lunes, 31 de octubre de 2011

La "Barranca de las Ceibas"


el paraje rosarino donde por primera vez se enarboló la Bandera Argentina
Fundamentación elaborada por Miguel A. De Marco (h) para designar con el nombre "Barranca de las Ceibas" al espacio público ubicado en calle 1 de Mayo N.844, contiguo a las instalaciones del Concejo Municipal, y a cuarenta metros del Monumento Nacional a la Bandera. Ordenanza presentada por iniciativa de los concejales Paredes y Elmir y aprobada el 16 de junio de 2005 con el número 7.859



En el año 1898, en los comienzos de la activa gestión del intendente Luis Lamas, se había puesto la piedra basal de un monumento recordatorio de la creación de la Bandera por Manuel Belgrano, en la denominada "Barrancas de las Ceibas", ubicada entre Juan Manuel de Rosas, avenida Belgrano, Rioja
y Santa Fe, en atención a una serie de informes efectuados en distintas épocas que coincidieron en señalar que ese fue efectivamente el lugar de la primera jura.


A partir de 1870, con el desmonte de las barrancas, la construcción de bajadas y pavimentación de las calles mencionadas se modificó por completo la fisonomía del lugar. Diversos testimonios recogidos por los historiadores Eudoro y Gabriel Carrasco, Calixto Lassaga y otros, a fines de siglo XIX , coincidieron en afirmar que fue en las Barrancas de las Ceibas, tal como se conocía popularmente al predio que hoy ocupa el Monumento a la Bandera y zona aledaña, se enarboló por primera vez la enseña patria. Se sostiene que un par de las viejas Ceibas permanecieron de pie hasta 1870 en que se produjo el menciona­do desmonte.
En parte de ella se construyó la elegante Plaza Belgrano, ornamen­tada con una glorieta bellísima. La propuesta presentada en 1872 por el ingeniero Nicolás Grondona, puede considerarse el primer antecedente oficialmente documentado del Monumento a la Bandera porque propuso la construcción de monolitos recordatorios, uno en el Bajo y otro en una isla frente a la ciudad.
En 1904 se constituyó una Comisión Nacional Pro Monumento, y seis años más tarde se firmó un contrato con la genial artista tucumana Lola Mora para que realizara sus esculturas. Las obras quedaron en los depósitos de la Aduana y luego se desperdigaron por la ciudad hasta que recientemente encontraron justo sitio en el Pasaje Juramento. Fue precisamente durante la presidencia de Justo, mencionada anteriormente, en la que el Poder Central resolvió destinar los recursos necesarios para concretar, de una vez por todas, la postergada obra. En enero de 1939, el Congreso sancionó la ley 12575, autorizándose la inversión de "hasta un millón de pesos como contribución de la Nación al levantamiento del Monumento a la Bandera a levantarse en Rosario", independientemente de los donativos y suscripciones populares que la comisión recibió de todo el país.
El 22 de septiembre de 1940, la obra fue adjudicada a los artistas que presentaron el proyecto con el lema de "Invicta": escultor José Fioravanti y los arquitectos Angel Guido y Alejandro Bustillo. El 24 de mayo de 1943, el arquitecto Angel Guido tomó posesión de la Plaza General Belgrano para iniciar los trabajos en virtud del contrato firmado con la Municipalidad el 16 de diciembre del año anterior.
Concluida la primer etapa de la Torre Central y la Explanada, en 1947 se le encargó la construcción del Propileo y la Galería de las Banderas.
Durante catorce años, hasta su inauguración, la obra fue interrum­pida en distintas oportunidades porque los gastos crecían y los gobiernos no enviaban los recursos previstos, al punto que en 1950 renunció la Comisión Nacional. Recién en 1954, el gobierno del presidente Juan Domingo Perón destinó una suma importante que pareció darle un impulso final al proyecto.
La inauguración del Monumento a la Bandera, el 20 de junio de 1957, marcó un cambio significativo en las celebraciones de la jornada dedicada al pabellón argentino. Es importante señalar que no existe en la nomenclatura rosarina calle o plaza que recuerde la primitiva denominación de la zona en la que los rosarinos protagonizaron la gesta del 27 de Febrero de 1812.
(Fue en virtud de esta afirmación que el Concejo Municipal resolvió designar con el nombre de Plaza de las Ceibas al espacio público más próximo al Monumento a la Bandera, que aún no contaba con denomina­ción)
Fuente: Artículo publicado en la Revista “Rosario, su Historia .  Fascículo Nº 38 de Enero de 2006

viernes, 28 de octubre de 2011

LOS PRIMEROS TIEMPOS


Los ferrocarriles de trocha angosta aparecieron en Rosario hacia 1891 y las vías de la línea Rosario-Córdoba o Central Córdoba, atravesaron la ciudad desde el oeste siguiendo el eje de la actual calle Gálvez terminando el recorrido en el puerto. Cuando se determinó su traza, la ciudad mostraba su perfil a mucha distancia, ya que entonces el casco urbano no excedía el área delimitada por las actuales calles Mendoza, Urquiza y Paraguay. El desarrollo de la economía regional -al canalizar las exportaciones a través del puerto local creó las condiciones favorables para el crecimiento de Rosario, que pudo incorporar los adelantos tecnológicos de las urbes modernas: tramways, gas, alumbrado eléctrico, entre otros.
Estos servicios esenciales se detenían, sin embargo, en las referidas vías, que de hecho se constituyeron en una auténtica barrera, porque hasta ella llegaban el pavimento y las distintas redes de agua potable, de obras sanitarias. Más allá, hacia el sur, todo era distinto.
Algunas calles empedradas y muchas de tierra -cunetas siempre cubiertas por aguas estancadas-, árboles en las desparejas aceras, modestas edificaciones y numerosas viviendas levantadas con material precario.
Muy lentamente se fue consolidando un núcleo urbano detrás de la estación del Ferrocarril Central Córdoba -ubicada en Avda. 27 de Febrero y Juan Manuel de Rosas-y de la similar de la Compañía de Ferrocarriles de la Provincia de Buenos Aires, instalada en 1908 en San Martín entre Virasoro y América (actual calle Rueda) y hoy sede de la Gendarmería Nacional.
Las instalaciones del Club Central Córdoba y la severa presencia del Hogar Asilo "Buen Pastor", caracterizaron a un barrio que reconocía a la calle Alem como su principal referencia, ya que era el camino obligado para el tránsito pesado que salía hacia Buenos Aires buscando la Ruta Nº 9 en Molino Blanco, junto al arroyo Saladillo.

