miércoles, 28 de julio de 2010

ROSARIO Y SUS CONVENTILLOS-- 1° PARTE -


por  Javier Etcheverry    

Hacia fines del siglo XIX y principios del XX una gran parte de la población rosarina se hacinaba en casas de inquilinato denominadas conventillos. Los mismos eran antiguas casonas que ya no eran habitadas por sus primitivos dueños o edificaciones construidas especialmente para tal fin. El vertiginoso crecimiento de la ciudad, debido fundalmente a la inmigración europea, provocó un marcado déficit habitacional que se palió básicamente a través de los conventillos.        En la época citada Rosario estaba dividido en 6 secciones y el área municipal era mucho ms reducida, no incluyendo por ejemplo la zona ubicada al norte del arroyo Ludueña, ocupada básicamente por el Pueblo Alberdi y su distrito, que recién se anexaron al municipio en 1919. Las 6 secciones estaban definidas por los siguientes límites (los nombres antiguos de ciertas arterias aparecen entre paréntesis):       Sección 1ª: Mendoza, Paraguay y el río Paraná. Se trata de la parte más antigua de la ciudad, que engloba el radio céntrico. Sección 2ª: Bv. Seguí, San Martín, Bv. 27 de Febrero (Bv. Rosarino), Paraguay, Mendoza y el río. Sección 3ª: Mendoza, O. Lagos (La Plata), Güemes, Av. Francia (Timbúes), el río y Paraguay. Sección 4ª: límite sur del municipio, O. Lagos, Mendoza, Paraguay, Bv. 27 de Febrero y San Martín. Sección 5ª: Mendoza, O. Lagos, Güemes, Av. Francia, el río y límite oeste del municipio. Sección 6ª: Mendoza, O. Lagos, límites sur y oeste del municipio.       De acuerdo al Primer Censo Municipal (1895) la distribución de los conventillos (A), la cantidad de piezas promedio (B) y de habitantes promedio por pieza (C) era la siguiente: Sección 1ª A = 24 % de los conventillosB = 9 piezas por conventilloC = 2,5 habitantes por piezaSección 2ª A = 36 % de los conventillosB = 7 piezas por conventilloC = 2,7 habitantes por piezaSección 3ª A = 22 % de los conventillosB = 8,5 piezas por conventilloC = 3 habitantes por pieza

ROSARIO Y SUS CONVENTILLOS - 2° PARTE

Por Javier Etcheverry.



