Escudo de la ciudad

Escudo de la ciudad
El escudo de Rosario fue diseñado por Eudosro Carrasco, autor junto a su hijo Gabriel, de los Anales" de la ciudad. La ordenanza municipal lleva fecha de 4 de mayo de 1862

MONUMENTO A BELGRANO

MONUMENTO A BELGRANO
Inagurado el 27 de Febrero de 2020 - en la Zona del Monumento

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miércoles, 19 de abril de 2023

Aldo Pedro Poy: una leyenda





Por Jorge Brisaboa.

Tiempos en que Rosario vivía de espaldas al río. Las islas de enfrente eran tierra casi desconocida para los rosarinos. Apenas unos ranchos habitados por los isleros, otros muy pocos de los urbanos que cruzaban para aislarse de la ciudad, la escuelita del Charigüé, la sacrificada y anónima maestra que iba y venía todos los días. desde la Estación Fluvial, los paisajes reflejados en las pinturas de Raúl Domínguez, los pescadores que traían bogas, sábalos, de vez en cuando un dorado, pacú no tanto porque a la especie el túnel subfluvial en Santa Fe ya le era una muralla, pescados que no estaban contaminados por los desechos desaprensivos del cordón industrial de este lado del río, de la "civilización".

Una canoa con motor que cruza. El sol de marzo pega tibio, los vientos y las aguas están tranquilos. Ahí va don Juan Antonio hacia su modesto rancho. Lleva al hijo de un amigo que ha decidido escaparse, esconderse, para que dejen de jorobarlo unos tipos que pretenden hacerle cambiar su vida. Es martes. El pacto es quedarse tres o cuatro días.

Aldo Pedro Poy había resuelto dejar de jugar al fútbol por una semana, y jugar - en cambio— a la escondida: "Me quedé pescando, charlando con este señor mayor que era amigo de mi papá, sin radio, en esa época en la isla no había nadie, los únicos que sabían adónde estaba eran mis viejos, y recién volví el viernes". La razón de esta actitud era tan sólo "seguir jugando en Central".

—¿Se escapó para que no lo vendieran?

—Yo quería triunfar acá, porque sabía que iba a poder. Pero Angel Zof me conocía, dirigía Los Andes y quería llevarme. Había armado un gran equipo en el 69 con Oberti, Lagraca, y para el 70 quería tenerme. Zof siempre confió en mí. Pero yo no quería moverme. Los dirigentes de Los Andes eran muy insistentes, estuvieron dos o tres días en Rosario, querían hablarlo y yo no quería ni charlarlo. Terminé yéndome a esconder, bah... a esconderme no, a sacarme un poco esa gente de encima, iban a mi casa a cada rato, yo les hacía decir que no estaba. Y me fui a la isla.

-¿ Y cómo siguió la historia? Porque, en algún momento, debió dar la cara...

—El viernes volví de la isla y el lunes tuve que viajar a Buenos Aires con el equipo, entonces tuvimos otra reunión con la gente de Los Andes en el Hotel Continental. Hablamos sobre cosas más firmes, sobre cuánto iba a ganar... le ponía todas las trabas para tratar de no ir. Por ejemplo, si yo en Central ganaba 500, les dije que quería ganar 5.000, y decían "...no hay problema". Y la prima? Cinco veces más de lo que ganaba acá. "... No hay problema. .". Claro que no iban a tener problemas, si después no me lo iban apagar, esos clubes terminaron desapareciendo. Llegó un momento en que se arrimó a la reunión el presidente Vesco y escuchó la charla, vio q1e yo daba tantas vueltas, ponía tantas trabas, y me preguntó: ",Vos querés irte o no querés irte?". No, me quiero quedar, le dije. "Bueno, demos por terminada la reunión", dijo Vesco. Y se terminó la reunión. El pase entre los clubes ya estaba arreglado, pero las cifras eran mínimas. Ese mismo año lo habían vendido a mi cuñado "Hijitus" Gómez al Cruz Azul, el mejor equipo de México, en 40.000 dólares. Las cifras de esa época no eran como las de veinte años después.

-Por qué no se quiso ir?