Lo habitaba gente también humilde que en su mayoría trabajaba en las fábricas de la zona, vinculadas a la industria frigorífica; otros operarlos se desempeñaban en aserraderos, en depósitos de materiales de construcción o en el puerto.
El barrio tenía, como era previsible, muchas falencias y los vecinos trataban de encauzar los continuos reclamos a través de su entidad representativa, la Sociedad Vecinal del Barrio Tablada y Villa Manuetita, nombres con que se conocían las dos zonas que conformaban el barrio: Tablada, lindera al ferrocarril y al club Central Córdoba, extendida hasta la calle Abanderado Grandoli, y Villa Manueltta, más alejada de la anterior, ubicada sobre el puerto o más precisamente en los accesos al puerto con centro en el llamado puente negro que mostraba -y aún muestra su estructura de hierro en las proximidades de las calles Ayolas y Convención. Zona brava, por aquellos tiempos, en los que habitualmente las cuestiones se dirimían con facones que sabían dibujar la mueca de la muerte y reclamaban un silencioso respeto para cubrir el espanto de las ofensas saldadas en tamaña ceremonia de coraje...
Marcos Abásela, el peluquero: Rafael Villafuerte, el farmacéutico: Natalio Corengía, el marquero; Rubén Klass, el médico; Miguel Oliva, el ferroviario; Tomás Santos, el corredor de comercio; Narciso López de Alda, el lechero; Mariano Passini, el portuario, son algunos de los nombres que perduran de los integrantes de la lejana vecinal No los únicos, porque hubo otros. Hombres del barrio que pretendían vivir en condiciones más dignas y que para ello dedicaban sus horas de descanso a la preparación de petitorios; a veces para solicitar el pavimento; otras para pedir la extensión de un recorrido de colecti­vos y de tranvías. El corte de yuyos los demandaba en ocasiones, o las veredas sin baldosas, que el agua de lluvia convertía en extensos espejos donde los chicos jugaban sus candidos sueños marineros.
También vivía allí un carbonero que recorría con su carro las  del barrio, portando d único que recorría con su carro las calles del barrio, portando el único combustible que los obreros consumían. Como su trabajo lo llevaba hasta la vivienda de sus vecinos, mejor dicho hasta el patio del fondo o hasta las cocinas, descubrió revistas y libros sin otro destino aparente que su lectura circunstancial. Un día se animó y los pidió para "la vecinal".
Poco a poco los estantes de un armario de la Sociedad Vecinal del Barrio Tablada y Villa Manuelita, en Alem 3033, se fueron poblando con los impresos que Salvador Castro, carbonero de oficio, portugués de nacimiento y de condición analfabeto, obtenía de los habitantes del mismo barrio, muy lejos todos ellos de imaginar que, sin saberlo, estaban fundando la mayor experiencia de educación popular del continente.
La vecinal inauguró entonces otra sección: La biblioteca.
Fuente: Artículo publicado en la Revista “Rosario Historias de aquí a la vuelta” La Biblioteca Popular Constancio C. Vigil . Autor Rubén Naranjo Fascículo Nº 16 de octubre 1991

jueves, 27 de octubre de 2011

DECORADORES ITALIANOS


Poblar el desierto" fue la consigna y hombres, mujeres y niños llegaron al país desde remotas geografías. Algunos regresaron pronto, muchos se instalaron en las ciudades y otros poblaron lejanas comarcas.
En pleno territorio del indígena se fundó la Colonia Esperanza. Alemanes, suizos, polacos, italianos, franceses, desarrollaron en ella sus tareas de labriegos, albañiles, herreros, como Monsieur Jaquín, de oficio poeta y carpintero, con cuyo nombre José Pedroni tituló uno de sus más sentidos libros y para quien reclama gloria "sólo por esconder tu verso en la viruta".
Si entre los primeros inmigrantes arribó a Rosario algún poeta no lo sabemos y posiblemente no lo sabremos; si entonces se enhebraron palabras con tierra y río, ellas se aquietaron en el pasado, pero si sabemos de hombres que llegaron trayendo pinceles y colores en sus manos.
La ciudad crecía y se multiplicaban los edificios públicos y privados. Las imágenes venían de Europa y por ello se cubrieron de ángeles y de nubes los techos y las paredes recientemente inaugurados. Pintores y escultores -decoradores de oficio- creaban la belleza que reclamaban aquellos tiempos y que aún pueden apreciarse porque sus obras han perdurado debido a la maestría con que fueron realizadas. Entre los primeros recordamos a José Carmignani, autor de las pinturas que ornamentan la sala central del actual teatro El Círculo, así como el telón de boca del escenario y las decoraciones de la embocadura. En estas últimas colaboró Luis Levoni, quien además realizó las decoraciones de la monumental construcción que Juan Canals hizo levantar como Palacio de Justicia, conocida durante décadas como "Los Tribunales Provinciales" y actualmente sede de facultade Derecho
En España al 700 se mantiene el frente del local donde Carlos instaló su táller asociado inicialmente con Domingo Fontana, quien Junto a Levoni realizó las pinturas de sus paredes; estos últimos decoraron el Hotel Italia y el Club Social.
"Ragazzini-Anárquico", escrito con grandes letras en la tapa de su inseparable caja de pinturas, servía de presentación a este pintor de la Casa Staffieri, que "era bohemio, amigo del vino y de los niños" a quienes "les enseñaba a cantar y los agrupaba en improvisados coros" según expresa Isidoro Slullitel en su libro “Cronología del arte en Rosario".
Gerónimo Fontana, padre de Luis y abuelo de Lucio -actualmente reconocido como uno de los artistas contemporáneos más importantes, y su socio Scarabelli, Dante Veratti -decorador de la Iglesia Santa Rosa-, Francisco Stella y Julio Ángel Galli, que trabajaron en la Iglesia Catedral, Nazareno Orlandini, Salvador Zaino, autor de las decoraciones de la Casa Castagnino, en Maipú y San Juan, en perfecto estado de conservación, Julio Ángel Galli, están presentes en las alegorías que resolvieron en delicados colores y sutiles claroscuros.
El pintor y escenógrafo Mateo Casella es considerado como el iniciador de la vida artística de Bellas Artes, que fundó en 1906, se realizaron las primeras exposiciones públicas.
Hubo otros... que también llegaron de Italia. Algunos regresaron, o tros murieron en Rosario. Destino similar al de tantos labriegos que abrieron los surcos.
Espigas y paredes retienen sus sueños y sus nombres.
RUBEN NARANJO
Fuente: Artículo publicado en la Revista “Rosario Historias de aquí a la vuelta” La colectividad italiana. Autor Alicia Megías Fascículo Nº 22 de agosto 1992