Sección 4ª
A = 11 % de los conventillos
B = 9 piezas por conventillo
C = 2,5 habitantes por pieza
Sección 5ª
A = 5,5 % de los conventillos
B = 14 piezas por conventillo
C = 3,4 habitantes por pieza
Pueden efectuarse así estas observaciones:
La sección 2ª (sureste del antiguo casco urbano) concentra el mayor número de conventillos. Le siguen las secciones 1ª (centro) y 3ª (vecina al centro hacia el oeste). En el polo opuesto se halla la sección 6ª (suroeste), con ningún conventillo registrado.
Los conventillos más grandes se ubican en la sección 5ª, y más precisamente en el barrio Refinería, surgido tras la instalación de la Refinería Argentina de Azúcar que se inauguró a fines de 1889. Era por entonces una de las industrias más grande del país y fue el epicentro de importantes conflictos gremiales. Esta sección encabeza el ranking en cuanto a cantidad de habitaciones por conventillo y hacinamiento en las piezas.
Aunque la sección 2ª supera a las otras en cantidad de conventillos, aparece con el menor porcentaje en cuanto a piezas por conventillo y sólo aparece por debajo de la sección 4ª en el item habitantes por pieza.
Mayormente, los propietarios de conventillos eran empresarios, profesionales y altos funcionarios municipales. La renuencia de las autoridades para obligar a los dueños a mejorar las condiciones de habitabilidad de los conventillos se explica básicamente por aquel dato. Los propietarios tenían poder suficiente como para controlar el gobierno muncipal, el cual entre sus principales funciones tenía hipotéticamente la de velar por adecuadas condiciones de salubridad. En ocasiones, cuando la situación era muy grave o el propietario recibía alguna vendetta política, la autoridad municipal aplicaba alguna sanción, como cuando se clausuró el conventillo que poseía Ovidio Lagos (el fundador del diario "La Capital") en el barrio Refinería.
Los dueños de conventillos obtenían pingües beneficios económicos. Célebres figuras del patriciado rosarino aprovecharon este negocio que descansaba en las necesidades vitales de la mayor parte de la población trabajadora rosarina. Los propietarios podían ser individuos o empresas. Intendentes como Grandoli y Pinasco, publicistas como el citado O. Lagos, grandes empresarios como Arijón incursionaron en este ramo. La Refinería Argentina de Azúcar tenía el suyo en el barrio adyacente.
Los peores conventillos se hallaban justamente en ese barrio, lo cual sumado a las no mejores condiciones de trabajo de sus habitantes hizo que se convirtiera en un polvorín social. No por casualidad el anarquismo alcanzó allí un gran predicamento. En el barrio Refinería cayó la primera víctima mortal del movimiento obrero argentino (Cosme Budeslavich, inmigrante oriundo del Imperio Austro-Húngaro) y se encendió la chispa que condujo a la primera huelga general en el ámbito nacional.
En la época que nos aboca se consideraba como el peor conventillo de la ciudad al poseído por José Arijón (rico comerciante, propietario de tierras, saladeros y barraca, concejal municipal) en el barrio Refinería. Sus condiciones de salubridad e higiene lo hacían meritorio de ese posición privilegiada. El inmueble de marras contenía 95 piezas habitadas por 369 personas, a razón de casi 4 personas por pieza. Las 369 personas disponían de 4 letrinas. Es decir, 92 personas por letrina.
En su edición del 28 de junio de 1901, "La Capital" pinta el panorama que presentaban estas viviendas colectivas:

"... sin ventanas y sin puertas muchas de ellas, construidas de maderas, con pavimento de tierra endurecida y techos de zinc, que recalentados por el sol formaban una atmósfera de fuego y que por sus muchas aberturas penetraba el agua copiosamente, careciendo de resumideros y de lo más indispensable para la higiene, era un verdadero foco de infección no solo para las familias de obreros hacinados de una manera lamentable en esas inmundas pocilgas, sino también para todo el vecindario de esos alrededores que se hallaban bajo la constante amenaza de adquirir una dañosa enfermedad."
Además de las influencias ya mencionadas, otro elemento conspiraba contra el mejoramiento de las condiciones de vida en conventillos y barrios populosos: la desidia de una parte significativa de la población, reacia para adoptar medidas higiénicas básicas.

martes, 27 de julio de 2010

REVOLUCIÓN 90 - 1 PARTE


La crisis económica se profundiza en el tercer año de gobierno de Juárez Celman y en Rosario muchos de sus antiguos siostenedores lo atacan sin piedad. En setiembre 1889 se realiza el meeting de Jardín Florida en la Capital Federal, bajo la consigna de " libertad de sufragio y correcta administración de los fondos públicos" da origen a la UNION CIVICA de la JUVENTUD. El acto tiene en Rosario amplia repercursión, justo en momentos que la provincia se apresta a elegir nuevo gobernador.Tras una reñida elección, el Dr. Juan Cafferata se impone a Juan Bernando Iturraspe, Cafferata asume el 7 de abril de 1890. "La revolución estaba en el ambiente, y cuando el movimiento estalló en Buenos Aires el 26 de Julio de 1890, hubo aquí  quiere se prepararon para plegarse de inmediato" , señalan Miguel Angel De Marco y Oscar Ensinck, en su " Historia de Rosario".
Desatada la revolución, Juárez Celman intenta instalar su cuartel en Rosario, pero es disuadido y se queda en la cercanías de Buenos Aires. Mientras tanto el ex Gobernador Gálvez reúne en Rosario a 2000 hombres leales en Rosario al presiendente, pero cuando los santafesinos llegan a Buenos Aires "la derrota  había cubierto con sus negras alas a los revolucionarios". Juárez Celman presenta su renuncia y el 6 de agosto el Congreso se la acepta. asume como presidente Carlos Pellegrini. En Rosario la noticia causa un gran alegría y la gente se vuelca masivamente a las calles, entres chiflidos a los "alicaídos vigilantes o empleados a la policía" la multitud canata: " ya se fue, ya se  fue, el burrito cordobés"

