Escudo de la ciudad

Escudo de la ciudad
El escudo de Rosario fue diseñado por Eudosro Carrasco, autor junto a su hijo Gabriel, de los Anales" de la ciudad. La ordenanza municipal lleva fecha de 4 de mayo de 1862

MONUMENTO A BELGRANO

MONUMENTO A BELGRANO
Inagurado el 27 de Febrero de 2020 - en la Zona del Monumento

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viernes, 9 de marzo de 2018

JUAN CAGNOTTI- FUTBOLISTA



Nació 7/3/1911 en Rosario

Jugó 75 partidos entre 1933 y 1936

Goles: 20( 3 a Newell´s)

Título: 0







El wing cordobés Cagnotti llegó desde su provincia a Central en 1933, junto al centreforward Sebastián Guzmán. El primero, por la derecha de la línea de cinco delanteros, era todo velocidad; su compañero, todo lo contrario, pero desparramaba rivales y metía goles y goles. Entre ese 1933 y 1935 los equipos grandes de Buenos Aires codiciaban aquella delantera canalla conformada por Cagnotti, Julio Gómez, Guzmán, Cayetano Potro y el chueco Enrique García. En 1936 dejó Rosario Central y al año siguiente jugó tres partidos en el fútbol de AFA con la camiseta de Independiente. En 1938 también tuvo un paso por Newell's OId Boys

Extraído de la Revista “ El grafico” Libro de colección /Edición N.º 35 de Febrero de 2012

miércoles, 7 de marzo de 2018

FEDERICO VAIRO.- Jugador de Futbol



Nació: 23/2/1930 en Rosario.



Jugó: 118 partidos entre 1950 y 1954.

Goles: 12.

Títulos: O.




Un back de lujo. Marcaba como los dioses y aportaba salida clara desde el fondo.
Formó una gran dupla con Alfredo Pérez, con quien pasó a River.




Elijo de italianos, creció en el barrio La Tablada e hizo las Inferiores en Central en los 40, con jugadores que alternaron la Primera en la década siguiente: el Mono Hidalgo, Alejandro Mur, Angel Zof y Miguel La Rosa, entre otros. Debutó en 1950, pero el equipo descendió y jugó la campaña siguiente en Segunda. El ascenso fue inmediato. Vairo ya se había impuesto como un gran back izquierdo. A su buen manejo le sumó dinámica para la proyección; era una salida siempre segura por su sector. Con Alfredo Pérez integró una zaga de lujo que en 1955 pasó a River. En Núñez logró el tricampeonato de 1955/56/57. Y fue en 1957 cuando formó parte de la Selección campeona sudamericana, la que en Lima fue bautizada como Los Carasucias. Pero en el 58 fue parte del fracaso argentino en el Mundial de Suecia. Su carrera continuó en O'Higgins de Rancagua, Chile, entre 1960 y 1966, y se retiró al año siguiente jugando para Deportivo Cali, en Colombia. Luego, fue técnico de las Inferiores de River. Apadrinó la filial de Central en Buenos Aires, donde murió en diciembre de 2010.
Extraído de la Revista “ El grafico” Libro de colección /Edición N.º 35 de Febrero de 2012

martes, 6 de marzo de 2018

Club Policial Rosario



Junto a lo familia policial y a toda lo comunidad en el Bicentenario de lo Patria



El CLUB POLICIAL DE ROSARIO es fundado en 1941 por un grupo de funcionarios policiales, pensado para brindar servicios a la comunidad. Hoy, siempre en constante crecimiento, con las puertas abiertas no sólo para la familia policial sino para la comunidad toda, pone a su servicio un lugar especial, en pleno centro de la ciudad. Dispone de amplios parrilleros y espacio al aire libre para el esparcimiento. Para los niños se ha ambientado un salón infantil, equipado con inflable, títeres, juegos, cocina y coordinadores que hacen las delicias de los más chicos. Un gran salón de fiestas para casamientos, cumpleaños, conferencias y conciertos con lo necesario para una velada inolvidable. Cuenta, además, con cancha de padle y futbol 5, un frontón de pelota paleta y una flamante cancha de bochas, con vestuarios y duchas para la utilización posterior a cualquier evento. Posee un gimnasio donde se practican distintas disciplinas de artes marciales y gimnasia, y un gimnasio con aparatos, con asesoramiento adecuado. En el ámbito cultural, dispone de la Biblioteca Popular "Sgto Juan B. Cabral," con una colección general de más de cinco mil volúmenes, talleres y cursos de idiomas, arte, artesanías, capacitación, computación, piano, Orquesta de Cámara "Instrumentalia" y el Coro de Cámara del Rosario. En la localidad de Ricardone, un Camping con espacio verde, cancha de fútbol, bochas, pileta, parrilleros, quincho cubierto y vestuarios totalmente equipados. En al ámbito policial, alberga desde hace varios años a la Asociación Internacional de Policía (IPA). Por todo esto, se puede afirmar con orgullo que, el CLUB POLICIAL DE ROSARIO, pensando siempre en la comunidad, sigue realizando las obras necesarias para que todos puedan disfrutar de sus instalaciones. Por todos estos años y aquellos que vendrán, junto a la comunidad policial y rosarina, se une jubiloso a los festejos por el Bicentenario.

