Escudo de la ciudad

Escudo de la ciudad
El escudo de Rosario fue diseñado por Eudosro Carrasco, autor junto a su hijo Gabriel, de los Anales" de la ciudad. La ordenanza municipal lleva fecha de 4 de mayo de 1862

MONUMENTO A BELGRANO

MONUMENTO A BELGRANO
Inagurado el 27 de Febrero de 2020 - en la Zona del Monumento

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miércoles, 31 de octubre de 2018

Los primeros ómnibus a gasoil en el transporte urbano de Rosario



Por Adrián Yodice (*)

En 1932 cuando se crea la Empresa Municipal Mixta de Transporte de Rosario (E.M.M.T.R.), se unifican los modos del transporte público urbano de pasajeros. Por un lado el de los tranvías eléctricos recuperados por el municipio al caducarle la concesión a la Compañía General de Transportes Eléctricos de Rosario de origen Belga y por otro el de los auto-ómnibus que desde 1923 estaban en manos de particulares, integrando a sus propietarios a la sociedad.

Por entonces, el parque automotor no estaba en las mejores condiciones, se les efectuaban reparaciones continuas, otros en cambio quedaban fuera de circulación a medida que se iban rompiendo. Se hacía necesaria la renovación de la flota incorporando ómnibus modernos.

El 17 de junio de 1935 el Directorio de la Empresa Mixta llama a licitación para la adquisición de 100 ómnibus y un camión de auxilio siendo ésta la operación económica más importante desde su creación.


Opción a Gasoil

Hasta el momento el transporte automotor público era propulsado por motores nafteros, pero la aparición en Europa de impulsores alimentados a gasóleo o gasoil —cuyo costo era menor que el de las naftas refinadas- estaban dando muy buenos resultados y los especialistas de la E.M.M.T.R. contemplaron esa alternativa como algo positivo.

El Ing. Juan G.Schildknecht tuvo a su cargo el estudio técnico-económico. Los motores tenían mayor rendimiento y mejor aprovechamiento del combustible redundando en mayor economía. Los ómnibus a licitar eran más grandes con capacidad para 30 pasajeros sentados y otro tanto de pie y en el informe se especificaba un tiempo de uso no mayor a 16 horas por día, mantenimiento cada 6 días o 1500 Km recorridos, etcétera.


Licitación

Requerimientos Técnicos


Sin dudas este gran avance para el transporte rosarino lo llevaría a estar entre los más modernos del mundo, por ello es importante repasar los requerimientos técnicos del pliego:

Motor: Será de tipo Diesel o semi Diesel o fuel-oil y de una potencia capaz de arrastrar los pesos —carrocería y pasajeros- a una velocidad máxima de 65 a 70 Km/h y una velocidad comercial de 16a 18 Km/h con paradas cada 120 metros.

Carrocería: Capacidad para 28-30 pasajeros sentados —como mínimo- y 30 pasajeros parados. Puertas delantera y trasera a la izquierda —nótese que el sentido de circulación era el inglés-con cierre mecánico no automático.

Se adjuntaba un croquis con medidas aproximadas para tener en cuenta. Altura entre piso y cielorraso de 195 cm. Los asientos deberán tener almohadones de goma tapizados en cuero. La estructura deberá ser metálica o de madera con distancia entre respaldos de asientos de 73-75 cm.

Los oferentes podrán cotizar separadamente recubrimiento de goma lisa en el piso.

La pintura exterior deberá ser lisa, un solo color y al Duco, debiendo llevar un monograma y tres números cada coche. El precio de los 100 ómnibus debe contemplar estas alternativas: Con carrocerías metálicas hechas en el extranjero y en la República Argentina o de madera del mismo origen.

Los oferentes deberán estar dispuestos a realizar una demostración práctica en Rosario a pedido de la Empresa, con una unidad tipo de las que desean vender como así también enviar un surtido de piezas standard del motor. Además indicarán los lugares donde estos ómnibus prestan servicios similares.

La operación rondaría los dos millones y medio de pesos.

Por último se establecía la apertura de sobres el 31 de julio de 1935 a las 16 horas en presencia de los oferentes, en la Contaduría de la E.M.M.T.R., avenida Pellegrini 2808 de Rosario.

Apertura de Sobres y Oferentes


Tal lo programado, el día y hora fijados se llevó a cabo el acto de la apertura de sobres para la compra de los 100 ómnibus. E¡ mismo fue presidido por el Presidente del Directorio de la "Mixta", doctor Bartolomé Berlingieri junto al Director Gerente ingeniero Ismael C. Bordabehere, el Síndico doctor Natalio Muratti y los directores ingeniero Cortés Pla, Domingo Molinari, Mariano Ferrer Más, Carlos- González, Narciso A. Gnoatto y Egidio Gerosa.

El Contador General doctor Lázaro Nemirovsky tuvo a su cargo abrir las propuestas representadas por las siguientes firmas y representantes presentes:

•Mercedes Benz -Bromberg y Cía.

•Ing. W.Krankenhagen, J.Barrios y F.Martínez.

•Skoda i-tomóvi1es - Ing. Alfredo Dufour.

•Aclo - Agar Cross y Cía- Sr. A.Rumi

•Hispano Argentina —Sr. H. Grossman

•Henschel y Sohn - C. Wilhelm, O. Kreiborg y J. J. Guido.

•Volvo-Hesselman - Juan Nachod y Cía.

•Fiat —Dr. V. Abati y Sr. De Micelis.

•Leyland - John Pruden, Freddy Pruden y Hugo Cattaneo.

•Carrocerías Delpini, Taraborelli y Cía.

•José Luis Delpini.

C.A.T.I.T.A. (Compañía Argentina de Talleres Industriales Transporte Anexos S.A.)— Ing. F. Muro.

La cantidad de oferentes y propue fue motivo de sorpresa para los n nos participantes constituyendo hito histórico en la trayectoria de E.M.M.T.R.


Adjudicación


El proceso de adjudicación tuvo demoras motivadas por una acción judicial de "La Belga" que en marzo de 1936 trabó un embargo por un monto de 500 mil a la E.M.M.T.R. por una deuda tenía con ella.

