jueves, 28 de abril de 2016

PREDICA ANTIPROSTIBULARIA.

Por Héctor N. Zinni
El diario rosarino La Opinión, en su edición correspondiente al 1ro. de octubre de 1927, da una semblanza de lo que aún configura en la zona de la Seccional 4ta. de Policía el paisaje siniestro y prostibulario que no acaba de erradicarse todavía:
Pasajeros y transeúntes en peligro de secuestro
"En la calle Rivadavia, entre Boulevard Oroño y Balcaree, existen apretujados, unos cuantos comercios ilícitos, con denominaciones en inglés de lo más ridículo por su presuntuosidad, para anunciar un bar, chopería, restaurant o fonda, desmantelados y desaseados en grado sumo donde la única mercancía resultan ser las mujerzuelas, en deplorable aspecto e nfermizo y miseria física que ofician de dueñas y encargadas de esos inmundos cuchitriles.
Cotidianamente merodea por allí una banda de gandules corrompidos y viciosos, caftens que, a la fija, andan tras esas esclavas para arrebatarles el producto de su vil comercio de prostitución clandestina,y rateros que esperan en las tinieblas de la noche para dar comienzo a sus trabajitos con ganzúa.
Como es muy intenso el tráfico de placeros, taxis, ómnibus, tranvías y peatones en el sitio mencionado, las damiselas no se cansan de hacer señas y chistar a cuanto ser viviente se les pone a tiro exigiéndole hacerse cliente.
No ha de extrañarse, desde luego, que la astucia (le las mismas se extreme hasta el punto de asaltar Y secuestrar a los transeúntes y viajeros con gran mayúsculo alegrón para los propietarios de clínicas anti venéreas que podrán contar así con mayor clientela".
Ya hemos advertido que la personalidad de La Opinión corre pareja con La Reacción, por lo que no es de sorprender que arremeta contra el Concejo Deliberante por un asunto de la nafta fiscal, contra un doctor A. Feinmann porque no solamente en su clínica "acuerda abonos económicos, sino que también cura a crédito, aumentando, por descontado, el valor de sus honorarios", y contra un profesor llamado R. Fayos Gómez por hacer “fantásticas curas, a base de maravillosos polvos celestinescos ".
En su edición del 5 de noviembre y con grandes titulares, denuncia
Graves irregularidades cometidas por la empresa tranviaria
Aprovechamiento de Bienes Públicos
Servicios Deficientes y Actuaciones Dolorosas
Disipación de capitales y apropiamiento de materiales
Un Capítulo Nebuloso en la Historia Comercial de Rosario
Pero es La Reacción quien se lleva los laureles con su prédica antiprostibularia del barrio Pichincha, donde muchos músicos y artistas trabajan con buena paga para entretener al público que desborda los lenocinios, las parrillas, los cafés, el Cine Teatro Casino, el Varieté de Doña Julia, El Forastero, La Flor de Andalucía y otros lugares de esparcimiento. Dice La Reacción

