Escudo de la ciudad

Escudo de la ciudad
El escudo de Rosario fue diseñado por Eudosro Carrasco, autor junto a su hijo Gabriel, de los Anales" de la ciudad. La ordenanza municipal lleva fecha de 4 de mayo de 1862

MONUMENTO A BELGRANO

MONUMENTO A BELGRANO
Inagurado el 27 de Febrero de 2020 - en la Zona del Monumento

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martes, 12 de septiembre de 2017

GARDELLI, Raúl. Periodista y escritor ( 1916-2002)

Por Marcelo Castaños.
CUANDO EL OFICIO
Hombre de profunda cultura, fue jefe de Redacción de La Capital  y autor de textos entrañables, donde el rigor se abrazaba estrechamente con la erudición y una inconfundible ironía
Mil novecientos noventa y dos. El hombre ingresó a unidad coronaria (no era la primera vez que sorteaba la muerte ni sería la última), y muchos, él entre ellos, pensaron que no viviría diez años más como ocurrió. Pidió papel y esbozó lo que sería más tarde una nota conmovedora sobre las enfermedades de la infancia, publicada el 13 de octu­bre de 1992 en La Capital y rememo­rada el día de su muerte.


Raúl Gardelli fue así de auténtico, y la anécdota lo pinta de cuerpo entero como un hombre que no podía dejar de generar escritos, plasmar ideas, moldear figuras, recordar historias que se volvían textos. 

Fue periodista y escritor, dicen que em­pezó su carrera de escritor siendo grande, algo que es verdad sólo a medias, porque sus columnas ya estaban llenas de litera­tura aunque se volcaran en papel prensa. Se lo recuerda como un gran cultor de la amistad, del diálogo franco, de la enseñan­za, aunque siempre tuviera la capacidad de poner a su interlocutor en un plano de horizontalidad intelectual. 

Era un hombre ávido de diálogo, sobre todo con los más jóvenes, un hombre —en palabras de Mario Acoroni— de personali­dad discreta, despojada de acartonamien­tos, de fina inteligencia y cortesía. Luis Etcheverry lo definió alguna vez como un hombre "admirado y respetado por todos los que lo leen y los que lo conocen, mucho más todavía por aquellos que hacen periodis­mo", que aprendieron "los secretos de un oficio que nunca termina de develarse en plenitud para quien lo asume con responsabilidad y mente abierta".
Nació en 1916 en la zona rural de Carmen del Sauce, pero a los tres años ya era rosarino. En 1939 conoció La Capi­tal, donde empezó a trabajar, llegó a jefe de Redacción y tras retirarse siguió como colaborador. También dirigió La Tribuna y fundó la Revista de Artes e Ideas. Fue director de Cultura de la Municipalidad y trabajó en el área cultura de la  Bolsa de Comercio.
De sus columnas en este diario se destaca la sección "De un quizá vez con reflexiones que iban desde a la vejez, de la literatura a filiales, o sobre las cartas que le enviara Victoria Ocampo, con quien tuvo amistad.
Y es cierto que ya pisaba cuando publicó su primer libro “El árbol, el yermo y los libros", elogiado por Manuel Mujica Láinez, César Tiempo y Arturo Capdevila. Y que pasaron 27 años hasta "Memorias olvidadas" (1991). Los últimos años de su vida terminaron por ser los más fructíferos de su literatura, con “Esa prueba  soledad" (1996), "La botella compartida” (1997) y "Conmovida memoria”(20029
 Un año antes de su último libro volvió a terapia y allí surgió "Memoria inciertas casi irreales", otro texto profundo que plamó en  "De un quizá vano discurrir. Cuando presentó "Conmovida memoria” a despedirse. Dijo que era el último libro inició un itinerario de llamados a muchos para que no dejáramos pasar  un café . Falleció el 30 de septiembre de 2002.
Dejó textos para el disfrute pero dejó mucho más para su entorno, que lo escuchó hablar con frecuencia de las cosas más hondas y con profunda chipa de cotidiano. En palabras de Fernando Toloza "la imagen que lo seguirá definiendo para siempre es haber leído a Borges por primera vez en una caja de fósforo, cuando era un niño. Esa magia de saber encontrar destello de belleza y emoción es su mejor herencia.