En julio de 1936 la prensa daba cuentas de que las empresas oferentes negaban a firmar cualquier acuerdo hasta que se resolviera el problema la tasación de los bienes tranviario fin de que pasen a ser propiedad d empresa y tuviera garantizada la operación.

Finalmente, superados los inconvenientes, los ganadores de la licitación fueron Mercedes Benz y Volvo. primero debía proveer 60 chasis - origen alemán- y el restante 40 - origen sueco-. En tanto que el carro do de las 100 unidades se le conce a la empresa C.A.T.I.T.A. de Buenos Aires.

El 12 de julio de 1938, se presentaron los primeros ómnibus Mercedes Benz, en coincidencia con la inauguración de la Estación Central de Ómnibus -ampliación de las instalaciones que la Empresa inició para dar cabida a estos nuevos ómnibus -. Los ómnibus Volvo se incorporaron poco tiempo después.

A continuación vamos a ver algui características de ambas marcas.


Mercedes Benz



Los ómnibus Mercedes Benz fueron numerados correlativamente desde el número 201 al 260, y de acuerdo a la información técnica puede inferirse que el modelo adquirido fue OP3750, poseían el motor 0M67/3 diesel de 6 cilindros, 7.270 cm3 y 110 HP/2000 RPM, bomba inyectora Bosch ubicado en la parte delantera

La transmisión constaba de una caja de 4 marchas hacia adelante y marcha atrás. Pero tenía además una qui velocidad que se reservaba para ca de necesidad. Poseía tracción tras mediante cardan y sistema convencional de piñón-corona y diferencial. Los frenos eran de aire comprimido accionado por compresor acoplado al motor. Poseía una capacidad de 30 asientos y en algunas unidades hubieron 32 asientos.

Dada la magnitud de la operación y su forma de pago, autoridades de Mercedes Benz junto al Embajador de Alemania viajaron a Rosario para honrar esta operación. La firma proveedora, Bromberg y Cía S.A.C. poseía su sede en calle Moreno 970 de Capital Federal y la representación en Rosario estaba situada en calle Urquiza 1336-38.


Volvo - Hesselman




Los ómnibus Volvo llevaron los números de internos 261 a 300. El modelo adquirido fue el Bi presentado en 1934 e integrante de una familia de chasis desarrollados exclusivamente para ómnibus y no derivados de camiones.

El B1 tenía el puesto de conducción adelantado para ser carrozado como frontal y tenía ejes reforzados con ruedas provistas de 8 tuercas.

Contaban con el motor Hesselman HA de 6 cilindros en línea, de 4397cc y 110 HP de potencia a 2800 R.P.M. El mismo estaba ubicado sobre el eje delantero. A diferencia del Mercedes Benz el propulsor era semi-diesel —una evolución del motor naftero al que se lo adaptaba para trabajar con gasoil- y contaba con bujía de ignición. Estaban equipados con una caja de 4 velocidades y marcha atrás, tracción trasera con eje de reducción simple y los frenos eran hidráulicos al vacío.

Su capacidad era inferior, tenía 28 asientos ya que el chasis era un poco más chico, contaba con una distancia entre ejes de 4.7 metros frente a los 5.5 metros que el de la marca alemana.


Carrocerías C.A.T.I.T.A.



Las 100 unidades fueron adjudicadas para su carrozado a la Compañía Argentina de Talleres Industriales Transportes y Anexos S.A. cuyos talleres estaban situados en calle Zepita 3220 de Buenos Aires —lugar donde actualmente está emplazada la planta impresora del Diario Clarín.

El modelo de carrocería era el mismo pero se diferenciaban externamente ya que como vimos, el Volvo era más corto e interiormente tenía un fila menos de asientos.

Los pasajeros accedían a través de una plataforma ubicada en la parte trasera del coche y desde allí se ingresaba al salón de pasajeros previo pago del boleto al Guarda. Para descender, existía tina puerta ubicada por detrás de la rueda delantera. Originalmente se los diseñó para que se haga por el lado izquierdo ya que Argentina tenía el sentido de circulación vehicular "al estilo inglés" el cual fue cambiado el 10 de junio de 1944. Para ello debieron modificarse tanto el puesto de conducción como la puerta de descenso, no así la plataforma que tenía accesos hacia ambos lados.

El conductor se situaba en una cabina al lado del motor y estaba separado de los pasajeros por una mampara. Para mitigar el calor del propulsor los parabrisas tenían apertura pivotante.

La petición de parada se realizaba mediante una cuerda que recorría todo el lateral izquierdo del coche, tirando del mismo se accionaba un mecanismo que hacía sonar una campana en la cabina de conducción. Como dato curioso de estos ómnibus podemos señalar que la apertura y cierre de las puertas debían realizarla los mismos pasajeros. La estructura de la carrocería era metálica. El techo era de madera y tenía una cobertura de tela impermeable, tipo vinílica. Exteriormente eran de color º amarillo hasta la línea de ventanillas y desde allí hasta el techo de color gris. En tanto que el interior con la misma disposición era combinado en marrón y blanco.

Estaban construidos con muy buenos materiales. Los asientos eran robustos, tapizados en cuero con manijas de bronce cromadas para que los pasajeros que viajaban de pié pudieran tomarse. Los pasamanos y ribetes también eran de bronce. El salón estaba iluminado por dos hileras de lámparas de filamento protegidas con pantalla de vidrio. El piso era de madera y chapa revestido en goma.

Poseían una bandera frontal para identificar la línea y puntos terminales. Sobre el parabrisas delantero el conductor colocaba los carteles de "Completo" o "Estación" con fondo rojo y letras blancas.