Saneamiento moral del barrio norte.
Las Casas de Lenocinio Deben Salir de esos Parajes.
los Caftens y las Pupilas de las Casas Patentadas.
Pronóstico de las autoridades comunales.
A la espera de Importantes Resoluciones.
".. El plazo que la Municipalidad otorgará para sacar los lenocinios de Pichincha se ha cumplido ya y el público no se explica por que no se procede por la autoridad comunal en forma energética, al desalojo de esos antros donde se alberga la prostitución patentada. Esta actitud parece estar en desacuerdo con el bien merecido prestigio que rodea al Intendente, señor Coronado e Inspector General, señor Moreno y que somos nosotros los primeros en reconocerles.
Es pues, por esto, que muchas personas dudan y vacilan, al contemplar esa actitud pasiva sin llegar a penetrar del móvil que pueda inducir a la autoridad a ser tolerante hasta lo increíble en asunto cuya solución se impone de inmediato".
Insiste La Reacción en su campaña que abarca a los hoteles o casas de citas, y que denomina "focos de corrupción". Las denuncias recaen en aquellos lugares esparcidos por varios puntos de la ciudad, a saber: Restaurant de Carlo Foghino, en 27 de Febrero y San Martín; Jardín Florido, Amenábar 1200; Hotel El Moro, San Juan 1159; Hotel América, San Luis 1159; Hotel Europeo, San Luis 1364; y hay en Rioja 469 "un clandestino patentado, único caso éste en el centro de la ciudad". También estampa el nombre del Hotel Comercio (ex Palma) que está en San Martín 436 y el Hotel Colón, en Salta y Corrientes(2). En otra edición(3) agrega a toda página los nombres del Hotel París, ubicado en Santiago y Pellegrini y el Hotel Tribertri en Córdoba 3198.
La Municipalidad de Rosario procede. de oficio, a investigar la cosa y. el 6 de diciembre produce un “pase al Inspector Seccional para que investigue la veracidad de lo denunciado, con recomendación de pronto despacho ". En Inspección General. el funcionario de apellido Aguzzi, produce el siguiente informe:
"Rosario, 12 de diciembre! 1927.
Señor Inspector General.
Dando cumplimiento a lo ordenado por la superioridad, inspeccioné y vigilé durante varios días los hoteles sitos en calle San Juan 1159, El Moro", propiedad de los señores Giordani y Martínez; el "América", calle San Luis 1159, el señor Fortunato Sasola y el "Europeo", San Luis 1364, de los señores Gallo y Avaro, sin constatar la veracidad de lo denunciado.
El día 10 del corriente me apersoné al comisario, señor Palenque, de la Seccional 3ra., y requerí informe y antecedente, en lo que se refiere a moralidad, etc. de los negocios denunciados.
El señor Palenque me manifestó no tener antecedente alguno, que en dichos locales se ejerza la prostitución clandestina, etc., a pesar de la estricta vigilancia ejercida por el personal a sus órdenes.
Es cuanto puedo informar a usted, a quien saludo atentamente".
Se agrega en este interesante documento, con fecha 15, el informe del Inspector que fuera enviado, por otra denuncia, a el Jardín Florido:
"Rosario, diciembre 15 de 1927
Señor Inspector General
Informo a usted que en la fecha me constituí en la Casa Amueblada denominada el Jardín Florido, situado en la calle Amenábar 1338, comprobando que la casa de referencia, es una casa de citas, donde concurren parejas, sin constatar la veracidad de lo denunciado, comprobando también que la casa aludida paga los impuestos Municipales como tal. Por otra parte en la Comisaría Seccional, donde me apersoné solicitando datos al respecto se me informó que no hay antecedentes respecto a lo denunciado.."
El 17 de diciembre se produce el pase al Inspector de la Sección 1 la., para que verifique e informe sobre lo denunciado acerca del restaurant de San Martín y 27 de Febrero. Con el mismo tenor que los anteriores, responde este inspector, de apellido Paronzini, por lo que, diez días después, el Inspector General resuelve archivar las actuaciones "no habiéndose comprobado ninguna de las denuncias hechas por el dueño de La Reacción".
La conmoción había sacudido a medio mundo prostibulario algunos meses antes, cuando las autoridades municipales ordenaran la clausura de una serie de clandestinos. La Reacción, en el caso relatado, aparentemente se habría extralimitado quien sabe porque causas. Algunos podrían atribuir el hecho a las siempre limitadas arcas del periódico, pero eso es tan solo un rumor...
Lo cierto es que el diario La Nota, plegándose a la campaña de La Reacción, se da en públicar, a su vez, la nómina de los denunciados:
Hoteles "Prostíbulos"
"Las autoridades nada ignoran, lo único que hacen es demostrar ignorancia, quieren que los demás, los ingenuos, se crean esos embustes.
El Hotel París, sito en Santiago 1651; el Europeo, San Luis 1362; Comercio- triste comercio hacen ahí-, en San Martín al 300; Apolo, Paraguay y Córdoba, y como estos, siguen El Moro, calle San Juan entre Mitre y Sarmiento, que son casas de prostitutas y llevaderos de "programas".
Sólo tres pesos cobran
"Hay más de Hoteles Prostíbulos. A un cliente le cobraron por atenciones, con una habitación (le ler. orden, 3 nacionales. Allí el "cazador de caídas" puede disfrutar holgadamente de comodidades...
Autoridades cómplices
"... resultan con esta tolerancia vergonzosa que permite el libre funcionamiento de esos titulados hoteles que sólo albergan a una determinada clase de gente, tan "honesta", como los dueños de "casas"...Por ello
Urge intervenir
"..cuanto antes. Nosotros así lo creemos para bien del pueblo, y si en verdad en todo esto no anda la coima de por medio, veremos hasta donde llega el respeto que merecen estas denuncias nuestras..
Mientras tanto
".. esperemos esa intervención que, creemos una vez más, será oportuna y quitará a Rosario los locales de prostitución al margen de la ley. Insistimos" (4)
El expediente se resuelve el 27 de diciembre, como hemos visto, ordenándose el archivo de las actuaciones. Los clandestinos clausurados con anterioridad a todo este asunto, habían sido los siguientes:
.."Domingo Díaz, Rivadavia 2187; Zani Zacont, Rivadavia 2149; Pedro Avaro, Rivadavia 2129; Berta Grin, Rivadavia 2115; Clara Socolosky, Rivadavia 2112; Sandalio Alegría, Rivadavia 2181; Vicenta L. de Fontela, Av. Weelwright 2157/59; Javier Córdoba, Av. Weelwright 1925; Juan López, Av. Weelwright 2145; Carmen Rodríguez, Av. Weelwright 2181; María Gri y Sara Spiro, Rivadavia 2159; Mauricio Srihasman, Rivadavia 1675/81; Amalia Fernández, Güemes 1964; Dina Fernandi, Balcarce 189 bis; Generoso Ramírez, Balcarce 46 bis; Adela Molina, Jujuy 1710; Margarita Gentile Tucumán 1767; Aurora Martínez o Fernández, Moreno 34y Paulina Gantrich, Dorrego 235" (5)
Mientras, en Buenos Aires, el Concejo Deliberante mediante una ordenanza arbitra los fondos necesarios para costear una serie de representaciones destinadas exclusivamente a los niños de los asilos por la Compañía de Teatro Infantil que dirige Angelina Pagano, una bomba colocada en víspera de Navidad, al mediodía, en el interior del National City Bank porteño, causa daños materiales, hiere a 23 personas y hace pasear las sombras de Sacco y Vanzetti, recientemente electrocutados, por Buenos Aires, Rosario y el resto del país.
Las denuncias de todo orden que encara la prensa rosarina en esos días, empalidecen los espectáculos públicos y derivan en el comentario obligado de compadres y en las interminables conversaciones que se llevan a cabo en salones de lustrar y peluquerías.. Ah! los tiempos en que no existen ni la radio, ni la televisión..
Por eso La Nota, en puja con La Reacción ahora, no deja pasar la oportunidad de decir con todas las letras y en grandes titulares
"La Casa Gath y Chaves es una Casa de Citas de Mujeres de baja reputación que tienen en sí la distincion mas distinguida por parte del personal y del Gerente, lo que constituye una verdadera vergüenza para ese comercio".
"A denuncias hechas a nuestra Dirección, no hubo necesidad de ponernos a constatar lo que había de verdad, si eso era del dominio público. En la casa citada se le vienen dando preferencia a las mujeres de la más baja reputación, las que son tratadas por empleados y gerentes con la consideración más distinguida. y no son aquellas más que mujerzuelas, escorias que compran prendas de lujo pagadas por tipos copetudos y sin moral".
Gath y Chaves, cueva de citas
'Como si se tratara de mujeres de lo mejor de nuestra sociedad, van y esperan a sus clientes en el salón de té, cómodamente sentadas y atendidas, mezclándose con las personalidades que allí concurren a diario.
El gerente es cómplice
.de lo que sucede, él es el responsable directo. Ha manifestado complacencia en tolerar estas cosas y hasta ha dado órdenes para que estas mujerzuelas de vida aireada y prostitutas de reconocidas actuaciones estén a un mismo nivel que las damas de la más alta posición.
Eso algo más se hace ahí
"El mismo gerente suele conversar con esas mujeres ante el público, ante las numerosas dientas distinguidas. Conversa con ellas durante horas, lo que no tendría nada de particular, si no fuera porque les permiten ciertas confianzas que hace peligar la reputación del mismo.
No hay medio lucrativo
"En nuestra sana campaña, no necesitamos el aviso pagado a lujo ni la compra de nuestro silencio, pues no tratamos de lucrar. Gath y Chaves ha correspondido en distintas oportunidades con anuncios a La Nota y fueron escogidos con agrado por nuestra administración, pero eso no equivale a que seamos cómplices de los actos inmorales que se cometen ahí con autorización de su gerente.
Así cumplimos nuestra misión
Y nos enorgullecemos, prefiriendo perder sus anuncios y decayendo nuestros intereses para favorecer al público y cantar claro cuando así se exige". (6)
Las cosas llegarán a buen fin y la casa Gath y Chaves permanecerá treinta años más al servicio del público exigente.
Notas
1 - La Reacción. Rosario, 27.11.1927
2- La Reacción.Rosario, 4.12.1927.
3-La Reacción. Rosario, 11. 12.1927
4-La Nota. Rosario, 24.12.1927.
5 - Archivo Sociedad de Historia de Rosario.
6- La Nota. Rosario. 28.12.1927.
Fuente: Extraído del Libro “Rosario era un espectáculo” vida teatral, cotidiana, prostibularia, radiofónica. Tomo I. Homo Sapiens Ediciones. Agosto 1995.