—Porque quería triunfar en Central. Además yo andaba muy bien, habíamos hecho una pretemporada extraordinaria en La Cumbre, el jugador seda cuenta cuando anda o no anda bien, físicamente estaba diez puntos, estaba afilado para agarrar y no largar. Lo que pasaba es que el técnico era Sívori y no me ponía, habían venido jugadores de afuera. Y a mitad de año, Sívori se va a ver el Mundial de México, deja el equipo, cuando viene ya lo habían rajado, y ¿quién vino a dirigir?, Zof. Arma el equipo, a mí me encontró muy bien preparado porque Sívori no me ponía pero me exigía muchísimo, me controlaba, y terminamos jugando la final con Boca. Para mí fue un año excelente, mis goles decidieron un montón de partidos.

La convicción de Aldo Poy. Aunque él crea que tenga que ver con la fortuna porque "yo siempre digo que fui un afortunado y que el fútbol me dio mucho más de lo que yo esperaba y de lo que yo le di". Y recuerda que nació a tres cuadras de la cancha, en Drago y Reconquista, que desde muy chico fue hincha e iba a ver a Central con su padre, se pegaba al tejido detrás del arco de avenida Génova, para ver jugar a Rosa, Massei, Juárez, Menotti. Y cree que es un afortunado porque "cuando uno es pibe siempre tiene un ídolo, y el mío era el «Gitano» Juárez, a mí me encantaba verlo jugar al «Gitano», y cuando entré a Central a los dos o tres años estaba jugando con él, era una persona excepcional, como jugador era un virtuoso pero como persona era excelente, un tipo muy educado, muy vivo, muy cordial, muy amigo de los chicos de las inferiores".

Esa convicción fue la que —seguramente— lo ayudó a ser ganador. Ingresó en el 62 como centrodelantero y fue campeón con la cuarta común de la Asociación Rosarina. En el 63 fue campeón con la cuarta especial. En el 64 pasó a la tercera de AFA y fue clave en la obtención del título. En el 65 empezó a jugar en primera e integró la reserva campeona de AFA que jugaba los jueves: "Los partidos que no jugué en primera los jugué en reserva".

Hasta que llegó la hora de la titularidad en primera, la resistencia de muchos hinchas, la búsqueda de otros 9 para reemplazarlo.

-El que lo bancó decididamente fue Ignomiriello?

—Ignomiriello ordenó toda la estructura del fútbol, agrandó la cancha, mejoró el césped, actuó en el contexto del fútbol que los jugadores necesitamos para estar mejor. Y a mí me dio continuidad, jugando con el 9. El me respaldó, creyó en mí y me bancó. ¿El respaldo para un futbolista cuál es? Que lo pongan. Y él sabía que la función que me daba yo la cumplía, no era un 9 de punta, goleador, era casi un cuarto volante, tenía que marcar al 5 contrario.., entonces se me complicaba llegar al gol, yo metía un pelotazo para los punteros que eran muy veloces, Gennoni y Giribet, y no podía llegar con ellos para definir. Pero la gente no entendía, quería un 9 que hiciera goles.

-En la hinchada estaban los anti-Poy y los pro-Poy, aunque los anti eran mayoría.

- —Eso sí, yo tenía los binchas que eran a muerte. Uno de los hinchas míos valía por veinte de los otros. La adversidad los había hecho fuertes. Para mí fue una lucha interna muy importante que me propuse, sabía que iba a vencer. Para colmo cada vez que traían alguno para reemplazarme yo lo veía y me decía: "A éste le voy a ganar"...

Y trajeran a varios, el brasileño Araquem De Melo, Bedogni, Luque...

—Sí, con el brasileño no pasó nada, no tenía condiciones. La vez que trajeron uno que jugaba bien, Leopoldo Luque, no lo dejaron.

Queda claro. La de Aldo Poy fue una batalla con varios frentes. Pero Aldo, con su melena y sus bigotes cual mosquetero con total desparpajo, enfrentó todo y t todos. Aun con escondidas estratégicas para dar la lucha final, por ejemplo, en ese intento de venta a Los Andes en el 70.