Resultados



Los Mercedes Benz dieron el mejor resultado, a pesar del desconocimiento y prejuicios existentes por entonces hacia los motores Diesel, la mecánica demostró ser muy confiable y lo hicieron durable. Tan es así que en 1941 se adquirieron al representante Bromberg dos chasis más idénticos los cuales una vez carrozados se numeraron como internos 198 y 199, totalizando 62 unidades. Además, como veremos, también se adaptaron para su uso sobre rieles. La experiencia con los Volvo no fue buena debido a las características de su motor. La marca sueca promovía su producto de la siguiente manera "En los últimos años ha existido una gran demanda por motores a gasoil en reemplazo de los de nafta. Volvo ha seguido esa tendencia del mercado tratando, sin embargo, de evitar las desventajas del motor Diesel que radican eñ las excesivas trepidaciones y en el mayor desgaste de cilindros y cojinetes debido a la alta compresión requerida. El motor Volvo-Hesselman tiene: la economía del Diesel, la baja compresión del naftero con su suave marcha y menor desgaste, fácil puesta en marcha y combustión tan perfecta como un motor a nafta" .

Sin embargo la práctica mostró que el motor Hesselman no tuvo el resultado anunciado y su desventaja frente al Diesel fue notoria prácticamente desde el inicio. En agosto de 1939 el Directorio de la EMMTR lanza un llamado a licitación para la compra de 42 motores diesel para reemplazarlos. Además envía una nota a Volvo conminándola por el mal desempeño de los vehículos. En noviembre se hace presente el Director General de dicha firma en Argentina y acusa a la Mixta de darle mal uso al material, desligándose del tema. La empresa tuvo que tomar una decisión respecto a esto ya que no se conseguían repuestos por las consecuencias económicas de la II Guerra Mundial. Algunos motores originales se reconvirtieron 5 motores originales a nafta, a 8 coches se le reemplazó el motor por el de los Leyland adquiridos posteriormente y a los restantes se les colocó un nuevo motor diesel.

Para ello se adoptaron propulsores de la marca Buda-Lanova de Harvey-Illinois de Estados Unidos, el modelo elegido fue 6DT-468, poseían 6 cilindros en línea con una potencia de 100 HP a 1 800RPM. El mismo se utilizaba en tractores, vehículos marinos y generadores eléctricos.



Fin del recorrido


Pese a todos los intentos de prolongarles la vida, los Volvo duraron pocos años. En 1948 la empresa sacó a la venta 9 unidades sin motor y en 1951 hizo lo propio con las restantes dándoles diferentes destinos.

Mientras tanto los Mercedes Benz sobrevivientes siguieron dando batalla hasta el año 1954 en que fueron radiados del servicio y depositados en un predio ubicado en el Parque Independencia previo quite de motores. Posteriormente en 1957 sus restos fueron vendidos como chatarra a desarmaderos..



(*) El autor de esta nota es investigador de la historia del transporte de Rosario y autor del sitio web Buses Rosarinos




Bibliogradía

- Boletines Informativos de la E.MM TR. 06 08 año 1935 12 año 1937.

- Libro "Tranvías, Ómnibus y Trolebuses de la Ciudad de Rosario". Autor ingeniero Osvaldo José Olivero (1982).

- Información histórica recopilada de las Actas de la EMMTR. por HéctorAmez.

- Asociación Rosarina Amigos del Riel (A.R.Á.R) —diversos materiales-.

- Diario 'La Capital" de Rosario —números varios. Diario "El Litoral " de Santa Fe —números varios. - Libro "Volvo Autobuses, pasado y presente Autor Christer Olsson. Gestión Martín Comas. - Agradecimiento a Osvaldo Olivero, Héctor Ames, Pablo Esteve y Aníbal Trasmonte por datos aportados para realizar la presente.




LOS AUTOVÍAS O SANTA MARTA


En 1944 la Empresa deja de ser Mixta ya que se compran las acciones de los particulares, conformando la Empresa Municipal de Transporte de Rosario -E.M.T.R.-

Fue una época de crisis por la Segunda Guerra Mundial, decenas de ómnibus debían abandonar el servicio como consecuencia de la falta de neumáticos. El servicio se resintió notoriamente y el tranvía debió absorber la carga extra de pasajeros pero las unidades no daban abasto.

Para poder paliar esa demanda se dispuso adaptar siete coches Mercedes Benz para que pudieran circular por la vía tranviaria. Los trabajos contemplaban reubicar el motor a 15 cm del piso para bajar el centro de gravedad y evitar posibles vuelcos y la colocación de cuatro ruedas de hierro. Los mismos fueron realizados por personal técnico de la Empresa en los propios talleres.

La primera unidad de este tipo comenzó a circular el 29 de noviembre de 1944 al servicio de la línea tranviaria 19 cuyo recorrido iba desde Ovidio Lagos y 27 de Febrero hasta Santa Fe y Maipú. A medida que se sumaron las unidades restantes también se reforzó la flota de la línea 9 que unía el Cementerio El Salvador con la intersección de San Martín y Santa Fe, La experiencia duró algunos meses y los coches utilizados jamás volvieron a circular como ómnibus.

Los Autovías también fueron apodadas "Santa Marta" en alusión a la canción homónima cuya letra dice "Santa Marta, Santa Marta tiene tren / Santa Marta tiene tren / Pero no tiene tranvía/ Si no fuera por los rieles, ¡caramba! / Santa Marta moriría, ¡ay, caramba!" Se trata de una Vieja canción caribeña dedicada a esa ciudad colombiana fundada en 1525.


NUEVA ESTACIÓN DE LA EMPRESA MUNICIPAL MIXTA DE TRANSPORTES



Simultáneamente con la compra de estos ómnibus, la Empresa tuvo que resolver el problema consistente en buscar el lugar donde se estacionarían los mismos. Las instalaciones existentes apenas si alcanzaban para dar cabida al material rodante existente.

Se toma la decisión de construir la estación y taller en el predio lindero al edificio donde se encontraba la Administración de la E.M.M.T.R. en avenida Pellegrini y Ovidio Lagos.