miércoles, 27 de abril de 2016

DENUNCIAS Y COMENTARIOS

por Héctor N. Zinni
Acontecimientos no fincados en el mundo del espectáculo, pero si espectaculares, van signando 1927 en Rosario. Y no es que no haya para comentar actuaciones en vivo de artistas, sino que otros "artistas" se ocupan de entretener a la opinión pública con sus desafueros. Así, La Reacción, señala que
"En nuestro último número denunciábamos que en la calle Castellanos 2226, una mujer a quien apodaban La Madre María, ejercía el oficio de explotadora de la ingenuidad humana oficiando de curandera milagrosa y practicando supuestas curas que traían como consecuencia lógica fatales resultados. Nuestro suelto fue atendido por el Honorable Consejo de la Higiene casi inmediatamente, y comprobada la veracidad de la denuncia, con el auxilio de la autoridad policial se procedió a clausurar el funesto covachón.."(l)
Carga La Reacción contra "el amoral dueño de/prostíbulo Hotel París, de la calle Santiago 1685", con un título que se las trae:
Debe clausurarse, dama el vecindario
"... Es una necesaria medida de profilaxis social, de imprescindible urgencia, cada día que subsiste la covacha (le la calle Santiago 1685, es un día de víctimas, aunque estas a causa (le la enérgica campaña (le La Reacción, van escaseando, pues no hay mujer, repetimos, por avergonzada .y audaz que sea que se atreva a concurrir al prostíbulo Hotel París.
Por otra parte, la explotación de menores y, proxenetas que efectúa su dueño, apodado El Cínico, así lo exige, como la indignada y justa protesta del honesto y laborioso vecindario (le la calle Santiago que (Jebe soportar todos los (lías los escándalos que se producen en la covacha citada..." (2)
El diario rosarino La Acción. del popular Francisco Pancho Scarabino, también levanta su protesta, si bien contra otros problemas de la ciudad. En el número correspondiente al 1ro de marzo, da cuenta que el nuevo edificio de la Aduana está terminado yen condiciones de ser ocupado, pero también escribe en su primera página y con grandes titulares que
El servicio actual de ómnibus constituye un baldón para esta ciudad de progreso.
"El número de accidentes ocasionados por los coches fantasmas es considerable y su publicación completa constituiría una nota roja de horripilantes relieves...
El comentario es extenso y nos hace recordar que no hay nada nuevo bajo el sol cuando en un pasaje dice:
"... En las calles céntricas, estrechas de por sí, podemos constatar cada día y en cada instante el espectáculo de o tres ómnibus marchando a gran velocidad y buscando por todos los medios al alcance de su conductor, de pasar al que lleva la delantera, como si se tratara de una competición de automóviles, donde los conductores saben que arriesgan su vida, nada más que la suya, y consienten en ello. Pero en el caso presente no es así. Confiados en la pericia y criterio de los conductores, numerosos pasajeros, entre los cuales hay mujeres y niños, han subido al ómnibus y despavoridos, mudos de espanto, deben permanecer en sus sitios en espera de la catástrofe que demasiado frecuentemente se produce. Si gritan, si protestan, la risa burlona de los conductores o alguna palabra grosera es la única respuesta..." (3)
"Fomentaré la industria de la quiniela y suprimiré la perrera para evitar que en Tucumán el consumo de embutido con carne de perro siga prosperando" ' dice Segundo Fernández, candidato estudiantil que ha sido elegido concejal en Tucumán "por la voluntad libérrima de 1088 votantes". Este sucesor de Badesich, agrega, "colocaré en verano ventiladores en las calles, y en invierno aparatos especia/es de calefacción con un sistema moderno que me reservo por ahora." (4) Esto lo hace saber el diario porteño Crítica, quien, semanas más tarde publicará un trozo de El camino de Buenos Aires, libro donde Albert Londres desnuda el trafico prostibulario en la República Argentina. Dicen los titulares:
El verdadero drama de la trata de blancas comienza a quince mil quilómetros de Buenos Aires. En París encontró Albert Londres el camino de Buenos Aires que siguió para su libro. (5)
El libro de Londres levantará una buena polvareda y será como el preanuncio de horas difíciles que vendrán para los tratantes de blancas y la fauna prostibularia de nuestra ciudad primero y del país después. Por ahora, no hay más denuncias que las que suelen hacer La Reacción y Relámpagos, a los que suelen sumarse La Nota y también La Capital. Algún otro diario de Rosario, como La Opinión, se contentará con casos menores como el de
La pseudo clínica Landívar
"La titulada seudo clínica Landívar, sita en San Lorenzo 1816, atendida por el propio médico Lándivar, según nos denuncian varios ex clientes de la misma, es una pista de discusiones, reyertas, peloteras y pugilismo, debido al temperamento bilioso del director y propietario (le la clínica, va que su agreste y autóctono geniazo boliviano, tiene brusquedades de insano poniéndose (le buenas a primeras insoportablemente audaz, terrible e implacable con sus pacientes, creyendo que nada debe resistir a su imperio va su mano, confundiendo, desde luego, la mesura y la cultura de las mujeres y hombres, agraviados (le palabra y de hecho, con la mansedumbre ovejuna y la cobardía..." (6)
Cuando aquí hay grita y hay protesta, en otros parajes lejanos, como en el hoy desaparecido penal de Ushuaia, aparecen los literatos de presidio, al decir de Jorge Luis Borges. Así, el penado Nro. 165, Vicente Arnold, reincidente por violación de un menor, escribe diez décimas cuyas dos últimas son como sigue:
"Por eso cuando pensando/que, bien sin querer, yo quiero/alcanzar lo que no espero/pero que vivo esperando/la vida me está anunciando/ la muerte dentro de sil Y si muerto vivo así/ vivo, muero en un segundo/pues no vivo para el mundo/ y no he muerto para mí..
Estoy sepultado vivo/ pero, con todo, no he muerto/Vivo muerto, eso es lo cierto/en mi suerte de cautivo! Argumentando el motivo/ de que en vida, muerto soy, a la muerte en vida voy/pues, visto de todos modos/soy un muerto para todos, pero existo donde estoy"?(7)
Desde Buenos Aires, más precisamente en la páginas de Crítica, se anuncia que durante el mes de agosto actuará en Rosario la compañía del autor - comediógrafo y empresario Antonio Saldías "quien dará conocer al público de la vecina ciudad una interesante comedia inédita de Samuel Eichelbaum titulada "N. N. Homicida" que constituirá una primicia absoluta para el público rosarino ". Esta pieza teatral "no ha sido estrenada en Buenos Aires - sigue diciendo Crítica - debido a la torpeza de ciertas direcciones artísticas que no han querido aceptarla por ciertos escrúpulos de mojigatería absurda".. Y he aquí la explicación:
"... El segundo acto de la pieza transcurre en una casa de mala vida, porque el autor así lo ha creído necesario en virtud de la gravitación misma del conflicto. No se trataba de halagar gustos paisanos del público, como han podido pensar los directores a quienes les fue leída la obra, apoyándose en ello para rechazarla.
Es curioso lo que ocurre en nuestro teatro, donde abunda el charlatanismo jactancioso y petulante. Se habla de hacer arte a cada paso, y cuando un autor bien inspirado lleva una obra a un teatro, se la rechazan en nombre de prejuicios absurdos.
Eso no quita que de inmediato, pongan un cabaret en escena, con cocainómanas, rufianes y demás sujetos de mala vida, con una finalidad espectacular. Eso no es indecente. Lo que tiene una finalidad artística, sí. No hay dudas que progresamos... "(8)
La misma edición informa que "Sacco y Vanzetti", alojados en la lóbrega Casa de la Muerte, aguardan silenciosos y trágicos el instante de la libertad eterna...
Pero, nos hemos adelantado unos meses en el tiempo, porque en nuestra ciudad, el martes 10 de mayo de 1927, ha llevado a cabo un concierto de guitarra en el Empire Theatre, una precoz artista de tan solo 12 años llamada Lalyta Delfina Almirón, de quien se dice que "es necesario escucharla una vez tan solo, sentirla en íntima conjunción con su guitarra, como si ella y el instrumento fueran una misma cosa, es necesario mirar como con sus pequeñas pero maravillosas manos vence todos los obstáculos de la técnica, con una facilidad asombrosa, al mismo tiempo que, con un ajuste perfecto, en cuanto a ritmo, tiempo y colorido, de las obras que ejecuta; es necesario, en fin, apreciar el sentimiento y la interpretación amoldada adm irab leimienle a las características musicales, para recién tener derecho a opinar y criticar.."
De esta eminente intérprete rosarina, agrega el maestro español Domingo Prat: Lalvia Almirón tiene en su sangre la guitarra. pues su señor padre es aplaudido concertista y distinguido maestro de ese instrumento. El padre escribe su nombre y la hija lo adorna con letras de oro en sus continuos éxitos. Ella alcanzará la gloria, en mucho honor para la Argentina y para el encumbramiento de la guitarra". Padre e hija enseñan a los futuros guitarristas rosarinos en una "gran academia de guitarra" ubicada en la calle Urquiza 1667, de nuestra ciudad. (9)
Notas
1-La Reacción, Rosario 13.2.1927
2- La Reacción, id, id. El hotel Paris cerró el 9.4.1978.
3-La Acción, Rosario. 1. 3.1927
4- Critica. Bs. Aires. 4.5.1927
6 -La Opinión.Rosario 30.7.1927
7-La Opinión. Villa Callas. Información de José Antonio Martinez Suarez, publicada el 16.10.1993 y recogida
de "El camionero" relato de hechos verídicos de José Adolfo GalIa.dru, también conocido como Indio
Ampachaca. (Ed. Printex, Martínez, Prov. Bs. Aires, agosto 1987).
8- Critica. Bs. Aires. 6.8.1927
9- Aun hoy, con 75 años de edad prosigue Lalyta Almirón su docencia profesional.