El 71 fue el año bisagra para el fútbol de Central. "El equipo se hizo más maduro y logramos el campeonato". Y para Poy que ofrendó el valor agregado del título: la palomita: "Fue el gol que quedó más marcado en la gente de Central por todo lo que representó, porque fue contra Newell's y permitió eliminarlo y ganar después el primer campeonato, y porque el 1 a O sirvió para que fuera más importante. Si hubiera sido 3 a 0, bueno.. .hubiera habido tres goles para festejar. Eso sí, fue un hermoso gol, no fue un gol hecho de casualidad".

—La palomita empezó a crecer, Aldo...

—La palomita es la excusa para el festejo, la gente de Central la necesita para festejar algo que fue importante, pese a que después se ganaron más campeonatos.

-A partir de la palomita la mayoría de los anti-Poy se pasaron al bando de los pro-Poy..

—Sí, empecé a ganarme a casi todos. El fenómeno de la gente conmigo fue increíble.

-Y se terminó de afianzar cuando Griguol le sacó la camiseta número 9y le dio la 10. Ahí ya terminaron las obligaciones de gol que la gente le pedía...

—Griguol me puso de volante, pero ya Zof —cuando vino en el 72 en lugar de Labruna— me quería poner y yo no quería saber nada. "Pibe, métale ahí... que me arma de atrás", me decía don Angel. Pero yo no quería, porque ¿vio cómo es uno?, ya tiene un puesto e ir a pelear otro puesto... bueno, hasta que llega Griguol y me marca la posición justa. Timoteo me hizo hacer el mismo trabajo que yo hacía con Ignomiriello, marcar al último volante pero teniendo un delatenro adelante, Cabral, que hacía la otra función mía. Ya no tenía la obligación de llegar hasta el arco porque estaba Cabral, y me dio la posibilidad de jugar más suelto.

—Sí, pero igualmente hizo goles...

-Hice un montón de goles pero con el 10. Entonces, fue como si valieran más. —Usted combinaba un buen manejo de pelota con un gran despliegue físico. —Quizá la mejor de mis condiciones era el despliegue. Siempre estaba en posición libre para recibir, para hacer salir al equipo. Eso también es algo natural, ubicarse en los lugares justos para poder recibir.

Con la número 10 Aldo Poy fue campeón en el 73: "El equipo tuvo mayor poder defensivo que en el 71, aunque hizo muchos goles". E integró en el 74 "el mejor equipo en que yo jugué en mi vida", logrando el título de subcampeón en los dos torneos, el Metropolitano y el Nacional, y adjudicándose el triangular con los dos campeones de ese año -Newell's y San Lorenzo- por lo que "fuimos campeones argentinos, fue la estrella que nunca pintaron, tuvimos la valla menos vencida, el equipo más goleador, y al goleador del año: Mario Kempes".

-,Por qué el del 74 fue el mejor equipo?

-Había una mezcla de todo, había jugadores jóvenes y maduros, unos que eran leones como Daniel Killer y Aimar, y otros técnicos, era un equipo que iba predispuesto a ganar en cualquier cancha. Y lo teníamos a Kempes.

_¿ Usted fue quién lo recomendó a Kempes?

-Creo que a Kempes lo apuntó un ex jugador, Luis Indaco. Lo que pasó fue que una noche me citó Rodenas al club y me preguntó que me parecía Kempes. Yo le di mi opinión de lo que había visto cuando trabajamos juntos durante 40 días en la "selección fantasma" en Bolivia y Perú. Mario hacía goles en todos los partidos, en esa pierna izquierda tenía una condición natural, pateaba e iba a parar dentro del arco. Y tenía diez kilos más de lo que terminó teniendo cuando vino a Central.

-Con Kempes integró la "selección fantasma" que en el 73 clasificó para el Mundial de Alemania, y después fueron juntos a Alemania...

-Fuimos a Cuzco a aclimatarnos para jugar un solo partido, contra Bolivia, en la altura. Nadie nos daba bola, estábamos en una ciudad chiquita, el hotel era terrible, la comida incomible, si alguien se enfermaba no había medicamentos. ..entonces dijimos: acá hay que llamar la atención, preparamos unas capuchas de fantasmas, llamamos a los periodistas, y nos sacamos fotos con las capuchas puestas: era una "selección fantasma". Enseguida empezaron a llegar los medicamentos, mejoraron la comida, y nos quedó lo de "selección fantasma"...En el 74 fuimos a Alemania, pero si bien fue importante haber participado de un Mundial, no fue una experiencia importante en mi vida futbolística, para nada.