MEETING DEL ROSARIO


Pocos días más tarde se realiza en Rosario un gran acto organizado por la Unión Cívica, del que participan por primera vez en un meeting en el interior del país las autoridades nacionales del partido. Los organizadores engalanan el frontón Plaza Euskara con franjas, estandartes y rosetones con los colores nacionales. En el centro del local se instala un escenario donde se ubica la orquesta del maestro Escalante. Cuando Leandro Alem ingresa al local es ovacionado por las 8000 personas que colmaban las instalaciones. la situación política de Rosario continua siendo inestabley en noviembre se hace la inscrpción de ciudadanos para la renovación de la Cámara de Diputados donde se producen enfrentamiento entre los cívico, autonomistas e iriondistas. hay seis muertos y muchísimos heridos.La primera le quita a los vecinos el derecho de elegir intendente y al municipio la Justicia de Paz y el Registro Civil, al tiempo que prohíbe a los extranjeros votar en la elecciones comunales. La otra ley divide el territorio santafesino en 18 departamentos, duplicando los 9 ya existentes desde 1883. A partir de allí Rosario designa a seis diputados sobre 24, un senador sobre 18 y la sexta parte de los electores de gobernandor. La situación sanitaria no mejora y una prueba de ello fue en 1890 la viruela mata 430 personas, la tuberculosis a más de 200 y y tifus  a otras tantas. Este año asume como intendente Agustín Mazza, quien funda importantes entidades benéficas, colabora para la formación del barrio Sorrento y dona las esculturas de los dos leones que adornan la entrada del Palacio Municipal, replica de los ubicados en la escalinatas de la catedral de San Lorenzo en Génova.

Fuente:Bibliografía : Diario La Capital Revista 125 años

REVOLUCION 90 2º PARTE

En 1891 llega a la intendencia Gabriel Carrasco, en cuya gestión inagura el servicio de luz eléctrica. Algunos mese después como el municipio mantiene una dueda con el concesionario del alumbrado a gas, éste produce un corte en el suministro y la ciudad sufre un apagón,que deja prácticamente a oscuras. Superado el incidente. En 1891 se habilita el ramal ferroviario Rosario-Tucumán.
En 1891 Rosario también es sede de la convención de la Unión Cívica, que proclama la fórmula de Bartolomé Mitre - Bernando de Irigoyen. Mitre negocia con Roca una fórmula mixta con el Partido Autonomista, y ello genera el descontento de un vasto sector de la Unión Civica, cuyos integrantes cuestionan el " acuerdo" conforman la Unión Civica Radical. Mientras Suceden las intendencia de A. González del Solar y Faustino Petrina, en 1892 se abre en Rosario una sucursal de Banco de la Nación Argentina. Los residentes italianos inaguran el Hospital Italiano" Garibaldi" y las Damas del Caridad abren Buen Pastor ( cárcel de mujeres), al tiempo que se instalan los Tribunales en el Palacio de Justicia - Córdoba y Moreno), a medio terminar. Hoy Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Rosario. A nivel nacional el presidente Carlos Pellegrini declara estado de sitio y prohíbe los actos políticos.