Fuente: Extraído del Libro “Rosario era un espectáculo” vida teatral, cotidiana, prostibularia, radiofónica. Tomo I. Homo Sapiens Ediciones. Agosto 1995.

martes, 26 de abril de 2016

LA ANTIGUA CRISTALERÍA THIRION SU ACTIVIDAD - TRAGEDIA - CIERRE

por Nicolás E. De Vita
 


Para iniciarla historia de este establecimiento fabril, comenzaremos diciendo que, a pesar del pomposo nombre de "Cristalería", en el mismo nunca llegaron a procesarse artículos de primera calidad, tales como espejos, copas, jarras, etc., sino tan sólo envases comunes de vidrio, es decir botellas, damajuanas y alguno que otro utensilio ordinario para el hogar. Además, en cuanto a las damajuanas concernía, a las mismas se las empajaba con varillas de mimbre.

Este establecimiento, muy importante en su época, llegó a emplear un gran número de operarios; las tareas se realizaban en tres turnos de 8 horas cada uno; su ubicación real lo fue en calle 3 de Febrero 3331, en una gran fracción de terreno en forma de "L", con frente también a la calle Crespo (no tenía salida a la calle por este lugar); y sus mejoras lo eran grandes galpones, hornos de fundición y fabricación, depósitos para envases terminados y de vidrios rotos, etc.

Esta fábrica inició sus actividades a mediados de la década del 20y, hasta la trágica fecha que más adelante habremos de relatar, fue propiedad de un señor de origen belga llamado Carlos A. Thirión, casado con doña Micaela, padre de dos hijas llamadas Elena y Alicia; y se domiciliaba en una casa lindera a su fábrica, es decir, en calle 3 de Febrero 3335.

Físicamente Thirión era un hombre fuerte por naturaleza, con cierto grado de cultura, de una altura de 1,90 mts., fornido, con un peso lo a los 100 kilos, invariablemente vestido durante las horas con un largo guardapolvo gris o amarillo y siempre atento a las actividades fabriles, las que controlaba personalmente. En cuanto al trato con sus vecinos, amigos, clientes, etc., a pesar de su aspecto circunspecto, era educado y amable, cosa que no ocurría lo mismo con de sus asalariados, quizás esto dada la propia naturaleza de su negocio y por la calidad de la gente a sus órdenes, en su mayor parte sin cultura o educación alguna, muy afectos a la bebida y pendencieros al máximo, razón por la cual en no pocas oportunidades debió valer su autoridad a mérito de su contextura física; y con ello, en una época en que los trabajadores se encontraban totalmente desamparados de leyes sociales adecuadas o entes que los protegieren, lo llevaba a cometer abusos injustificados. En esa forma se fue constituyendo ese tan temido y odiado patrón de antaño, al que sus dependientes, más por necesidad que por cobardía, debían someterse arbitrariedades, y por lo tanto, quedar incondicionalmente a merced sus caprichos. Además esa fama de hombre fuerte de acción y de respeto que gozaba Thirión, estaba avalada por el conocimiento que se tenía de que el nombrado, siendo entonces dueño de una fabrica de tintas, instalada a principios del siglo en seccional 9na., había dado muerte a uno de sus operarios mediante la aplicación de un fuerte trompis que fracturó la cabeza de la vítica. No obstante, Thirión fuera de su establecimiento, aparentaba ser un hombre normal, buen esposo y padre, y muy afecto a los niños, a quienes todos los años, en vísperas de la Navidad, invitaba a su establecimiento para agasajarlos con un refrigerio a la par de hacerles entrega, en donación, de valiosos juguetes que en gran cantidad y su peculio particular, adquiría a tal efecto.