Historia
Fundado el 26 de diciembre de 1941 por el entonces Jefe de Policía Don Nicolás Vallaro, junto a un grupo de funcionarios policiales. Se hacen famosos sus bailes y participación en diversas competencias deportivas.
A partir de la Presidencia del Crio Mayor (RE) Felipe Rito Miranda (F), en 1987, se implementa un plan de recuperación y un diagrama de importantes obras que continúa hasta el día de hoy. Restauración y mantenimiento, canchas, gimnasios, biblioteca, salones, camping, apertura a la comunidad, han sido el resultado de esta iniciativa.
Actualmente, bajo la presidencia del Crio. Gral. (RE) Dr. José Luis Giacometti, la Comisión Directiva de la Institución continúa en su proyecto para satisfacción de la familia policial y la comunidad toda.



INFORMACION UTIL:
Entre Ríos 251
Tel. (0341) 4243949
Fax (0341) 4488794
Biblioteca: 4477030
clubpolicialderosario@yahoo.com.ar
www.clubpolicialrosario.com.ar
Extraido de la Revista del diario "La Capital" del Bicentenario "2010

miércoles, 28 de febrero de 2018

Los grandes de "la novela"

Por Rafael Ielpi

La condición de plaza importante que ostentaba Rosario en lo referente a- escenarios de todo tipo, entre ellos los auditorios radiales, que ya congregaban audiencias importantes, -como la de LT 1 con 400 butacas- hizo que en la década del 40 muchos artistas llegaran desde Buenos Aires para actuar en las emisoras locales o en los teatros. Una compañía radioteatral -"Metrópolis'- dirigida por Rodolfo Padilla, también libretista de ciclos en Buenos Aires, posibilitó el arribo de actores y actrices porteños, algunos de trayectoria posterior reconocida como Mercedes Carné, que se integrarían aun eventualmente al medio y a los elencos rosarinos. En esa cofradía ingresa un joven aspirante a actor y locutor que bajo el seudónimo de Tito Torres ocultaba entonces al que sería luego prestigioso nombre del radioteatro rosarino: Norberto Blesio.




La influencia de Radio Argentina o Radio del Pueblo -dedicadas especialmente al género- y la fuerte impronta que Yankelevich impondría a LT8, como lo haría con Radio Belgrano y luego en su paso pionero por la televisión argentina, hicieron que casi sin notarlo las radios de la ciudad se encontraran albergando radioteatros mucho más decantados, con mayor profesionalización en lo actoral, profusión de compañías que daban cabida a numerosos elencos y superación en lo técnico.




Blesio y Nancy Valdéz como su permanente compañera de rubro iban a ser sin duda hasta la desaparición del actor tal vez el binomio más popular del radio teatro rosarino, con el nivel también cada vez más calificado dentro de las peculiares características del género. Hombre de radio desde su juventud —locutor y ejecutivo de LT3 y dirigente gremial en 1945/46- iniciaría su larga trayectoria un poco antes, cuando en 1944, en esa radio, encabeza el elenco de La canción del pueblo aunque los años de gran popularidad llegarían a partir de 1947 con Su primera novia, Honraras a tu madre y El forastero que llegó una tarde, el clásico de Chiappe.

Las presentaciones en cines y teatros de Rosario y de los pueblos y localidades del interior de la provincia serían complementos imprescindibles para reforzar la popularidad de los elencos, y también en ese aspecto Blesio mostraría una profesionalidad precursora, aun en condiciones muchas veces precarias como las que se encontraban en algunos lugares en los que el entusiasmo del auditorio disimulaba cualquier carencia.




Nora Peña, superviviente del esplendor del radioteatro recuerda: Con "El forastero que llegó una tarde” donde yo hacía un papel característico, el de la madre, salíamos de gira por los pueblos. Esta obra se hizo por cinco meses, cuando normalmente un radio-teatro duraba un mes más o menos. Blesio dejó la obra porque se cansó. En todas las obras que hice siempre hacía las madres y yo preguntaba por qué tenía que hacer esos papeles. Pero era mi temperamento, muy sensible, que me hacía llorar mucho y hacía llorar a mis compañeros. No quería hacerlos porque era muy jovencita, pero me decían: "Es por radio "y claro, lo único que se escuchaba era la voz. Las obras eran melodramáticas: una madre sufriente con un hijo bueno y un hijo malo... Blesio tuvo siempre la delicadeza de tener muy buenos elencos, con buena gente».

Entre 1950 y 1960, en especial con obras de Roberto Valenti, uno de los autores más prolíficos y populares, la compañía Blesio Valdéz cautivaría literalmente a buena parte de los rosarinos con obras como Chaicolé, el indomable, Yo también soy todo un hombre, Sombras en el Riachuelo, El árabe -que se convertiría en otro clásico tan recordado como "El león de Francia"- y otras como El capitán Coraje, Furia, Luz del alma, La estrella se hizo pedazos o Ventarrón.

Contemporáneo y competidor cotidiano de Blesio sería Federico Fábregas, otro de los reales ídolos del radioteatro local que, al igual que el anterior, lograría incluso

una popularidad notable en la extensa región cercana a Ro-sano. La misma le permitiría, ya muy avanzada la década del 60 y también en los inicios de la siguiente, mantener e aún una cierta vigencia popular en algunas radios del interior, cuando la televisión había confinado al género a esos ámbitos hasta condenarlo al olvido reemplazándolo por una versión más sofisticada pero no demasiado diferente: el teleteatro. Fábregas había llegado desde Buenos Aires sobre los inicios de la década del 40, con una experiencia radial porteña en Radio Belgrano, y sería —pese a su poca estatura y cierta tendencia a engrosar el físico que más de una vez frustraron sobre el escenario la imagen que el público tenía de él- admirado y aplaudido por una legión de seguidores, a quienes su voz bastaba para hacerlos partícipes emocionados de las peripecias de la novela de turno.