La obra consistente en las dos grandes naves que actualmente podemos ver en avenida Pellegrini 2850 fueron licitadas para su construcción a la Constructora Juan y Carlos Spirandelli con sede en Sarmiento 574 de nuestra ciudad. Sobre el predio de 31.5 metros de ancho por 102.5 metros de largo se levantó la imponente edificación que incluía el garaje, las fosas de mantenimiento, el sector de abastecimiento de combustible, un área para lavado y depósito para repuestos. Al espacio dedicado a los automotores se le anexó el destinado al personal mecánico y de conducción con baños y vestuarios con ducha de agua caliente. Para la estructura se utilizaron rieles en desuso con lo cual se bajaron los costos de perfilería. Fueron necesarias cerca de 200 toneladas de hierro y 80 mil quintales de zinc para los techos.

Exteriormente el diseño es sobrio y se utilizó para el revoque un material moderno para la época producido en Rosario denominado "Piedralit". En la parte superior de cada nave se ubicó el logotipo de la EMMTR..

Fuente: Extraído la Revista “ Rosario y su Historia” Fascículo N.º 145 de Octubre de 2015


martes, 30 de octubre de 2018

La gran estación de ferrocarriles de Rosario en avenida Francia.




Una propuesta académica de entreguerras.




La opinión del Plan Regulador y el ingeniero Alberto Farengo 1929-1945.



Por Miguel A. De Marco (h)




Las noticias de actualidad referentes a la localización de la nueva estación local del remozado tren a Buenos Aires, que está previsto comience a funcionar el próximo año, se anunció se levantará en San Martín al 6200, sede del antiguo Apeadero Sur.

A partir de entonces se han escuchado distintas voces sobre los puntos más convenientes para el funcionamiento de esta terminal, sin embargo, la concreción del proyecto de reactivación de la línea Rosario Retiro podría ser el disparador de debates sobre una problemática mayor relacionada con el desarrollo integral de las comunicaciones y el transporte en la ciudad.

Es por eso conveniente y oportuno que desde "Rosario, su historia y región", se contribuya con la reproducción de documentos, análisis y perspectivas significativas planteadas sobre la cuestión a lo largo de la historia.

Qué mejor iniciar esta serie que con la edición parcial de un artículo publicado en 1945, casi 70 años atrás, por Adolfo P. Arengo, ingeniero civil, profesor de Ferrocarriles de la Universidad del Litoral, ex vicedirector de la Dirección General de Ferrocarriles y coautor del Plan Regulador y de Extensión de Rosario. La población era de 400 mil habitantes y la expansión urbana de la mano de la incipiente industrialización iniciaba su marcha ascendente definiendo su carácter metropolitano y regional. La finalización de la Segunda Guerra Mundial, la nacionalización del Puerto de Rosario y los anuncios por parte del gobierno nacional de intervenir en la regulación de los factores estratégicos de la economía refiotó una aspiración de la dirigencia local: La construcción de una gran estación ferroviaria propia de los requerimientos de la ciudad intemacionalmente una de las de mayor crecimiento. En 1925, el entonces presidente Marcelo T. de Alvear había colocado su piedra basal y sin embargo veinte años más tarde seguía siendo sólo un anhelo.

En 1935, Angel Guido, Carlos María Della Paolera y Farengo presentaron su "Plan Regulador" para Rosario con la propuesta de una serie de transformaciones y gestiones para resolver los problemas urbanísticos de la ciudad. Aprobado por una ordenanza municipal en 1929, la crisis política, económica e institucional de la década del 30 obstaculizó su aplicación. dependencia política de Rosario hacia sucesivos gobiernos provinciales, y la negación de su autonomía, dificultaron su aplicación, lo que fue funcional los interesados en que no se alterase la situación.

En el Plan Regulador y la propuesta del ingeniero Alberto Farengo, la Estación Única de Pasajeros de Rosario, que incluía a los ferrocarriles debía estar ubicada en avenida Francia, entre Mendoza y San Juan, modificándose las zonas adyacentes. Esta postura se mantuvo al menos entre 1928 y 1945.

En ese año las facultades rosarinas de la Universidad Nacional del Litoral cumplieron sus Bodas de Plata. Profesionales de todas sus casas, las Facultades de Ciencias Exactas, Médicas y Económicas, sus egresados que integraban la Sociedad de Ingenieros y Arquitectos de Rosario y Buenos Aires y el Colegio de Abogados, habían conformado el Jurado creado por la Municipalidad que aprobaron en su momento dicho Plan Regulador. Los mismos profesionales que no sólo denunciaron sino que trabajaron en comisiones para tratar de revertir de alguna manera "el desorden edilicio" y urbanístico en el que estaba creciendo Rosario que, por otra parte, era un reflejo de lo que sucedía en la Argentina. (Ver de mi autoría "Ciudad Puerto, Universidad y Desarrollo Regional, Rosario, 1920-1968", CehdreIdehesi, Rosario, 2013).

El ingeniero Farengo, se desempeñaba como titular de cátedra y consejero directivo de la Facultad de Matemáticas, Físico-Química y Naturales, había invitado públicamente a entender a la ciudad como un cuerpo y a la circulación como salud social. Proponía entonces establecer un plan de acción que pudiera abarcar todos estos aspectos en su conjunto, y que constituían el eje central del Plan Regulador: la construcción de toda la actividad ferroviaria en una gran estación central de pasajeros, que como se mencionó era uno de los aspectos más consensuados entre la dirigencia rosarina, y la organización de los accesos ferroviarios a la ciudad, parte en trinchera y parte en túnel, formando una línea troncal de cuatro vías comunes para las cinco empresas que entonces explotaban el servicio. De esta manera se podría liberar a la ciudad de "la doble cintura de acero" que soportaba y de más de 124 pasos a nivel, que entorpecían el desarrollo urbanístico de la ciudad, recuperando parte de las 500 hectáreas que los ferrocarriles disponían dentro de Rosario. Desproporcionadas aparecían las enormes ventajas que traería la aplicación del Plan Regulador en relación a las dificultades del momento para concretarlos. Se beneficiarían las empresas ferroviarias, la ciudad, la propiedad raíz y el Estado.