Por haberlo vivido personalmente, aun recordamos nítidamente como se desarrollaban las actividades en dicho establecimiento vidriero. Siendo todavía muy jóvenes, invitados por el mismo patrón o alguno de los capataces, nos acercábamos para admirar la labor de esos pobres y esforzados obreros del vidrio, quienes sudorosos, con el torso invernal, completamente desnudo para mitigar en algo los efectos de la enorme temperatura que debían soportar al lado de los infernales hornos de ladrillos refractarios donde incesantemente se fabricaba o fundían vidrios; moldeando a mano con un tubo de de hierro o caña, soplando desde su embocadura cierta cantidad de vidrio pastoso que era sacado del crisol con la otra punta del tubo al que hacían girar rápidamente, hasta, que la masa candente comenzaba a condensarse, se la volvía a introducir en la boca del horno para otra vez así, sucesivamente, hasta obtener, con una facilidad y precisión de encomio, el objeto que se deseaba fabricar. Recordamos todavía a muchos de aquellos hoy ya olvidados obreros, algunos de los cuales llegaron a adquirir tal perfección en su trabajo que los llevaba a confeccionar objetos de inestimable valor; verdaderos profesionales que no caeríamos en exageración en afirmar que de haber los mismos desenvuelto sus actividades en alguna de las célebres cristalerías de Murano, por su real capacidad, habrían estado a la misma altura que los que cotizados artesanos de aquel centro cristalero. Luego venía la hora de descanso, en cuya oportunidad los obreros, bajo los árboles de la calle 3 de Febrero, degustaban un magro almuerzo o merienda, siempre acompañados con abundante libaciones de vino con hielo y soda, esto último como medio de atemperar la enorme deshidratación que el enorme calor de los hornos les había producido durante las largas y agobiadoras horas de trabajo; otros aprovechaban para dormitar un rato; y, los más jóvenes, a disputar un picado futbolero; todo hasta que la sirena de la fábrica les indicaba el pronto regreso a sus arduas y fatigosas, tareas. Así, en esa forma, era como se desenvolvían las actividades en el antiguo establecimiento de don Carlos A. Thirión.

Así llegamos al trágico día del 31 de diciembre de 1928. En momentos que la canícula apretaba al máximo, los relojes marcaban las 15.30 horas, dentro de la fábrica se desarrollaban las últimas actividades del año y el comentario general entre todos los obreros era la forma en que, modestamente pero con gran alegría, junto a sus familiares, habrían de despedir ese año y comenzar el nuevo, de improviso los secos estampidos de un arma de fuego los deja anonadados. Corren todos de inmediato a inquirir los motivos, y a 20 metros del portón de entrada de calle 3 de Febrero, en un pasillo fuera de los galpones, vecino a la gran balanza, encuentran a un operario llamado Antonio Impellicieri, italiano, naturalizado argentino, de 27 años de edad, con domicilio en calle Zeballos 3986, con un revólver aun humeante en su mano derecha, mientras en el suelo, a pocos pasos de él, don Carlos A. Thirión yace en el suelo, aun con vida pero manando abundante sangre de su cuerpo. Requerido con urgencia los servicios de la Asistencia Pública, a pocos minutos se hace presente una ambulancia con personal médico quien al constatar la gravedad de las heridas resuelven trasladar de inmediato a la víctima al centro asistencial para una mejor atención; pero todo habría de resultar en vano, pues Thirión, que entonces contaba con 50 años de edad, nunca habría de llegar a ese destino con vida, ya que falleció durante el trayecto.

Mientras tanto el matador, voluntariamente, se hace presente en la Seccional 8va. (hoy 6ta.), donde ante el Comisario D. Lucio H. Lonné, entonces a cargo de la misma, se constituye detenido y hace entrega del arma homicida. En su descargo Impellicieri declararía luego que se vio obligado a proceder en la forma que lo hizo dado que en cierto momento y por cuestiones de trabajo, Thirión intentó agredirlo a trompis, razón por la cual, ya sea por temor o por la diferencia física entre uno y otro, al no poderse defender en otra forma, no tuvo más remedio que hacer uso del arma que llevaba consigo, la que descargó 4 veces contra su ex patrón, de las que sólo pudo dar en el blanco en 2 Oportunidades, desgraciadamente ambas mortales para el mismo.

Muerto Thirión, ante la imposibilidad de su viuda e hijas menores continuar con las actividades fabriles, las mismas proceden al inmediato cierre del establecimiento; pero, poco tiempo después, esta vez bajo la dirección de antiguos obreros del vidrio, provenientes de otras fábricas, constituidos en sociedad bajo la razón de "Galli, Pastorino y Cía." SRL, el establecimiento reinicia sus actividades con un ritmo intenso durante las 24 horas del día; y así lo sería durante varios años hasta que, ya sea como consecuencia de la instalación dentro de la ciudad de nuevas fábricas similares pero mejor dotadas tecnológicamente, luego las llevará a fusionarse entre sí para evitar competencia inútil, al final con resultado negativo o por la adopción de otras formas de envases, la antigua Cristalería Thirión, que aun con sus nuevos dueños conservaba dicha denominación, cierra definitivamente sus puertas, y sus propietarios, que a la inversa de Thirión gozaban del mayor beneplácito de sus obreros y empleados, al dar por concluidas las actividades proceden a la venta de los bienes fabriles; la fracción de terreno es loteada para facilitar la transferencia, y, con ello, queda así cerrado el último capítulo de la hoy ya olvidada o ignorada "Cristalería Thirión". Ya quedamos pocos que la conocimos y recordamos que allí, en calle 3 de Febrero 3331, donde hoy se levantan diversas unidades de vivienda, en alguna oportunidad existió un importante establecimiento dedicado a la industria del vidrio, mediante los mismos procedimientos artesanales que, originariamente, fueran empleados por los antiguos pueblos helenísticos y romanos y que nos fueran transmitidos de generación en generación, hasta ser abolidos, definitivamente, por los sistemas de alta tecnología que hoy se conocen y que se perfeccionan día a día.
Fuente: Extraído del Libro ¡Echesortu! ( Ciudad pequeña, metida en la ciudad) Apuntes para su futura historia ( ensayo) y Segunda Parte (Miscelaneas de la Ciudad). Editorial Amalevi. Agosto 1994.

lunes, 25 de abril de 2016

Yupanqui: todo un pionero

por Rafael Ielpi


En los inicios de ese decenio se produce la llegada y ra dicación en Rosario de un músico, compositor y cantor bo­naerense llamado Héctor Roberto Chavero, que aún no ha­bía impuesto el seudónimo artístico con el que se lo conoce- I ría y respetaría en todo el mundo: Atahualpa Yupanqui.