-Por qué?

-Primero porque no jugué, y segundo porque yo estaba acostumbrado a otra cosa, a Otro esquema de trabajo.

-¡Qué curioso año el del 74! Jugó en el mejor equipo de su vida, estuvo en un Mundial, salió campeón argentino...y prácticamente dijo adiós al fútbol...

-Claro, me lesioné en la rodilla izquierda en el último partido del año contra Newell's, en un choque con Zanabria. Después me operaron, volví pero me resentí de la rodilla, me operaron de nuevo. ..pero debí terminar mi carrera como jugador...

-Pero la palomita siguió creciendo...

-Conmigo se da algo especial que ni yo lo entiendo, hay algo que me conecta con la gente de Central Estaba en el "Olivia" tomando un helado y firmé unos cincuenta autógrafos, el más grande de los pibes que venía tenía 809 años. Hace más de veinte años que dejé de jugar... ése es el fenómeno que no entiendo. Lo de los centralistas va de generación en generación, el padre se lo va contando al hijo y el hijo lo toma como si fuera de él.

El tiempo pasa.

Rosario ya no vive de espaldas al río. Las islas, más allá que sean entrerrianas, están integradas alo cotidiano de la ciudad.

Aldo Pedro Poy. Su vida, su sintonía "canalla", su palomita que continúa en vuelo, parecen una leyenda. Por todo lo que tiene de maravilloso. Aunque sean hechos verdaderos.

Fuente: Extraído del Libro “ de Rosario y de Central”. Autor Jorge Brisaboa. HomoSapiens.Ediciones. Año1996


miércoles, 12 de abril de 2023

La palomita de Poy

 




Por Jorge Brisaboa

19 de diciembre de 1971.

—Prepará la máquina que ahora hago el gol.. .apuntá bien, no te lo pierdas—le avisa Aldo Poy a Fernández, el fotógrafo de "El Gráfico" que está ubicado detrás del arco de Fenoy. Se trata de un manido ardid de Poy para ponerlo nervioso al arquero rojinegro.

Pero Fenoy salta, corta la pelota en el aire, y el córner de Bóveda desde la izquierda ya es olvido. Fenoy intenta salir rápido, Central presiona, corta en el medio Colman, mete un caño, toca para Almar. González ve el espacio por su lateral derecho y se adelanta. Almar lo ve, le tira la pelota. Poy presagia el final, pica al área. González lanza el centro, seco, a media altura. Poy se zambulle, anticipándose al cruce de De Rienzo y ala salida de Fenoy. Palomita ... cabezazo abajo con el parietal izquierdo, ala derecha del arquero. Y el grito inacabable de g00000l...

Fernández gatilló. Y el "Colorado" De Marco, de "La Tribuna", también. Y la palomita se hará foto eterna. La promesa, aunque con una jugada y unos segundos de diferencia, ha sido cumplida por ese 9 bigotudo.

Central 1, Newell's O. Diez minutos del segundo tiempo. El clásico rosarino en cancha de River. Semifinal del Nacional 71.

Los hinchas centralistas, de a miles, saltan, cantan, festejan; se enloquecen, allá en lo alto de la cabecera que da a Figueroa Alcorta, acá en las dos bandejas laterales de la tribuna Belgrano. Central es finalista.

"Los de Newell's me van a soñar toda la vida", dirá el eufórico Poy en los vestuarios, anticipándose al futuro.

19 de diciembre de 1971. Fecha patria para los "canallas".

Porque, el vuelo continúa.

Fuente: Extraído del Libro “ de Rosario y de Central”. Autor Jorge Brisaboa. HomoSapiens.Ediciones año 1986

viernes, 24 de marzo de 2023

CONTROL DE LA CONTAMINACIÓN EN ROSARIO









El 22 de marzo de 1972 en el Palacio de los Leones se lanzó la primera campaña oficial efectuada por la Municipalidad para determinar el grado de contaminación de las aguas del río Paraná, en un acto que contó con la presencia de autoridades municipales, provinciales y nacionales especializadas en el tema junto a profesionales del área. 