Farengo destacó que producido el golpe de estado de junio de 1943, el nuevo presidente de facto, Pedro Pablo Ramírez, en la primera visita que éste realizó a Rosario, se comprometió a hacer realidad distintas obras anheladas y postergadas, entre ellas la Estación Ferroviaria única, que luego aprobó un decreto por el cual confirmó el instrumento legal con el objeto de invertir 20 millones de pesos para el Plan Regulador Ferroviario y cinco millones para la construcción del Monumento Nacional a la Bandera. De ahí que expresó su deseo que pronto se hiciera una feliz realidad la solución del trascendental problema de los accesos ferroviarios a Rosario.



Plan regulador ferrovario y de subterráneos de Rosario


Por Adolfo P. Farengo


Consideraciones generales

La post-guerra ha planteado en todos los países dificiles problemas sociales y económicos y obliga a darles inmediata y adecuada solución. Consecuencias inquietantes han de derivarse si no se prevén a tiempo los medios para neutralizar o atenuar los efectos de la honda crisis que sobrevendrá. Hay que aunar esfuerzos de parte de las autoridades, las empresas y la población, en una obra constructiva de consolidación de la paz. Y no puede haberla si no se encaran esos problemas con un amplio espíritu de solidaridad humana, propugnando el bienestar general y una vida más segura y confortable.

Múltiples son los medios para alcanzar ese desiderátum, y uno de los que concurren a dicho fin es el de remodelar nuestras ciudades, perfeccionándolas en higiene, comodidad, vialidad y belleza. Esto significa rever, con ciertos aspectos sociales y estéticos, los problemas de la salud pública, de la industria, de la vivienda y de los medios de transporte. No se puede permanecer impasible cuando existe la posibilidad de desocupación como consecuencia de una disminución de las actividades generales y de una paralización de ciertas industrias. Hay que evitar los efectos perniciosos que ejercen estos fenómenos sobre la salud pública y sobre la estabilidad del orden y de nuestras instituciones.

Para neutralizar estas causas es necesario ser previsores y trazar un plan de conjunto de obras de gran envergadura y de verdadera utilidad pública, que respondan a una disciplina en materia edilicia.

Se deben crear las condiciones favorables para impulsar el mayor número de actividades, y en ese sentido se hace imprescindible la intervención directa del Estado, sin que ello signifique una substitución de las fuerzas productoras de la económica privada.

No cabe duda que una de las cuestiones íntimamente vinculadas a dicho propósito es el de la circulación, tan esencial para la vida de pueblos y ciudades, dado que una buena red vial y los medios adecuados de transporte ejercen un rol social, económico y estratégico de singular importancia para el bienestar y seguridad de sus habitantes. Nuestra existencia moderna no es más que el fiel reflejo de las transformaciones aportadas por la multiplicación, rapidez y economía de las comunicaciones.


La estación central única de pasajeros


En sus lineamientos generales, la reorganización ferroviaria del Plan Regulador de Rosario publicado en la Memoria respectiva lo forman dos grupos de grandes obras ejecutables escalonada-mente en dos períodos.

El primer grupo de obras lo constituyen, la estación única de pasajeros y los accesos ferroviarios a Rosario, y el segundo, las estaciones de carga, playas de clasificación, supresión de estaciones, vías y accesos al puerto.

LA ESTACIÓN CENTRAL ÚNICA DE PASAJEROS concentra toda la actividad ferroviaria de Rosario relativa a pasajeros, en una gran Estación Central cuyo edificio principal se ubica en el espacio limitado por la Avenida Francia y las calles Vera Mújica, San Juan y Mendoza y con su eje coincidente con el de la Avenida Este-Oeste proyectada en el Plan Regulador entre las dos últimas. Con frente a la citada Avenida y demás calles se puede dar al edificio todo el carácter monumental que se quiera y toda la amplitud deseable a los accesos. 
 
 
 

En la maqueta" (ilustración ), se ve el emplazamiento de esta Estación, frente a una gran plaza, debajo de la cual va la estación principal de tranvías subterráneos.

Es universalmente reconocida la conveniencia de construir estaciones centrales, a las cuales concurren todos o la mayor parte de los ferrocarriles que llegan a una ciudad, así como el principio fundamental de todo trazado moderno, de colocar las mismas, y sus vías de enlace, a desnivel con las calles públicas, con cómodos y fáciles accesos que no entorpezcan la vialidad urbana.

Dicha estación sería de tránsito y cabecera: de tránsito para los trenes generales que nacen y mueren fuera de Rosario; de cabecera, para todos los trenes generales y locales que nacen y terminan en Rosario. La realización de una estación central en el corazón de la ciudad, en el futuro centro de gravedad de la población, servida por tranvías a nivel y subterráneos, ómnibus y colectivos urbanos e interurbanos, daría lugar a una completa transformación de la misma. Se coordinan así todos los medios de transporte y se satisface, a la vez, la tendencia de que las grandes estaciones se hallen próximas a los centros principales de tráfico. El plano general muestra la ubicación de la Estación única de pasajeros, las estaciones de carga de cada empresa y los accesos proyectados, así como las vías y las estaciones que se levantan.

El plano de detalle es la sistematización u organización de una importante zona central de las barrancas de Rosario, que se transforman en una gran "avenida-parque", con magnífica vista al río Paraná. Se complementa este proyecto con una económica avenida funcional de enlace que une las avenidas Belgrano y Wheelwright. con una rampa suave y casi recta.


LOS ACCESOS FERROVIARIOS A ROSARIO se proyectan parte en trinchera y parte en túnel, formando una línea troncal de cuatro vías comunes para las cinco empresas que explotan servicios públicos.

Del lado Sur y dentro de la zona de vías del F. C. C. A. convergen a la estación los ferrocarriles de trocha ancha: Central Argentino y Rosario a Puerto Belgrano, con una línea en común de doble vía; y los ferrocarriles de trocha angosta: Estado y Provincia de Buenos Aires, también con una línea en común de doble vía.