En Rosario, también, se extinguiría su unión artísti­ca con un hoy olvidado colega —Angel Gandino- con el que actuara en distintos locales noctur­nos como Dúo Chavero-Gandino, en especial en los que confor­maban la peculiar escenografía recreativa del barrio de Pichincha, como la parrilla La Chiquita, en las inmedia­ciones de la estación Súnchales. Don Ata recordaría con su humor parco pero punzante aquellos tiempos en los que su canto se alzaba en un barrio prostibulario. "Donde había, como dice el tango, chicas bien de casas mal", contaría en su última visita a Rosario, en 1988, y donde una noche fue­ra llevado preso en una redada a la comisaría; al declarar su condición de cantor y guitarrero, le dijeron que lo demos­trara, y al empuñar el instrumento, el comisario lo fulminó con un: “"¡Qué va a tocar si ni siquiera sabe cómo se po­ne la guitarra..!" «Sin saber que muchos zurdos como yo tocan con el instrumento apuntando pa'l otro lado” recordadba con sorna Yupanqui.


La ciudad le permitiría la posibilidad de sus primeras grabaciones, hacia 1933, propiciadas por la entidad nativista El Mangrullo, inhallables discos de pasta de 78 rpm que constituyen auténticas reliquias de la música popular argentina. En dicha institución iniciaría su amistad y colaboración artística con Romildo Risso, el poeta uruguayo con quien compondría Los ejes de mi carreta. Risso también viviría un tiempo en Rosario y trabajaría en la yerbatera Couzier. 'El Mangrullo", presidido por Juan Rudecindo Hernández Larguía, editaría aquel mismo año los primeros libros de Risso y la discografía inicial de Yupanqui, en la que se incluía una de las canciones que también lograría popularidad en todo el mundo: Camino del indio.

Yupanqui tendría relación artística con otras valiosas folkloris­tas, las Hermanas Chazarreta (Delia y María, luego reemplazada por Blanca, sobrinas nietas de don Andrés, el gran músico santiagueño), con quienes en 1934 conforma durante un tiempo el cuarteto Los In-dios, junto a su compañero Gandino. Delia y Blanca Chazarreta -fa­llecidas en 1977 y 1991 respectivamente- se convertirían por muchos años en un clásico de las radios rosarinas y entre sus acompañantes se contarían músicos como Arsenio Aguirre y Edgard y Roberto Spinassi.

La música andina iba a ser difundida y jerarquizada también una década más tarde, entre 1949 y 1958, por un grupo musical cons­tituido por jóvenes estudiantes universitarios, dirigido por uno de los amigos de Yupanqui en su residencia en Rosario, José Manuel Arave-na: el Conjunto Inti Sumaj, que iba a convocar en sucesivas etapas a una serie de músicos que -en algunos casos- alcanzarían notoria rele­vancia, como el guitarrista Raúl Maldonado, radicado luego en París y dedicado allí a la enseñanza y a la actuación; el pianista y composi­tor Edgar "Tucho" Spinassi, el charanguista Jaime Torres y el guitarris­ta y cantante Rodolfo "Chacho" Muller. El grupo protagonizó múlti­ples actividades culturales, al actuar en peñas, teatros, museos y radios de distintas provincias y en el pionero Canal 7, grabando en el sello Music Hall temas como Palmeras, Viva Santa Cruz, Verde romero y otros.

Herederos naturales del anterior serían Los Ribereños, que ampliarían el espectro musical con la incorporación al repertorio de te­mas del Litoral, sureños, las primeras obras del santafesino Ariel Ramí­rez, etc. Sus integrantes habían compartido todos la experiencia de In­ti Sumaj: Chacho Muller, el Negro Castañeda, Yiyi Arce y Roberto Spinassi.
Fuente: Extraído de la colección “Vida Cotidiana – Rosario ( 1930-1960) Editada por diario la “La Capital

viernes, 22 de abril de 2016

DEL CHAMAME AL PASODOBLE

Los primeros "chispazos”
La década del 30 se inicia en Rosario con un panorama folkló­rico no muy distinto del que podía constatarse en Buenos Ai­res y otras grandes ciudades, donde recién comenzaban a valorarse y a popularizarse los géneros musicales de aquel origen. Para ello sería de­cisiva la embajada santiagueña que Andrés Chazarreta llevara a la Ca­pital Federal y gracias a la cual los argentinos descubrirían la agreste pe­ro entrañable hondura de vidalas, zambas, ga­tos y chacareras.
En Rosario, el folklo­re de la época llegaba, en cambio, de la mano de elencos como el exi­toso Chispazos de tra­dición, que en 1931 pone sobre los escenarios locales a cerca de 25 artistas entre los que se cuentan cantantes, zapateadores y una "orques­ta típica norteña", que participan de las obras que hicieron la popula­ridad del grupo dirigido por González Pulido. Dos años después, en abril de 1933, en el Cine Teatro La Bolsa, de San Lorenzo al 1200, luego Cine Broadway, la novedad correspondería a un cantor que ini­ciara su carrera -justamente- con temas folklóricos: Carlos Gardel.
Fuente: Extraído de la colección “Vida Cotidiana – Rosario ( 1930-1960) Editada por diario la “La Capital

jueves, 21 de abril de 2016

En 1929 Rosario Central inauguró las populares de cemento

Por Leonardo (*1), Cristian (*2) y Soccorso Volpe (*3)


El domingo 27 de octubre de 1929 Ro­sario Central inauguró las tribunas po­pulares de cemento de su estadio ubi­cado en las intersecciones de Genova y Cordiviola, agrandando así su capaci­dad a alrededor de 30.000 espectado­res. Las gradas de concreto suplanta­ron a los viejos tablones de madera que había anteriormente en la cancha.
Para festejar el acontecimiento se orga­nizó un encuentro amistoso ante Peñarol de Montevideo, cuyo resultado fue un empate en dos. Antes de comenzar el compromiso se realizó un desfile, en el cual participaron ex jugadores y di­rigentes de la institución de Arroyito, junto a José Benincasa, perteneciente al elenco Carbonero de Uruguay.
Según las crónicas de la época el parti­do fue parejo y de interesante desarro­llo, puesto que los dos cuadros brinda­ron un buen espectáculo.
Rápidamente el elenco canalla se puso en ventaja, gracias a un violento re­mate de Marcelo Tamalet, que venció la resistencia del arquero Estévez, del once uruguayo, transformándose en la apertura del marcador. Pero la ale­gría auriazul duró un suspiro, debido a que pocos minutos después Vicente Sarni logró nivelar las acciones. Pos­teriormente a los 27' Pascual Paola ingresó al área rival, lanzó un centro muy alto, que Octavio Díaz no llegó a detener. Antonio Sarni tomó el balón y anotó el segundo tanto de Peñarol. Finalmente en el complemento Rosario Central inclinó la cancha, dominando d cotejo, hasta llegar a la igualdad, mediante un tanto señalado por Lo­renzo Vázquez, que le dio cifras defi­nitivas al encuentro, que finalizó con un empate de 2 a 2. Las formaciones de los equipos ese día fueron las siguientes; Rosario Central alistó a Octavio Díaz; Francisco De Cicco y Juan González; Arturo Podes-tá, Teófilo Juárez y Félix Romano; Lo­renzo Vázquez, Gerardo Rivas, Mar­celo Tamalet, Luis Indaco y Nazareno Luna. Mientras que el elenco visitante alineó a Cirilo Estévez; José Benincasa y Adhemar Canavessi; Carlos Riolfo, Gildeón Silva y Luis Mainardi; Pas­cual Paola, Arturo Suffiotti, Vicente Sarni, Antonio Sacco y Arturo Hohl.