El intendente municipal, doctor Pablo Benetti Aprosio, señaló que "el gran problema de la década del 70 sería la reparación del daño causado al aire, el agua y al suelo". Luego tomó la palabra el doctor Benjamín Berisso, presidente de la Comisión Permanente para el Estudio de la Contaminación de las Aguas del Río Paraná y sus Afluentes, y anunció el inicio de la primera etapa de un operativo inédito, de 25 días de duración, que consistiría en el cerco de las ocho industrias más importantes que volcaban sus desechos directamente en el río Paraná entre Puerto San Martín y Rosario, tomando, durante las 24 horas del día, muestras de los líquidos de cada una de las bocas de salida de los establecimientos. Paralelamente, un grupo de profesionales realizaría el control desde el interior de cada planta y los resultados serían enviados a los laboratorios centrales de Obras Sanitarias de la Nación. El personal afectado al operativo, coordinado por el ingeniero Sergio Carlson, estaba integrado por 80 personas. En una segunda etapa, el trabajo se repetiría con el estudio total de las industrias existentes entre Puerto San Martín y Villa Constitución. De esa manera se procuraba establecer por primera vez y en forma concreta la contaminación que cada industria volcaba en el río.


LAS EFEMÉRIDES: Son un retrato, un recorrido histórico, un día a día, a través de los sucesos, acontecimientos y personajes que marcan los hechos esenciales de nuestro pasado y también, de nuestro presente. 


Esta publicación comprende textos y fotos de producción propia, enlaces externos e imágenes de otros autores. 

Prof. Eduardo D. Guida Bria.

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miércoles, 22 de marzo de 2023

INUNDACIÓN EN ROSARIO






El de 22 de marzo de 1966 con la finalidad de coordinar las tareas de auxilio a las víctimas de la gran inundación que afectó a Rosario en esos días, se constituyó un comando especial de emergencia, integrado por los gobiernos provinciales y municipales y el II Cuerpo de Ejército. Un amplio operativo solidario, coordinado por la Cruz Roja, involucró a la mayoría de las instituciones rosarinas que realizaron colectas y suscripciones. También llegó a la ciudad el comandante en jefe del Ejército, teniente general Pascual Ángel Pistarini, para visitar los puntos de la ciudad más afectados y aprobó la disolución del comando especial de emergencia ante la tendencia bajante de los arroyos.


Estaba como intendente Rodolfo Bercovich que había asumido el 14 de octubre de 1963 y se mantuvo hasta el 28 de junio de 1966.

La provincia era comandada por Aldo Tessio que asumió el 12 de octubre de 1963 hasta el 28 de junio de 1966.


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jueves, 16 de marzo de 2023

El descubridor de la insulina visita Rosario







13 de marzo de 1951


El destacado científico doctor Charles Best, descubridor de la insulina junto a Frederick Banting y jefe del departamento de fisiología de la Universidad de Toronto, llegó a Rosario. El protagonista de tan trascendental descubrimiento de notables efectos en el tratamiento de la diabetes y que permitió a millones tener una expectativa de vida superior a la niñez, visitó distintos hospitales y centros de investigación.

Charles Herbert Best nació en West Pembroke, Maine, Estados Unidos el 27 de febrero de 1899 y falleció en Toronto, Canadá el 31 de marzo de 1978.


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martes, 14 de febrero de 2023

Raúl Scalabini Ortiz







14 de febrero de 1898


Nace el investigador histórico y periodista argentino Raúl Scalabrini Ortiz, autor de "Política Británica en el Río de la Plata" e "Historia de los ferrocarriles argentinos". También publicó "El hombre que está solo y espera" y "La Manga", su libro de poesías. Integró Forja (Fuerza Orientadora Radical de la Juventud Argentina) junto con Arturo Jauretche y Darío Alessandro, entre otros. 

La ciudad de Rosario posee el “Parque Scalabrini Ortiz” rindiéndole homenaje. 