Esta línea troncal de cuatro vías que llega a la Estación Central, se desdobla, al salir de ella, en dos ramificaciones: una de doble vía hacia el Oeste, para uso exclusivo del F. C. C. A., y otra hacia el Norte de doble vía y trocha mixta —aprovechando parte de la trinchera existente—, para los ferrocarriles Central Argentino, Estado y Provincia de Santa Fe. El acceso lado Sur se proyecta en trinchera abierta y el del Norte en túnel, para dar lugar a una gran avenida por encima de las vías y destinada a vincular la avenida Francia con la avenida Alberdi, vieja aspiración de Rosario. 
 

Fuente: Extraído la Revista “ Rosario y su Historia” Fascículo N.º 127 de Marzo 2014

lunes, 29 de octubre de 2018

Un Viaje por el Rosario de 1943 ( 2° Parte - Los Tranvías y Omnibus )

  

En 1943 existían 26 líneas de tranvías y 11 de ómnibus.
He aquí la lista de los mismos y sus respectivas puntas 
de recorrido.
 
Tranvías 


Línea 1: FF.CC. del Estado - Estación Rosario Norte.


Línea 2: Colegio Nacional - Junín e Iguazú.


Línea 3: Maipú y Pellegrini - Bv. Avellaneda y Av. 
Génova.


Línea 4: FF.CC. del Estado - Puente Arroyito (ya no 
existe, cruzaba por sobre el arroyo Ludueña).


Línea 5: Maipú y Mendoza - Alberdi.


Línea 6: Necochea y Gaboto - Estación Rosario Norte.


Línea 7: San Martín y Ayolas - Estación Rosario Norte.


Línea 9: 27 de Febrero y Ov.Lagos - Santa Fé y Maipú. 
(Notemos, al pasar, que no existía la línea 8).


Línea 10: FF.CC. del Estado - Córdoba y Paraná.


Línea 11: Baños del Saladillo (también desaparecidos) - 
F.C.C.A.


Línea 12: Mercado Central (otro desaparecido) - 
Mendoza y Provincias Unidas.


Línea 13: Plaza de Mayo - Barrio Belgrano.


Línea 14: Pellegrini y Necochea - Parque Mitre (Barrio 
Belgrano).


Línea 15: Plaza 25 de Mayo - Estadio Municipal 
(Arroyito).


Línea 16: Colegio Nacional - Mendoza y Bv. Avellaneda.


Línea 17: Laprida y San Luis - Provincias Unidas y 
Córdoba.


Línea 18: San Martín y Ayolas - Puente Arroyito.


Línea 19: Santa Fe y Maipú - Cementerio El Salvador.


Línea 20: Mercado Central - Barrio Godoy.


Línea 21: Mercado Central - Av. Godoy y Pascual Rosas.


Línea 22: FF.CC.del Estado - Estación Rosario Norte.


Línea 23: Plaza de Mayo - Cementerio El Salvador.


Línea 24: Buenos Aires y Pellegrini - Barrio Sarmiento.


Línea 25: Laprida y Rioja - La Florida.


Línea 26: Ov.Lagos y Muñoz - Aduana.
 
Omnibus


Línea 50: San Martín y Muñoz - Entre Rios y San 
Lorenzo.


Línea 51: Frigorífico (actualmente Swift) - Mitre y Jujuy.


Línea 52: Baños del Saladillo - Portón Nº 2 del F.C.C.A.


Línea 53: San Martín y Virasoro - Parque Leandro N. 
Alem.


Línea 54: Ayacucho y Muñoz - San Lorenzo y Entre Ríos.


Línea 55: Elevadores - Santa Fe y San Martín.


Línea 56: Plaza 25 de Mayo - Juan José Passo y 
Gambetta.


Línea 57: F.C.R.P.B. - La Florida.


Línea 58: Ayolas y Buenos Aires - Córdoba y Provincias 
Unidas.


Línea 59: Ayolas y Necochea - Cementerio Disidentes.


Línea 60: Estación Rosario Norte - Juan José Passo y 
Cullen.

 
Sugerimos a nuestros lectores que agrupen a las 
diversas líneas de acuerdo a las zonas (sur, norte, oeste)
que conectan con el centro o entre ellas y que 
descubran qué barrios eran los mejores servidos por el 
transporte público.

                                                                           José Spissamiglia

domingo, 28 de octubre de 2018

Un Viaje por el Rosario de 1943- ( 1° Parte - Los FF.CC. )



Rosario contaba por entonces con numerosos servicios ferroviarios prestados por seis compañías, las cuales pasamos a enumerar junto con sus respectivas estaciones principales. 


.Ferrocarril Central Argentino (F.C.C.A.): Estación Rosario Norte. 


.Ferrocarriles del Estado (FF.CC. del E.): 27 de Febrero 599 y Rosario Oeste (9 de Julio y Paraná). 


.Ferrocarril de Santa Fe (F.C. Sta. Fe): Cafferata y Santa Fe (actual Estación de Ómnibus "Mariano Moreno"). 


.Ferrocarril Compañía General de Buenos Aires (F.C.C.G.B.A.): San Martín y Virasoro. 


.Ferrocarril Rosario a Puerto Belgrano (F.C.R.P.B.): Berutti y Río Bamba (actualmente forma parte de la Ciudad Universitaria). 


.Ferrocarril de Rosario a Mendoza: Entre Ríos 828 (oficina). 

Hacia 1949, un año después de la nacionalización de los ferrocarriles por el gobierno del General Perón, seguían existiendo las mismas compañías con excepción del Ferrocarril de Rosario a Mendoza. De esa manera, hasta mediados de este siglo Rosario seguía siendo un importantísimo centro ferroviario. Esa circunstancia, sumada a su situación portuaria, fueron dos de los factores de mayor importancia que permitieron el gran desarrollo de nuestra ciudad. Por entonces, y hasta un par de décadas después, el tren servía para desplazarse desde aquí hacia otros puntos del país, hacia poblaciones vecinas e incluso dentro de la misma ciudad. El denominado progreso terminó con todo eso, y en lugar de trenes, troles y tranvías nos trajo a los dudosos colectivos. 