Mención en el diario "La Acción"
Con respecto a la construcción de la tribuna popular de cemento de la enti­dad de Arroyito, el extinto diario "La Acción" publicó el 6 de abril de 1929: "Se han iniciado hace ya un mes los trabajos de levantamiento de la nueva tribuna popular del viejo y prestigio­so club Rosario Central. Ella se viene construyendo dentro de los más moder­nos procedimientos y en fecha muy cer­cana será dispuesta para los aficiona­dos. Tendrá capacidad para millares de concurrentes cómodamente ubicados. Conjuntamente con Newell's Oíd Boys, su tradicional rival de siempre, tendrá el mejor estadio del interior del país".

Bibliografía
Anales del Fútbol Rosarino" tCipriano Rol­dan - diario "La Tribuna" 1958). diario "La Acción" del 6 de abril y del 28 de octubre de 1929, diario "Democracia" del 9 de junio de 1930,revista "Rosario, historias de aquí a la vuelta, el nacimiento de los clubes deportivos ~ (Andrés Bossio).
*1 Periodista deportivo
*2 Diseñador gráfico
*3 Licenciado en antropología

Consultas en Internet:
Espacio dedicado a la Historia del Fútbol Rosarino:
Fuente: Extraído de la Revista “Rosario, su Historia y Región. Fascículo Nº 119 de Junio de 2013.-

martes, 12 de abril de 2016

River Plate de Rosario



Investigación: Leonardo Volpe (*1)
 Gráfica: Cristian Volpe (*2)
Asesor amiento: Soccorso Volpe (*3
La Asociación Sportiva The River Píate se fundó en la ciu­dad de Rosario en 1910, año del centenario de la República Argentina. Prontamente se ubicó en el campo de deportes que había dejado libre tras disolverse el club Sudamérica, sito en avenida Pellegrini y Moreno.
Ese mismo año se afilió a la Liga Rosarina de Fútbol, donde se desempeñó en la segunda división. Sólo una temporada duró en la liga, ya que se desafilió y dejó la práctica del fút­bol momentáneamente. Recién en 1915 volvió a asociarse a la Liga Rosarina para actuar una vez más en la segunda división, donde permaneció hasta 1917, cuando nuevamente se desafilió, esta vez definitivamente.
La copa Centenario
En un cotejo correspondiente a la segunda división del año 1910 River Píate se hizo acreedor de un trofeo que llevaba como nombre copa Centenario. El consejo directivo de la Liga Rosarina le expresó al club que por reglamentación es­taba prohibido poner en juego una copa en un partido, sin previa autorización. Por tal motivo le pidió que no vuelva a repetirse el hecho, porque la próxima vez sería penado con una suspensión.
Protesta y suspensión de un partido
El domingo 7 de agosto de 1910 River Píate cayó derrotado por el cuadro de segunda del club Provincial, que lo venció por 4 a 2. Tras el traspié sufrido los dirigentes de River pro­testaron por la mala actuación del arbitro, que según ellos los había perjudicado haciéndoles perder el encuentro. La Liga Rosarina falló a su favor y anuló el cotejo, ordenando su nueva realización.
Fusión
En una asamblea extraordinaria realizada el 24 de febrero de 1915 se aprobó la fusión entre los clubes River Píate y Dublín. También allí se decidió que en lo sucesivo la enti­dad participaría en la Liga Rosarina con el nombre de Ri­ver Píate, pero con los colores de Dublín, que lamentable­mente desconocemos cuáles eran. Asimismo tras la unión de ambas entidades se eligió como presidente a Baldomero Sisamon. El resto de la comisión directiva quedó consti­tuida de la siguiente manera: vicepresidente, E. González; secretario, E. Balduzzi; pro secretario, E. Oliva; tesorero, E. González Ríos; pro tesorero, F. Corbacho; vocales, C. eno, M. Jaime, A. Roggiero, D. Montano, M. López y P. Careaga; revisadotes de cuenta, A. Abdot y D. Di Filippo. tanto es menester remarcar que la secretaría del club se encontraba en la calle Brown 2238.
Dublín
La primera referencia que tenemos del Club Atlético Dublín data de 1912, cuando aparece disputando un campeonato extraoficial, llamado Aprendices NewelPs, junto a equi­pos como Brizuela, San Isidro, Lavalle, Rosario Oíd Boys, Americano, Los Andes, Reformer Central y América.
Luego se afilió a la disidente Federación Rosarina de Football en el año 1913. Allí participó en el campeonato de segunda di­visión. Tras la disolución de la Federación, se asoció a la Liga Rosarina en 1914, donde intervino en las categorías menores. Posteriormente en 1915 se fusionó con River Píate y participó con ese nombre en la segunda división, hasta 1917.
Bibliografía:
Libro 'Puntapié Penal"' (J. Dellacasa -hijo-1938). revista *Monos y Monadas"' (julio de 1910), libro "'Anales del Fútbol Rosarino (Cipriano Roldan, 1959), dia­rio “La Capital" del 9 de agosto de 1910, del 18 de agosto de 1910. de l 8 de septiembre de 1912 y del 8 de marzo de 1915.
(*1) Periodista deportivo
 (*2) Diseñador gráfico
(*3) Licenciado en antropología
Consultas en Internet: leovolpe8l@yahoo.com.ar
Espacio dedicado a la Historia del Fútbol Rosarino:
http: //histofutbolrosarino.blogspot.com

Fuente: Extraído de la Revista “Rosario, su Historia y Región. Fascículo Nº 89 de Setiembre de 2010.-