Su época de esplendor, como la del género, se produciría entre 1950 y primeros años de la del 60 y algunas de las obras que su compañía afrontara en las radios rosannas, se convertirían en clásicos cuyos nombres siguen conservándose en el imaginario colectivo -como Genoveva de Brabante, de Héctor Bates-, que salían de la recurrida impronta campera para incursionar en temáticas distintas. Fábregas —que tenía además de una voz personal y de aptitud para lo dramático, una gran facilidad para encarar la necesaria dosis de comicidad que requerían algunas obras-contribuyó asimismo a difundir el género y sus autores con títulos como Ella era una santa, de Antonio Méndez; Luz para mis ojos o Mi madre es inocente y dos creaciones de Bates que son arquetípicas del género: La danza de la gitana y Fachenzo, el maldito.

Esta última, como ocurría con 'Honrarás a tu madre' y otras, incluía la presencia de un villano de tal perversión que los actores que encarnaban al personaje pasaban a ser odiados por la audiencia e incluso agredidos o insultados cuando las compañías llegaban de gira a los teatros y cines de pueblo. Deolindo Lamagna, Emilio Págero, José Caruso, Tito Spip, entre otros, pasarían algunos de esos malos momentos, que no hacían otra cosa que reiterar en todo caso el encono popular contra aquel traidor sargento Chirino que asesinaba por la espalda al gaucho Juan Moreira en otro género también hondamente popular: el primitivo teatro nacional en los picaderos del circo.

A aquella gesta esforzada de los radioteatros rosarinos debe agregarse otra magia, además de la ya implícita en las voces incorpóreas: la de los imprescindibles sonidos que iban ambientando la trama, reflejando el entorno, dando entidad al viento, a la lluvia, al lento o furioso galope de los caballos, al canto de los pájaros o al rechinar de una puerta. Aquellos sonidos -que con la evolución del género estarían a cargo exclusivo del sonidista o técnico de sonidos, personaje protagónico también y a cuya habilidad e inventiva se debía buena parte del encanto de aquellas historias- eran en los comienzos generados por los propios actores capaces de producir la ilusión de una granizada o de unos pasos subiendo una escalera mientras sus voces iban dando vida a la historia de turno.

Paleo testimonia, como contemporáneo y partícipe de la historia del radioteatro en la ciudad, parte de aquella etapa pionera: «Los efectos especiales? En realidad eran muy especiales porque todo estaba hecho con los elementos más precarios, con lo que se pudiera; entonces, un galope de caballo se hacía golpeando las palmas de la mano sobre las piernas, como si fuera un ritmo de malambo. Eso era parte de la cosa precaria de ese momento. Después empezaron a llegar de Estados Unidos —donde también se comenzaron a hacer radio teatros- las llamadas "grabaciones en surco". divididas en sectores: el galope de un caballo, un relincho, un tren, un auto, la frenada de uno de ellos, la lluvia, una tormenta con truenos. Eso era ya cerca de 1935 a 1940»..

En la misma escala estaría el relator, encargado de ir hilvanando las instancias de la trama y de resumir, al comienzo de cada episodio, lo ocurrido en el anterior. Sus voces eran también identificadas con la compañía y algunos lograrían incluso popularidad también como locutores en las radios rosarinas, como Roberto Peía, Osvaldo Raúl Maliandi y Osvaldo Copes, entre otros, los dos últimos también cabezas de elenco en el período.
Extraido de la Revista la Vida Cotidiana Rosario 1930-1960

lunes, 11 de diciembre de 2017

ENTRE EL RADIOTEATRO Y AMIGOS DEL ARTE

Por Héctor N. Zinni



Oportunamente me he ocupado del nacimiento de las radioemisoras rosarinas, los integrantes de sus elencos artísticos y también del Radioteatro. Voy a señalar en este capítulo a las compañías rosarinas que actuaron entre los años 30 y 50.


En los años 30 los pioneros del género que tanto atrajo al público radioyente son  Amadeo Di Fonzo, Eduardo Ricart - quien popularizara a su personaje llamado El Viejito Vizcacha -, Agustín Segovia - todo un creador de ideas radiofónicas -, Urbano Montero, José Valentini, Mario Montes, Miguel Faust Rocha, luego consagrado en el cine porteño. En 1933-34, LT1, emisora luego desaparecida y en cuyo reemplazo funcionará LRA Radio Nacional, presenta conjuntos radioteatrales más orgánicos, como el de Eugenio Gil Higueras, Agustín Segovia, que se especializa en sainetes; el elenco campero Raza Gaucha y Silvia Ballesteros. Chicho de la Peña actúa en LT3 y el conjunto criollo Paja Brava en LT8.


Los años siguientes destacan más nombres que populariza el género radioteatral:

Rastros de la Raza, dirigido por Domingo Prémoli; Adelita Granados; Antonio Arias Sanz; Tomás Prada - Rosita Goñi y Mary Turgenova. En los años 40 aparecen Norberto Blesio, Alma Bambú y Federico Fábregas, que con "La Danza de la Gitana", renueva los bríos de un radioteatro quieto haciéndolo profundamente popular.