Fuente: Extraído de la Revista de la Capital del 140 aniversario - 2007

domingo, 10 de septiembre de 2017

EL UNICO JARDIN DE NIÑOS

Por Miguel Angel De Marco ( h)


Hasta los comienzos de la década del 30 el Jardín de Niños del Parque Independencia fue el único que dispuso la ciudad. Sin embargo resultaba pequeños para dar cabida a los numerosos contingentes de menores de edad que se concentraban en el mismo. Además no todos estaban en condiciones de pagar el pasaje de un colectivo para trasladarse hasta allí. Por eso se fueron habilitando entre 30 y el 50 parques infantiles en otros parques y plazas.



Fuente: Extraído de la Revista “ Rosario su Historia y Región “. Fascículo N.º 151 de Mayo de 2016.

jueves, 7 de septiembre de 2017

PRIMER ACCIDENTE AEREO

Por Nicolás E. de Vita
En el mes de abril de 1939, debido a un mal aterrizaje efectuado por el socio don Antonio Fenosa, el avión "Kleem" sufre un serio percan­ce, felizmente sin consecuencias serias para el pi­loto, quién no sólo habría de proceder a hacer efectuar todas las reparaciones necesarias y dejar el avión otra vez en perfectas condiciones, sino que también, años después, como lo veremos más adelante, habría de llegar a constituirse en figura importante no sólo del club sino también de la aviación en general.



Fuente: Extraído de Libro “ Acercamiento a la Historia del Aero Club Rosario- Impreso en Impresiones Modulo S.R.L – 1988

miércoles, 6 de septiembre de 2017

PRIMEROS PILOTOS QUE REVISTARON COMO TALES EN EL CLUB

Por Nicolás E. de Vita

Ellos lo fueron los socios Sres Juan Tambu­rino José M. Otero Irigoyen, Arístides Raffaele, Rodolfo Raffaele, Victorio Rosa, José Vittone, Edgardo Romero Pay, Clifford H. Potter, Lu­ir'. Tumer, Arturo Costa, Primo Corti, Jebsen. y Arnaldo Penco.

PRIMERAS DISTINCIONES CONFERIDAS
Atentos los antecedentes que enriquecían la figura de  D. Alfredo J. Rouülón, por todo lo  que él brindara en próximo de !a aviación de Rosa­rio, y de los invalorables consejos y ayuda que también prestaba a la nueva Institución, sus Di­rectivos le confirieron desde el principio el cargo de Presidente Honorario, distinción que habría de conservar durante toda su vida Como primeros socios honorarios, fueron de­signados el Coronel D. Antonio Parodi y el Ma­yor Francisco de Arteaga

PRIMEROS PILOTOS FORMADOS Y RECIBIDOS EN EL CLUB

Los primeros pilotos, brevet clase "A", que tuvieron el privilegio de formarse y rendir en el club, lo fueron los Sres.: Jorge A. Calcagnino, Victorino Duchein, Luis Geiler, Carlos Me Kay, Antonio S. Oneto, P. Carlos Pe demonte, Alberto G. Perret, y Heriberto O. Silva.
PRIMER INTENTO DE FUSION


Poniendo en práctica aquél conocido refrán que dice: "La unión hace la fuerza" o las pala­bras de Martín Fierro: "Los hermanos sean uni­dos. . . .", desde el primer momento de funda­ción del Club, sus Directivos, conscientes de la importancia que tendrían las actividades aéreas de la ciudad centradas en una sola Institución, iniciaron diversos contactos con la gente que a su vez dirigía el "Círculo de Aviación", ten­dientes a lograr una fusión de las dos entida­des, a cuyo efecto ambas dirigencias se reunieron en incontables oportunidades para convenir las bases de un posible entendimiento, deseo que, lamentablemente, no llegó a prosperar y con ello malograrse una excelente oportunidad.