miércoles, 26 de octubre de 2011

ARQUITECTURA ITALIANA






Sin duda, Rosario es la ciudad "más italiana" del país. Tuvo su momento arquitectónico fuertemente marcado por el genio de diseñadores y constructores de origen itálico, con énfasis en el período que abarca la segunda mitad del siglo XIX.
En apretada e incompleta síntesis -y por lo tanto injusta deben citarse apellidos que aún están presentes en la vida arquitectónica de la ciudad, en sus calles, con el siguiente intento cronológico:
Santiago Danuzio (primeros depósitos aduaneros-1856); Demetrio Isola (monumento a la Constitución Plaza 25 de Mayo y Mercado Sud); Alejandro Biggi (monumento que remplaza al anterior-1882); Juan Barbagelatta (reloj público en Iglesia Matriz); Nicolás Grondona (plano urbano de la ciudad-1858); Juan Bautista Arnaldi (Iglesia Matriz, actual Catedral-1875); Gaetano Rezzara (Palacio Municipal-1896); Italo Meliga (Ex-Hotel Italia-1890, Palacio Castagnino-1896, Palacio Pinasco); Juan Bosco (casa de Comas Logia Masónica Unión); Alejandro Máspoli (constructor de La Bola de Nieve, Hotel Savoy, Mirador de Chiessa); Felipe Censi (su casa, antigua Bolsa de Comercio, Obispado, Hospital Español)
Ex. Hotel Italia, ahora Sede Gobierno de la U.N.Rosario
Deben agregarse los constructores-empresarios como Cicotti, Mazzucheli, Brindisi, Gatta, Quagliotti, Paulini, Petrarca, Colombo, Albertella, Bernasconi, Miozzi, Pontiggia, Priori y otros muchos, más las importantes empresas consolidadas a partir de ios primeras décadas del siglo XX, que abarcaron todo tipo de grandes obras, aún porfuera del estilo italiano y cuya acción llegó en muchos casos hasta pasada la década del 60 del presente siglo. De estos constructores se citan como ejemplos de gran valor, sólo algunas de sus obras más deslumbrantes: Rafael Candía e Hijos, antes Candía e lsella (Bolsa de Comercio, Palacio Minetti, Tienda "La Favorita", Galería Rosario); Ferrarese Hermanos (Palacio "La Rosario", Piscina y Edificio Country Club, estadio original Club N.O.B.); Tito y José Michelletti (Edificio histórico Banco Nación, Centro Unión Dependientes, numerosos templos de la ciudad).
Estos apellidos, estas familias y sus tradiciones, quedaron insertos conceptualmente en la piel de la ciudad a través de edificios que constituyen lo mejor de nuestro patrimonio histórico y forman parte de la memoria colectiva que los ubica en una época en que la responsabilidad, el orgullo por el ejercicio de un noble oficio y la asociación con la belleza eran realidades palpables a diario
Rosario fue descuidada y olvidada durante mucho tiempo, lo que le valió la pérdida de enormes porciones de su memoria urbana y la desaparición de muchos testimonios construidos.
En una vivificante toma de conciencia ejercida cada vez con mayor potencia, se revaloriza en la marcha del tiempo la acción de estos pioneros y trae al primer plano de la atención el maridaje indisoluble entre los italianos y la construcción de la ciudad.

JOSE MARIO BONACCI
Fuente: Artículo publicado en la Revista “Rosario Historias de aquí a la vuelta” La colectividad italiana. Autor Alicia Megías Fascículo Nº 22 de agosto 1992.-

martes, 25 de octubre de 2011

ASOCIACIÓN CULTURAL DANTE ALIGHIERI



Un siglo educando y difundiendo la lengua y la cultura italiana


El  3 de junio de 1910 un generoso y entusiasta conjunto de italianos radicados en nuestra ciudad fundaron la Asociación Cultural Dan­te Alighieri inspirados en el espíritu de la Societá Dante Alighieri de Roma, creada en 1889 con el propósito de: "Tutelare e diffondere la lingua e la cultura italiana nel mondo, tenendo alto dovunque il sentimento d'italianitá, ravvivando i legami spirituali dei connazionali all'estero con la madre patria e alimentando tra gli stranieri l'amore e il culto per la civiltá italiana". En agradecimiento y reciprocidad a nuestra querida Argentina, país que como ningún otro abrió sus solidarios brazos a los laboriosos inmigrantes de todas las latitudes, nuestros memorables fundadores decidieron emprender una actividad educativa que impartiese la enseñanza oficial junto al cumplimiento del noble cometido de difundir la lengua y la cultura italiana.
En 1911 en las sedes de Entre Ríos 1145 y Paraguay 841 comenzó el jardín de infantes mixto, ("scuola materna"), concepto de avanzada para la época y en 1912 inició la escuela primaria. Estas sedes resultaron insuficientes para el continuo crecimiento del número de alumnos, por lo que se adquirió el predio de Bv. Oroño 1160 para construir allí con proyecto del Ing. Isella el actual edificio inaugurado en 1928 con su espléndida fachada de estilo florentino, restaurada este año dentro del marco del Programa de Preservación y Rehabilitación del Patrimonio de la Municipalidad de Rosario.
En 1934 se sumaron la Escuela Secundaria y los Cursos de Cultura italiana y en 1982 inició sus actividades el Profesorado de Italiano y desde 1998 se implemento la certificación internacional de idioma italiano (PLIDA) En 1976 se adquirió la mansión lindera de Bv. Oroño 1140, Casa Beatrice, para el dictado de los cursos de lengua y cultura italiana y construir en su parte posterior el gimnasio principal.
En 1984 se compró la propiedad contigua hacia el oeste ampliándose así la Escuela primaria y brindando un nuevo y cómodo acceso para sus alumnos por calle Alvear 1155. El continuo crecimiento de la Institución se plasmó una vez más en el corriente año con otra magnífica concreción anhelada desde hacía mucho tiempo, en calle Alvear 1150 se inauguró en el mes de marzo el nuevo edificio modelo para su Jardín de Infantes, Casa Virgilio, con sus aulas para niños de Preescolar y en un futuro próximo las salas para niños de 4 años.
A lo largo de su historia la Institución fue visitada por ilustres personalidad Italia tales como los Presidentes de la República Giovanni Gronchi y Carioglio Ciampi en 1961 y 2001 respectivamente, entre otros tantos, los literatos Luigi Pirandello, Leonardo Sciascia, Paolo Maurensig, Fulvio Tomizzi, Giorgio Bassani, Vincenzo Consolo, los filósofos Guido de Ruggero (discípulo de Benedetto Croce), Gianni Vattimo, Eduardo Garroni, Filiberto Menna, Mario Sini los artistas Ermete Zacconi, Emma Grammatica, Anna Nogara, Beniamino Gigli, Tito Schipa, Sergio Tofano, Manuela Kusterman, académicos como Beppo Levi,  Gino Arias, Fulvio Tomizza, Roberto Pujia, Giulio Ferroni, Renzo Titone, María Antonieta Pinto, Maria Grazia Messina, Alessandro Masi y Giuseppe Patota músicos tales como Maria Tipo, Juan Francisco Giacobbe, Pedro Franze,: Sergio Pellacani, Pía Sebastiani, Héctor Zeoli y el matrimonio Martínez Zarate.
Este siglo de vida ha sido forjado con el esfuerzo y conducta de todos los que colaboraron y continúan haciéndolo en sus diferentes roles de fundador benefactores, docentes, no docentes, alumnos, familiares, Comisiones de Padres y Madres, ex alumnos, consejeros, Le Donne Italiane, amigos y el aporte Ministerio de Educación de la Provincia de Santa Fe, la contribución del Ministerio degli Affari Esteri de Italia, el apoyo de la Embajada de Italia, la Municipalidad de Rosario, el Consulado General de Italia en Rosario el Instituto Italiano de Cultura, la Societá Dante Alighieri Sede Centrale, la comunidad rosarina en generali y la colectividad italiana en particular.
La Asociación Cultural Dante Alighieri en el año de su centenario se honra en brindar educación oficial para 2.200 alumnos y difundir la lengua y cultura italiana manteniendo como valores imprescindibles al respeto, la solidaridad y la cultura del trabajo, comprometiéndose a continuar en la misma senda en bien de las futuras generaciones siguiendo el ejemplo de las anteriores a quienes se rinde el más sentido y merecido homenaje.