José Spissamiglia

sábado, 27 de octubre de 2018

La Facultad de Humanidades



La actual Facultad de Humanidades y Artes de la Universidad Nacional de Rosario fue inaugurada hace 50 años, el 9 de agosto de 1947, con una ceremonia celebrada en el Salón de Actos de la Facultad Ciencias Sociales. No obstante, recién comenzó a funcionar el 5 de junio de 1948 en las instalaciones del Colegio Nacional N° 1. Posteriormente de produjo el traslado la calle Laprida 1139, el 29 de diciembre de 1951 el Consejo Superior de la Universidad Nacional del Litoral decide comprar el inmueble donde actualmente funciona y que había albergado al Colegio Santa Unión de los Sagrados Corazones. 

Esta Facultad ha cambiado varias veces su denominación. Nació como Facultad de Filosofía, Letras y Ciencias de la Educación. Luego, el 1° de agosto de 1959 pasó a llamarse Facultad de Filosofía y Letras. El 22 de abril de 1966 tomó el nombre de Facultad de Filosofía, Letras y Ciencias del Hombre, que se acortó el 4 de abril de 1968 en Facultad de Filosofía, cuando ya había sido creada la Universidad Nacional de Rosario. Por último, el 15 de junio de 1979 adquirió la denominación presente: Facultad de Humanidades y Artes.

viernes, 26 de octubre de 2018

Amalia Celia Figueredo La rosarina precursora del- cielo.



Por Roberto A. Colimodio




Amalia Celia Figueredo, la primera aviadora argentina y sudamericana, había nacido en Rosario el 18 de febrero de 1895, sus padres fueron Faustino Isidro Figueredo, comerciante, y Honoria Pereyra. Sus padres eran oriundos de San Nicolás de los Arroyos donde también nacieron sus hermanos mayores.

En 1899 la familia se traslada a Buenos Aires y Amalia realiza sus estudios en el Colegio Nuestra Señora de las Victorias donde egresa como Maestra. También cursa estudios en Medicina en la Universidad de Buenos Aires. La mudanza de la familia Figueredo al recién nacido barrio de Lugano, pone a Amalia frente a un mundo nuevo, su domicilio está ubicado frente al Aeródromo. Con ojos adolescentes ve la evolución de las máquinas voladoras y se entusiasma. Mira los vuelos de bautismo con ojos grandes, las piruetas de los pioneros y se acerca para observar y de a poco se hace espectadora habitué. Allí conoce a Jorge Alejandro Newbery, quien le pregunta si había volado alguna vez... Ella, la precursora del cielo, responde que no, que le encantaría hacerlo y acepta la invitación de Newbery a realizar un vuelo. Amalia disfrutó del vuelo, de la máquina, de elevarse y encantada y con la desfachatez de sus jóvenes años le dijo a Newbery que "le gustaba más cuando daba vueltas, y no volar derechito". Un nuevo vuelo, esta vez acrobático, le dio el gusto ese mismo día.

Al descender, "su padrino" le sugirió que aprendiera a volar y se convirtiese en la primera aviadora argentina, estos fueron los comienzos de la leyenda a principios de 1914.

El apoyo de su madre la alienta a realizar el aprendizaje de vuelo con el aviador y constructor francés Pablo Castaibert quien había fundado una escuela de pilotaje en 1912 en el Aeródromo de Villa Lugano.

Como todos los alumnos comienza a aprender los secretos del pilotaje carreteando un Castaibert Anzani 25 HP. Este aeroplano tenía una sola carlinga para piloto por ello toda la instrucción se realizaba en tierra. Pronto sus compañeros efectuaban sus vuelos solos en otras naves, pero ella, debe ir acompañada por el temor de Castaibert "porque sos mujer". "Acompañada" participa en dos vuelos interesantes: con el piloto Ricardo Detomassi, vuelan desde Lugano a San Fernando en un biplano Marichal, propiedad del señor González, utilizando 01:17 horas. En la misma aeronave, 17 días después, realizaron el trayecto en sólo 35 minutos, pues tuvieron viento de cola.

Esta apasionante actividad llamaba la atención del público que estaba pendiente de las jornadas de vuelo en el aeródromo los fines de semana. La popularidad de Amalia Figueredo fue en ascenso, como testimonio de ello están sus fotos en la revista Caras y Caretas en varios números de 1914 que acompañan esta nota.

Precisamente en la localidad de San Fernando, desencantada con el instructor Castaibert, tomó clases en la escuela de pilotaje dirigida por Marceille Paillette y Pablo Teodoro Feis quienes le prometen que volará sola. Se entrena allí con un biplano Farman, aeronave mucho más grande y con la cual podía hacer prácticas con instructor a bordo lo que le permite avanzar con su aprendizaje en busca del ansiado brevet y empezando sus vuelos "en solitario".

El propio Detomassi la presenta a examen el 6 de septiembre de 1914.


Ángel caído

Amalia Figueredo contó su experiencia en ese examen por lo que sabemos que: "Cuarenta y ocho horas antes, manos anónimas le habían aflojado los tensores de su aparato, por lo que estando a unos 60 o 70 metros de altura, siente que se le va la palanca de entre las manos y se queda sin controles. Los cables, sueltos, colgaban. Invoca al Angel de la Guarda... "y éste me protege" ya que la máquina desciende lentamente planeando hasta llegaral suelo con suavidad". Amalia ilesa y el aeroplano averiado.

El 58 para la primera.


El historiador Julio Luqui Lagleyze entrevistó a Amalia Figueredo y ella relató los pormenores del nuevo examen dónde obtuvo el tan buscado brevet de piloto y donde se convirtió en la primera aviadora argentina y sudamericana a los 19 años. Dice : Éx Luqui Lagleyze:

"En el medio del campo de San Fernando se colocó una mesa con los cronómetros y se fijaron dos pilones a 15 metros uno de otro. Ella debía venir volando, pasar entre los pilones sobre la mesa donde comenzaban a tomarle el tiempo y luego efectuar cinco series de "ochos" entre los pilones, elevarse a 300 metros y descender desde allí mago con motor, aterrizando en el sitio prefijado. Finalizada la primera parte y después de cinco minutos de descanso, debía repetir otras cinco series de "ochos", realizar el ascenso y descender sin motor, planeando, para aterrizar en el sitio indicado. Todo lo realizó a la perfección y aprobó con éxito el examen".