Fuente: Extraído de Libro “ Acercamiento a la Historia del Aero Club Rosario- Impreso en Impresiones Modulo S.R.L – 1988

martes, 5 de septiembre de 2017

AERÓDROMO – PRIMER INSTRUCT O DE VUELO – ADQUIERE EL PRIMER AVIÓN



Para el inicio correspondientes prácticas se toma en arrendamiento una fracción de terre­stre Fisherton y Funes, a tan sólo 100 mts. Ruta 9, es decir del camino pavimentado de Rosario a Córdoba, y a 12 kilómetros escasos de centro de nuestra ciudad; se baliza convenientemente el terreno; etc.; aeró-dromo que luego de ser puesto en debidas condiciones es habilitado por la Dirección General de Aeronáutica Civil, quién le asigna la característica oficial “5B5” que, en un todo de acuerdo disposiciones vigentes a ese entonces fue así consignado en grandes rasgos en la parte mas visibles de la pista aterrizajes. Con dicha habilitación el aeródromo del Aero Club Rosario quedaba librado al servicio público.

En ese entonces el aeródromo contaba con un solo hangar, enteramente metálico, que por su capacidad albergar hasta 9 aviones; como así también se había levantado un hermoso altar dedicado a la Virgen Nuestra Señora del Huerto, patrona del Club, cuya imagen fue dona­da por la señora María H. Echesortu de Rouillón, esposa del siempre recordado pionero Rosarino.

Para impartir los conocimientos aeronáuticos a los aspirantes, se contrata al piloto aviador D. Juan Arfinetti, quién a su reconocida capacidad docente unía empresas aeronáuticas de alto ni­vel, tal como la que, pocos años antes, al coman­do de un avión Farman 223, y representando al "Círculo de Aviación de Rosario", fue ganador absoluto de la prueba nacional que bajo el nom­bre de "Myriam Stefford", se corrió sobre un pe-riplo que abarcó las 14 provincias del país.

Asimismo se adquiere .al socio don Arístides Raffaele, en la suma total de m$n. 2.800, un avión usado marca "Kleem", de 40 HP., importe que fue aportado por varios socios de la entidad bajo las siguientes condiciones de devolución: Parte como préstamo, parte como honorario pa­ra cursos de pilotaje, y el resto como pago para pasar a revistar como socios vitalicios del Club. Asimismo, para reforzar el material de vuelo y mayores facilidades a los alumnos de pilotaje, en el mes de agosto de 1938 se adquiere un avión "Aeronca" con motor Continental.
Fuente: Extraído de Libro “ Acercamiento a la Historia del Aero Club Rosario- Impreso en Impresiones Modulo S.R.L – 1988.

lunes, 4 de septiembre de 2017

LISANDRO DE LA TORRE



Nació en Rosario el 6 de diciembre de 1868. Cursó sus estudios en el Colegio Nacional N21. Al finalizar estos partió hacia Buenos Aires donde optó por el Derecho. A los 20 años se recibió de abogado, planteando su tesis doctoral sobre la problemática del régimen municipal.

Desde muy joven empieza aparticipar en la actividad política, encontrando un espacio de discusión y práctica en el marco de la Unión Cívica. De la Torre se sumó muy pronto a esta naciente fuerza, liderada por Leandro Alem y Aristóbulo del Valle, en la que también se iniciaron políticamente Yrigoyen y Juan B. Justo. La frustrada revolución del Parque lo contó al abogado rosarino entre sus filas. Años más tarde, el 30 de Julio de 1893, un movimiento revolucionario de similares características se llevó a cabo en Rosario y de la Torre fue uno de sus jefes de milicias. Se logró tomar la ciudad como paso previo a la caída del poder provincial. Si bien el gobierno santafesino de hecho fue tomado el 1 de agosto, la Unión Cívica no permaneció más de 20 días en Santa Fe. Pronto se vieron en la obligación de renunciar el gobernador, Mariano Candioti, y Los miembros de su gabinete, entre los que estaba de la Torre como ministro de Justicia. En setiembre de ese año la "causa" nuevamente intentó arremeter contra las autoridades, particularmente en Tucumán, Corrientes y Catamarca. Lisandro cumplió con las funciones de enlace entre los revolucionarios, interviniendo el telégrafo. Pero su esfuerzo y el de los milicianos fue en vano porque prontamente fue abortado desde Buenos Aires.