Contacto
Br. Oroño 1160
TE. 448-8818  - 421-2854 Fax: int 3
www.danterosario.com

Fuente: Artículo publicado en el libro de diario de la Capital del Bicentenario- Mayo 2010

viernes, 21 de octubre de 2011

LA DANTE


Por Hector Sebastianelli

El 3 de Junio de 1910, un grupo de 84 residentes italianos fundó en Rosario la "Asociación Cultural Dante Alighieri", filial de una sociedad homónima en Roma. El primer local estuvo ubicado en Paraguay 678 y allí, hacia 1912, se crearon él primer jardín de infantes y la escuela primaria. La sede actual de Bvard. Oroño 1160 se inauguró en 1928, cuatro años después que el Príncipe de Piamonte, Umberto de Savoia, colocara la piedra fundamental. En ese edificio, que fue objeto de distintas remodelaciones fueron creándose carreras, cursos y salas de consulta que lo perfilaron como un importante centro educativo.
Es así que el 28 de noviembre de 1931 se habilitó la biblioteca pública, que hoy posee más de 40 mil volúmenes, cuya temática fundamentalmente está relacionada con el arte, la historia y filosofía italianos. Poco después, en 1934, se habilitó el colegio secundario, que actualmente cuenta con bachillerato nacional, comercial y físico-matemático.
Una de las premisas fundamentales del instituto fue la enseñanza de la lengua italiana. Para ello, no sólo imparte cursos de ese idioma a sus alumnos de nivel primario y secundario: el 15 de julio de 1954 inició sus actividades la escuela de Italiano yenl982, el Profesorado Nacional de Italiano, que otorga título habilitante para ejercer en todos los niveles oficiales y privados.
A nivel de educación terciaria, entre 1965 y 1970 funcionó la facultad de Dirección de Empresas, con el aporte económico de 11 empresas locales. La creación de esta carrera se debió, en parte, a la inexistencia de una semejante en la universidad estatal.

El último aporte educativo de esta octogenaria institución es el moderno laboratorio de computación, creado en 1985, con cursos de distintos niveles, para docentes y alumnos.
En el edificio que ocupa "la Dante", dos agrupaciones tienen su sede desde hace décadas. La más antigua, creada en 1914, es "Le Donne Italiane". Esta asociación de mujeres, que tiene alrededor de 350 socios, posee las características de una sociedad de beneficencia y trabaja en función de los aportes que realizan sus integrantes para la refaccción y engrandecimiento del instituto Dante Alighieri.
Fuente: Artículo publicado en la Revista “Rosario Historias de aquí a la vuelta” La colectividad italiana. Autor Alicia Megías Fascículo Nº 22 de agosto 1992.-

jueves, 20 de octubre de 2011

Los equipos pioneros: Clubes santafesinos en ligas rosarinas: Brown y Unión


Desde sus inicios los campeonatos de fútbol de Rosario han tenido una inmensa jerarquía. Por tal razón no sólo clubes de nuestra ciudad pasaron por ellos, sino que también lo hicieron instituciones de otras localidades de la provincia de Santa Fe (la mayoría de localidades vecinas como sucede también hoy en día).
En el artículo hacemos mención de los clubes de la ciudad de Santa Fe que intervinieron en certámenes futbolísticos de Rosario.

Investigación: Leonardo Volpe (*1)
Gráfica: Cristian Volpe (*2)
Asesoramiento: Soccorso Volpe (*3)

