistencia Social a la vejez, a la invalidez, a la madre y a los huérfanos. El 24 de octubre de 1941, se sancionó la Ley 2.986 por la cual los empleados de la administración provincial gozarían, además del sueldo fijado por el presupuesto anual, una asignación familiar que consistía en la cafitidad de $5 por hijo legítimo, y se extendía al cónyuge cuando estuviese incapacitado. Argonz la reglamentó el l de enero de 1942, lo que colocó a nuestra provincia entre las más avanzadas sociedades en materia de protección social para sus empleados y familias, en la línea impulsada por los grandes pontífices católicos a través de Rerum Novarum y Quadragesimo Anno.(3)

Escribió en su libro "Justicia Social"
JOAQUÍN ARGONZ

PUBLICÓ SEIS LIBROS,

ENTRE ELLOS EL

"TRATADO DE

SEMIOLOGÍA MÉDICA 15

EN COLABORACIÓN

CON EL DOCTOR

ENRIQUE B. DEL

CASTILLO Y "JUSTICIA

SOCIAL. SOLUCIONES

ARGENTINAS" EN 1945



que "la imprevista terminación de mi mandato, me impidió incorporar una ley de seguro social, cuyo estudio estaba muy adelantado en 1943".(4)

En 1934 presidió la Conferencia de Analfabetismo y fue delegado argentino ante la Conferencia Interamericana de Chile.

Publicó seis libros, entre ellos el "Tratado de Semiología Médica" en colaboración con el doctor Enrique B. del Castillo y "Justicia Social. Soluciones argentinas" en 1945, por citar algunos. Escribió además numerosos artículos, entre los que merece citarse "Ciento cuarenta y cinco observaciones de escarlatina" (en la revista "La Medicina Ibera", 1930).

Junto con del Castillo describieron, en 1953, un síndrome de amenorrea-galactorrea, llamado "Síndrome Argonzdel Castillo" que, veinticinco años después, se descubrió que era producido por el aumento de los niveles de la hormona prolactina en sangre, reconocido en la actualidad a nivel internacional como uno de los escasos síndromes con nombre propio descriptos por médicos argentinos.

Joaquín Argonz fue miembro del Jockey Club de Rosario y del Club del Orden de Santa Fe.

Se casó con Delia Ferro Carrera, nacida en Buenos Aires en 1904, hija de José María Ferro e Ignacia Carrera, padres de Emilio José María, abogado, casado con María Magdalena Oliver, con descendencia; Joaquín Julio, endocrinólogo, casado con Zulema Agostino, con descendencia; Delia Eugenia, casada con el Dr. Jorge Fernández, médico psiquiatra del Hospital Interdisciplinario Psicoasistencial "José T. Borda", sin hijos; y Beatriz Helena Sara Argonz, casada con el Dr. Jorge Bouzat, médico radiólogo de Bahía Blanca, con descendencia.

Joaquín Argonz inspiró una línea sucesoria familiar de médicos: Joaquín Julio (hijo) y Joaquín Eduardo, nieto, ambos endocrinólogos; su bisnieto Joaquín Justo, médico en formación; Julio Ernesto Argonz nieto, gastroenterólogo y Joaquín Bouzat, nieto, médico clínico del Instituto Alexander Flemming.(5) Falleció el 18 de octubre de 1971 en Buenos Aires y sus restos descansan en la bóveda familiar del Cementerio de la Chacarita.(6).


Cita

(1) Relojero en Rosario, de acuerdo al Censo Nacional de 1895. Emilio Argonz era hÜo de Ángel Argonz y María Pérez, y su esposa Eugenia Robecchi, era hija de César Robecchi y Erminia Pelizza.

(2) Uno de los hijos de Herminia Argonz, Carlos Alberto Delaux, pediatra y neurólogo infantil, fue uno de los médicos fundadores del Sanatorio Parque y del Sanatorio de Niños de la calle Santa Fe al 1900. Datos aportados por Diego Rojo Delaux.

(3) Stoffel, Edgard. G., "La primera Ley de Sahirio Familiar en Argentina", diario "El Litoral", 9 de noviembre de 2001.

(4) Argonz, Joaquín, "Justicia Social' Ed. Ateneo, Buenos Aires, 1945, págs. l'íy 15.

(5) Además vale la pena también destacar Otros nietos de alta reputación como los abogados Santiago Argonzy Gabriel y Andrés Bouzat, este último decano de la Facultad de Derecho de la Universidad del Sur; Cecilia Bouzat, bióloga de reconocimiento mundial y Sebastián Bouzat, fisico nuclear.

(6) El autor agradece la colaboración de Mario J Giraldi, Joaquín E. Argonz y Diego Rojo Delaux.




Fuente: Extraído de la Revista “ Rosario, su Historia y Región. Fascículo Nº 148 de Febrero de 2016