EL último lustro del siglo significó para de la Torre una etapa de cambios. En 1895 fue nombrado en Buenos Aires director de 'El Nacional", el combativo diario de Aristóbulo del Valle. Pero un año más tarde, la muerte de Alem y la de del Valle, dejaron en virtual acefalía el partido, agudizándose en su interior los enfrentamientos. Un pacto entre radicales y mitristas consolidó una alianza que, para algunos, como Yrigoyen, no era más que un acuerdo con el "régimen”. De la Torre, que defendía esta nueva "política paralela' encaró entonces una personalizada lucha con quien más tarde sería el primer presidente radical. Las encendidas diatribas los llevaron a enfrentar sus espadas en San Fernando, el 6 de setiembre de 1897, en un breve duelo. Dos días antes de la Torre había presentado su renuncia a la Convención Nacional de la U.C.R. En 1898 retomó el periodismo,fundando y dirigiendo en su ciudad 'La Republica", diario que venía a "asumir en la prensa de Rosario la representación del partido Radical de la provincia”.Un año después emprende dos viajes al exterior: Europa y Estados Unidos. A su regreso fue elegido presidente de la Sociedad Rural de Rosario. Tiempo después intenta canalizar sus preocupaciones políticas a través de un nuevo partido: la Liga del Sur. Creada en 1908, le permite después de algunas experiencias fallidas, ocupar una banca como diputado en el Congreso Nacional en 1912. Tres años después, y con la mira puesta en el recambio presidencial, la Liga se subsume en un nuevo espacio político, el partido Demócrata Progresista, que lo lleva como candidato frente a la fórmula radical que triunfa.

Desde la oposición Lisandro intentó favorecer el desarrollo del PDP en la provincia, estimulando el proyecto de reforma constitucional de 1921, fuertemente bloqueado por resistencias políticas y sociales. En 1922 acepta la candidatura como diputado nacional, motivo por el que ese año regresa al Congreso manteniéndose en esa función hasta 1925 en que se retira a Pinas.

La década del treinta le implica enfrentarse a su antiguo correligionario y amigo, José F. Uriburu, a quien rechaza la invitación de formar parte del gobierno instaurado por el golpe del 6 de setiembre. Acelera sus vinculaciones con el socialismo y acepta presentarse con Nicolás Repetto como compañero de fórmula en las elecciones de 1931. Al acceder a la presidencia el general Agustín P. Justo y no obstante estar convencido de los límites estrechos dentro de los cuales podía desarrollarse la acción parlamentaria, acepta llevar adelante desde el Senado, al que había accedido en 1932, una práctica política que ponga en descubierto los alcances del proyecto conservador. Su actitud de crítica y denuncia no omitió ningún eje de discusión. Agobiado, aislado, fuertemente afectado por el asesinato de Bordabehere -en un atentado que lo tenía como destinatario- renuncia a su banca en enero de 1937. Desde entonces resultan muy escasas sus apariciones públicas, ocupando la tribuna sólo como conferencista. Es justamente en ese período, particularmente en 1937, donde a partir de sus conferencias en el Colegio Libre de Estudios Superiores polemiza con cierto sector de la Iglesia, especialmente con Monseñor Franceschi.