Scalabrini Ortiz nació en Corrientes y falleció en Buenos Aires el 30 de mayo de 1959. 

Su biografía es muy extensa, debido a su prolífica vida dedicada a estudios, proyectos e infinidad de libros escritos.

En Rosario este parque fue integrado al Programa Rosario y conforma un circuito recreativo para promover actividades diversas: ciclismo, roller, atletismo y caminatas, entre otras. En conmemoración del Día Mundial de la Salud, el 7 de abril de 2010 el parque Scalabrini Ortiz fue incluido en el plan municipal “Rosario se mueve”, abriendo un circuito de 2 kilómetros de extensión en el lugar donde años atrás se ubicaban las vías, galpones e instalaciones del ferrocarril. Dos avenidas lo circundan: Central Argentino y Oscar Mongsfeld.

También el parque contiene al “Bosque de la memoria”. El espacio promovido por el Museo de la Memoria, es un homenaje a las personas desaparecidas durante los años 1976-1983. Está conformado por 400 árboles plantados en conmemoración a las víctimas del terrorismo de estado.

El parque fue inaugurado el 18 de octubre de 1997, durante la intendencia del doctor Hermes J. Binner.


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miércoles, 8 de febrero de 2023

La primera Estrella ( Rosario- Central)




Por Andrés Bossio

El campeonato Nacional de 1971 se hizo estrella en el escudo canalla como primer título en La Asociación del Fútbol Argentino (AFA). Se veía venir. Era merecido Un año antes Central estuvo cerca en aquella final que se le escapó an te Boca. Sólo era cuestión de tener paciencia y juntar ganas para dis frutar. Y a lo grande. Tras dejar en el camino nada menos que a Newell's con la palomita de Aldo Pedro Poy, en semifinales, y dar la vuelta olímpica con el 2 a 1 a San Lorenzo, con los goles del Chango Gramajo y el Pato Colman.

El torneo había empezado de la mejor forma, cuando el 9 de octubre en Arroyito se vapuleó con un 5 a 1 a San Martín de Tucumán. Y a ese triunfo le siguieron victorias sobre los santiagueños de Central Córdoba (1-0), los platenses de Estudiantes (2-0). un empate en cero con los mendocinos de Gimnasia y dos triunfos seguidos ante Huracán (BB) (2-0) Guaraní Antonio Franco (1-0).

La única perlita negra fue el 1-5 en el viejo Gasómetro de San Lorenzo, claro que pasó al olvido con la revancha en-la final, nada menos.

Pero para revertir aquel tropezón se sucedieron tres victorias en grande. Con un 4-2 ante Racing, un 2-1 a Vélez y el inolvidable 6-2 a Boca, con dos goles de Astegiano, dos de Zavagno, uno de Aricó y el restante de Rubén Rodríguez.

El 0-0 en cancha de Newell's no estuvo mal y el 3 a 1 sobre Atlanta demostró que Central se encaminaba en firme. Algo que no hizo tambalear ni el 0-0 con Colón ni la derrota con Chacarita. Claro, el auriazul ya era semifinalista.

Y aquel gol de Poy a Fenoy que recorrió el mundo. Que se transformó en el más festejado de la historia. El que infló la red del arco de la cancha de River y que se repite aún hoy cada 19 de diciembre. Ese se festejó casi más que el título.

El que obtuvo aquel equipo formado por Norberto Menutti; Jorge González, Aurelio Pascuttini, Alberto Fanesi y Mario KilIer; Carlos Almar, Angel Landucci y Carlos Colman; Ramón Bóveda, Aldo Poy y Roberto Gramajo.

A esos campeones los dirigía Angel Labruna, quien también contó con estos jugadores que quedaron en la historia: Miguel Angel Bustos, Hugo Zavagno, Jorge Carraseosa, Alberto Gómez, Aldo Villagra, Eduardo Solari, Daniel Kffler, Eduardo Barrio, Roberto Astudillo, Gabriel Arias, Eduardo Toro, Daniel Astegiano, Luis Conta, Rubén Rodríguez, Daniel Aricó, Víctor Mancinelli y Manuel Serrano.

Fuente: Extraído de la colección Andrés Bossio