Era el primero de octubre de 1914 y obtenía así el brevet número 58 de la Aeronáutica Internacional, otorgado por el Aero Club Argentino. Para ese vuelo, fue fiscalizada por el ingeniero Irmscher y el señor Borcosque, que fueron designados comisarios por el Aero Club Argentino.

La crónica periodística de la época relataba: "Dio comienzo a las 4:30 de la mañana, iniciando la examinada, sin dificultades, dos largas series de "ochos" con el Farman Gnome 50 HP. Cumplida esta parte del examen, se elevó a una altura de 200 metros y, después de algunos virages interesantes, descendió en un largo vuelo planeado, que mereció aplausos de parte de los que presenciaban la prueba".



Ya es piloto

Amalia realiza exhibiciones en Lugano y esporádicamente en el Hipódromo Nacional de Beigrano cosechando más admiración y popularidad. Decide realizar en junio de 1915 un raid a su ciudad natal, Rosario, en su Farman biplano biplaza con motor de 50 HP y 500 kilos de peso. Allí sufre un accidente sin consecuencias al perder altura sobre el Cementerio del Salvador al despegar del Hipódromo Independencia. Sobre su aterrizaje hay dos versiones, una que lo hizo sobre la plazoleta frente al cementerio, y la segunda que lo hizo sobre el tranvía 15, cuyos pasajeros, testigos involuntarios jugaron y ganaron con ese número en la lotería.

Prosiguió con sus vuelos en Casilda y San Nicolás donde aparentemente lideró las acciones para la creación de "La escuela de Aviación de San Nicolás"- ya que emitió y firmó "acciones" por un valor de diez pesos" fechada el 2 de agosto de 1915. El 1 de julio de ese mismo año se dirigió por escrito al Presidente de la Sociedad Italiana de San Nicolás, don Francisco La Scalea solicitando su intervención para recaudar fondos para realizar vuelos en el marco de la celebración del 99 aniversario de la Declaración de la Independencia.


De regreso a Buenos Aires y a tierra.


Había prometido a su novio que abandonaría la actividad aérea cuando se casaran. Efectivamente, se casaron el 13 de noviembre de 1915, y Amalia Celia Figueredo de Pietra dejó de volar. Si bien Alejandro Carlos Pietra no se opone a sus vuelos no demuestra entusiasmo alguno por la actividad aérea.



Un día, al descender con su Farman supo que no volvería a volar. La esperaban para llevarla al Registro Civil. Se casó. Cumplió con su promesa y con sus obligaciones. Tenía poco más de 20 años cuando marchó al altar. Sus nupcias con el cielo habían durado dos años y 12 habrían de durar sus nupcias terrenas.

En 1928 fallece su esposo quedando a cargo de sus dos hijos aún pequeños, Blanca Noemí y Rodolfo Carlos Pietra Figueredo (quien siguió la carrera aeronáutica alcanzando el grado de Comodoro de la FAA).

Amalia Figueredo entra a trabajar en la Municipalidad de Buenos Aires, en el Registro Civil de Belgrano, donde se jubilaría 30 años después. A los 38 años solicita ante el Senado de la Nación Argentina una pensión graciable en mérito a los servicios prestados por su extinto esposo, la que le es concedida por el término de cinco años.

Nunca se aleja de la actividad aeronáutica. En ocasión de la visita de aviadoras uruguayas, el 23 de noviembre de 1941, las acompaña en un avión piloteado por Carola Lorenzini. De regreso, Lorenzini quiere continuar volando pero Amalia Figueredo prefiere descender por cansancio. Lorenzini despega y al hacer un looping invertido a -muy baja altura se estrella y pierde la vida.

Amalia Celia Figueredo falleció en la ciudad de Buenos Aires el 8 de octubre de 1985, a los 90 años de edad, sus restos descansan en el Panteón Militar del Cementerio de la Chacarita.

Durante su larga vida recibió numerosas distinciones nacionales e internacionales. Presidenta del Aeroclub Femenino de la Argentina, fue designada Socia Honoraria del Círculo Militar de Aeronáutica (1952), Aviador Militar "Honoris Causa" (1964), Aviadora Civil Uruguaya (1968), "Orden del Mérito" con el grado de Gran Oficial (Brasil, 1968), título de Precursora de la Aeronáutica Argentina otorgado por la Fuerza Aérea Argentina (1970), Gran Medalla de Oro de la Asociación Vieilles Tiges (1971),Medalla de Plata por la Asociación Aeronáutica Argentina (1979) y Capitán de Reserva de la Fuerza Aérea Argentina (1983).

El 29 de octubre de 1964 la Cámara de Senadores de la Nación le brin( un homenaje en esa ocasión el pr sidente de la Ctmara expresó: "1 honorable Cámara termina de tributo homenaje merecido a la señora Am ha Figueredo de Pietra, que honra a mujer argentina y es un ejemplo de h roicidad y patriotismo".

La Ley 18.559 del 21 de enero de 19 le confirió el título de "Precursora de Aeronáutica Argentina". El 16 de ene de 1972 se dio su nombre al aeródr mo de Cosquín. A 30 años de su fallecimiento, elevemos nuestra mira al cielo intentando ver la estela de vuelo pionero hace más de cien años.



Fuente

Gloria de BERTERO: "Quién es Ella en San Fe" 1995.

Julio LUQUI LAGLEYZE: "Amalia Celia Figueredo de Pietra y su tiempo". Inst Arg Historia Aeronáutica Jorge Newbery. 1982.

Junta de Estudios Históricos Lugano Riachuelo Gustavo PAVLOVCIC: www.revistaaerea.com. 7.Nov.2014.

Revista Caras y Caretas: Números 816, 82 832, 837, 841 (año 1914).


Fuente: Extraído la Revista “ Rosario y su Historia” Fascículo N.º 127 de Marzo 2014