BROWN
El Club Atlético Brown, que se fundó el 23 de noviembre de 1906, participó en el año 1913 en la primera división de la efímera Federación Rosarina de Football, que surgió debido a una escisión en el fútbol rosarino, donde algunos clubes se desvincularon de la Liga Rosarina y se sumaron a dicha entidad.
Fueron parte de ese torneo, además del elenco santafesino, Embarcaderos Córdoba y Rosario (actualmente Argentino), Rosario Central, Sparta y Tiro Federal.
Solamente un año duró la Federación, puesto que se solucionó el inconveniente entre la Liga y los clubes disidentes, que regresaron a la misma. En tanto Brown prosiguió en la Liga Santafesina, siendo entonces su única participación oficial en Rosario la de 1913.
La cancha de Brown se situó en la Sociedad Rural de Santa Fe, previa; posteriormente en 1931 tenía su campo de juego en el barrio Guadalupe, en tanto que su sede social estaba ubicada en la calle Urquiza 3458.
La camiseta de Brown era amarilla y negra a rayas verticales.
Debut en la Federación:
El 11 de mayo de 1913 Brown visitó a Embarcaderos Córdoba y Rosario en la fecha inaugural del campeonato de primera división de la flamante Federación Rosarina de Football. El encuentro, que marcó el debut de ambos equipos en el certamen, se disputó en la cancha que los salaítos tenían en bulevar Avellaneda y Gorriti. Según las crónicas de la época fue un partido interesante, donde no hubo ni una sola infracción, lo que refleja la limpieza con que los futbolistas llevaron adelante el cotejo. Recién a los quince minutos del segundo tiempo Antuña abrió el marcador a favor de los locales. Pese a la desventaja y a tener un jugador menos, ya que Vicentini se vio obligado a dejar el campo de juego, tras haberse resentido de una antigua lesión, Brown no se resignó y tuvo algunas chances para igualar el tanteador. Pero luego, a los treinta minutos un tanto de Callegaris en contra estiró la ventaja para Embarcaderos, que anotó un nuevo gol a los treinta y siete del complemento por intermedio de Ennis Hayes, para establecer las cifras definitivas de 3 a 0 a favor del elenco salaíto. Las forma­ciones de los conjuntos ese día fueron las siguientes: Embarcaderos, alineó a: Dionisio Flores; Ernesto Marconi y Eugenio Bonmargini; Bautista Trossero, Victorino Revilla y Juan Aragüez; Antonio Olmos, Julio Conde, Juan Molina, Manuel Antuña y Ennis Hayes (hermano de Harry, histórico futbolista de Rosario Central). En tanto los santafesinos alistaron a: José Ger-vasoni; Pedro Villanueva y Juan Colli; Tomás Godino, Ángel Torti y Benjamín Vicentini; Arturo Callegaris, L. Molinari, E. Cerelli, Gerardo Novillo y Carlos Pereyra.
Disolución:
El club Brown dejó de existir entre 1936 y 1937, ya que en 1935 todavía figuraba en la cuarta división de la Liga Santafesina de Fútbol y en 1937 ya se había disuelto. Con respecto a su disgregación, el diario El Litoral del 1 de marzo de 1937 publicó: "... Brown ha desaparecido, víctima del mal de la época que muchos llaman con razón profesionalismo..." El periódico atribuyó la culpa de la desintegración del club al fútbol rentado, quizás pensando que no pudo hacer frente a ello. La nota que recuerda un partido jugado entre Brown y Unión en 1911, no trata de la desaparición en sí de Brown, pero hace referencia a la misma, que pudo haber ocurrido durante 1936 o en los primeros meses de 1937.

Unión

En la antigua casa de la familia Baragiola, sita en la calle Catamarca 2652, de la capital de nuestra provincia, se reunían catorce ex integrantes del desaparecido Santa Fe Football Club, quienes pretendían fundar una nueva institución que les permitiera recrearse. Por ende en ese mismo lugar nació el 15 de abril de 1907 el Club United.
Posteriormente decidieron castellanizar su denominación, por lo que pasó a tener su actual nombre de Club Atlético Unión.
Sus canchas:
En un principio el conjunto tatengue (1) ubicó su campo de juego entre las calles Urquiza, Suipacha, Francia, y Junín, donde actualmente está emplazado el colegio de Nuestra Señora del Calvario. En 1910 mudó su campo de deportes entre el bulevar Pellegrini, San Jerónimo, Candido Pujato y Nueve de Julio. Finalmente en 1929 inauguró el estadio 15 de abril, su actual cancha, situada en avenida Freyre y bulevar Pellegrini.
Unión en la Liga Rosarina:
A fines del año 1911 dirigentes de Unión comenzaron a realizar gestiones para participar en la Liga Rosarina de Fútbol. Finalmente le fue aceptada la afiliación e intervino en el certamen de primera división en 1912. El 9 de junio se produjo el estreno del conjunto rojiblanco en la máxima categoría. En el mencionado partido derrotó a Aprendices Rosarinos por 1 a 0 en la cancha de Argentino (hoy Gimnasia y Esgrima de Rosario). La alineación tatengue en la tarde del debut fue la siguiente: Juan Luis Peítado; Sangaletti y Domingo Pallavedini; José Ayala, González y Gómez; Gregorio Aguirre, Pérez, Montenegro, Domiciano Roa y Elias Pieretti. Luego del buen arranque, cayó derrotado en su segunda presentación ante Newell's por 5 a 1. La mejor actuación del elenco santafesino en el certamen fue sin dudas ante Atlético del Rosario, al cual apabulló con un contundente 11 a 1, en condición de visitante.
Cabe señalar que el torneo quedó trunco debido al problema que se suscitó entre algunos clubes (principalmente R. Central y Tiro Federal) y la Liga, lo que derivó en la formación de la Federación Rosarina al año siguiente. Al momento de la suspensión del evento, Unión se ubicaba en la cuarta colocación en la tabla de posiciones. Había disputado diez encuentros, obteniendo el triunfo en cuatro de ellos, empatando en uno y siendo vencido en cinco. Posteriormente en 1913 cumplió una labor bastante destacada, ya que culminó en el cuarto puesto. Se impuso en cinco ocasiones, igualó en una y perdió en seis oportunidades. Su desempeño más sobresaliente fue jugando de local ante Atlantic Sportsmen, a quien doblegó por 3 a 0. Esa fue su última participación en la Liga Rosarina de Fútbol, puesto que se desafilió y no in­tervino al año siguiente.

Otras participaciones
En 1939 la Asociación Rosarina de Fútbol organizó el Torneo del Litoral, donde intervinieron representando a Santa Fe: Unión, Colón y Gimnasia y Esgrima de Ciudadela. Además fueron parte del certamen, que se adjudicó Central Córdoba, elencos de Rosario y Paraná. •

Bibliografía: Puntapié Penal (J. Dellacasa -h- 1938), Anales del Fútbol Rosarino (Cipriano Roldan - 1959); diario El Litoral del 22 de noviembre de 1931 y del 1o de marzo de 1937; diario La Capital del 12 de mayo de 1913. Referencia: (1): Según la terminología de la época se denominaba tatengue a las personas de buena posición social y económica. Unión se identifica con ese mote porque tenía su sede en el centro de la ciudad de Santa Fe, diferenciándose de su eterno rival Colón, que nació en la ribera santafesina y sus hinchas eran de condición humilde.
(*1) Periodista deportivo
(*2) Diseñador gráfico
(*3) Licenciado en antropología
Consultas en Internet: leovolpe81@yahoo.com.ar
http://argus.es.tl
Fuente: Artículo publicado en la Revista “Rosario, su Historia y Región.  Fascículo Nº 77 de Agosto de 2009