El 5 de enero de 1939, en la soledad de su departamento de Esmeralda 22, se quita la vida.
Fuente: Extraído de la Revista “ Rosario, Historias de aquí a la vuelta”. Fascículo N.º 7. Autora: Marta Bonaudo. De noviembre 1999.-

viernes, 1 de septiembre de 2017

EL ULTIMO DEBATE



La manifestación de mayo del '36 será el ultimo gran encuentro del político con " las masas ", anticipó de su retiro del espacio público que se concretará poco después de otro gran debate, de una última derrota parlamentaria: el debate en torno al proyecto de ley de represión del comunismo. Tres voces para un mismo objetivo: Eduardo Laurencena (UCR), Mario Bravo (PS) y Lisandro de la Torre (PDP) intentarán demostrar en el "cerrado" recinto senatorial la flagrante violación de los derechos del ciudadano que el proyecto de Matías Sánchez Sorondo implicaba. Un esfuerzo final que culminará con esa ardua y difícil tarea de concientizar”.

En un mundo que se conmueve ante el avance de los fascismos, en el que los vientos de la guerra traen sus ecos, de la Torre plantea su convicción de hallarse frente a un proyecto coyuntural, pero también frente a un proyecto de clase. En esa instancia de la realidad política en que la doctrina comunista tiene escasos adeptos, en que el problema de la revolución no aparece como una perspectiva viable, en el que el propio sistema político tiene sus reaseguros a través de los partidos y la " masa independiente " que implican "una valla insalvable para cualquier tentativa de revolución comunista" : ¿Cuál es el objetivo real de la propuesta ? Garantizar las elecciones presidenciales a través del fraude, la intervención a las provincias conflictivas y la persecución y encarcelamiento de los opositores bajo la acusación de ser comunistas. Pero al mismo tiem­po aparece como " un proyecto de clase". Ello hace que" los atentados facistas no alarmen, por el momen­to, a los intereses de clase". Para Lisandro el gran temor de la clase dominante argentina se revela fren­te a cualquier propuesta que pre­tenda modificar el statu quo del or­den social vigente y afectar las bases de la propiedad privada, parti­cularmente la de la tierra. El santafesino pretende colocarse " fuera " de esos intereses, afianzando, al mismo tiempo el espacio democrá­tico:"... Yo no soy comunista, señor presidente; yo soy un afliliado a la de­mocracia liberal y progresista que al disminuir las injusticias sociales tra­baja en contra de la revolución co­munista , mientras los reacciona­rios trabajan en favor de ella con su incomprensión de las ideas y los tiempos". Una vez más aparecen las posibilidades y límites del uni­verso en el que se mueve. Una vez más la dimensión democrática se carga de un importante contenido social. Es por eso que deja clara­mente al descubierto el carácter tendencioso de la propuesta. La fi­gura delictiva aparecerá cuando se pretendan reformas a la apropia­ción privada de ciertos bienes, cuan­do se reclamen salarios dignos, no así cuando se sostenga " que el Es­tado fascista pueda confiscar la propiedad privada bajo la forma de im­puestos, sobre todo si se propone dedicar su producto a la adquisición de de armamentos”. El Proyecto no sólo pretende operar sobre una dimensión de la realidad social la pervivencia del sistema democrático.

Los promotores del mismo no desconocen que”… cuando no suprimen las libertades electorales y permiten a los obreros llevar su voz al Parlamento, la revolución social, la revolución social, la revolución proletaria es muy problemática”. En realidad, su objetivo final es desestructurar defectivamente ese camino y ese espacio de decisión: “La comisión opina que el menor número, cuando detenta el poder, esta habilitado para negarle al mayor número, cuando detenta el poder, esta habilitado para negarse doctrinas contrarias a las suyas… y si el sufragio universal, si las garantías constitucionales en que se apoya, entre las que coloco, en primer término, la libertad de pensar y la libertad de enseñar, molestan al menor número y amenazan la inmutabilidad del orden que le place, el sufragio universal y las garantías constitucionales deben ser borradas de la Constitución o suprimidas arteramente por medio del fraude”. ( Raúl Larra,op.cit.Tomo I Pag.241 y ss)

La fuentes argumentaciones de la oposición no impiden la sanción del proyecto en “ este Senado de nuestra decadencia”,aunque la Cámara de Disputado haya operado luego como valla de contención.

Fuente: Extraído de la Revista “ Rosario, Historias de aquí a la vuelta”. Fascículo N.º 7. Autora: Marta Bonaudo. De noviembre 1999.-