De allí en más vendrán Bernardo de Bustinza, Amalia Mármol, Héctor de Arancibia, Jorge Alberto Alvarado - que popularizará en el Litoral al querido Negrito Faustino - Herminia Baggini, Víctor Fontana, Alfredo NoIi, Miguel Angel Clemente, Rodolfo H. Padilla, Alfonso Amigo, Luis Jesús Prada - continuando la obra de su padre -, Ricardo Almirante, María Luisa Lustgarten, que desde LT8 emitirá el radioteatro de más calidad que hayan presentado emisoras rosarinas, etc...

Una breve reseña nos permitirá conocer lo más destacado de los año 40 y 50.




1941 Protagoniza Alma Bambú por LT3 La Tragedia del Halcón.

1942 El 10 de octubre, nace en LT8 Complaciendo su pedido, con Claríta y Severito. Este año, por LT3, Rodolfo H. Padilla pone en el aire Fronteras de la sangre.

1943 La compañía que dirige José Valentini da a conocer por LT8 El rosal de las ruinas, de .Belisario Roldán.

1944 A comienzos de este año LT8 transmite en onda corta con la emisora LRR Radio Ovidio Lagos. Norberto Blesio irradia por LT3 La canción del pueblo.

1945 Da sus primeros pasos en LT8 la después conocidísima locutora Angelita Moreno, María Luisa Lustgarten protagoniza Doña Ana de Luque.

1946 Encabeza una compañía radioteatral por LT8 Tato de Serra.

1947 Herrninio Baggini irradie un radioteatro con el título de El hijo del patrón. En LT1 actúan como locutores Warren Cabral y Luis A. Reyes.

1948 Sale al aire por LT2, Una mentira piadosa, por la compañía de Antonio Arias Sanz.

1949 Miguel Angel Clemente hace por LT2 El rancho de mi madre.

1950 El 20 de febrero nace El reino de los discos, un popular programa que es transmitido por LT8 y conduce Roberto Peña - La sonrisa radial -, apelativo con que en la época de oro de nuestra radiotelefonía se designa a este simpático locutor rosarino cuyo nombre real era Faisal Tapuch y que ostentara en esta década una tremenda popularidad que también encumbraría a Goutiére y David Bohé en la mesa de control. Por dicha emisora, la compañía de Víctor Fontana irradie El héroe fugitivo.

1951 En mayo, Alfredo No¡¡ ofrece por LT8 su radioteatro con la obra El Morocho del Abasto, al que sigue un gran éxito: El boyerito de la cara sucia.

1952 Triunfa en LT8 Federico Fábregas, con Fachenzo, el maldito, Enzo Viena protagoniza por LT2 Las aventuras de ,Jim Hall.

1953 Después de diez años vuelve al éter El rosal de las ruinas, esta vez por LT2 y por el rubro Sandra Raigali - José Ramón Suárez.

1954 Federico Fábregas por a en el aire uno de sus mayores éxitos: El León de Francia, de Roberto Valenti, que se transmite por LT8 y que se publica en la revista Intervalo.

1955 Jorge Alberto Alvarado hace por LT2 Pobre Negrito.

1956 Ricardo Almirante por LT2 irradia Era manso, como el río.

21 de Julio: Ramón Arello y su conjunto Los Rosarinos ofrece en el salón de la Unión Ferroviaria, la obra de Alberto Vaccarezza Lo que le casó a Reynoso. Integran el elenco Edda Castro Blanca Rodríauez, Amanda González Beatriz Di Giuseppe, Serafín Maldonado, Valentín Rodríguez, ubán Berrocal, Rubén Berbek, Walter Gentile, Hermes Auda. no, Alberto Michelini, Raúl Mena, Emilio Nessossi y Francisco Muguerza.

15 de Agosto: Fallece Argentina Rojas, veterana actriz radioteatral que integrara los elencos de Tomás Prada, José Teijo, Juan Ramentol, Luis Sócrates y otros. Por la onda de LV9 Radio Gral. GUarnes, de Salta, con un elenco dirigido por Luis Roberto Volpi se transmite el radioteatro escrito por Juan Carlos Paleo, Rayo Bill el Temerario.

Triunfa este año El Negrito Faustino, creación de Jorge Alberto Alvarado quien integra el elenco junto a Lucy Miranda, Diana Herry, Victoria Vaily, Carlos Monteros, Aldo Aresi y Antonio De Bonis, con Julián Romo en la asesoría técnica y Juan Carlos Aldao en los relatos.

Un personaje, el indíecito Nube Roja, nacido en el radioteatro Rayo Blil, es personificado por el joven galán Tito Rubí. Las audiciones se transmiten por LT2 alas 18.33.

Otro éxito lo constituye Las hazañas del capitán Kidd, que se irradia por LT3 diariamente a las 17.10, en un espacio dedicado exclusivamente al mundo infantil, que protagoniza Luis Jesús Prada - hijo de don Tomás, como hemos señalado - y en el que participan Gladys Luque, Deolindo Lamagna, Juan Ramentol, Ramón Anello y otros, con comentarios de Raúl Granados y sonomontaje de Molina y Castagnolo '.

Bajo la dirección de don Tomás Prada, el veterano hombre de radio y teatro Juan Carlos Robles encama un personaje cómico en Alt Omar, el Terrible, que se transmite por LT8 los sábados a las 20.