martes, 18 de octubre de 2011

El Centro Cosmopolita "Unión y Progreso"de Roldan

Por Alicia Florián y Silvana Fogliato
La actual ciudad de Roldan se originó como una de las colonias nacidas a iniciativa de la Compañía de Tierras del Ferrocarril Central Argentino cuando éste unió las ciudades de Córdoba y Rosario. Bernstadt fue la primera estación al oeste de Rosario, conocida como de Roldan, denominación tomada por la Estación Ferroviaria y el poblado. Surgida como colonia suizo-alemana, entre los años 1870 y 1872, los primeros pobladores extranjeros se establecen en la zona, formalizando la existencia de la colonia bautizada así como "Pequeña Berna". A ellos se suman colonos vascos-franceses. Promediando la década de 1880, contará también con la presencia de pobladores del mediterráneo europeo, especialmente italianos del centro y norte de la península. El protagonismo inicial de la colectividades suizo-alemana y vasca, hace nacer en forma inconsciente un sentido de élite, puesto de manifiesto en la participación activa en la vida comunitaria e institucional roldanense a través de actividades oficiales y privadas, la fundación de clubes recreativos y el fortalecimiento de lazos con la burguesía rosarina. De ésta se tomaron modelos de fines y desarrollo para las asociaciones e instituciones, las formas de socialización, y las prácticas vinculadas al ocio y la beneficencia. Desde los deportes hípicos, el canto coral, escuelas bilingües, romerías españolas y las festividades religiosas fueron ocasiones de esparcimiento para la dura vida rural de entonces, en las que la comunidad participaba activamente y en las que esta pequeña élite cumplió un rol preponderante.

Orígenes y primeros pasos del Centro Cosmopolita

Instalados los pioneros suizos en la colonia, levantaron una escuela, la Sociedad Escolar Alemana, siendo los encargados de sostener la misma. Además, crearon una sociedad recreativa para mantener vivo el recuerdo de su patria, llamada Sociedad Suizo-Argentina con sede en el Salón de Kleiner. En 1904 un grupo de vecinos decidió hacer una fiesta familiar independientemente de esa sociedad. En la comisión organizadora estaban Ricardo Ragni, José Olivero, Christian Wittrup, Julio Huber, Tomás S. Ateca, Francisco Roatta entre otros. El éxito de la misma llevó a formar una sociedad para repetir el evento periódicamente. Se formó una Comisión Provisoria y se decidió llamarlo Centro Cosmopolita abierto a la comunidad de Roldan y localidades vecinas. A pesar de redactar un Proyecto de Estatuto no logró encauzar sus aspiraciones pero pronto comenzó a declinar. Al año siguiente, el señor Julio Montenegro, convoca a los integrantes de este centro original y a vecinos a una asamblea la cual dará origen al Centro Cosmopolita "Unión y Progreso". Al mismo asisten personajes de la élite suizo-vasca y personalidades del pueblo, como el maestro Pedro Dürst, el Juez de Paz Pedro Videgain, Christian Wittrup, Pedro Bureau, Benito Aldecoa, Carlos Callet Bois, entre otros. Según sus Estatutos sus objetivos serán: "Contribuir a realizar en este pueblo los ideales del culto a la moral, la prosecución de todo cuanto pueda engrandecerlo, propendiendo a la educación del mismo, y fomentándole hábitos de trabajo, alejándole de toda subversión al orden social, y tiende a formar con sus asociados una familia estrechamente ligada por sentimientos fraternales, capaces de servir de vínculo para prestarse recíprocamente el apoyo y auxilios morales y materiales que llegasen a necesitar." De acuerdo a este documento su finalidad institucional será: "(.. .)Se impulsara la enseñanza laica con espíritu de tendencia utilitarista, y que la política, a la que no podía ser ajena al Centro, se la tendría en cuenta siempre que ella reportase una ayuda o beneficio a los fines que lo forman, (...)."
Los socios fundadores fueron los señores Julio Montenegro, Pedro Dürst, Pedro Videgain, Enrique Schnyder, José Olivero, Carlos Caillet Bois, Ramón I. Carrasco, Benito Aldecoa, Tomás S. Ateca, Miguel Alcacer, Miguel Relamer, Ricardo Ragni, Pedro Bureau, An­tonio Rigoli, Francisco Roatta, Víctor M. Pico, Miguel Belén, Hernán Kohler, Luis Comini (H), José Cicchitti, Chris­tian Wittrup, Domingo Balbi, Carlos Brügger, Domingo García, Martín J. Navarro, Juan J. Rodríguez, Pedro Pe-llegrini, Carlos Caverzasi. Entre ellos encontramos inmigrantes pioneros y descendientes, representantes del ferrocarril y prósperos habitantes de la colonia arribados a fines del siglo XIX. A estos se suman los constructores Luis Comino (H) y Pedro Pellegrini, y comerciantes como Domingo Balbi y Crhistian Wittrup, además de florecientes propietarios de tambos y cremerías. El Centro comienza su vida institucional bregando por el progreso laico de Roldan. Ya hacia el Centenario de Mayo se vislumbraba su carácter de institución de élite dadas las prácticas sociales experimentadas por la institución. Se caracteriza esta primera etapa por la activa vida pública del Centro, mediante la organización de grandes fiestas sociales, veladas teatrales, bailes, reuniones y pic-nic realizados en la quinta de la familia Buchmann. El período fundacional concluye con dos logros: la adquisición de un terreno destinado a la sede social, inaugurada el 7 de mayo de 1910, y el estreno en octubre de ese mismo año, del primer cinematógrafo que contó Roldan el c poseía usina propia para la producción de energía eléctrica. Mientras se careció de sede social reuniones festivas se realizaron en salón del domicilio de Christian Wittrup y en los bares de Gianiselli, Vicente Deffes o de Carlos Caverza mientras que las reuniones y bailes mayor envergadura se desarrollaban el galpón de Andrés Bellunghi o en de Los Vascos propiedad de Fernando Caracotche. Durante uno de ésta quedó constituida la primera Comisi' de Damas y Señoritas presidida por señora Angela C. de Montenegro, e posa del mencionado jefe de Estación a la usanza de las instituciones de beneficencia de las ciudades importante del país. El edificio social propio en inicio consistirá en un único salón, teniendo por techos las chapas de hiero galvanizado y por platea unos bancos de coches en desuso, comprados al ferrocarril.
Decadencia y Recuperación