lunes, 11 de abril de 2016

Dos males rosarinos



En ese recuento de los aspectos menos progresistas de la ciudad hasta 1930 deben consignarse asimismo dos hechos que coincidieron en el tiempo (entre 1890 y mediados de la década del 30) y tuvieron repercusión nacional e incluso internacional: la consolidación de la prostitución y la trata de blancas, en un barrio específicamente dedicado a dicha actividad, por entonces legali­zada: el barrio Pichincha; y la aparición y accionar de la Mafia, integrada casi con exclusividad por italianos provenientes de Sicilia.
El primero de ellos fue posibilitado por la existencia de tratantes organizados en instituciones con fachada benéfica como la Sociedad Varsovia (1905), la Asquenasum y la posterior y más famosa Zwi Migdal, que se encargaban de proveer de jóvenes mujeres al gran número de prostíbulos instalados en el mencionado barrio, aledaño a la estación Súnchales del Ferrocarril Central Argen­tino. Contando para ello, por cierto, con la complicidad de un entramado permisivo que incluía a funcionarios, policías y jueces, cooptados diríamos hoy, por el poder económico de aquellas aceitadas organizaciones de rufianes.
Pese a las protestas de buena parte de la sociedad rosarina y las campañas del periodismo, entre ellos La Capital, recién después de producido el golpe militar del 6 de septiembre de 1930 la prostitución perdió su condición de actividad reglamentada y legalizada por el municipio y con el cierre de los popularmente llamados quilombos de Pichincha, lo pintoresco pero también nefasto de aquella a la que muchos rosarinos llamaban la zona del pecado, llegó a su término, junto con la leyenda urbana (modesta pero leyenda al fin) que mezclando la Biblia con el calefón había metido en la misma bolsa a prostitutas y funcionarios, madamas y policías, rufianes, tratantes y jueces complacientes, payadores y guapos con bailarinas de burlesque, al son de la calesita sexual...
La actividad de los mafiosos en la ciudad, iniciada con la denominada Mano Negra de finales del siglo XIX, iba adquirir por su parte notoriedad nacional a partir de las disputas por la jefatura de la organización entre Juan Gallffi, "Chicho Grande" y Francisco Marrone, también conocido como Ali Ben Amar de Sharpe o "Chicho Chico',' y de los secuestros extorsivos que este último organizara. La difusión periodística otorgada a esos hechos fue la que determinó que la actuación policial adquiriera mayor agilidad algunas veces aunque no mayores resultados, hasta que se produjo el secuestro y posterior asesinato del joven Abel Ayerza, integrante de una reconocida familia porteña, con quien viajaba al ser secuestrado el hijo de uno de los ministros del presidente Agustín R Justo.
Para ese entonces, ya "Chicho Chico" había sido asesinado en Buenos Aires por orden de Galiffi, que precavidamente había viajado a la zona de Cuyo. La cobertura de los diarios de tirada nacio­nal, sobre todo Crítica, Noticias Gráficas y La Razón, y la presión del gobierno nacional, hicieron que la investigación sobre la mafia alcanzara una intensidad inusual, sobre todo en el intento de implicar a Galiffi en los secuestros, resultado no alcanzado pese a la detención y múltiples interrogatorios a que fuera sometido. Deportado finalmente a Italia, "Chico Grande" que no tuvo mala relación allí con el gobierno fascista de Mussolini, murió en su tierra natal dejando detrás una tenebrosa huella. Su hija Ágata fue detenida en Rosario años después -tras una agitada vida vinculada al delito- y encarcelada en condiciones casi inhumanas en Tucumán hasta su liberación, cuando otra leyenda, la que la identificaba como La Flor de la Mafia, había tomado cuerpo...
Aquellos treinta años "fundacionales" (1900-1930) fueron asimismo de un impulso decisivo en la conformación de un perfil y una identidad cultural que la ciudad desarrollaría y consolidaría en el tiempo. El aporte privado contribuyó a la aparición de los primeros grandes teatros: el Olimpo, La Comedia, La Ópera (hoy El Círculo), el Colón, en los que actuarían muchos de los grandes divos y divas de la ópera, la zarzuela, la música y la dramaturgia: una constelación de te­nores, barítonos, sopranos, actores, actrices, bailarinas que incluyeron (desde finales del siglo XIX a las primeras décadas del XX) nombres hoy casi mitológicos, desde Enrico Caruso a Titta Rufo y de María Ba­rrientes a Luisa Tetrazzini, sin olvidar el paso por los escenarios rosa­rinos de Sarah Bernhardt y Ana Pavlova o de las batutas empuñadas por Camille Saint-Sáens o Arturo Toscanini. El deseo de los italianos y españoles adinerados de escuchar a los artistas de sus respectivos y lejanos países no sólo levantó teatros: contribuyó a acercar la cultura a otros estratos de la sociedad.
La inmigración había aportado más en ese aspecto. Los músicos y artistas plásticos formados en prestigiosas academias y conservato­rios europeos que llegaron con el "boom" inmigratorio fueron quie­nes fundaron las primeras academias y los primeros conservatorios musicales de la ciudad, en los que se formó una brillante generación de pioneros como Augusto Schiavoni, Manuel Musto, Antonio Berni, Luis Ouvrard, Alfredo Guido, César Caggiano y otros, con maestros como Ferruccio Pagni, Mateo Casella o Enrique Munné. Por su parte, compositores de la ciudad como Juan Bautista Massa perfeccionaron sus conocimientos con maestros como Donizetti, los hermanos De Nito, Ortígala y otros.
El cine había dejado de ser la novedad inicial para integrarse aunque de modo incipiente y paulatino a la vida cotidiana de la ciudad, cuyas distracciones se centraban ya no en las retretas en la plaza de Mayo y otros paseos de la ciudad como el parque Independencia sino en los bailes y festejos de Carnaval, en los corsos barriales con su prolifera­ción de comparsas y disfraces, y en los primeros eventos deportivos generados por clubes que se habían fundado entre 1867 (Atlético del Rosario) y 1906 (Central Córdoba), incluyendo entre otros a Rosario Central (1889), Newell's Oíd Boys y Provincial (1903) o Gimnasia y Esgrima (1904).
El establecimiento de algunas industrias, como ocurriera con la Re­finería Argentina o los talleres del Ferrocarril Central Argentina, iba por su lado a otorgar cierta identidad de "barrio obrero" a algunos de ellos, como ocurriría poco antes del inicio de la década de 1930 con la puesta en funcionamiento del Frigorífico Swift, que daría aquella ca­racterística a una zona del barrio Saladillo en la que se asentarían cen­tenares de trabajadores de dicha industria, muchos de ellos de origen eslavo: lituanos, polacos, ucranianos, acostumbrados al trabajo a bajas temperaturas. Parte de la zona sur de la ciudad -hoy Tablada, Villa Ma-nuelita- ya estaba habitada por criollos que trabajaban en las faenas y tareas del Matadero Municipal, inaugurado en 1876, que exigían una destreza también especial. Contracara de esos barrios pioneros sería el de Fisherton, entre cuyos primeros pobladores se contaron funcio­narios y empleados del Ferrocarril Central Argentino, cuyas viviendas -de típico estilo inglés- dieron por muchos años identidad a la zona.
Sin embargo, la crisis agrícola mundial de 1928 y el inmediato derrum­be de Wall Street un año más tarde comenzaron a incidir también en Rosario y mucho más aún lo hizo la depresión económica de 1930-1932, con su secuela de cierre de fábricas o reducción de su actividad, rebaja de salarios, desempleo. Es a mitad de dicha década cuando se inicia un proceso se recuperación que ya no ti actividad portuaria como motor, como impacto local de le modelo agroexportador. Comienza en esos años el procese tina pauperización del puerto de Rosario, que salvo algún con eventual de su actividad, como sobre finales de la década c minaría superado por nuevos puertos de salida de las exportaciones.

Fuente: Extraído de la Revista del “diario La Capital 145 ” año 2012