Mes de Noviembre: Se anuncia Nieve, dolor y sangre la novela que va a irradiar Jorge Alberto Alvarado, los martes y viernes a las 20.30 por LT3 Radio Cerealista, reaparece José Ramón Suárez por LT8 con la novela La verdadera culpa y se propala el microprograma Carlitos, un muchacho de barrio, con libretos de Juan C. Paleo y la animación de Tito Rubí 2

1957 La danza del fuego es protagonizada por Javier Portales en LT3.


No estará de más consignar que la primera transmisión radial en la Argentina se había efectuado el 27 de agosto de 1920 desde el Teatro Coliseo de Buenos Aires inaugurando una historia de idas y vueltas en el crecimiento de un medio eminentemente informativo. Esa primera edición, de carácter experimental, la realizaron Enrique Telémaco Susini, Miguel Mujica, César Guerrico y Luis Romero Carranza - todos médicos o estudiantes de medicina - quienes transmitieron la ópera Parsifal, de Wagner.

La emisión se realizó con un transmisor de cinco vatios armado con válvulas de rezago de equipos de comunicación utilizados por el ejército francés durante la Primera Guerra Mundial. Susini había viajado a Francia como médico, enviado por el Ministerio de Marina para estudiar las consecuencias de los gases venenosos en la guerra del 14. Allí observó el desarrollo de las comunicaciones para uso militar y regresó con la inquietud de aplicar estos avances en la vida civil.

Junto a Mujica, Guerrico y Carranza, Susini consiguió permiso para instalar una antena en la azotea del Coliseo. Desde allí LOR Radio Argentina, concretó la transmisión de tres horas, que pudieron recibir unos 50 oyentes. "Los locos de la azotea", como se bautizó a este grupo pionero, armarían posteriormente la primera emisora comercial y también inventarían Vía Radiar: un proyecto de enlace intercontinental que habrían de vender a Estados Unidos, luego de una comunicación entre España y ese país.

En 1923, además de Radio Argentina, en Buenos Aires operaban Radio Universidad Nacional, Sudamérica y Cultura - la primera en iniciar la emisión de avisos publicitarios -, y ese mismo año Correos y Telégrafos autorizó a difundir avisos "estrictamente morales" 1. Y es, precisamente, en 1923 cuando comienza la historia de la radio rosarina cuya primera emisora obtiene distintas iniciales F2, LOG, hasta que termina nominándose LT3. Pero esta ya es una historia que se ha desarrollado en el primer volumen de esta obra.


Después de esta disgresión es mi intención destacar que el 3 de agosto de 1944 se funda una institución rosarina que, a la aparición de este libro, aún promueve la cultura. Se trata de Amigos de! Arte, cuya finalidad primordial - expresada en el acta primera por los fundadores - es estimular el interés y gusto de la comunidad por las cosas del espíritu, alentar posibilidades y fomentar moral y materialmente la tarea de los artistas


La iniciativa de crear Amigos del Arte nace de Alfredo Laborde, quien, conocedor del ambiente intelectual y artístico de la ciudad, consigue aglutinar un crecido número de personas simpatizantes con la idea de fomentar todas las manifestaciones culturales, en un momento en que a las dificultades en la difusión de la cultura, se les suman cuestiones políticas y nuevas propuestas en el campo del arte.

Artistas sin trabajo y otros que por disidencias políticas no se integran al clima de este tiempo y hasta no pueden hablar en Buenos Aires por haber sido motejados como "contreras", tienen en esta institución las puertas abiertas que recibe hasta los emigrados de la España franquista.


Concursos literarios, científicos, artísticos, conciertos, recitales, el otorgamiento de becas y premios para salones de arte, más la organización de talleres, clases, cursos, conferencias y hasta la edición de libros se fijan desde un principio como algunas alternativas no excluyentes para alentar y proteger las manifestaciones culturales.


Su primer presidente, surgido de la reunión del 3 de agosto del año mencionado, es el doctor Juan Trillas, a quien acompañan, entre otros: Angélica de Hernán Gómez, María Inés Franzzini Herrera de Fernández, Luis González Sabathié, Reinaldo Bacigalupo, Luisa P. de Antelo, Manuel Castagnino, Juan Gaggero, Alfredo Laborde, Erminda Benítez de Lambruschini, Marcelo Martín, Horacio Thedy y Francisco Tonazzi 4.

Son los años en que la estación de Ferrocarril Rosario Norte, atiende durante las 24 horas, alrededor de 40 trenes, contando los locales que unen nuestra ciudad con Pérez, Casilda, Roldán, Cañada de Gómez, Granadero Baigorria, San Lorenzo y Gálvez. Por su infraestructura de rieles y plataforma pasan, además, de ida y de regreso los trenes a Córdoba: Rayo de Sol y Serrano; a Tucumán: Estrella del Norte y El Celofán, así llamado por su color, es un tren de lujo, donde se incluye un vagón cine (!).