La primera guerra mundial afectó pr fundamente al Centro ya que solamente quedaron en él unos treinta socios. L espectáculos no atraían y el público concurría. El año 1917 fue especialmente difícil. Algunos de sus miembros comenzaron negociaciones no oficiales buscando una fusión con la Sociedad Sportiva Recreativa, entidad fundada con fines puramente recreativos. Sin embargo, entre los dos centenarios de la Patria, las autoridades que conducen los destinos del Centro "Unión y Progreso" adoptarán actitudes de resguardo a la tradición institucional. Superada la crisis, se vivirá una etapa de grandiosidad (1918-1925) con mayor afluencia de público y socios a grandes fiestas sociales y espectáculos teatrales atraídos por la calidad de los mismos, además de veladas cinematográficas y reuniones al aire libre. La atracción la represen­taba la presencia de figuras de renom­bre de la escena nacional como Blanca Podestá y Luis Arata entre otros. Los banquetes aniversarios de la entidad y el Gran Baile de Reyes o los realizados en ocasiones de festividades patrias se desarrollan a la usanza de los grandes clubes porteños y rosarinos de la época, mediante noches de gala y cenas de sabores franceses que amenizaban las noches roldanenses. En los años veinte ampliará el local so­cial y adquirirá un terreno para poder seguir creciendo. Se edificó el frente donde se instalará la secretaría, el bu­ffet y el vestíbulo de entrada, sobre el cual se ubicó la cabina del cinemató­grafo. En 1925 la Comisión Protectora de Bibliotecas Populares reconoce a la biblioteca Gral. Belgrano de la entidad, como una de ellas, acordándole los be­neficios de la ley N° 419. En 1926 un voraz incendio detuvo los logros institucionales y terminó con el salón de su sede social. Sólo quedaron en pie las dos salas del frente pero los artefactos, butacas, escenario, decoraciones y el proyector de cine fueron de­vorados por el fuego. El mismo se inició durante la noche en parte del escenario.
Cuando se abrieron las puertas para retirar el piano y las butacas se incremento el fuego, propagándose por todo el salón. La prensa rosarina reflejó el siniestro y destacó la ayuda de vecinos y socios, y abría un interrogante: "El origen del siniestro aún no se puede precisar, creyéndose fundadamente que ha sido obra de una mano criminal, puesto que los medidores eléctricos estaban cerrados y se atribuía en un principio, podía ser un corto circuito… Calculase que el siniestro ha ocasionado pérdidas de aproximadamente $40.000."
Se formalizó una comisión financiera encargada de la reconstrucción presidida por el señor Santiago Cettou. Se confeccionaron planos y se licitó la obra, adjudicándosela a Pedro Pellegrini, quien en 1912 había ampliado las instalaciones del edificio siniestrado. El 15 de octubre de 1927 se realizó la inauguración de las nuevas instalaciones con un banquete y baile al que asistió su primer presidente el señor Julio Montenegro. Esta sede será más amplia y moderna, y se concluirá plenamente en 1930 cuando se festejaron las Bodas de Plata de la institución. En la ocasión hubo banquetes, una Gran Velada y Baile Social y como broche de oro la representación de un cuadro lírico con la participación de la orquesta del Centro Cátala de Rosario. Dada la gran cantidad de personas que vendrían desde la ciudad, se había gestionado ante el Ferrocarril Central que sean agregados dos servicios especiales que salían de Rosario a las 20,30 horas.
Los nuevos tiempos
En los años treinta la realidad de la región se había transformado por una nueva dinámica social por el creciente caudal de migración interna, la presencia de nuevos actores sociales constituidos por trabajadores rurales y de las industrias con fluidos contactos con la ciudad de Rosario. De ello resultaron nuevos imaginarios en las prácticas sociales, esto mixturado con el sacudimiento dado por la presencia de los partidos de masas, y fundamentalmente por la acción del peronismo y su política social. Esta nueva realidad llevará a que nuevamente se realicen gestiones entre socios del Centro Cosmopolita y miembros de la Sociedad Sportiva Recreativa para la formación de una nueva entidad. Uno de los objetivos era la mutualidad con la creación de una Caja de Socorros Mutuos, considerada de evidente necesidad para el pueblo. Los fundamentos del proyecto y las ideas principales era dar a la nueva entidad un carácter social, cultural, mutual y deportivo, dando atención a las necesidades de los socios, acorde a los nuevos tiempos tal como lo ofrecían los grandes clubes de las ciudades, y aún de los clubes de barrio que florecían en la época. Se mantendrían los rasgos culturales del Centro, atendiendo la existencia de la biblioteca de uso público, la organización de ciclos de conferencias sobre temas destinados a la juventud, la implementación de cursos de canto, declamación, e idiomas, entre otros. Respecto a los servicios mutuales, buscaban obtener los beneficios del socorro mutuo a los hogares que afrontaran problemas de salud con préstamos y subsidios. El hecho de posibilitar la modificación de
Se formalizó una comisión financiera encargada
 de la reconstrucción presidida por el señor
Santiago Cettou,
Estatutos y de sólo con  el aval de veinte socios minoritaria refleja la voluntad de no innovar en organización y constitución del Cen en la fase de sus objetivos y destinatarios, conservando las ideas del grupo iniciador, estableciendo inconscien mente distancias sociales en una sociedad que cada vez más se diversifica" hacia 1940.
Nuevos proyectos y materializaciones
En 1941 se adquieren cinco lotes al Ferrocarril Central Argentino en el que se pensaba proyectar la construcción del local social y deportivo del centro En ese lugar funcionaban dos cancha de tenis y se realizaban fiestas social Estas instalaciones también sufrieron un incendio en 1947. En 1960 se vende: y se gestionó la compra de la casa-quinta de la familia Boldt para anexo deportivo. Se realizarían en ella actividad deportivas en el natatorio, las cancha de tenis y de fútbol. Contando con vestuarios, zona de camping con asadores lugar para juegos de salón, bar y restaurante, biblioteca con sala de lectura y sala para actividades folcloricas. Se muy frecuentado por los jóvenes cuando el centro se convirtió en el verdadero animador de la sociedad roldanenese mediados del siglo XX dando paso una comunidad masiva y más urbana. Los festejos de las Bodas de Oro de entidad se realizaron en estas instalaciones. El programa contaba con torneo de interclubes de bochas, torneo de truco, casin, billar, y carreras d regularidad para automóviles, presentación de números artísticos para los jóvenes, Gran Vermouth y el Banquete y Baile de gala, Cenas de Camadería, Almuerzos Criollos y para concluir dos semanas de festejos, el Extraordinario Festival Danzante. Entre 1950 y 1960 se adquiere una propiedad lindera al salón social y el Centro desplegará una gran actividad con la sub-comisión cul­tural, con el grupo de teatro vocacional y con la peña folclórica "Las Tres Marías", y la presencia de grupos y artistas de prestigio nacional. Las funciones de cine cuentan en esa época con el sistema Cinemascope. En los "70 se adquiere la manzana 2 de Pellegrini al 200 con todo lo existente. Más tarde se solicitará a la Municipalidad la cesión de la calle Pampa a fin de unir los dos predios. El 13 de diciembre de 1990 se firmará un Acta- Acuerdo con los siguientes términos: "la Municipalidad donaría al Centro, previa autorización del Concejo Deliberante, la superficie de terreno que abarca la calle Pampa en el tramo comprendido entre calle Gral. López y Pellegrini y la cortada Rioja desde calle Laprida a calle Córdoba, y el Centro cederá a la Municipalidad los terrenos ubicados en calle Gral. López 643 con todas sus instalaciones. A fines de esta década se proyectaba un gimnasio multiuso de grandes dimensiones y un complejo deportivo en una parcela que se adquirió sobre la ruta na­cional A012.
Hoy se puede realizar natación, yoga, voley, jockey y danzas. En tenis cuenta con una escuela adaptada para jóvenes con discapacidad y se siente orgulloso por la carrera profesional del tenis­ta Eduardo Schwank quien comenzó a practicar este deporte a la temprana edad de cuatro años dentro de sus instalaciones.