Fuente:
Bibliografía de la revista de los 125 años de diario La Capital.

lunes, 26 de julio de 2010

DEL BARRIO BELGRANO ROSARINO EL BAJO BELGRANO PORTEÑO

Volviendo a nuestro tema que son los barrios, o mejor, las historias de barrios, iremos entrado despacito a Barrio Belgrano que, según mis amigos Salvador Terrazino y Eduardo Piccolo “era barrio de guapos y bailarines, donde el tango y la milonga sentaron sus bases dictaron la norma y marcaron vigencia”.
Algunos historiadores dice el diario La Capital - insisten en que a los barrios del oeste les faltó el protagonismo concedido a otros lugares. Acentúan que estos barrios no fueron actores de grandes revoluciones, mitines o períodos históricos, ni los destinatarios de construcciones oficiales, parques o bulevares a la francesa.
Sin duda, señala el mismo diario, la historia recorre otros parámetros si no descubre en el nacimiento y desarrollo de estos barrios un particular perfil otorgado por su condición obrera y la ideología anarquista de principios de siglo. Los signos pueden ser diferentes pero las luchas vecinales, los emprendimientos conjuntos y el espíritu de autonomía trazan en cada uno de los centros habitacionales que surgieron desde la actividad agrícola, comercial, artesanal e industrial un sesgo definitivo que marca, al menos, otra identidad que aún permanece al costado de la historia oficial del país.
A fines de 1800 se instalan los primeros asentamientos de inmigrantes en la zona oeste de la ciudad de Rosario. A partir de la actividad generada por su trabajo comienza historia de los barrios y los habitantes que la protagonizaron. Así, el 27 de mayo de 1889, Nicasio Vila envía al intendente municipal Pedro de Larrechea una nota con el proyecto de fundar sobre sus tierras el pueblo Eloy Palacios. El 1l de junio de 1889 se aprueba el texto que lo autoriza y en el que se reconoce al nuevo poblado como cel municipio de Rosario. El pueblo Eloy Palacios es fundado por Nicasio Vila el 8 de noviembre de 1891.
Sobre un terreno de787,87 metros de frente al este, sobre calle Solís entre Zuviría Forest y 1.732 metros de fondo hasta calle Estados Unidos - circunvalación – se ubicó aquel poblado después convertido en Barrio Belgrano. Nicasio Vila que fue concejal intendente y fundador de la compañía Tramways del Oeste, gestionó que sus rieles atravesaran el flamante pueblo que, en 1909, cambió su nombre por el de aquel progresista rosarino y en 1910 se lo denominará Barrio Belgrano, en homenaje al creador de la bandera.
En el principal el barrio se organiza alrededor de la calle principal, en una línea extendida a tres cuadras para cada lado de la calle Mendoza. Lo demás está conformado por quintas dispensas de calles sin abrir, con lo que queda dicho que los primeros habitantes son quinteros, además de obreros de los hornos de ladrillos. Los primeros asentamientos se ubican en Cerrito y las vías del ferrocarril y en Mendoza y Brasil donde funciona un pequeño matadero.
La historia de Barrio Belgrano, recopilada, escrita y contada por un tesonero hombre de ese barrio como Wildemar R. Bengochea, es riquísima en datos y anécdotas. De la publicación, que el diario La Capital realizó en tres etapas haré un intento de resumen, pues el trabajo excede el espacio de este capítulo.
Con la fundación se parcelan las tierras y muchas familias trasladan sus casas hacia el centro del poblado, la zona de la cuatro plazas. El recorriendo de los tranvías que llegan al barrio Eloy Palacio incluye cruzar baldíos, quintas y zonas sin cultivo. La empresa está conformada por el sistema por tres coches y once personas. Pero, a pesar de la euforia inicial despertada por el sistema de transporte, comienzan los inconvenientes.