A ello debe agregarse los servicios a Firmat, Venado Tuerto, Córdoba - vía Cruz Alta, Villa María y Corral de Bustos - y Mar del Plata. Rosario Norte es el nudo más importante del Ferrocarril Central Argentino - que unos años después se llamará General Mitre - con un impresionante flujo de pasajeros. A escasos cien metros funciona la Oficina de Control Personal de Trenes que maneja 2.500 personas, entre maquinistas, foguistas, pasa leñas, guardas y camareros de los dormitorios y pullman. Alguien se acuerda de todo ello y evoca:
"No existían las computadoras, pero sí la capacidad del personal de control, que
con planillas gigantes, carbónicos y lápiz preparaban los programas respectivos, pudiéndose destacar la labor de uno de sus jefes, don Juan Carretini, que recordaba de memoria todos los diagramas.
Lo mismo ocurría con coches y vagones, se distribuían según las necesidades también de la misma manera que al personal de trenes: planillas, carbónico y lápiz, con el complemento de teléfono y con una solvencia admirable y aquí vaya mi homenaje a don Jacinto Jaime. También alguna vez yo fui jefe del sector...'
Juan Manuel Rodríguez
Cartas de los lectores - La Capital 25/4/96
NOTAS:
1 En 1946.1 a Editorial Códex SRL,. para su Colección Bucanero, Ianzó títulos Historia y Leyenda del del Capitán Morgan e Historia y leyenda del Capitán Kidd, entre otros. Los volúmenes estaban firmados por A. Saini Cross, seudónimo del célebre autor radioteatral y después televisivo, Abel Santa Cruz.
2 Vida y Obra del Radiateatro Rosarino. Suplemento nro. 1 en Historias de Bolsillo nro. 40, Rosario. febrero 1994, y nro. 45, Rosario, julio1944.
3 La Radiofonía celebra hoy los 75 años de su nacimiento, en La Capital, 27/8/1995.
4 Fernando Farina, Amigos delArte, suma y sigue. La Capital 1269/1994.

Fuente: del Libro " Rosario era un espectaculo - ¡Arriba el telón!". Ediciones del Viejo Almacén  de 1997.

martes, 5 de diciembre de 2017

Con olor a campo

Por Rafael Ielpi



Pero ningún otro producto de los que ofrecía entonces la radiofonía en los comienzos de la década del 30 —en realidad se trataba por lo general de actuaciones de cantores y orquestas o de modestas programaciones acordes con esos años pioneros- iba a alcanzar en Rosario la difusión, popularidad e incluso fanatismo de uno de ellos: el radioteatro.

Aquellas largas historias por entregas diarias, a las que la imaginaría popular iba a denominar sintéticamente como la novela, congregarían a la hora de la siesta o de la tarde a miles de mujeres rosarinas, sobre todo, pendientes de las desventuras o de la felicidad de las heroínas de turno pero también de la seducción que ejercían siempre los 'cabeza de compañía", escudados —es cierto- en la magia de la invisibilidad que les otorgaba la radio.

El radioteatro llegaría a la ciudad, con experiencias eventuales y seguramente olvidables, a comienzos de la década del 30 y recién a mediados de la misma se inicia la verdadera saga del género, cuando aún se escuchaban los provenientes de emisoras porteñas, como el ya legendario ciclo de Antonio González Pulido -Chispazos de tradición-que, como lo indica su nombre, centraba sus episodios en una temática ligada a la gauchesca y que lograba, tal vez por su carácter emblemático, enormes audiencias incluso fuera de las grandes ciudades.

En realidad, y hasta la aparición de los grandes nombres del género en Rosario como Fábregas, Blesio, Bustinza, entre otros, se escuchaban en la ciudad radioteatros porteños No era casual, ya que los mismos eran seguidos también en todos aquellos puntos geográficos de la Argentina donde llegada la frecuencia de cada emisora. De ese modo, Arsenio Mármol, con su exitosa “Estampas porteñas" y aún en la década del 40 con "La sangre de los jazmines", con la que haría furor en representaciones "en vivo" en el Cine Real, el Echesortu Palace y el Rex; Olga Casares Pearson-Angel Waik, Audón López, Juan Carlos Chiappe —que ya actuaba en los años finales de la década del 20 y muchas de cuyas obras, como "Una rosa de sangre sobre la arena", se convertirían en infaltables en los repertorios de los elencos de radioteatro de todo el país- y muchos otros, convivirían con los rosarinos hasta convertise como sus sucesores locales tiempo después de la vida cotidiana.

La mencionado serie de González Pulido iba a posiblitar, por emulación, la creación de uno de los primeros radioteatros integrales rosarinos, Rastros de la raza, escrito y dirigido por los hermanos Andrés y Domingo Rémoli, cuyo producto no se diferenciaba mucho de su original. Con una compañía en la que se alternaban los actores, los cantores y guitarreros y los conjuntos de música y danza folklóricas, para las que el pericón era siempre motivo de lucimiento final. El ciclo se emitía por LT1 y a pesar de su módica media hora de duración conseguía paralizar la actividad familiar en buena parte de la ciudad, deseosa de conocer la continuidad de una historia en la que la nobleza gaucha y el triunfo de los paisanos buenos sobre los malvados era proverbial.


Antecesor de los hermanos Rémoli fue Eduardo Ricart, iniciado como actor teatral en la década del 20, con un repertorio de neta raíz gauchesca. Aquellas obras, reales dramones camperos, con títulos como "El cura gaucho", "La estancia del gaucho Cruz" y otros, serían llevadas por Ricart a LT1 convertidas en radioteatro, entre 1931 y 1934. La temática siguió apasionándolo hasta casi el final de su larga carrera actoral y en la década del 60 era posible escucharlo aún en alguna de las radios de Rosario, encarnando el personaje de un ciclo unipersonal: El viejito Vizcacha.


También meritorio adelantado sería Tomás Prada, largamente ligado a la historia de la radiofonía en Rosario, que ya sobre el filo de los años 40, con la actriz y también libretista Rosita Goñi, aportaría la novedad de un ciclo de corte policial, que hacia 1937 incluía títulos ad-hoc como "John Wells, detective", "La danza del dije verde" o "El plano X-47", entre otros. Ya no muy lejos de los 50, Prada abordaría por LT8 otra temática cara al radioteatro: la de ambiente rural.