'Licenciadas en Historia. Responsables del programa Historia Oral del Instituto de Historia de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales del Rosario.

2              Ejemplo de esta afirmación es el nacimiento y la vida institucional del Centro Cosmopolita Unión y Pro­greso, en especial en sus primeras tres décadas de existencia donde se manifestó un sentido elitista que en ciertas prácticas e imaginario continúan vigente.
3              En el siglo XX, la participación suiza en la vida político-institucional de Roldan se hará a través de los par­tidos políticos nacionales y en especial la Liga del Sur, luego Partido Demócrata Progresista, conviviendo con las ramas de la Unión Cívica Radical, hasta la irrupción del peronismo a mediados de la década de 1940.
4              En una segunda etapa en su evolución pasó a denominarse Escuela Alemana.
5              El evento era un banquete seguido de baile en el restaurante de Don Juan Balante. Hubo discursos improvi­sados del Sr. Chistian Wittrup, Sr. Ricardo Ragni, Sr. José Olivero, Sr. Julio Huber entre otros.
6              WITTRUP; Roberto FERNÁNDEZ, Osvaldo, Reseña histórica del C.C.U. y P. 64° Aniversario, Primera Parte: Desde la fundación hasta las Bodas de Oro, (Roldan, 1969 - Sin editar), Pág. 1.
7              ESTATUTO DEL CENTRO COSMOPOLITA UNIÓN Y PROGRESO, PREÁMBULO: OBJETIVOS, (Roldan 1905).
8              ESTATUTO DEL CENTRO COSMOPOLITA..., (Roldan, 1905).
9              WITTRUP, Roberto, Memorias del Centro Cosmopolita Unión y Progreso, (Roldan, Pág. 36).
10 Un pic nic del Centro Cosmopolita Unión y Progreso del 13 de febrero de 1916 será el primer film en 35
milímetros realizado en Roldan. El incendio del 21 de abril de 1926 lo destruyó. Datos: E. Buchmann en
placa recordatoria del hall de la Sede Social.
11             Además eran de gran valor la Orquesta creada en 1915 y la posterior Banda de Música en todos los eventos del Centro.
12             WITTRUP, Roberto; FERNÁNDEZ, Osvaldo Reseña histórica del C.C. U. y P...Pág. 4.
13             WITTRUP, Roberto; FERNÁNDEZ, Osvaldo Reseña histórica del C.C.U. y P...Pág. 7.
14             A pesar de ello se ponían en escena excelentes zarzuelas como: "Caerse de un nido", "¡A reír...!", "La
Marcha de Cádiz", entre otras. Con repartos locales y rosarinos que en gran medida mantuvieron el pres-
tigio de la entidad.
15             El espíritu de crecimiento cultural local se manifestó también en el nacimiento en 1908 de la Sociedad Sportiva Recreativa. La misma es la fusión de la Sociedad de Música Popular y la Orquesta Excélsior. En 1919 la Sociedad
resuelve la incorporación de la práctica y elfomento deportivo. De esta manera establece su actual denominación
y obtiene su personería jurídica en 1920. AMCR, Libro Copiador de Notas, 1920, folio 402.
16             MEMORIAS DEL CENTRO, Gran banquete de festejo aniversario. 5 de agosto de 1921 ofrecido por la
Comisión Financiera, Comisión Biblioteca, Comisión Directiva.
17             La Capital, Rosario, 22 de abril de 1926.
18             Además del presidente Sr. Santiago Cettou estaban Emilio Hegi, Carlos Kohler, Cecilio Tonella, Ricardo Dem-
saty la cooperación de Augusto Jáeggi. Formaba parte de ella Roberto Wittrup como de presidente del Centro.
19             El broche de oro lo representó el cuadro lírico y la orquesta del Centro Catalán de Rosario con lazármela "Coloretes".
20             Diario Crónica, Bodas de Plata, Buenos Aires, 1930.
21             Al Pueblo de Roldan, volante distribuido para dar conocimiento a la población de los objetivos de las gestiones fusionistas. Al pie figuraban 113 firmas adhiriendo a la iniciativa. Según Roberto Wittrup de éstas, 41
eran socios del Centro pero luego la mitad de ellos abandonaron el proyecto y volvieron a la entidad madre.
Roberto Wittrup, Memorias del Centro Cosmopolita..., (Roldan, 1940), Pág. 27.
22             Tentativas de fusión, Volante Al pueblo de Roldan (firmado por la Comisión Organizadora), en WITTRUP,  Roberto Memorias del Centro Cosmopolita..., (Roldan, 1940), Pág. 29.
23             La primera negativa de fusión aparece cuando los sectores liberales y católicos del pueblo se hallaban
en una primera etapa de confrontación, y la misma demuestra la resistencia a la pérdida de los ideales
fundadores de origen.
24             Wittrup, Roberto, Memorias del Centro Cosmopolita..., (Roldan, 1947), Pág. 36.
25             Centro Cosmopolita Unión y Progreso, Boletín Informativo N° 1, (Roldan, 20 de diciembre de 1954).
26             Entre las diferentes animaciones musicales estaban agrupaciones orquestales de Jazz Moderno y de mú-
sica Típica.
27             Lo cedido por la Municipalidad representaban 4.044 metros cuadrados y lo cedido por el club 1797,74
metros cuadrados. La legislatura provincial en 1991 aprueba con fuerza de ley todo lo actuado.
28             Centro Cosmopolita Unión y Progreso, 103 Aniversario, Taller Gráfico MR, (Roldan, 2008), Pág. 3.

Fuente: Artículo publicado en la Revista “Rosario, su Historia y Región.  Fascículo Nº 96 de Mayo  de 2011