Las acusaciones de los vecinos apuntan directamente a la Compañía de Traways del Oeste, alegando los usuarios: “ el uso de caballos chúcaros, verdaderos potros redomones, indóciles y sin enseñanza alguna, los que, negándose a arrastrar los coches, dejan a pie a los pasajeros en cualquier parte de la línea hasta la llegada del coche siguiente." La compañía iniciaba su recorrido en Avenida La Plata después Ov. Lagos - y Córdoba. Sigue por Cafferata, Mendoza, Río de Janeiro, Montevideo, Solís, tomando Mendoza hasta finalizar en los terrenos El Arroyito, donde se ubican los hornos de ladrillos de Juan Canals. La estación se ubica sobre la calle Córdoba, con salida por Rioja, entre La Plata y Pichincha - luego Riccheri - en el mismo sitio que ocupará la Compañía General de Tranvías Eléctricos de Rosario y muy posteriormente el Cuerpo de Bomberos.
También pasa el ferrocarril por Barrio Belgrano. Inaugurada la estación Barrio Vila en 1906, será parada obligada de los "trenes obreros" que trasladan diariamente a cientos de trabajadores ferroviarios a los talleres de la localidad de Pérez. Ferroviarios y tranviarios ayudan a cambiar la fisonomía del barrio donde perdurarán algunas quintas que servirán como lugares de reunión y esparcimiento, para pic nics y bailes con animadores, como la quinta Sanguinetti y La Nélida.
Y como todo tiene su comienzo, aparece el primer colectivo, el primer taxi, el primer teléfono. Al almacén de ramos generales se suma una fábrica de escobas y cepillos, aparece una herrería, se abren las primeras carnicerías y el infaltable corralón de maderas y ferretería ubicado en la intersección de Solís y Mendoza. Para que no le falte nada al barrio hay una fábrica de fuegos artificiales, que habrá de terminar volando por el aire, despachos de bebidas, algún restaurante, una cancha de carreras cuadreras y, en Felipe Moré y Marcos Paz instalarán Fernández y Sust una fábrica de toscanos – los marca Génova - con gran éxito de ventas.
Barrio Belgrano crecerá gracias al esfuerzo cotidiano y conjunto de cada uno de sus habitantes, lo que hará que cada logro tenga el sabor de lo que se consigue con el trabajo compartido. Los ideales de solidaridad y la conciencia de un destino común hará de este barrio de trabajadores algo más que un conjunto de casas. Junto a los hogares crecen las necesidades de abastecerse de lugares comunes, de recreación, esparcimiento y producción conjunta de respuestas materiales y políticas a los problemas comunes.
La geografía del barrio se constituye en base a estas necesidades. Alrededor de la plaza central, lugar social indiscutido, se instalarán las instituciones que responderán a este conjunto de inquietudes: la iglesia, la escuela, el club, la comisaría. Con el hospital, el conjunto institucional que enmarca la actividad barrial, culminará su incipiente nacimiento como entidad autónoma con características propias.
Pero hay algo más detrás de lodo esto que es la vida sencilla de la gente que se desenvuelve fuera del trabajo, en el boliche, en la cancha de bochas, en la peluquería de los hermanos Bailo donde canta tangos Héctor Palacios, el pibe que llegará a ser El Cantor de Buenos Aires, en las f unciones del Cine Roma, lugar en el que una vez se improvisa un ring para que se agarren a las tortas dos guapos del barrio: Pereyra y El Chulo Obando.
"A propósito - solía decirme un amigo cuyo nombre ya ni recuerdo - ¿quién era el Cantor de Buenos Aires?: ¡Héctor Palacios!, rosarino. ¿A quién llamaban La Voz Sentimental dE Buenos Aires?: a Agustín Magaldi, ¡rosarino! ¿A quién le dicen La Novia de América?: ¡A Libertad Lamarque!, rosarina también!..." Buenos somos los rosarinos para los porteños, pero buenos son también ellos para nosotros, hinchadas de fútbol aparte. Por eso viene a cuento el poema que Celedonio Flores, el laureado poeta nacido en el Barrio del Congreso de Buenos Aires, le dedica a un barrio del suburbio de allá, que vale para uno del suburbio de acá.

Fuente: Bibliografía del libro “ Barrios de Tango y otras yerbas” Autor: Héctor Nicolás Zinni. Ediciones del Viejo Almacén Año 1997.-