Juan Carlos Paleo, hombre de radio por definición y perseverante cronista de su historia tanto como de la música popular rosarina, recuerda su paso por aquella compañía, en una de esas obras: «En el año 45, trabajando con Tomás Prada me tocó hacer un papelito de boyero, en una obrita que se llamaba "Una escuelita en la pampa ", cuando ya don Jaime Yankelevich había comprado esa emisora. Yo hice el papel en el último capítulo, donde casi todo el libreto era mío, así que me rompí todo. Tenía hasta una muerte. ¡Siempre digo que me salió una muerte bárbara.'»

Aquella predilección por los temas cuyos escenarios eran la pampa, el campo, la agreste escenografía rural —todo detenido en el tiempo mágico de la imaginación que posibilitaba la radio-no iba a quedar reducida solamente a los pioneros. Incluso en los años de esplendor, treinta años después, los elencos más populares y calificados de Rosario iban a seguir buscando en esa inagotable cantera, de la que saldrían productos como El forastero que llegó una tarde, El domador que quería una estrella o Lisandro Fierro.

Fuente: Extraído de la Revista “Vida Cotidiana Rosario 1930/1960”

viernes, 24 de noviembre de 2017

HISTORIA DEL RADIOTEATRO

Por Héctor N. Zinni



Es prácticamente imposible hablar de la radiografía sin hacer mención a uno de sus grandes logros: el radioteatro; traslación en el éter de aquellos novelones, folletines o novelas por entrega que hicieron suspirar a cientos de mujeres de generaciones pasadas.

Contando con la buena disposición de nuestro colaborador Juan Carlos Paleo para rescatar del olvido la Historia del Radioteatro Rosarino, pasaremos a conocer los avatares de un género que dio mucho, pero mucho que hablar.

Rastros de la Raza
 


- Cómo era el movimiento del radioteatro en la década del 40, Paleo?

- Bueno, en 1936 sale un Radioteatro, al estilo de Chispazos de Tradición, el que hacía González Pulido en Buenos Aires. Aquí se llamó Rastros de la Raza. Hacían novelitas largas con el mismo mecanismo que Pulido empleaba allá. Es decir, los actores también eran cantores, había guitarristas y se formaban grupos que cantaban a coro, no? Hay muchas cosas interesantes sobre todo esto. Dirigían Rastros de la Raza dos hermanos, llamados Domingo y Andrés Remoli. los cuales fueron a parar después a Buenos Aires. Domingo. en Radio Belgrano pasó a ser un poco el Fernando Ochoa segundo, por sus dotes de recitador.

- Fue muy nombrado Domingo Rémoli.

- Fue un nombre importante y estuvo en los mejores horarios en Radio Belgrano. por ejemplo, a las 8 de la noche.

- Y acá. donde se transmitía?

- A eso vamos. La audición salía al aire de 4 de la tarde a 4 y media, más o menos, dentro de ese horario, por LT1 Radio del Litoral, la emisora de don Fernando Maliandi. Como curiosidad le diré que, dentro del conjunto de guitarras y actores había un tal Oscar del Río, quien después formó un trío acá en Rosario que se llamó Mélodias de América. Trasladado del Río a la Capital Federal, triunfó allá con un bolero solamente, que él había creado: Una aventura ,más.

- Una aventura más? Lo cantaba todo el mundo!...

- Así es, fue un bolero popularísimo, pasó a ser internacional. El verdadero nombre del Oscar del Río es Oscar Kinleiner, y desde entonces, se transformó en un famoso autor en Buenos Aires.

El destino quiso
 


-Volvemos al Radioteatro?

- Volvemos. Aquel Radioteatro gauchesco de los comienzos del genero obtiene gran popularidad. Antes hubo radioteatros, pero no con el enorme suceso de aquellos. Estábamos, entonces en 1936.En 1937 aparece otro radioteatro muy interesante, muy, muy interesante porque tiene una duración cada novelita, de quince días. Está dividida en dos semanas, es exclusivamente policial y las escribe Rosita Gofli, que era la actriz preferida de don Tomás Prada...

- vea esta roto oonae esta la cara cte un gran artista porteño Arsenio Mármol. Justamente, quiero decirle algo de este hombre. Fue una figura importantísima de la radio en 1939, cuando reinaban las transmisiones de radioteatro en todo su esplendor y, en Radio Beigrano, la compañía Estampas Porteñas que dirigía este hombre, arrasaba con todo. A las 10 de la noche, dos veces por semana, todo el país escuchaba la compañía de Mármol. Le voy a nombrar dos obras que se hicieron famosísimas: La sangre de los jazmines, que era de tipo rosista, y La calle de/olvido, donde el Leiv motiv es una canción que estaba a cargo de uno de los integrantes de la compañía: Alfredo Arrocha. Este siempre hacía el papel de villano y aparte, era cantor, que bién que cantaba! Estaban allí Tato de Sena, que era el galán; Maiy Lewis, la dama joven; Pedro Fiorito hacía Melitón y entre otros, Miguel Angel Clemente, que después vino a Rosario...

- Y se quedó acá.

- Se quedó acá y formó una compañía, se acuerda? Bueno, pero fue una cosa impresionante la popularidad que tenía Estampas Porteñas.

- En que año era eso?

- En los años 39.40...42." (1)

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- Había un actor que luego se hizo muy conocido...

- Dentro del elenco, uno de los actores era Jorge Norton, que luego pasa Radio El Mundo y se consagra con "Los Peréz García". Un hecho al margen, cuando se produce la ausencia de esta persona queda un vacante en el radioteatro que es cubierta por mi. El destino quiso que yo viniera a cubrir con la compañía de Eugenio Gil Higueras, aquella vacante de un galancito que le quedaba. Esto fue en diciembre de 1940. pero la compañía ya estaba.

- De mucho antes?

- Sí, hacía rato. En realidad, era un cuarteto de intérpretes porque se necesitaban dos figuras principales que eran Rosario del Sastre, una española, y Cuca Vale¡, que era una chica jovencita también. Cuando se va Jorge Norton que tendría mi edad, 14 años, yo entro con esa compañía que antes de Norton lo había tenido a Roberto de Negri el que, a su vez, se había ido también a Buenos Aires donde hacia cine, Radio y Teatro.De Negri se casa con la muchacha que trabajaba con El Nato Desiderio, o sea Mario Fortuna. El matrimonio tiene una hija, que hoy es célebre en la TV: Selva Alemán...

Como las dos carátulas
 


- Cómo son las cosas, no? Ahora, anteriormente a su relato, había otras compañías radioteatros en Rosario?

- Tal vez. Pero yo le hablo de casos concretos, no de cosas esporádicas, por que también anduvo Silvia Ballesteros y Mario Montes haciendo lo que se llamaba Teatro Breve, y estaba Antonio Arias Sanz, que era un hombre que llegó a la dirección artística, tanto de LT1 como de LT2. Arias Sanz hacía teatro breve con una mujer que se llamaba Adelita Granados quien, además decía versos muy lindos, era muy buena recitadora.

- Había radioteatro para los niños en aquel tiempo?

170 - Sí. Existe otro tipo de radioteatro que configura un poco la gente niña, digamos

los precoces. Cuando en Buenos Aires aparece La Pandilla Marilyn acá se forma una pandilla que dió en llamarse La Pandilla Rosarina, integrada entre Otros por Héctor de Arancibia y Osvaldo Bisio, quien con el tiempo sería vibrafonista de Osvaldo Fresedo y de Lincoln Garrot y haría cosas importantes en Buenos Aires.

- En que año apareció esta pandilla?

- Entre el 41 y el 42, por LT8 los domingos a las 10 de la mañana. Pero, ojo ellos radioteatralizaban libros famosos, cuentos famosos muy bien realizados. También en el 42, por LT8, los martes a las 10 de la noche sale la compañía de José Valentini, donde yo participo haciendo papelitos muy interesantes, porque la obra no estaba libreteada sino tomada directamente del libro. Así que, por ejemplo, se comenzaba diciendo: 'La escenificación es así: a/fondo un decorado con una ventana, hay dos mesas, más allá tal cosa... ", todo lo que dice siempre un libro teatral, y después: A continuación con ustedes, los señores intérpretes..."

- Como es en Buenos Aires Las Dos Carátulas

- Exacto.

Tenían mucho elenco
 


- Yo formé parte de la actuación de estas obritas, al lado de alguna persona que me gustaríamencionar: La damita joven o primera actriz Maria Luisa Lustgarten, que era una hermosa muchacha, muy culta. magnífica recitadora. Otra al lado de ella que después desapareció, no la vi más, era Alma Lux que también era tan buena o mejor. pero desapareció, nunca más la localicé.

Maria Luisa Lustgarten. esto al margen. llega después a Radio Excelsior - que eran los dueños de LT8 - y Dougall, que era el dueño de Excelsior la escucha a esta mujer N. con ci tiempo, se la lleva a Buenos Aires como primera figura. Ella estaba muy bien allí. llegó a hacer un trabajo para centroamérica, pero tenía el problema de muchos rosarinos que no son totalmente libres y que están ligados a la familia o a los consortes. Así que se tuvo que volver.

- Quienes componían el elenco?

- Además de Maria Luisa Lusigarten. un muchacho llamado José Gaspar. que era un actor de no muy buena voz pero que era muy simpático, y Tito del Moral que no era otro que Tito Rodini, luego famoso locutor de Radio Nacional.Ese sí, tenía una voz especialísima...

- Yo lo traté un par de veces. La primera cuando me hizo una entrevista a raíz de la aparición de un libro mío, justamente en Radio Nacional. La segunda, cuando ya retirado de la radio se entrevistó con el gerente general del diario La Capital, el Doctor Mariano Barbasola, para solicitarle algún trabajo que aumentara sus magros haberes. Yo estaba presente porque fui adscripto a esa gerencia entre 1980 y 1982- Lo recuerdo bien a Rodini, no estaba muy saludable. Años después, falleció. Curiosamente, en la década del 40 conocí a su hermana, una mujer delgadita de ojos celestes, muy simpática, a quien llamaban Tota. Yo era pibe y la traté alguna vez en el Centro de la Tradición El Hornero, donde me llevaban mis padres...

- Otro que integraba el elenco era Arancibia y el que habla, o sea yo. Creo no equivocarme, pero había también un dúo: René y Paul Gardie, que eran melllizoS. Los planteles se integraban con mucha gente. Usted se acuerda que aquellas obras de teatro tenían mucho elenco. Yo intervine en "Retazo" y entre otras, en "El Rosal de las Ruinas", donde hago un personaje que dice, en un momento dado, refiriéndose a un villano que le arrastra el ala a una hermosa rubia: "... Yse relame pensando que la rubia va a ser suya". Yo tendría la sazón 15 o 16 años.

Fuente: Extraído del Libro “Rosario era un espectáculo”- vida teatral, cotidiana. Prostibularia y Radiofonica. Tomo I. Editorial Homo Sapiens. Año 1995.